Poca
gente creería que un país de América
Latina donde apenas se lee organice el de sobra
reconocido como mayor evento del mundo de las
publicaciones en español. Y es que la
Feria Internacional del Libro de Guadalajara,
fundada hace quince años como iniciativa
de la Universidad de esa ciudad del estado de
Jalisco, nació como foro para remediar
tal carencia. Porque además de servir
como punto de encuentro de autores, editores,
traductores, agentes literarios, bibliotecarios,
libreros y lectores de los cinco continentes,
en un espacio envidiable para revisar qué
se escribe en nuestro idioma, o para cerrar
negociaciones de compraventa de libros, derechos
de autor y traducciones, la Feria se revierte
en una incitación a la lectura.
No solamente las cifras bastan para explicar
sus dimensiones: en la edición del pasado
año el espacio ferial cubrió 26
mil metros cuadrados, que agruparon a 1258 editoriales
con 82 mil títulos, 32 países
representados y 386 mil visitantes; pues cabría
mencionar los diversos programas de promoción
de la lectura que en sus alrededores se diseñan,
como puede ser el Yosi Leo, que "se propone
promover la cultura mediante el acercamiento
al libro de los lectores que cada año
asisten a la FIL, sean escolares que acuden
a los talleres para niños o trabajadores
de empresas asociadas al Programa." De
ahí que no sea esta apenas una reunión
más de negocios literarios, sino una
iniciativa contra el abandono de la literatura
como factor indispensable de la formación
del hombre.
Ese tono de rigurosidad cultural se apuntala
con los diversos espacios de la cita académica,
que anuncia para su XVI edición un encuentro
internacional de ciencias sociales que va por
su edición 16, seminarios sobre Comunicación
y Sociedad, acerca de la enseñanza de
lenguas extranjeras o coloquios alrededor de
estudios de la cultura, aparte de un foro dedicado
al periodismo cultural, coloquios de bibliotecarios
o el encuentro internacional Universidad y Humanismo,
coordinado por la UNAM, y el I Encuentro Internacional
de Caricatura e Historieta, por solo mencionar
algunos. Súmesele a ello la entrega de
prestigiosos premios, como el Sor Juana Inés
de la Cruz, u homenajes a Juan José Arreola,
Sergio Aragonés y la presentación
del proyecto de la Biblioteca Digital Iberoamericana
y Caribeña.
El mismo sábado 30 de noviembre, fecha
de inauguración de la XVI Feria del Libro
de Guadalajara, ocupa Cuba el centro de interés.
Justo al mediodía de esa jornada, se
hará entrega a Cintio Vitier del Premio
de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan
Rulfo, que apenas servirá como prólogo
de la apertura del recinto ferial ubicado en
Expo Guadalajara y en especial del pabellón
del país Invitado de Honor. Allí
el escritor Noe Jitrik, a nombre del jurado
del galardón, hará el elogio a
Cintio. A media tarde, será la presentación
de la Antología poética
en disco compacto de Cintio Vitier,
editado por el Fondo de Cultura Económica
de México.
Además, en el Auditorio Juan Rulfo va
a celebrarse la mesa redonda Celebración
por Cintio Vitier, con la participación
de los escritores Jaime Labastida, Carlos Pellicer,
David Huerta, Enrique Sáinz, José
Miguel Oviedo y Vicente Quirarte, mientras que
el lunes dos de diciembre se devela un busto
de Vitier en la Rectoría General de la
Universidad de Guadalajara y se anuncia una
charla del homenajeado con jóvenes.
Pero es vasto el programa cubano. Los miles
de títulos editados en la isla que viajarán
a la cita se enriquecen con la inclusión
de siete editoriales de productos electrónicos,
con un catálogo de 80 productos. Ello,
sumado a homenajes a autores muy destacados
de nuestras letras, comenzando por José
Martí y alcanzando a Alejo Carpentier,
sin obviar a Dulce María Loynaz, José
Lezama Lima, Nicolás Guillén,
Eliseo Diego y Roberto Fernández Retamar.
Agrego las mesas redondas, con temas como Cine,
drama y literatura en Cuba, Narrativa cubana
contemporánea, Poesía cubana contemporánea,
Voces femeninas en la literatura cubana, La
emigración en la literatura cubana, Identidad
y literatura: género, etnos...
y Creación literaria y lectura
en Cuba, que cubren el vasto y complejo
panorama de las actuales letras cubanas, aunque
queden sin un aparte necesario las tendencias
nacientes dentro de la escritura nacional y
su inquetante diversidad.
Habrá presentaciones de libros que dan
parte de ese estado de cosas, entre los que
cito a Aire de luz. Cuento cubano del
siglo XX, selección de Alberto
Garrandés (Letras Cubanas), Mujeres
cubanas. Té con limón
(Oriente), Cuentistas cubanas (Océano)
Las palabras son islas. Poesía
cubana del siglo XX, selección
de Jorge Luis Arcos (Letras Cubanas), Isla
tan dulce y otras historias. Cuentistas de la
emigración, con selección
de Carlos Espinosa (Letras Cubanas), Ellas
hablan de la isla. Entrevistas con escritoras
caribeñas residentes en EU (UNION)
y El alfiler y la mariposa,
de Nara Araújo (Letras Cubanas).
Además, estarán la Obra
poética de Nicolás Guillén,
Dulce María Loynaz y Eliseo Diego (todos
de Letras Cubanas), la Poesía
completa de José Martí
(Letras Cubanas), Donde nacen las aguas,
antología poética de Nicolás
Guillén editada por el Fondo de Cultura
Económica de México y una Antología
de cuentos cubanos y mexicanos (UNION-Lectorum).
También, títulos significativos
como El filin de César Portillo
de la Luz (Radamés Giro, UNION);
Cancionero de César Portillo
de la Luz (Ediciones Vigía),
40 grandes momentos de la Revolución
Cubana, de Julio García Luis
(Ocean Press), Los Parques,
antología de jóvenes poetas cubanos,
selección de René Coyra (MECENAS),
La crítica cubana de los ochenta
en las artes plásticas (ARTECUBANO),
Iluminaciones, poemas de Arthur
Rimbaud traducidos y prologados por Cintio Vitier
(Universidad Católica de Perú),
Canciones del mar, de Silvio
Rodríguez (Ediciones Abdala), El
libro de la realidad, novela de Arturo
Arango (Letras Cubanas), Diccionario
de mitos, preparado por Desiderio Navarro
(Criterios), CiberSade, novela
de Alberto Garrandés; Los hijos
que nadie quiso, cuentos de Ángel
Santiesteban (ambos de Letras Cubanas), Poesía
y palabra Tomos I y II, de Eusebio
Leal (Boloña), Antología
del pensamiento cubano del siglo XIX,
selección de Isabel Monal (Ciencias Sociales),
así como los títulos del Premio
Nicolás Guillén de Poesía,
Alejo Carpentier de narrativa y ensayo y los
Premios Casa de las Américas de 2001.
Agrego que las revistas La Gaceta de Cuba y
Tablas llevan números especiales.
Por su parte, las producciones multimedia de
la Editorial Cubaliteraria se anotan con su
colección dedicada a los Premios Nacionales
de Literatura, el Grupo Orígenes, Nicolás
Guillén y El Heminway de Cuba,
mientras que Cubarte propondrá los CD-ROM
Música popular cubana,
A guitarra limpia, Alicia
Alonso; Cine Cubano
y Atlas etnológico de Cuba.
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| Catorce
autores de Cuba y México en nueva
antología de cuentos |
MEXICO,
DF, México (Librusa) - Relatos de catorce
escritores de Cuba y México que abordan
temas de sus respectivos entornos con "peripecias
y reflexiones", entre ellos Pedro Juan
Gutiérrez y Ana Clavel, ocupan las páginas
de una nueva antología titulada "Cuentos
sin visado".
Publicado por el sello Lectorum, de México,
el libro "constituye una muestra representativa
de las más recientes tendencias del género
cuentístico en dichas naciones, donde,
más allá de similitudes y diferencias,
abordan, sin inhibiciones ni tecnicismos, los
temas más diversos de sus respectivos
entornos, entregando un panorama rico en peripecias
y reflexiones", indica un comunicado.
Los antólogos son el cubano Rogelio Riverón
y el mexicano Mauricio Carrera, ambos críticos
y cuentistas.
Para Riverón, los cuentos cubanos que
aparecen en la antología "perfilan
los rasgos más comunes de la narración
corta de Cuba: el sesgo testimonial marcado
en ocasiones por una parquedad poliédrica,
la parodia, la autorreflexión textual
y una especie de fruición simbólica,
alusiva, que, consciente de que, en efecto,
cada perspectiva tiene su hora, aguarda con
paciencia nuevos momentos de esplendor".
Por su parte, Carrera ubica a los cuentistas
seleccionados dentro de la llamada Generación
del Umbral, "entendida lo mismo como principio
que como transición y cambio", con
exponentes formados "sentimental y literariamente
en medio de décadas perdidas de crisis
económica, lo que acaso explique su rechazo
a escribir sobre un México marcado por
la frustración y la decepción".
Los autores incluidos son los cubanos Pedro
Juan Gutiérrez, Guillermo Vidal, Marilyn
Bobes, Alberto Garrandés, Rogelio Riverón,
Ángel Santiesteban y Ena Lucía
Portela; y los mexicanos Mario González
Suárez, Eduardo Antonio Parra, Mauricio
Montiel Figueiras, Ana García Bergua,
Ana Clavel, Guillermo Vega Zaragoza y Mauricio
Carrera.
El libro será una de las novedades de
la Feria Internacional del Libro de Guadalajara,
que se celebrará del 30 de noviembre
al 8 de diciembre y está dedicada a Cuba.
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| Milene
Fernández, Premio Italo Calvino
en su IV edición |
"Un
susto feliz" resultó para Milene
Fernández haber obtenido el Premio Italo
Calvino en su cuarta edición por su primera
novela, Otras plegarias atendidas.
Así de sencillas fueron las palabras
de esta joven autora -conocida hasta el momento
como cuentista- cuando quizás la tomó
por sorpresa el fallo del jurado, encabezado
por el ganador de la anterior edición
(2001), el escritor Reynaldo González
(Al cielo sometidos), quien
dijera de la obra que aborda el tema de la emigración
mediante personajes bien trabajados y buen uso
de la ironía.
Convocado por el grupo fundacional Italo Calvino,
que lo integran la Unión de Escritores
y Artistas de Cuba (UNEAC), la Asociación
ARCI y la Embajada de Italia en La Habana, el
premio, al cual se presentaron 20 novelas de
las que seis llegaron a finales, se entregó
coincidiendo con la Semana de la Cultura de
ese país en el nuestro.
(Tomado de Granma)
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| Editorial
Plaza Mayor lanzará nueva colección
en Feria de Guadalajara |
SAN
JUAN, Puerto Rico (Librusa) - Editorial Plaza
Mayor de Puerto Rico aprovechará los
escenarios de la Feria Internacional del Libro
de Guadalajara para lanzar una nueva Colección
de Cultura Cubana, cuyo primer título
está dedicado a la obra de Virgilio Piñera,
indica un comunicado.
Virgilio Piñera: La memoria del
cuerpo, editado por Rita Molinero,
es el primer título de la colección
y se trata de "una compilación de
ensayos escritos por 32 críticos, académicos
y conocedores de la obra y vida del fenecido
poeta, novelista y dramaturgo".
El volumen incluye ensayos de Reinaldo Arenas,
José Quiroga, Francisco Moran Lull, Thomas
Anderson y Matías Montes-Huidobro.
"Decidí crear (la colección)
con el propósito de brindar y de fomentar
el respeto por las diferencias", dijo la
presidenta de Editorial Plaza Mayor, Patricia
Gutiérrez-Menoyo, según el comunicado.
Imaginarme que este conjunto de obras de distintos
géneros pudiera servir de puente de ideas,
reafirmó mi confianza en que algún
día, los cubanos, no importa dónde
vivan la Isla, puedan entenderse sin rencor",
agregó la editora.
"La Colección Cultura Cubana incluye
estudios críticos, novelas, ensayos interpretativos,
biografías y trabajos culturales destinados
a promover una nueva gnosis acerca de los puntos
de vista contrastantes en las dos Cubas de hoy
día: la insular y la exiliada",
concluye la nota.
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara
se celebrará del 30 de noviembre al 8
de diciembre, y estará dedicada a Cuba.
Virgilio Piñera nació en Cuba
en 1912 y murió en La Habana en 1979.
Entre sus obras destacan títulos como
Cuentos fríos, La carne de René,
Electra Garrigó, Pequeñas maniobras,
Presiones y diamantes.
Además, hemos sabido que las novedades
de Plaza Mayor en Guadalajara se completan con
los siguientes títulos:
Caminos
de Eva: Voces desde la isla, antología
del cuento cubano escrito por mujeres.
Con selección, prologo y notas del reconocido
escritor y critico cubano Amir Valle, esta antología
pretende mostrar el actual desarrollo de la
cuentística escrita por mujeres dentro
de la isla, como parte de un proyecto mayor
que incluirá otra antología para
escritoras cubanas residentes fuera de la isla.
Haciendo un recorrido por las promociones de
narradoras en activo dentro del amplio fenómeno
de la Narrativa Cubana, este libro reúne
la obra de las más importantes creadoras
de cada una de estas promociones, permitiendo
al lector una indagación crítica
en las zonas temáticas, estilísticas,
así como en las preocupaciones actuales
de quienes hoy protagonizan la Cultura Cubana,
en total consonancia y al mismo nivel de calidad
que caracteriza la creación de los escritores
de la isla.
Narradoras consideradas clásicas por
la crítica literaria nacional como María
Elena Llana y Mirta Yánez, junto a otras
de muy destacada carrera literaria como Aída
Bahr, Marilyn Bobes, Anna Lidia Vega Serova
comparten estas páginas junto a un grupo
bien numeroso y significativo de esas jóvenes
escritoras que hoy remueven la "poética
narrativa" del país con propuestas
muy osadas de estilo, temas, asuntos, formas
de abordaje, permeadas de todas las influencias
que hoy recorren la literatura universal, como
una prueba de que estas "voces desde la
isla" no han quedado a la zaga.
Silencio
y destino. Arquetipos culturales y representación
simbólica en "Jardín"
de Dulce María Loynaz, de Alberto
Garrandés.
Por la índole de las explicaciones que
propone en torno a la escritura femenina, el
carácter enciclopédico de ciertas
formas literarias y los desempeños estructuradores
de algunos mitos del inconsciente, así
como por la estructura que adopta la heterodoxia
de sus juicios, este libro constituye una disección
radical -y fuera de lo común en tanto
reflexión ensayística- de la poética
visible en el mundo narrativo de ficción
de Dulce Maria Loynaz, Premio Miguel de Cervantes
en 1992.
El enfoque de Alberto Garrandes, cuyo resultado
es aquí, de acuerdo con las referencias
que maneja, un ejemplo de ejercicio y meditación
acerca de la critica participativa, viene a
centrarse básicamente en la novela Jardín
y pone en marcha un sinuoso análisis
anatómico, al tiempo que favorece la
descripción fisiológica de la
red de arquetipos culturales presente en esa
novela, obra esencial para comprender el desenvolvimiento
de la narrativa iberoamericana en el siglo XX,
desde la prosa modernista y el vanguardismo
inmediatamente posterior a los años veinte,
hasta las expresiones canónicas del boom
y el postboom.
De
Cuba te cuento. Antología de narradores
cubanos, con notas yselección
de Juan González Díaz y Larry
Javier González.
Los autores que integran De Cuba te
cuento -cuarenta y cinco autores en
total, treinta y siete hombres y nueve mujeres-
representan el anhelo de esta Editorial de formar
la más amplia muestra del cuento en la
Isla de Cuba en el momento actual.
Estos cuentistas están radicados en su
país y han sido agrupados de tres en
tres, de acuerdo con la provincia en que nacieron.
Pertenecen a distintas generaciones, estilos
y tendencias estéticas, filosóficas
y políticas. En cada grupo, uno de ellos
tiene ya un "nombre relevante", a
otro se le conoce medianamente y al tercero
se le conoce menos y ha publicado muy poco o
nada.
Para aquilatar el peso de esta muestra, hay
que considerar que más de treinta han
recibido premios o distinciones en su país
y en el extranjero. Y el arco se expande: la
poesía, el ensayo, la crítica,
el teatro, la investigación, la historia
y otras formas de narrar ocupan buena parte
de la labor que desempeñan estos cuentistas.
Ninguno de ellos vive exclusivamente de lo que
escribe y casi todos trabajan en actividades
relacionadas con la producción cultural
y artística. Veinticuatro años
tiene el más joven. Setenta y siete,
el mayor.
Las
manzanas del Paraíso, novela
de Guillermo Vidal.
Un joven de provincias descubre desde su más
temprana infancia su homosexualidad y decide
vivirla sin los traumas y la doble moral a la
que otros de su condición se ven abocados
en una sociedad intolerante. Pero esa misma
realidad social en la que vive tiene otros planes
para él. Su paso por el mundo escondido
del homoerotismo cubano, y mediante una sexualidad
sutil y subrepticia o abierta y escandalosa
según las circunstancias, va escribiendo
un hermoso canto a la tolerancia y a la libertad
individual en escenarios tan disímiles
como el pueblo de campo, la ciudad, el mundo
universitario, el universo intelectual o la
cárcel.
Con una muy propia fuerza pictórica para
mostrar ambientes, ámbitos y escenarios
vivos de nuestra realidad insular universal;
con una mirada cosmopolita, libre de provincianismos
baratos, del asunto "lo cubano"; y
con propuestas muy sólidas y personales
en los planos lingüísticos, semánticos
y estructurales, esta novela conmoverá
y provocará la justa reflexión
que merecen los temas tratados en sus páginas.
Lo
sé de cierto porque lo tengo visto. Antología
poética (1947-2001) de Pablo
Armando Fernández, con selección,
notas y entrevista de Eugenio Marrón.
"Su poesía tiene algo de la yagruma
con luna, pero después despierta en la
madre del gran río americano. (...) El
agua se interrumpe con la llama y en llama reaparece
en lo estelar, como su poesía",
ha dicho José Lezama Lima.
"Como toda auténtica poesía,
la seria, la sincera, la honrada poesía,
ésta de Fernández es puerta que
nos abre el paso al otro dominio. No hace falta
decir cuál es. Otro dominio que en su
misterio ya nos mete en cuerpo y alma en lo
más hondo. Y en lo más alto",
añade Eugenio Florit.
Pablo Armando Fernández recibió
el Premio Nacional de Literatura. La próxima
edición de la Feria Internacional del
Libro/ La Habana 2003 estará dedicada
al autor.
Cine
cubano: ese ojo que nos ve, de Reynaldo
González.
El cine cubano, especialmente a partir de 1959,
ha sido un asunto espinoso para cualquier crítico
o investigador del tema. Los once ensayos incluidos
en este libro han sido elaborados intentando
derrumbar las esquemáticas concepciones
que, de tipo social, político, ideológico
e historiográfico, han prevalecido durante
mas de cuarenta años y que permean en
la actualidad los debates sobre este asunto.
Temas como la encrucijada histórica y
cultural en que nació nuestro cine, la
influencia del melodrama mexicano, de la música,
la poesía otra de las obras hechas para
la pantalla grande, un hermoso homenaje a Tomás
Gutiérrez Alea (Titón) y los zarandeos,
devaneos y desvaríos de la crítica
cinematográfica cubana en la historia
del cine nacional, con esa visión burlona
y crítica a la que el autor de estos
ensayos nos tiene acostumbrados, ofrece a este
libro una rareza única, un interés
subyugante. Es de esas obras que hacen reflexionar
sobre nuestra realidad y nuestra cultura.
Un
ciervo herido, novela de Felix Luis
Viera.
¿Qué sucedió más
allá de las ya clásicas anécdotas
de terror -llegadas de boca en boca a lo largo
de estos años- sobre los tiempos de las
UMAP en Cuba, adonde fueron llevados, entre
otros, homosexuales y fieles de distintas religiones?
Esta novela, cuyo título proviene de
un verso de José Martí, da respuesta
por primera vez a esta pregunta, a la par que
narra una historia espeluznante del desgarramiento
humano, signado con el desamparo de la individualidad
ante el embate del Poder, en las denominadas
Unidades Militares de Ayuda a la Producción
(UMAP), campos de trabajo forzado establecidos
en la provincia de Camagüey, Cuba, en la
década de 1960.
Con el sentido del humor -en este caso un humor,
digamos, gris-, el erotismo y el lenguaje poético
que han caracterizado su obra anterior, Félix
Luis Viera nos entrega en Un ciervo
herido los más terribles testimonios
de la intolerancia que ha marcado con una cruz
de ceniza distintas etapas de la sociedad cubana
actual.
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| El
alma de la nación en la quieta
provincia
ALEXIS
CASTAÑEDA PÉREZ DE ALEJO
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Cuando
el 23 de septiembre de 1990, en la sede del
Comité Provincial de la UNEAC de Villa
Clara se anunció la presentación
del delgado cuaderno de cuentos titulado Una
tarde en el río, del autor Rafael
Altuna, muchos conocieron con asombro del nacimiento
de la Editorial Capiro. Hoy Ricardo Riverón
Rojas, poeta y director de este proyecto desde
su fundación, esclarece los derroteros
de esta aventura de final feliz que ha permitido
poner en los estantes nacionales 139 títulos
con casi 600 mil ejemplares en libros de los
más diversos géneros y disciplinas
literarios.
A.C.P: ¿Qué condiciones
propiciaron el surgimiento de la Editorial Capiro?
R.R.R: Cuando en abril de 1990 logro arribar
como trabajador al sistema institucional de
la cultura, existían tres condiciones
básicas que, más que propiciar,
reclamaban el surgimiento de una editorial con
sede en el territorio. La primera: un rico movimiento
autoral, entonces con mayoritaria presencia
de la poesía, que ya había aportado
al panorama nacional varios nombres de obligada
referencia. La segunda: otro grupo, de jóvenes
escritores, que forcejeaba con mucho empuje
y talento por emerger a los espacios promocionales
de la literatura. Y finalmente: la falta de
un espacio como Capiro, con una política
editorial cuya primera pauta consistiera en
dotar de voz pública a aquellas excelencias
junto a las nuevas propuestas. Aclaro: no es
que las editoriales nacionales no publicaran
a nuestros autores. Sucedía, sencillamente,
que en los años previos al nacimiento
de nuestra casa editora, era poco menos que
imposible emerger a la vida literaria nacional
desde provincia, a no ser que se obtuviera un
"premio grande".
A.C.P: Es admirable cómo
en pleno Período Especial la editorial
no sólo no se detuvo sino que mantuvo
su ascensión con seguridad, ¿con
qué estrategia pudo lograrse esta supervivencia?
R.R.R: Mira, te puedo decir que lo realmente
difícil en el caso de Capiro, más
que el alumbramiento y la vendimia, fue la fecundación:
me refiero a ese insistir previo de muchos,
desde los ochenta tempranos, en todos los espacios
posibles, para que los que administran y distribuyen
los recursos adquirieran conciencia de lo necesario
que era disponer de una editorial. Y ese no
es un mérito sólo mío y
de mi equipo, como he aclarado tantas veces.
De tal suerte, cuando, en mayo o junio de ese
mismo 1990, en la oficina del miembro del Buró
Provincial del PCC que atendía la cultura
se decidió que se iban a hacer cuatro
libros anuales en la imprenta de esa organización
política, lo otro se deslizó con
relativa solidez.
Claro que la dura tala editorial a que obligó
el Período Especial, pudo devenir coyuntura
de muerte súbita y prematura, de la misma
manera que el discutible placebo de las plaquettes,
lanzado a la palestra casi como única
alternativa nacional, pudo dar al traste con
lo que para Capiro teníamos pensado;
pero por suerte siempre estuvo claro lo que
queríamos, y así logramos que
nos asignaran los sobrantes de las bobinas con
que se tiraba el periódico provincial.
Gracias a ese papel y al alambre de cobre para
presillar, que por suerte no se agotó,
nunca hicimos sueltos como aquellos de tan dudosa
conservación bibliográfica. Finalmente,
como ya la semilla se había fecundado
y el árbol mostraba algunas hojas y frutos,
a ningún directivo de esta provincia
le cupo en la cabeza la sospecha de que la editorial
podría desaparecer, y así aparecieron,
de no se sabe dónde, recursos inimaginados
hasta desembocar en los buenos financiamientos
y el medianamente efectivo equipamiento, asignado
a nivel central, con que contamos hoy. La estrategia
para la sobrevivencia de Capiro, te lo aseguro,
siempre consistió en ganar espacio y
prestigio hasta hacerse imprescindible, por
orgánica, para la cultura del territorio.
A.C.P:
¿Es Capiro únicamente
una editorial de provincia?
R.R.R: Siempre he negado, con energía,
ese despintado rótulo, porque el mismo
término "editorial de provincia"
ya arrastra connotaciones peyorativas que nos
conducen a la autocomplacencia aldeana y la
falta de rigor. Capiro aspira a ser -creo que
ya lo es- uno de los múltiples espacios
donde se exprese, desde la aparentemente quieta
provincia, el alma de la nación. Eso,
aunque con toda seguridad, la mayoría
de los libros publicados y los que se publiquen
sean de autores villaclareños. Una editorial
que exhiba en su catálogo firmas como
Carilda Oliver Labra, Roberto Fernández
Retamar, Ángel Augier, Ambrosio Fornet,
Serafina Nuñez, Ramiro Guerra, Arturo
Arango, Luis Toledo Sande, Rolando Rodríguez,
Raúl Roa Kourí, Carlos Galindo
Lena, Félix Luis Viera, Luis Cabrera
Delgado, Frank Abel Dopico, Arístides
Vega, Jorge Ángel Hernández, Aramís
Quintero y Jesús David Curbelo, por sólo
citar algunos, junto a autores de Ciego de Ávila,
Sancti Spiritus, Holguín, Pinar del Río,
Matanzas y Camagüey, se vería totalmente
desenfocada en el panorama de la cultura nacional
si aceptara la achacosa catalogación
de "editorial de provincia".
A.C.P: ¿Acaso es esta editorial
la plenitud de las ilusiones de aquel joven
poeta que, junto a René Batista Moreno
y otros obsesos, se afanaban en la creación
y la edición casi artesanal, por las
tierras de Camajuaní, en los albores
de los setenta?
R.R.R: En buena medida lo es, pero una "plenitud"
fragmentada en tiempo, espacio y espíritu,
porque se hace ambivalente y no se disfruta
de manera "plena". Resulta que una
vez concretada la que parecía meta final,
se comienza a sufrir con la nueva ilusión
que pone miras en la continuidad y el crecimiento;
también se padece la incertidumbre por
la falta de claridad en la sucesión,
debido a que no es nada fácil que aparezcan,
se formen y desarrollen otros ilusos, con cualidades
de líderes, capaces de empujar un carro
que exige entrega total, hasta de una parte
de la propia obra que, como escritores, fomentamos.
Por otro lado esa "plenitud", viéndola
panorámicamente en toda su dimensión
témporo-espacial, fue fragmentada de
manera incurable por la larga y casi frustrante
espera a que fuera sometido aquel "joven
poeta" -que tal vez no poseyera un título
universitario, pero sí un millón
y medio de horas legadas al autodidactismo-
para que alguien lo aceptara un día,
con más de cuarenta años en la
columna vertebral, como el iluso idóneo
para empujar el referido carro. Pero claro que
el balance final es muy positivo: aquel joven
poeta siente, sobre todo, que aquellas gloriosas
jornadas que cubrió como editor lego
en el dinámico y sugestivo Camajuaní
de los años setenta, no fueron en vano,
porque supo extraerle al fascinante mundo de
las viejas imprentas del plomo y la monotipia,
el influjo que lo llevaría, un día
ya no tan cercano del pasado siglo XX, a crecer
en la fundación, fertilización
y cosecha de una obra que acabaría trascendiéndolo
con creces.
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| La
cubana Uva de Aragón presentará
nueva novela en feria de Guadalajara |
MIAMI,
EEUU (Librusa) - Memoria del silencio,
una novela de Uva de Aragón que ha permanecido
en la lista de los más vendidos en Miami
desde su publicación en septiembre, es
uno de los libros de cubanos del exilio que
serán presentados durante la feria de
Guadalajara, que este año está
dedicada a Cuba.
En la Feria Internacional del Libro de Guadalajara
se espera una delegación oficial de 600
personas que llegará desde La Habana.
La comitiva incluye a intelectuales como Roberto
Fernández Retamar y Cintio Vitier (ganador
del Premio de Literatura Latinoamericana y del
Caribe Juan Rulfo 2002), así como académicos,
músicos, bailarines y funcionarios del
gobierno. Uva de Aragón es parte de un
pequeño grupo de escritores de la diáspora
que participará en la Feria.
"De ambas orillas se ha distorsionado,
y a veces hasta satanizado a los cubanos del
otro lado. Memoria del silencio
intenta mostrar el rostro humano de los protagonistas
anónimos de nuestro drama nacional, tanto
en el exilio como en la isla", dijo De
Aragón mediante un comunicado de Ediciones
Universal, de Miami.
En palabras del escritor y crítico Rafael
Rojas, la nueva obra de De Aragón, es
y no es una novela del exilio o de la Revolución,
sino que refleja ambas realidades.
Por su parte, el editor de la novela, Juan Manuel
Salvat, que llevará a la Feria de Guadalajara
una muestra de los más de 1000 títulos
que ha editado de autores cubanos en el exilio
de 1965 a la fecha, coincide con el criterio
de Rojas.
"Memoria del silencio
no sólo marca un punto de giro en la
trayectoria literaria de su autora, sino que,
junto a otras obras actuales, inaugura una temática
o tendencia en la narrativa cubana, que podríamos
llamar las novelas del reencuentro, o de la
reconciliación", dijo Salvat según
el comunicado.
Narradora, ensayista, poeta y profesora universitaria,
Uva de Aragón ha publicado Eternidad,
Ni verdad ni mentira y otros cuentos,
No puedo más y otros cuentos,
Versos de exilio, Entresemáforos,
Tus ojos y yo, Los nombres
del amor y El caimán
ante el espejo.
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Aclamados escritores cubanos
brindan visión crítica de
la isla |
Ni
disidentes políticos, ni voceros del
gobierno, los dos novelistas cubanos más
aclamados del momento brindan a sus lectores
una visión crítica de su país,
en la cual revelan cuán lejos está
la vida real del ilusorio mundo de justicia
social promovido por el oficialismo.
En su Trilogía sucia de La Habana,
el autor Pedro Juan Gutiérrez escribe
sobre víctimas y victimarios: ladrones,
borrachos, prostitutas y proxenetas que viven
una vida marginal en una jungla de cemento.
Sin conocer ni la amistad ni la lealtad, el
alcohol y el sexo son sus únicas satisfacciones.
En las novelas detectivescas de otro autor cubano,
Leonardo Padura, los misterios que resuelve
su protagonista -el policía de investigaciones
Manuel Conde- muestran la discrepancia entre
las declaraciones oficiales sobre las virtudes
del socialismo y los vicios de una sociedad
donde casi todo el mundo, para poder sobrevivir,
se involucra de una forma u otra en una actividad
ilegal.
Si bien Gutiérrez y Padura exploran la
realidad cubana como muy pocos se atreven a
hacerlo, no critican empero abiertamente el
sistema comunista de la isla ni a sus líderes.
Aunque aseguran no sufrir persecución
por lo que escriben, su actividad literaria
tiene límites ostensibles, que ambos
aceptan.
La internacionalmente conocida trilogía
de Gutiérrez, por ejemplo, es casi imposible
de conseguir en la isla. Publicada en 1998 y
traducida desde entonces al holandés,
inglés, francés, alemán,
italiano y portugués, la trilogía
figura en los registros de la Biblioteca Nacional
de Cuba, pero no está disponible para
sus usuarios.
Gutiérrez, de 52 años, que obtuvo
premios con sus trabajos como periodista, dice
que fue "separado del periodismo"
después de la publicación de su
trilogía.
"Escribo literatura, no planfletos políticos",
declaró el autor en su departamento,
ubicado en un edificio decrépito de la
barriada de Centro Habana.
Gutiérrez, que recibió a un periodista
en camiseta y pantalones cortos, con la cabeza
rasurada y el tatuaje de una serpiente en su
hombro derecho, admitió que su trabajo
es "provocativo".
A la trilogía "el oficialismo le
dio al libro una lectura política extrema
y además equivocada", agregó
Gutiérrez, mirando desde la azotea la
devastadora belleza de la bahía de La
Habana.
Por un año, el manuscrito de la trilogía
durmió en las gavetas de una editorial
cubana. Finalmente, Gutiérrez logró
publicarlo en España y ahora vive de
las regalías de sus ediciones internacionales.
"La literatura existe para revelar el lado
secreto del ser humano. Lo que he escrito perdurará
y futuras generaciones lo leerán",
aseguró.
Gutiérrez comenzó a escribir la
trilogía -60 historias cortas semi autobiográficas-
en 1994, y desde entonces ha editado otras cuatro
novelas. Juntas conforman su llamado Ciclo
de Centro Habana, una mirada de 1200
páginas a una Cuba que desmiente la imagen
de la isla que aparece en los anuncios turísticos
y en la propaganda oficial.
La proclamación del éxito de la
revolución socialista de mas de 40 años
es algunas veces ridiculizado en un lenguaje
crudo y un estilo desnudo y antirretórico.
A diferencia de Gutiérrez, Padura ha
podido publicar sus libros en Cuba.
La edición cubana de la última
novela de Padura sobre el poeta cubano José
María Heredia -La novela de mi
vida-, cuesta 20 pesos (unos 0,80 centavos
de dólar), con lo cual resulta accesible
al público lector. Pero las casas editoras
de la isla son pequeñas, y hay escasez
de papel. Aún así, un número
limitado de sus libros pasan de mano en mano
entre los lectores.
Padura, que fue periodista premiado como Gutiérrez,
renunció a la profesión en 1996
cuando ganó un premio de 16.000 dólares
en España por su libro Máscaras,
el tercero de su ahora famoso cuarteto de novelas
detectivescas llamadas Las cuatro estaciones.
Pero Padura dice que nunca es invitado a conferencias
en la universidad. "Prácticamente
no hay críticas de mis libros en reseñas
y periódicos, que son censurados por
las mentes estrechas", dijo.
Debido a que cortó caña en los
campos y combatió en Angola, Padura dice
que "esto me da el derecho de decir lo
que pienso como escritor".
"La tendencia general de la literatura
moderna cubana es la apertura de mente, un cuestionamiento
crítico de la realidad", dijo Padura,
de 47 años, entrevistado en su oficina
apiñada de libros de Mantilla, un sector
residencial del suroeste de La Habana. "Esto
no necesariamente significa una ruptura con
la revolución. El simple hecho de que
yo viva en Cuba es una declaración política".
"Muchas cosas deben ser cambiadas en este
país, y la literatura es otra forma de
compromiso político", dijo Padura.
"No es antagónica a la política.
Pero su misión es paralela. Nos permite
ver los problemas, incluso si no podemos ver
las soluciones".
Para Padura, el aislamiento político
y la dificultades económicas bajo el
socialismo son la raíz de los apuros
de Cuba. Mientras el estado asegura salud y
educación gratuitas, y la vivienda y
los servicios tienen costos mínimos,
el salario promedio mensual es un trabajador
cubano es de unos 250 pesos (unos 9,60 dólares).
El gobierno también asegura un mínimo
de productos alimenticios para cada ciudadano
cada mes, pero los sueldos no pueden estirarse
para cubrir otras necesidades básicas,
tales como la ropa.
"Hemos estado asediados por más
de 40 años", dijo Padura refiriéndose
al embargo de Estados Unidos a la isla, y al
que las autoridades de La Habana responsabilizan
por los problemas económicos del país.
"Esto tiene que recordarse si se quiere
entender a Cuba".
A pesar de los problemas de Cuba, ninguno de
los dos autores se imagina viviendo fuera o
saliendo de la isla.
"Yo no dejo este lugar. Me conecta a la
tierra", dijo Padura.
"No escribiré un libro con mis opiniones
personales de la situación política",
dijo Gutiérrez. "No quiero ser forzado
al exilio".
"En cualquier otra parte, soy un extranjero.
Soy demasiado cubano", dijo Gutiérrez.
(Tomado de Noticias Yahoo)
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| Manos
de obra en la colección
Premio Nicolás Guillén
Laylí Pérez Negrín |
Manos
de obra, como confesara el propio Sigfredo
Ariel, no es un "libro de poesía",
es una recopilación de poemas que confía
en ese hilo existencial que va liando las creaciones.
Este poemario, premiado en el 2002, durante
la segunda convocatoria del Premio de poesía
Nicolás Guillén, uno de los más
importantes que se convocan en la isla en estos
tiempos, ve la luz ahora en una colección
de Letras Cubanas dedicada precisamente a este
premio.
Como reza en la solapa de esta edición,
Manos de obra fue seleccionado
por ser "un conjunto que evidencia una
voz poética ya cuajada en una marca de
estilo al servicio de un mundo en el que lo
cotidiano se convierte en fabulación
y lo mítico se transmuta en familiar.
Se trata de un volumen poético amplio,
bien estructurado, que de cierta manera resume
y cierra una etapa en la creación de
este autor. En él son reconocibles, ya
muy desarrolladas, las claves conductoras de
sus primeros libros".
Para su autor, Manos de obra
representa sobre todo un punto de giro en su
poética, el abandono de la densidad metafórica
de sus libros anteriores para comulgar con ese
aliento de las cosas de todos los días,
que queda puesto en evidencia en versos como
los de A Many Splendored Thing
Que
has sido o eres el amor
el gran amor de dos o tres personas
te lo han dicho en momentos
suficientemente graves
esas dos o tres personas
en
un momento se excusan y miran su reloj
o te preguntan qué hora es
y casi siempre es tarde, los esperan o no
eso no importa
se
despiden mirándote a los ojos
peinándose hacia atrás con los
dedos tranquilos
y el gran amor cierra la puerta
cuando salen, con cierta culpabilidad
y
una vez que bajaron la escalera
se pregunta qué hacer con sus dos o tres
grandes tesoros, ahora mismo qué
Desde
que recibiera, en la década del 80, el
Premio David por Algunos pocos conocidos,
Sigfredo Ariel se convirtió en una de
las voces principales de un movimiento que renovaría
las estructuras y las temáticas de la
poesía escrita en Cuba. Hoy, con El
cielo imaginario (1996), Las
primeras itálicas (1997), Hotel
Central (Premio Julián del Casal,
1998), Los peces y la vida tropical
(2000) y Manos de obra, ha
dejado de ser una promesa para acceder al espacio
de los poetas con una obra hecha, aunque haya
extrañado, como revelara en una entrevista
concedida a Manuel Enríquez Lagarde,
ese toque a la puerta que viene a confirmarle
a uno que es la gran esperanza. Además
de sus poemarios ha desarrollado una extensa
obra como guionista de radio y televisión,
sobre todo en Radio Ciudad de La Habana el lugar
donde trabaja desde hace años, también
fue guionista de Miradas, colaboró con
Win Wenders en su documental sobre el Buena
Vista Social Club, y ha dedicado una buena parte
de sus energías y de su tiempo a promover
la música popular cubana. (Tomado de
Cubaliteraria.com)
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| Reeditan
en España antología de poesía
cubana preparada por Lezama Lima |
MADRID,
España (Librusa) - Antología
de la poesía cubana, una obra
canónica de las letras de la isla caribeña,
seleccionada y documentada por José Lezama
Lima, que falleció en 1976, acaba de
ser reeditada y ampliada en España por
Editorial Verbum.
Publicada originalmente en 1965, en tres volúmenes,
la antología "se convirtió
de inmediato, tanto por la amplia selección
como por el valor de sus comentarios, en obra
de referencia imprescindible a fin de conocer
la lírica cubana", según
los editores.
Asimismo, indicaron que en la reedición
"los profesores Angel Esteban y Alvaro
Salvador, de la Universidad de Granada, han
respetado escrupulosamente el proyecto de Lezama
Lima, que abarca hasta el siglo XIX".
Sin embargo, "han introducido en un anexo
del volumen I, los capítulos cubanos
de la Florida, extenso poema épico de
Fray Alonso de Escobedo (1598-1600), relativos
a la isla de Cuba, su naturaleza y sus habitantes,
un texto no tenido en cuenta hasta ahora por
la bibliografía cubana, y nunca editado
en las antologías conocidas".
También explicaron que "si todas
las historias y antologías de la literatura
cubana comienzan con el Espejo de Paciencia
(1608), como hace Lezama, hemos adelantado la
cronología en diez años, adentrándonos
en el siglo XVI".
Por otro lado, destacaron que "el cuarto
tomo comienza donde lo dejó Lezama: se
dan cita casi 130 poetas del siglo XX, los más
representativos, desde Dulce María Loynaz,
Boti, Guillén, pasando por Lezama, Eliseo
Diego, Baquero y los de Orígenes, para
continuar con las generaciones posteriores,
con poetas como Roberto Fernández Retamar,
Heberto Padilla, Pablo Armando Fernández
(...) hasta llegar a las generaciones más
jóvenes (menores de cincuenta años)".
Igualmente "el criterio utilizado ha sido
el de la estricta calidad literaria, introduciendo
poetas residentes en la Isla, en España,
Estados Unidos u otros lugares de Europa o América".
Cada selección aparece con una biobliografía
de autor y el volumen viene precedido por un
extenso estudio de la poesía cubana del
XX y una selección bibliográfica,
comentada, de las mejores antologías
de la poesía cubana contemporánea.
Para Verbum, se trata de "la antología
más completa de la poesía cubana
que, publicada en los comienzos del Siglo XXI,
cierra una gran etapa de la literatura de ese
país, tan prolífica en el género
poético, tan ligada a su propia historia
y tan definidora de la identidad cubana".
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| Premios
del concurso La Edad de Oro |
Los resultados del concurso de literatura infantil
La Edad de Oro 2002,
convocado por la Editorial Gente Nueva, recayeron
en el cuaderno de cuentos Libreta de
apuntes importantes, de Andrés
Manuel Pi Andreu (Ciudad de La Habana, 1969).
En igual manifestación recibieron mención:
Tema para un cuervo amarillo,
de Maikel Casabuena Ruiz (Calabazar de Sagua,
Villa Clara), y Como te lo cuento,
de José Manuel Pérez Cordero (La
Palma, Pinar del Río).
Compartieron el premio en poesía el pinareño
Nelson Simón González y el matancero
José Manuel Espino Ortega, con las obras
Maíz desgranado y El
libro de Nunca-Jamás, respectivamente.
El jurado de relato histórico declaró
desierto el premio y decidió conceder
mención a El segundo disparo,
de Luis Pavón Tamayo, mientras que en
los géneros de ensayo y divulgación
científico-técnica, el jurado
consideró desiertos los premios.
(Omar
Perdomo)
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| Escritores
se reúnen en Monterrey para hablar
de la violencia |
MONTERREY,
México (Librusa) - Más de 15 autores
extranjeros, entre ellos Mario Mendoza, Premio
Biblioteca Breve 2002, figuraron entre los invitados
especiales al VII Encuentro de Escritores que
se celebró en Monterrey, en el norte
de México, bajo el tema "Territorios
de la violencia".
La lista incluyó también al cubano
Amir Valle, el chileno Alvaro Ruiz, el uruguayo
Eduardo Espina, los colombianos Juan Carlos
Galeano y Rafael Humberto Moreno, el francés
Duc Delanoy, el venezolano Luis Britto, la española
Angela Vallvey, los argentinos Germán
Maggiori y Noé Jitrick, y los estadounidenses
David Lida, Ian Quiñones, Sara Poot,
Indram Amirthanayagam y Daniel Joseph Martínez.
Esos autores, invitados por el Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes, se unieron a sus
colegas anfitriones entre el 10 y el 12 de octubre,
en mesas redondas donde discutieron sobre la
violencia desde la perspectiva literaria.
Temas como "La violencia como inspiración
literaria", "Escritura en torno a
la violencia", "Violencia íntima:
personajes femeninos", "Distorsiones
literarias", "Silencio y censura",
"Violencia, fronteras y otros mundos",
"Violencia: motor de la creación"
y "Violencia narrada y realidad social",
guiaron los debates.
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| Entrega
del Premio Alba de Céspedes |
Cerrado por reparación, libro
de cuentos de Nancy Alonso (La Habana 1949),
acaba de obtener por unanimidad el Premio de
Narrativa Femenina Alba de Céspedes en
su primera edición. El jurado, integrado
por la comunicadora y novelista Marta Rojas,
la poeta y cuentista Marilyn Bobes y la crítica
y editora Vitalina Alfonso, coincidió
en señalar la unidad temática
y estilística, así como la originalidad
de un libro en que se abordan sesgadamente,
desde una perspectiva crítica tamizada
por el humor, los conflictos de la contemporaneidad
cubana.
Nancy Alonso ha publicado antes otro libro de
cuentos Tirar la primera piedra
(Letras Cubanas, 1997), y muestras de su obra
se incluyen en media docena de antologías.
Convocado por el Fondo de Naciones Unidas para
la Mujer (UNIFEM), la Unión de Escritores
y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Casa de las
Américas, este premio, consistente el
la publicación del libro galardonado
y su promoción internacional, es un reconocimiento
al nivel alcanzado en la última década
por la ficción narrativa escrita por
mujeres en Cuba, y a la trascendencia de la
cultura literaria como espacio de discusión
y creación de valores; y como universo
simbólico en cuyo entramado son pensadas
las transformaciones de la condición
social de la mujer cubana de hoy.
Colocado bajo la advocación de Alba de
Céspedes, este premio, que se entrega
en vísperas del 10 de octubre -fecha
en que su abuelo, Carlos Manuel de Céspedes
iniciara en 1868 las guerras de independencia
de Cuba-, no es sólo un homenaje a la
obra literaria de esta gran escritora ítalo-cubana,
sino también a su compromiso político
y social, a su fidelidad a la historia.
Alba de Céspedes, nacida en Roma en 1911,
de padre cubano y madre italiana, fue una de
las escritoras más notables de la literatura
europea del siglo XX. Autora de una docena de
novelas y libros de cuentos traducidos a más
de veinte idiomas y con cerca de doscientas
ediciones; poeta que escribió para el
cine, para la prensa, para la televisión;
fue también la mujer que durante la Segunda
Guerra Mundial dio voz a la Italia libre en
las transmisiones de la radio partisana, y en
la Roma liberada, la escritora comprometida
que fundó y dirigió la primera
revista aparecida en la posguerra, destinada
a agrupar a la intelectualidad antifascista
en un proyecto de renovación cultural.
Desde fines de los años sesenta, Cuba,
la tierra que sintió siempre como su
patria, se convirtió en el espacio en
que veía realizarse sus mayores anhelos
de justicia social. Desde la Demajagua, en 1968,
les habla emocionada a los cubanos a quienes
su abuelo había conducido cien años
antes al combate por la libertad, y poco después
comienza a escribir Con gran amor, la novela
en la que trenza su vida con la historia de
la Isla, la revolución de Yara con la
del Moncada: un libro cuya terminación
lamentablemente impidió su muerte, acaecida
en París, en 1997.
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| II
PREMIO CASA DE AMÉRICA DE POESÍA
AMERICANA |
BASES
CASA
DE AMÉRICA y EDITORIAL VISOR LIBROS comparten
la convicción de que la poesía
es la más alta expresión artística
y que en su cultivo y difusión radica
una de las claves de la educación para
la democracia. Más aún, en las
fronteras de la palabra creadora se juega hoy
el destino de la cultura misma como testimonio
supremo de la aventura humana. Por ello, la
convocatoria del II Premio "Casa de América"
de Poesía Americana aspira a estimular
la nueva escritura poética en el ámbito
de las Américas, con especial atención
a poemas que abran o exploren perpectivas inéditas
y temáticas renovadoras. A este premio
podrán optar las obras que se ajusten
a las siguientes bases:
1ª.Podrán concursar, autores nacionales
de cualquiera de los países de América,
con obras escritas en español, rigurosamente
inéditas, que no se hayan presentado
a otro premio y cuyos derechos no hayan sido
cedidos a ningún editor en el mundo.
2ª.Los trabajos presentados a concurso
deberán tener un mínimo de 300
versos y su tema será libre.
3ª.Los trabajos deberán presentarse
por triplicado y en la portada de los manuscritos
se hará constar el título de la
obra. Se adjuntará un sobre cerrado,
que contendrá en su interior el nombre,
la fotocopia del documento de identidad o acreditativo
de la nacionalidad, la dirección y el
teléfono del autor, así como un
breve curriculum. En el anverso del sobre se
consignará el título de la obra.
4ª.Los trabajos deberán remitirse
por triplicado a: II Premio Casa de América
de Poesía, Casa de América, Paseo
de Recoletos 2, 28001 Madrid, España.
No se aceptarán originales mal presentados
o ilegibles, ni remitidos por correo electrónico.
5ª.El plazo de admisión de originales
finalizará el 28 de febrero de 2002.
Se aceptarán los envíos que, con
fecha postal dentro del término de la
convocatoria, lleguen más tarde.
6ª.El premio, dotado con un millón
de pesetas (6.013 €) como anticipo de derechos
de autor, incluye la publicación del
libro ganador por la Editorial Visor Libros
. La cuantía se entregará al ganador
durante el acto de concesión del premio,
junto con cincuenta ejemplares de la obra editada.
7ª.El jurado estará compuesto por
un representante de la Casa de América,
un representante de Editorial Visor Libros y
tres nombres acreditados de la poesía
en español, además de un secretario
designado por los organizadores, con voz pero
sin voto. Los nombres de los miembros del jurado
serán revelados durante el anuncio del
fallo del premio.
8ª.El anuncio del fallo del premio tendrá
lugar en la sede de la Casa de América
durante el mes de abril de 2002 y será
anunciado con la debida antelación.
9ª.El jurado podrá declarar desierto
el premio si, a su juicio, ninguna obra posee
calidad para obtenerlo. El premio será
indivisible.
10ª.Los organizadores no mantendrán
correspondencia acerca de los originales presentados
y los trabajos que no se premien no serán
devueltos. Estarán disponibles en la
Casa de América hasta veinte días
después del fallo del jurado, al término
de los cuales serán destruidos.
11ª.La participación en este premio
implica la total aceptación de las presentes
bases. Su interpretación o cualquier
aspecto no previsto corresponde sólo
al jurado.
Para cualquier información adicional
relacionada con el premio, puede contactarse
con la Casa de América:
www.casamerica.es
o a Editorial Visor Libros: www.visor-libros.com.
Madrid,
Septiembre 2001
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| II
PREMIO DE ENSAYO CASA DE AMÉRICA-FONDO
DE CULTURA ECONÓMICA |
La
CASA DE AMÉRICA y el FONDO DE CULTURA
ECONÓMICA de España, S.L., con
el propósito de contribuir al fomento
de la reflexión y de la crítica
en torno a las realidades de nuestro tiempo,
han decidido convocar el II Premio de Ensayo
Casa de América-Fondo de Cultura Económica.
Las entidades convocantes, comprometidas como
están con la promoción de la cultura
iberoamericana en sus más diversas manifestaciones,
animan al que lo desee a enviar sus obras de
análisis, comentario o crítica
a este certamen. Podrán optar las obras
que se ajusten a las siguientes bases:
1. Ensayos (en el más amplio sentido
de la palabra) escritos en castellano, rigurosamente
inéditos, de autor o autora de cualquier
nacionalidad Iberoamericana, no en coautoría,
que no se presenten a otro premio y cuyos derechos
no hayan sido cedidos a ningún editor
en el mundo.
2. Extensión mínima de 150 páginas
(tamaño folio o DIN A-4) mecanografiadas
a doble espacio y por una sola cara.
3. Los originales deberán remitirse en
tres copias a II Premio de Ensayo Casa
de América-Fondo de Cultura Económica,
Casa de América, Paseo de Recoletos 2,
28001 Madrid, España. La obra se presentará
bajo pseudónimo y deberá adjuntarse
un sobre cerrado que contendrá en su
interior el nombre, la fotocopia del documento
de identidad o acreditativo de la nacionalidad,
la dirección y el teléfono del
autor, así como un breve currículum.
No se aceptarán originales presentados
con descuidos ortográficos, tipográficos
o ilegibles.
4. El plazo de admisión de originales
finalizará el 15 de marzo de 2003. Se
aceptarán aquellos envíos que,
con fecha postal en plazo, lleguen más
tarde.
5. El premio, dotado con doce mil euros (12.000
€) como anticipo de derechos de autor,
incluye la publicación del libro ganador
por el Fondo de Cultura Económica en
España, y alguno de los países
de América donde exista filial del mismo.
La cuantía se entregará al ganador
durante el acto de concesión del premio.
6. El Jurado estará compuesto por un
representante de la Casa de América,
un representante del Fondo de Cultura Económica
y tres acreditadas personalidades de la cultura
iberoamericana, además de un secretario
designado por los organizadores, con voz pero
sin voto. Los nombres de los representantes
del jurado se revelarán durante el fallo
del premio.
7. El fallo del premio se dará a conocer
en el mes de junio de 2003 en Madrid y en la
Ciudad de México a través de los
medios de comunicación masiva, así
como por los medios institucionales de las entidades
convocantes y las páginas electrónicas
de Casa de América (www.casamerica.es)
y del FCE (www.fce.com.mx).
8. El jurado podrá declarar desierto
el premio si, a su juicio, ninguna obra posee
calidad suficiente para obtenerlo.
9. Los organizadores no mantendrán correspondencia
acerca de los originales presentados, los cuales
no se devolverán. Una vez fallado el
premio, los textos que no resulten ganadores
serán destruidos.
10. La participación en este Premio implica
la aceptación de sus bases. La interpretación
de las mismas o de cualquier aspecto no señalado
en ellas, corresponde sólo al Jurado.
Para cualquier información relacionada
con el Premio, pueden contactar con la Casa
de América.
Tel. 91 595 48 36. E-mail: tribuna@casamerica.es.
Madrid, octubre de 2002