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Nueva novela del cubano Abilio Estévez entre novedades de Tusquets
 
 

Una novela en la que el cubano Abilio Estévez "explora nuevos caminos narrativos", titulada Los palacios distantes, figura entre las novedades de septiembre del sello Tusquets Editores, de España.
La novela narra una historia que se desarrolla en La Habana, poco antes de 2001, según la editorial con sede en Barcelona.
"Un cuarentón llamado Victorio es desalojado del edificio en el que vive días antes de que éste se desplome. Añorando un cuarto propio y desprovisto de las necesidades más elementales de la vida, vagabundea vencido y errático por la ciudad hasta topar con Salma, una joven 'jinetera' acosada por un proxeneta hermoso y despiadado", indica Tusquets a manera de sinopsis de la obra.
"En busca de refugio, los dos llegan a las ruinas de un antiguo teatro abandonado, donde los acoge un excéntrico y enigmático personaje, un viejo funambulista y payaso al que han visto actuar en terrazas y parques sin ningún sentido del ridículo", agrega la nota.
Más tarde, "Victorio y Salma descubren que tal vez sea ese teatro el 'palacio distante' que les estaba reservado, y que quizá no sea tan extravagante la misión que quiere inculcarles ese sacerdote de la risa, empeñado en liberar del cansancio y el hastío a sus atribulados compatriotas mediante el asombro y la burda escenificación de la belleza".
Abilio Estévez nació en cuba en 1954. Entre sus libros destacan El horizonte y otros regresos, Manual de tentaciones y Tuyo es el reino.

Librusa

 
Presentan en Cuba nueva novela de Daniel Chavarría
 

En mayo del año en curso, el gremio de la Mystery Writers of America otorgó a la novela Adiós muchachos, de Daniel Cavaría, el Premio Edgar Allan Poe para la categoría de novelas en ediciones populares. Al saberse que una traducción de lengua española había triunfado contra otros cuatro finalistas anglosajones, bien conocidos del público norteamericano (Jeffery Deaver, Teri Holbrook, P.J.Parrish y Martin J.Smith), muchos se preguntaron qué cosa pudo haber escrito un autor cubano para merecer tan codiciado premio, instituido en 1946 y que sólo ostentan luminarias como Raymond Chandler, John Le Carré, Frederic Forsyth y otros de semejante calibre. Pero Daniel Chavarría no había hecho sino escribir lo que escribe siempre: una novela de gran amenidad, donde se mezclan el sexo, el humor y una intriga policíaca impecable.
A nadie sorprendió, pues, en Cuba, que Chavarría se hubiese ganado este premio, como tampoco sorprendió cuando le otorgaron el Dashiell Hammett por su novela Allá lejos (Gijón, 1992), el Planeta-Mortiz por El ojo de Cibeles (México, 1993), o el Casa de las Américas del año 2000 por El rojo en la pluma del loro.
Daniel Chavarría (Uruguay, 1933) ha dicho de sí mismo: "Soy un ciudadano uruguayo pero un escritor cubano, porque aquí empecé a publicar, y porque este país, su gente y su gesta, son el tema central de mi obra".

Omar Perdomo

 
Entregan Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortazar
 
El joven narrador Ernesto Pérez Chang se hizo del galardón en la primera edición del Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortazar, con su relato Los fantasmas de Sade. El lauro fue constituido por iniciativa de la crítico Ugné Karvelis, compañera en vida del escritor argentino.
El jurado, integrado por Miguel Barnet, María Elena Llana, Marilyn Bobes y Reynaldo Montero, valoró 121 textos, fundamentalmente procedentes de Cuba, aunque con cierta presencia de autores de España, Venezuela, Argentina, entre otros países de la región. Acordaron otorgar, además, menciones a Las ventanas, de Anna Lidia Vega Serova, e Itinerario del ángel, de Abel González Melo.
A propósito de conmemorarse el 88 cumpleaños de Cortazar, la premiación contó además con un suceso infrecuente entre nosotros: la presentación del número correspondiente a agosto de 2002 de la revista literaria La Letra del Escriba, en cuyas páginas centrales se publica el cuento ganador.
 
Publican novela con trasfondo histórico entre Miami y La Habana
 

La académica y escritora cubana Uva de Aragón acaba de lanzar una novela titulada Memoria del silencio, una narración con trasfondo histórico "sobre una familia dividida a partir de la Revolución de 1959", según Ediciones Universal, de Miami.
"En La Habana, Menchu se prepara para viajar a Miami a visitar a Lauri, su hermana gemela a quien no ha visto hace casi cuarenta años. Después de las primeras emociones del reencuentro, las jimaguas intercambian diarios y la historia retrocede a 1959, cuando Lauri, recién casada, se va de Cuba a los 18 años y casi sin darse cuenta se convierte en una exiliada", indica un comunicado a manera de sinopsis.
"De ahí en adelante se alternan las voces narrativas de las hermanas, desde la adolescencia a su plenitud como mujeres, contando los acontecimientos claves que marcan sus vidas -amores y desamores, nacimientos y muertes, adioses y regresos-, entretejidos en un trasfondo histórico -Bahía de Cochinos, Mariel, el Período Especial- que las afectará de modos diversos", agrega.
Asimismo, "el dolor de las ausencias, los malentendidos, las heridas, las vivencias tan diversas, la nostalgia por la infancia compartida, las confrontaciones y el reencuentro, afloran en esta novela sobre una familia dividida a partir de la Revolución de 1959".
Ediciones Universal califica la obra de "metáfora de una nación y su diáspora" que "trasciende sin embargo la realidad cubana, y cobra aliento universal para convertirse en una semblanza de los tiempos actuales, signados por las migraciones y el desplazamiento de los pueblos".
Nacida en Cuba en 1944, Uva de Aragón es actualmente profesora y directora adjunta del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida (FIU). Entre sus obras figuran títulos como Eternidad, Ni verdad ni mentira y otros cuentos, No puedo más y otros cuentos, Entresemáforos y Los nombres del amor.

Librusa

 
Premios Pinos Nuevos 2002
 

Las obras ganadoras del Premio Pinos Nuevos 2002 fueron dadas a conocer en el Palacio del Segundo Cabo, sede del Instituto Cubano del Libro, auspiciador de este séptimo certamen.
En cuento, se adjudicó el premio La muerte de Guillermo Guillén, de Arnaldo Muñoz; en literatura para niños Cuando narra el abuelo: el último de los azules, novela de Rolando Pajón; y en poesía fueron premiadas Las pavesas, de Michel Aguilar, y Disc Wine, de Susana María Pérez.
El premio en ciencias sociales lo alcanzó Buscando un espacio: historia de mujeres en Cuba, de Julio César González Pagés, mientras que en científico-técnica lo recibió Climaterio y menopausia. De médico a mujer, de Daysi Navarro Despaigne. Se declaró desierto el premio en ensayo.

Omar Perdomo

 
Entrevista
CINTIO VITIER. Buscamos la reencarnación de la poesía en la historia.
PABLO GAMEZ , Artgos / Librusa
 
El poeta, ensayista y pensador cubano Cintio Vitier, considerado uno de los grandes de la poesía contemporánea de América Latina, ha ganado el XII Premio de Literatura Juan Rulfo. El jurado escogió a Vitier "porque es un autor fiel a la poesía, con una trayectoria intelectual y vital, consagrada enteramente al acto creador y al estudio de los vínculos secretos entre literatura e identidad cultural". Para el jurado, Cintio Vitier "es un auténtico humanista, cuya trayectoria intelectual lo convierte en uno de los más notables exponentes de la creación y el pensamiento latinoamericanos del siglo XX".
La obra del poeta cubano, que también se extiende al ámbito de la narrativa y la crítica, comenzó en la década de los años treinta, cuando fundó, junto a otros escritores de su generación, la revista Orígenes. Entre los libros que ha escrito se encuentran Canto llano, Testimonio, De Peña Pobre, Lo cubano en la poesía, La luz del imposible, Nupcias y Rajando la leña está.
Desde su creación, el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo ha galardonado a los escritores Nicanor Parra (1991), Juan José Arreola (1992), Eliseo Diego (1993), Julio Ramón Ribeyro (1994), Nélida Piñón (1995), Augusto Monterroso (1996), Juan Marsé (1997), Olga Orozco (1998), Sergio Pitol (1999), Juan Gelman (2000) y Juan García Ponce (2001).

PABLO GAMEZ: ¿Qué significado le da al hecho de haber recibido este
premio literario?

CINTIO VITIER: Sabe usted bien que se trata de un premio muy prestigioso que abarca a Hispanoamérica y el Caribe. Por lo tanto lo considero un reconocimiento excepcional y una gran emoción. En el año de 1993 el premio le fue concedido a nuestro querido amigo Eliseo Diego, uno de los poetas más importantes del grupo Orígenes, al cual yo pertenecía. En aquella ocasión estuvimos todos juntos. Eliseo, su familia y los amigos. Ahora es que pienso dedicar simbólicamente el premio a la memoria de Eliseo. Y creo entonces que son dos palabras las que pueden sintetizar lo que siento en estos días: honor y emoción.

PG: Si me lo permite, quisiera profundizar en las razones del por qué le dedica el premio al poeta Eliseo Diego.
CV: Es en carácter de memoria y recuerdo que he querido dedicarle el premio, porque Eliseo y yo fuimos grandes amigos desde la adolescencia y nuestra relación se estrechó aún más cuando estuvimos juntos en Orígenes, bajo la figura de José Lezama Lima. Por otra parte, Eliseo es uno de los grandes poetas de la lengua española, no solamente de Cuba o de América Latina, sino de toda Hispanoamérica. De hecho así está siendo cada vez más reconocido. Fíjese que ahora tenemos una traducción al francés de una importante antología de su obra, y es de esperar que este reconocimiento vaya creciendo con el tiempo.

PG: Recuerdo cuando usted escribió en uno de sus ensayos que en Eliseo Diego "la poesía es un testimonio hermoso de un fracaso inevitable, el fracaso del tiempo". Además, agrega Ud. "y toda la historia es la historia de un paraíso perdido".
CV: Es correcto lo que usted señala. En Eliseo Diego ese fue un tema recurrente desde sus primeros libros. Fue como una sombra que siempre lo acompañó. Esta noción del paraíso perdido no es realmente un tema, sino un fundamento de la vida. Le recuerdo que Eliseo fue católico. Este paraíso perdido --que efectivamente es la historia-- hay que tratar de rescatarlo, hallarlo o recuperarlo de alguna forma. Y esa ha sido realmente la gesta cubana desde los orígenes de nuestra nacionalidad. Yendo más allá, podemos decir que ciertamente en América, como hemisferio colonizado, la historia siempre tuvo una finalidad primaria: la liberación. Y nosotros hemos tratado de buscar la reencarnación de la poesía en la historia, para lo cual ha sido fundamental la figura de José Martí. Él fue nuestro primer revolucionario y al mismo tiempo nuestro primer poeta.

PG: ¿Pero de qué forma es que piensa Ud. que van de la mano la poesía y la historia?
CV: Si entendemos por historia el proceso real del ser humano, y no meramente la política, concluimos que es una relación entrañable. Por lo menos ese es nuestro punto de vista martiano, porque no por azar un gran poeta puede ser el fundador de una revolución como lo hizo José Martí. De hecho, la lección que nos da Martí es imperecedera. Pensamos que las dos instancias, las dos dimensiones, poesía e historia, deben por lo menos luchar por fundirse. Si usted lo recuerda, ese pensamiento también lo cultivamos dentro del grupo Orígenes. Desde luego, ha sido algo calificado de utopía, pero Cuba ha sido muchas veces calificada como la Isla de la Utopía, y probablemente sigue siéndolo.

PG: Y siguiendo con esta línea de su respuesta, ¿qué lo lleva a señalar que la obra de Juan Rulfo es fundamentalmente poética?
CV: He dicho que la literatura es variable, pero la poesía es eterna. Así es la obra de Juan Rulfo. Sobre todo Pedro Páramo es una obra llena de sustancia poética. Pedro Páramo junto con El llano en llamas son como el anverso y reverso de la vida mexicana que está tan caracterizada por la concepción casi obsesiva de la muerte. Sin embargo, esa muerte ha sido (re)convertida en vida poética. Y aquí hago referencia directamente al legado de Juan Rulfo. Sus libros tienen un valor enorme para testimoniar a nivel universal, por la maestría de su palabra, la identidad mexicana, la cual forma parte esencial de la identidad latinoamericana. Una identidad muy distinta a la cubana, pero no por ello distante, sino complementaria.

PG: ¿Hubo una influencia directa de Juan Rulfo en su obra literaria?
CV: Realmente no lo creo, pero quizá alguno de esos críticos curiosos y a veces originales la descubra. Pero hay un hecho importante a mencionar, y es que a Rulfo nunca lo pude conocer personalmente. Ese contacto personal entre escritores es fundamental, sobre todo en el medio hispanoamericano. Hablo del influjo de la persona como tal. Sin embargo, todo lo que uno ha leído lo va formando en mayor o menor medida. Todo lo que uno ha asimilado en el mundo de la cultura ejerce una influencia que muchas veces desconocemos.

PG: En repetidas ocasiones -y no es la primera vez- lo he escuchado diciendo que usted no puede definirse como un novelista de profesión, pero dice que las novelas de los poetas tienen su interés. ¿Justifica así su producción literaria?
CV: Sí, porque empecé a escribir muy tarde. Lo hice después de la muerte de Lezama Lima. Empecé a escribir unas memorias que al final le arrebataron el cuerpo a la novela. Mejor sería tratar de entender aquello como unas memorias noveladas, tituladas de De Peña Pobre. Nunca me he considerado -y evidentemente no soy- un novelista profesional. Pero he tenido la suerte de que este librito que fue publicado por primera vez en México recibe siempre la atención de críticos especializados en la narrativa. En este aspecto le han encontrado a De Peña Pobre valores que yo realmente desconocía. Así que en este caso agradezco a la crítica participativa, como la llamaba José Martí. Me interesa decirle que para mí lo importante en la crítica, en el teatro, el ensayo, en todas las manifestaciones literarias, es la poesía.

PG: Déjeme ingresar ahora a otro plano de esta conversación. El reconocimiento que usted recibe se da en el marco de una fuerte presión internacional sobre Cuba y a unas deterioradas relaciones entre La Habana y México. Me remito ahora a su ensayo titulado Discurso de la Identidad. Y déjeme hacerle la pregunta principal que usted se plantea en el discurso, cuando se pregunta, refiriéndose a Cuba, ¿por qué y qué significa esa intensidad con que miran y nos miran?
CV: Usted ha pasado de las presiones a la intensidad muy rápidamente. En primer lugar, tengo la esperanza de que un acontecimiento como este permita restablecer desde el plano de la cultura -que es el fundamental para nosotros- las relaciones magníficas que siempre han existido entre Cuba y México. Tengo esa esperanza de que el premio sea provechoso, útil y positivo. En cuanto a la intensidad, me remitía yo a una sentencia de Lezama Lima, cuando decía que la importancia histórica de un país no se medía por la geografía o por la extensión de tierra, sino por la intensidad de su proceso cultural. Y nosotros realmente en décadas, y no en siglos, fuimos fundando una tradición, desde el Padre Varela hasta José Martí. muy fuerte e intensa, proyectada hacia el futuro, que es lo que más nos interesa: el futuro y el horizonte. Sólo espero que todas estas esperanzas se cumplan.

PG: ¿Sigue considerando que el pasado de ustedes es una futuridad? Porque aún recuerdo en uno de sus ensayos cuando dice: nuestro pasado es pasado de una futuridad. ¿Somos la futuridad de ese pasado?
CV: Eso es lo fundamental: la futuridad. Y es algo que ha estado desde todos los tiempos. Desde Varela, José Agustín Caballero, José de la Luz, Martí y los muchachos que vinieron después, en el siglo XX, quienes eran simultáneamente marxistas y martianos. Sigo pensando que Cuba está disparada hacia el futuro, y que es a partir de esta idea que se debe juzgar su proceso histórico. Recuerde que la historia, como los poemas, está hecha de una combinación de éxtasis y discurso.

 
Premio a Carilda Oliver Labra
 
Carilda Oliver Labra

El Premio José de Vasconcelos 2002, le fue concedido a la poeta cubana Carilda Oliver Labra. Este reconocimiento, instituido en México por el Frente de Afirmación Hispanista, es un notable galardón que consiste en una medalla de oro y una cantidad en efectivo, que le será entregado el próximo 12 de octubre en su ciudad natal Matanzas.
La Junta del Consejo Directivo de esta asociación, celebrada el pasado 26 de julio, presentó los nombres de los candidatos al premio y, después de comentar los antecedentes de cada uno de ellos, por unanimidad de votos, tomó la decisión de otorgárselo a Carilda Oliver Labra, por su imborrable huella poética que desde Cuba ha proyectado al mundo literario hispánico. Además de haber apoyado desde su inicio a la gesta heroica de la Sierra Maestra, que culminó con la verdadera independencia cultural de la Isla.
El Premio Vasconcelos ha sido entregado a distinguidas personalidades de las letras, entre los que se encuentran Jorge Luis Borges, León Felipe, Alfonso Reyes, Lolita Lebrón. Por Cuba lo había obtenido anteriormente Salvador Bueno.

Juan Manuel Montoto

 
Otorgan Premios David 2002
 
La escritora holguinera Mariela Varona Roque ganó el Premio David de Cuento 2002 por el cuaderno Cable a tierra. El jurado, compuesto por Margarita Mateo Palmer, Ángel Arango y Raúl Aguiar, decidió tal suerte por mayoría, eligiendo éste entre los 21 libros concursantes. Según ellos, los textos del libro tienen suficiente calidad literaria, equilibrio entre los distintos relatos y humor, así como audacia y frescura en el tratamiento de lo erótico. Mariela suma con el David un nuevo reconocimiento a su currículo, luego de merecer el más reciente Premio de Cuento de la revista La Gaceta de Cuba.
Por su lado, tanto los premios en las categorías de Teatro como de Poesía quedaron desiertos. Los jurados Marilyn Bobes, César López y Rafael Díaz otorgaron menciones a los cuadernos líricos de Johannes Luis González Guerra, Armando Landa Vázquez, Eduardo Novoa Fernández, Osmany Oduardo Guerra y Gretel Reinoso Valdés y propusieron que se publique en la colección Premio David de Ediciones UNION una antología de estos cinco libros que, desde luego, los jurados se responsabilizarán en seleccionar.
Inés María Martiatu, Amado del Pino y Omar Valiño, jurados del género Teatro, acordaron señalar el escaso nivel artístico y la poca efectividad teatral de buena parte de las obras en concurso. Y aunque declararon desierto el premio, otorgaron mención al texto titulado Güije, debido a los logros parciales en el juego escénico y a momentos de belleza poética.
 
Papeles de un naufragio en Francia
 

HOLGUÍN.- La reciente publicación en Francia del cuaderno Papeles de un naufragio (Ediciones Holguín, 1999), de la escritora holguinera Lourdes González Herrero, le adjudicó otro éxito editorial y confirma los elogios de la crítica nacional, que han calificado a esta, su última creación, como destinada al éxito.
La obra, de una novedosa hechura, suerte de versos en prosa y que narra testimonios de la propia Lourdes (Holguín, 1952) en la marejada turbulenta de los años noventa, vio la luz parisina bajo el auspicio de la Editorial Índigo.
Dossier d' un Naufrage, fue traducido al francés por Francoise Blasco Takali y cuenta con un sustancial prefacio de Claude Couffán, en el que resaltan, precisamente, su original aporte y manera de contar lo vivido.
Entre los premios de Papeles... figuran el Premio de la Ciudad 1999, el de Mejor Edición para un título de editoriales provinciales (2000), así como presentaciones en las Ferias Internacionales de la Habana y de Guadalajara (México), en ese mismo año.
El próximo reto que aguarda a la poeta y escritora resulta ahora enfrentar la acogida que pueda recibir de los lectores cubanos su nueva obra, la novela María Toda, en fase de edición por la Editorial Oriente.

Héctor Carballo Hechavarría

 

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