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Guadalajara en libros

Poca gente creería que un país de América Latina donde apenas se lee organice el de sobra reconocido como mayor evento del mundo de las publicaciones en español. Y es que la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, fundada hace quince años como iniciativa de la Universidad de esa ciudad del estado de Jalisco, nació como foro para remediar tal carencia. Porque además de servir como punto de encuentro de autores, editores, traductores, agentes literarios, bibliotecarios, libreros y lectores de los cinco continentes, en un espacio envidiable para revisar qué se escribe en nuestro idioma, o para cerrar negociaciones de compraventa de libros, derechos de autor y traducciones, la Feria se revierte en una incitación a la lectura.
No solamente las cifras bastan para explicar sus dimensiones: en la edición del pasado año el espacio ferial cubrió 26 mil metros cuadrados, que agruparon a 1258 editoriales con 82 mil títulos, 32 países representados y 386 mil visitantes; pues cabría mencionar los diversos programas de promoción de la lectura que en sus alrededores se diseñan, como puede ser el Yosi Leo, que "se propone promover la cultura mediante el acercamiento al libro de los lectores que cada año asisten a la FIL, sean escolares que acuden a los talleres para niños o trabajadores de empresas asociadas al Programa." De ahí que no sea esta apenas una reunión más de negocios literarios, sino una iniciativa contra el abandono de la literatura como factor indispensable de la formación del hombre.
Ese tono de rigurosidad cultural se apuntala con los diversos espacios de la cita académica, que anuncia para su XVI edición un encuentro internacional de ciencias sociales que va por su edición 16, seminarios sobre Comunicación y Sociedad, acerca de la enseñanza de lenguas extranjeras o coloquios alrededor de estudios de la cultura, aparte de un foro dedicado al periodismo cultural, coloquios de bibliotecarios o el encuentro internacional Universidad y Humanismo, coordinado por la UNAM, y el I Encuentro Internacional de Caricatura e Historieta, por solo mencionar algunos. Súmesele a ello la entrega de prestigiosos premios, como el Sor Juana Inés de la Cruz, u homenajes a Juan José Arreola, Sergio Aragonés y la presentación del proyecto de la Biblioteca Digital Iberoamericana y Caribeña.
El mismo sábado 30 de noviembre, fecha de inauguración de la XVI Feria del Libro de Guadalajara, ocupa Cuba el centro de interés. Justo al mediodía de esa jornada, se hará entrega a Cintio Vitier del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, que apenas servirá como prólogo de la apertura del recinto ferial ubicado en Expo Guadalajara y en especial del pabellón del país Invitado de Honor. Allí el escritor Noe Jitrik, a nombre del jurado del galardón, hará el elogio a Cintio. A media tarde, será la presentación de la Antología poética en disco compacto de Cintio Vitier, editado por el Fondo de Cultura Económica de México.
Además, en el Auditorio Juan Rulfo va a celebrarse la mesa redonda Celebración por Cintio Vitier, con la participación de los escritores Jaime Labastida, Carlos Pellicer, David Huerta, Enrique Sáinz, José Miguel Oviedo y Vicente Quirarte, mientras que el lunes dos de diciembre se devela un busto de Vitier en la Rectoría General de la Universidad de Guadalajara y se anuncia una charla del homenajeado con jóvenes.
Pero es vasto el programa cubano. Los miles de títulos editados en la isla que viajarán a la cita se enriquecen con la inclusión de siete editoriales de productos electrónicos, con un catálogo de 80 productos. Ello, sumado a homenajes a autores muy destacados de nuestras letras, comenzando por José Martí y alcanzando a Alejo Carpentier, sin obviar a Dulce María Loynaz, José Lezama Lima, Nicolás Guillén, Eliseo Diego y Roberto Fernández Retamar.
Agrego las mesas redondas, con temas como Cine, drama y literatura en Cuba, Narrativa cubana contemporánea, Poesía cubana contemporánea, Voces femeninas en la literatura cubana, La emigración en la literatura cubana, Identidad y literatura: género, etnos... y Creación literaria y lectura en Cuba, que cubren el vasto y complejo panorama de las actuales letras cubanas, aunque queden sin un aparte necesario las tendencias nacientes dentro de la escritura nacional y su inquetante diversidad.
Habrá presentaciones de libros que dan parte de ese estado de cosas, entre los que cito a Aire de luz. Cuento cubano del siglo XX, selección de Alberto Garrandés (Letras Cubanas), Mujeres cubanas. Té con limón (Oriente), Cuentistas cubanas (Océano) Las palabras son islas. Poesía cubana del siglo XX, selección de Jorge Luis Arcos (Letras Cubanas), Isla tan dulce y otras historias. Cuentistas de la emigración, con selección de Carlos Espinosa (Letras Cubanas), Ellas hablan de la isla. Entrevistas con escritoras caribeñas residentes en EU (UNION) y El alfiler y la mariposa, de Nara Araújo (Letras Cubanas).
Además, estarán la Obra poética de Nicolás Guillén, Dulce María Loynaz y Eliseo Diego (todos de Letras Cubanas), la Poesía completa de José Martí (Letras Cubanas), Donde nacen las aguas, antología poética de Nicolás Guillén editada por el Fondo de Cultura Económica de México y una Antología de cuentos cubanos y mexicanos (UNION-Lectorum).
También, títulos significativos como El filin de César Portillo de la Luz (Radamés Giro, UNION); Cancionero de César Portillo de la Luz (Ediciones Vigía), 40 grandes momentos de la Revolución Cubana, de Julio García Luis (Ocean Press), Los Parques, antología de jóvenes poetas cubanos, selección de René Coyra (MECENAS), La crítica cubana de los ochenta en las artes plásticas (ARTECUBANO), Iluminaciones, poemas de Arthur Rimbaud traducidos y prologados por Cintio Vitier (Universidad Católica de Perú), Canciones del mar, de Silvio Rodríguez (Ediciones Abdala), El libro de la realidad, novela de Arturo Arango (Letras Cubanas), Diccionario de mitos, preparado por Desiderio Navarro (Criterios), CiberSade, novela de Alberto Garrandés; Los hijos que nadie quiso, cuentos de Ángel Santiesteban (ambos de Letras Cubanas), Poesía y palabra Tomos I y II, de Eusebio Leal (Boloña), Antología del pensamiento cubano del siglo XIX, selección de Isabel Monal (Ciencias Sociales), así como los títulos del Premio Nicolás Guillén de Poesía, Alejo Carpentier de narrativa y ensayo y los Premios Casa de las Américas de 2001. Agrego que las revistas La Gaceta de Cuba y Tablas llevan números especiales.
Por su parte, las producciones multimedia de la Editorial Cubaliteraria se anotan con su colección dedicada a los Premios Nacionales de Literatura, el Grupo Orígenes, Nicolás Guillén y El Heminway de Cuba, mientras que Cubarte propondrá los CD-ROM Música popular cubana, A guitarra limpia, Alicia Alonso; Cine Cubano y Atlas etnológico de Cuba.

 

Catorce autores de Cuba y México en nueva antología de cuentos

MEXICO, DF, México (Librusa) - Relatos de catorce escritores de Cuba y México que abordan temas de sus respectivos entornos con "peripecias y reflexiones", entre ellos Pedro Juan Gutiérrez y Ana Clavel, ocupan las páginas de una nueva antología titulada "Cuentos sin visado".
Publicado por el sello Lectorum, de México, el libro "constituye una muestra representativa de las más recientes tendencias del género cuentístico en dichas naciones, donde, más allá de similitudes y diferencias, abordan, sin inhibiciones ni tecnicismos, los temas más diversos de sus respectivos entornos, entregando un panorama rico en peripecias y reflexiones", indica un comunicado.
Los antólogos son el cubano Rogelio Riverón y el mexicano Mauricio Carrera, ambos críticos y cuentistas.
Para Riverón, los cuentos cubanos que aparecen en la antología "perfilan los rasgos más comunes de la narración corta de Cuba: el sesgo testimonial marcado en ocasiones por una parquedad poliédrica, la parodia, la autorreflexión textual y una especie de fruición simbólica, alusiva, que, consciente de que, en efecto, cada perspectiva tiene su hora, aguarda con paciencia nuevos momentos de esplendor".
Por su parte, Carrera ubica a los cuentistas seleccionados dentro de la llamada Generación del Umbral, "entendida lo mismo como principio que como transición y cambio", con exponentes formados "sentimental y literariamente en medio de décadas perdidas de crisis económica, lo que acaso explique su rechazo a escribir sobre un México marcado por la frustración y la decepción".
Los autores incluidos son los cubanos Pedro Juan Gutiérrez, Guillermo Vidal, Marilyn Bobes, Alberto Garrandés, Rogelio Riverón, Ángel Santiesteban y Ena Lucía Portela; y los mexicanos Mario González Suárez, Eduardo Antonio Parra, Mauricio Montiel Figueiras, Ana García Bergua, Ana Clavel, Guillermo Vega Zaragoza y Mauricio Carrera.
El libro será una de las novedades de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que se celebrará del 30 de noviembre al 8 de diciembre y está dedicada a Cuba.

 

Milene Fernández, Premio Italo Calvino en su IV edición


"Un susto feliz" resultó para Milene Fernández haber obtenido el Premio Italo Calvino en su cuarta edición por su primera novela, Otras plegarias atendidas.
Así de sencillas fueron las palabras de esta joven autora -conocida hasta el momento como cuentista- cuando quizás la tomó por sorpresa el fallo del jurado, encabezado por el ganador de la anterior edición (2001), el escritor Reynaldo González (Al cielo sometidos), quien dijera de la obra que aborda el tema de la emigración mediante personajes bien trabajados y buen uso de la ironía.
Convocado por el grupo fundacional Italo Calvino, que lo integran la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), la Asociación ARCI y la Embajada de Italia en La Habana, el premio, al cual se presentaron 20 novelas de las que seis llegaron a finales, se entregó coincidiendo con la Semana de la Cultura de ese país en el nuestro.
(Tomado de Granma)

Editorial Plaza Mayor lanzará nueva colección en Feria de Guadalajara

 

SAN JUAN, Puerto Rico (Librusa) - Editorial Plaza Mayor de Puerto Rico aprovechará los escenarios de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara para lanzar una nueva Colección de Cultura Cubana, cuyo primer título está dedicado a la obra de Virgilio Piñera, indica un comunicado.
Virgilio Piñera: La memoria del cuerpo, editado por Rita Molinero, es el primer título de la colección y se trata de "una compilación de ensayos escritos por 32 críticos, académicos y conocedores de la obra y vida del fenecido poeta, novelista y dramaturgo".
El volumen incluye ensayos de Reinaldo Arenas, José Quiroga, Francisco Moran Lull, Thomas Anderson y Matías Montes-Huidobro.
"Decidí crear (la colección) con el propósito de brindar y de fomentar el respeto por las diferencias", dijo la presidenta de Editorial Plaza Mayor, Patricia Gutiérrez-Menoyo, según el comunicado. Imaginarme que este conjunto de obras de distintos géneros pudiera servir de puente de ideas, reafirmó mi confianza en que algún día, los cubanos, no importa dónde vivan la Isla, puedan entenderse sin rencor", agregó la editora.
"La Colección Cultura Cubana incluye estudios críticos, novelas, ensayos interpretativos, biografías y trabajos culturales destinados a promover una nueva gnosis acerca de los puntos de vista contrastantes en las dos Cubas de hoy día: la insular y la exiliada", concluye la nota.
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara se celebrará del 30 de noviembre al 8 de diciembre, y estará dedicada a Cuba.
Virgilio Piñera nació en Cuba en 1912 y murió en La Habana en 1979. Entre sus obras destacan títulos como Cuentos fríos, La carne de René, Electra Garrigó, Pequeñas maniobras, Presiones y diamantes.
Además, hemos sabido que las novedades de Plaza Mayor en Guadalajara se completan con los siguientes títulos:

Caminos de Eva: Voces desde la isla, antología del cuento cubano escrito por mujeres.
Con selección, prologo y notas del reconocido escritor y critico cubano Amir Valle, esta antología pretende mostrar el actual desarrollo de la cuentística escrita por mujeres dentro de la isla, como parte de un proyecto mayor que incluirá otra antología para escritoras cubanas residentes fuera de la isla.
Haciendo un recorrido por las promociones de narradoras en activo dentro del amplio fenómeno de la Narrativa Cubana, este libro reúne la obra de las más importantes creadoras de cada una de estas promociones, permitiendo al lector una indagación crítica en las zonas temáticas, estilísticas, así como en las preocupaciones actuales de quienes hoy protagonizan la Cultura Cubana, en total consonancia y al mismo nivel de calidad que caracteriza la creación de los escritores de la isla.
Narradoras consideradas clásicas por la crítica literaria nacional como María Elena Llana y Mirta Yánez, junto a otras de muy destacada carrera literaria como Aída Bahr, Marilyn Bobes, Anna Lidia Vega Serova comparten estas páginas junto a un grupo bien numeroso y significativo de esas jóvenes escritoras que hoy remueven la "poética narrativa" del país con propuestas muy osadas de estilo, temas, asuntos, formas de abordaje, permeadas de todas las influencias que hoy recorren la literatura universal, como una prueba de que estas "voces desde la isla" no han quedado a la zaga.

Silencio y destino. Arquetipos culturales y representación simbólica en "Jardín" de Dulce María Loynaz, de Alberto Garrandés.
Por la índole de las explicaciones que propone en torno a la escritura femenina, el carácter enciclopédico de ciertas formas literarias y los desempeños estructuradores de algunos mitos del inconsciente, así como por la estructura que adopta la heterodoxia de sus juicios, este libro constituye una disección radical -y fuera de lo común en tanto reflexión ensayística- de la poética visible en el mundo narrativo de ficción de Dulce Maria Loynaz, Premio Miguel de Cervantes en 1992.
El enfoque de Alberto Garrandes, cuyo resultado es aquí, de acuerdo con las referencias que maneja, un ejemplo de ejercicio y meditación acerca de la critica participativa, viene a centrarse básicamente en la novela Jardín y pone en marcha un sinuoso análisis anatómico, al tiempo que favorece la descripción fisiológica de la red de arquetipos culturales presente en esa novela, obra esencial para comprender el desenvolvimiento de la narrativa iberoamericana en el siglo XX, desde la prosa modernista y el vanguardismo inmediatamente posterior a los años veinte, hasta las expresiones canónicas del boom y el postboom.

De Cuba te cuento. Antología de narradores cubanos, con notas yselección de Juan González Díaz y Larry Javier González.
Los autores que integran De Cuba te cuento -cuarenta y cinco autores en total, treinta y siete hombres y nueve mujeres- representan el anhelo de esta Editorial de formar la más amplia muestra del cuento en la Isla de Cuba en el momento actual.
Estos cuentistas están radicados en su país y han sido agrupados de tres en tres, de acuerdo con la provincia en que nacieron. Pertenecen a distintas generaciones, estilos y tendencias estéticas, filosóficas y políticas. En cada grupo, uno de ellos tiene ya un "nombre relevante", a otro se le conoce medianamente y al tercero se le conoce menos y ha publicado muy poco o nada.
Para aquilatar el peso de esta muestra, hay que considerar que más de treinta han recibido premios o distinciones en su país y en el extranjero. Y el arco se expande: la poesía, el ensayo, la crítica, el teatro, la investigación, la historia y otras formas de narrar ocupan buena parte de la labor que desempeñan estos cuentistas. Ninguno de ellos vive exclusivamente de lo que escribe y casi todos trabajan en actividades relacionadas con la producción cultural y artística. Veinticuatro años tiene el más joven. Setenta y siete, el mayor.

Las manzanas del Paraíso, novela de Guillermo Vidal.
Un joven de provincias descubre desde su más temprana infancia su homosexualidad y decide vivirla sin los traumas y la doble moral a la que otros de su condición se ven abocados en una sociedad intolerante. Pero esa misma realidad social en la que vive tiene otros planes para él. Su paso por el mundo escondido del homoerotismo cubano, y mediante una sexualidad sutil y subrepticia o abierta y escandalosa según las circunstancias, va escribiendo un hermoso canto a la tolerancia y a la libertad individual en escenarios tan disímiles como el pueblo de campo, la ciudad, el mundo universitario, el universo intelectual o la cárcel.
Con una muy propia fuerza pictórica para mostrar ambientes, ámbitos y escenarios vivos de nuestra realidad insular universal; con una mirada cosmopolita, libre de provincianismos baratos, del asunto "lo cubano"; y con propuestas muy sólidas y personales en los planos lingüísticos, semánticos y estructurales, esta novela conmoverá y provocará la justa reflexión que merecen los temas tratados en sus páginas.

Lo sé de cierto porque lo tengo visto. Antología poética (1947-2001) de Pablo Armando Fernández, con selección, notas y entrevista de Eugenio Marrón.
"Su poesía tiene algo de la yagruma con luna, pero después despierta en la madre del gran río americano. (...) El agua se interrumpe con la llama y en llama reaparece en lo estelar, como su poesía", ha dicho José Lezama Lima.
"Como toda auténtica poesía, la seria, la sincera, la honrada poesía, ésta de Fernández es puerta que nos abre el paso al otro dominio. No hace falta decir cuál es. Otro dominio que en su misterio ya nos mete en cuerpo y alma en lo más hondo. Y en lo más alto", añade Eugenio Florit.
Pablo Armando Fernández recibió el Premio Nacional de Literatura. La próxima edición de la Feria Internacional del Libro/ La Habana 2003 estará dedicada al autor.

Cine cubano: ese ojo que nos ve, de Reynaldo González.
El cine cubano, especialmente a partir de 1959, ha sido un asunto espinoso para cualquier crítico o investigador del tema. Los once ensayos incluidos en este libro han sido elaborados intentando derrumbar las esquemáticas concepciones que, de tipo social, político, ideológico e historiográfico, han prevalecido durante mas de cuarenta años y que permean en la actualidad los debates sobre este asunto.
Temas como la encrucijada histórica y cultural en que nació nuestro cine, la influencia del melodrama mexicano, de la música, la poesía otra de las obras hechas para la pantalla grande, un hermoso homenaje a Tomás Gutiérrez Alea (Titón) y los zarandeos, devaneos y desvaríos de la crítica cinematográfica cubana en la historia del cine nacional, con esa visión burlona y crítica a la que el autor de estos ensayos nos tiene acostumbrados, ofrece a este libro una rareza única, un interés subyugante. Es de esas obras que hacen reflexionar sobre nuestra realidad y nuestra cultura.

Un ciervo herido, novela de Felix Luis Viera.
¿Qué sucedió más allá de las ya clásicas anécdotas de terror -llegadas de boca en boca a lo largo de estos años- sobre los tiempos de las UMAP en Cuba, adonde fueron llevados, entre otros, homosexuales y fieles de distintas religiones?
Esta novela, cuyo título proviene de un verso de José Martí, da respuesta por primera vez a esta pregunta, a la par que narra una historia espeluznante del desgarramiento humano, signado con el desamparo de la individualidad ante el embate del Poder, en las denominadas Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), campos de trabajo forzado establecidos en la provincia de Camagüey, Cuba, en la década de 1960.
Con el sentido del humor -en este caso un humor, digamos, gris-, el erotismo y el lenguaje poético que han caracterizado su obra anterior, Félix Luis Viera nos entrega en Un ciervo herido los más terribles testimonios de la intolerancia que ha marcado con una cruz de ceniza distintas etapas de la sociedad cubana actual.

 

El alma de la nación en la quieta provincia
ALEXIS CASTAÑEDA PÉREZ DE ALEJO
Rogelio Riverón

Cuando el 23 de septiembre de 1990, en la sede del Comité Provincial de la UNEAC de Villa Clara se anunció la presentación del delgado cuaderno de cuentos titulado Una tarde en el río, del autor Rafael Altuna, muchos conocieron con asombro del nacimiento de la Editorial Capiro. Hoy Ricardo Riverón Rojas, poeta y director de este proyecto desde su fundación, esclarece los derroteros de esta aventura de final feliz que ha permitido poner en los estantes nacionales 139 títulos con casi 600 mil ejemplares en libros de los más diversos géneros y disciplinas literarios.

A.C.P: ¿Qué condiciones propiciaron el surgimiento de la Editorial Capiro?
R.R.R: Cuando en abril de 1990 logro arribar como trabajador al sistema institucional de la cultura, existían tres condiciones básicas que, más que propiciar, reclamaban el surgimiento de una editorial con sede en el territorio. La primera: un rico movimiento autoral, entonces con mayoritaria presencia de la poesía, que ya había aportado al panorama nacional varios nombres de obligada referencia. La segunda: otro grupo, de jóvenes escritores, que forcejeaba con mucho empuje y talento por emerger a los espacios promocionales de la literatura. Y finalmente: la falta de un espacio como Capiro, con una política editorial cuya primera pauta consistiera en dotar de voz pública a aquellas excelencias junto a las nuevas propuestas. Aclaro: no es que las editoriales nacionales no publicaran a nuestros autores. Sucedía, sencillamente, que en los años previos al nacimiento de nuestra casa editora, era poco menos que imposible emerger a la vida literaria nacional desde provincia, a no ser que se obtuviera un "premio grande".

A.C.P: Es admirable cómo en pleno Período Especial la editorial no sólo no se detuvo sino que mantuvo su ascensión con seguridad, ¿con qué estrategia pudo lograrse esta supervivencia?
R.R.R: Mira, te puedo decir que lo realmente difícil en el caso de Capiro, más que el alumbramiento y la vendimia, fue la fecundación: me refiero a ese insistir previo de muchos, desde los ochenta tempranos, en todos los espacios posibles, para que los que administran y distribuyen los recursos adquirieran conciencia de lo necesario que era disponer de una editorial. Y ese no es un mérito sólo mío y de mi equipo, como he aclarado tantas veces. De tal suerte, cuando, en mayo o junio de ese mismo 1990, en la oficina del miembro del Buró Provincial del PCC que atendía la cultura se decidió que se iban a hacer cuatro libros anuales en la imprenta de esa organización política, lo otro se deslizó con relativa solidez.
Claro que la dura tala editorial a que obligó el Período Especial, pudo devenir coyuntura de muerte súbita y prematura, de la misma manera que el discutible placebo de las plaquettes, lanzado a la palestra casi como única alternativa nacional, pudo dar al traste con lo que para Capiro teníamos pensado; pero por suerte siempre estuvo claro lo que queríamos, y así logramos que nos asignaran los sobrantes de las bobinas con que se tiraba el periódico provincial. Gracias a ese papel y al alambre de cobre para presillar, que por suerte no se agotó, nunca hicimos sueltos como aquellos de tan dudosa conservación bibliográfica. Finalmente, como ya la semilla se había fecundado y el árbol mostraba algunas hojas y frutos, a ningún directivo de esta provincia le cupo en la cabeza la sospecha de que la editorial podría desaparecer, y así aparecieron, de no se sabe dónde, recursos inimaginados hasta desembocar en los buenos financiamientos y el medianamente efectivo equipamiento, asignado a nivel central, con que contamos hoy. La estrategia para la sobrevivencia de Capiro, te lo aseguro, siempre consistió en ganar espacio y prestigio hasta hacerse imprescindible, por orgánica, para la cultura del territorio.

A.C.P: ¿Es Capiro únicamente una editorial de provincia?
R.R.R: Siempre he negado, con energía, ese despintado rótulo, porque el mismo término "editorial de provincia" ya arrastra connotaciones peyorativas que nos conducen a la autocomplacencia aldeana y la falta de rigor. Capiro aspira a ser -creo que ya lo es- uno de los múltiples espacios donde se exprese, desde la aparentemente quieta provincia, el alma de la nación. Eso, aunque con toda seguridad, la mayoría de los libros publicados y los que se publiquen sean de autores villaclareños. Una editorial que exhiba en su catálogo firmas como Carilda Oliver Labra, Roberto Fernández Retamar, Ángel Augier, Ambrosio Fornet, Serafina Nuñez, Ramiro Guerra, Arturo Arango, Luis Toledo Sande, Rolando Rodríguez, Raúl Roa Kourí, Carlos Galindo Lena, Félix Luis Viera, Luis Cabrera Delgado, Frank Abel Dopico, Arístides Vega, Jorge Ángel Hernández, Aramís Quintero y Jesús David Curbelo, por sólo citar algunos, junto a autores de Ciego de Ávila, Sancti Spiritus, Holguín, Pinar del Río, Matanzas y Camagüey, se vería totalmente desenfocada en el panorama de la cultura nacional si aceptara la achacosa catalogación de "editorial de provincia".

A.C.P: ¿Acaso es esta editorial la plenitud de las ilusiones de aquel joven poeta que, junto a René Batista Moreno y otros obsesos, se afanaban en la creación y la edición casi artesanal, por las tierras de Camajuaní, en los albores de los setenta?
R.R.R: En buena medida lo es, pero una "plenitud" fragmentada en tiempo, espacio y espíritu, porque se hace ambivalente y no se disfruta de manera "plena". Resulta que una vez concretada la que parecía meta final, se comienza a sufrir con la nueva ilusión que pone miras en la continuidad y el crecimiento; también se padece la incertidumbre por la falta de claridad en la sucesión, debido a que no es nada fácil que aparezcan, se formen y desarrollen otros ilusos, con cualidades de líderes, capaces de empujar un carro que exige entrega total, hasta de una parte de la propia obra que, como escritores, fomentamos.
Por otro lado esa "plenitud", viéndola panorámicamente en toda su dimensión témporo-espacial, fue fragmentada de manera incurable por la larga y casi frustrante espera a que fuera sometido aquel "joven poeta" -que tal vez no poseyera un título universitario, pero sí un millón y medio de horas legadas al autodidactismo- para que alguien lo aceptara un día, con más de cuarenta años en la columna vertebral, como el iluso idóneo para empujar el referido carro. Pero claro que el balance final es muy positivo: aquel joven poeta siente, sobre todo, que aquellas gloriosas jornadas que cubrió como editor lego en el dinámico y sugestivo Camajuaní de los años setenta, no fueron en vano, porque supo extraerle al fascinante mundo de las viejas imprentas del plomo y la monotipia, el influjo que lo llevaría, un día ya no tan cercano del pasado siglo XX, a crecer en la fundación, fertilización y cosecha de una obra que acabaría trascendiéndolo con creces.

 

La cubana Uva de Aragón presentará nueva novela en feria de Guadalajara

MIAMI, EEUU (Librusa) - Memoria del silencio, una novela de Uva de Aragón que ha permanecido en la lista de los más vendidos en Miami desde su publicación en septiembre, es uno de los libros de cubanos del exilio que serán presentados durante la feria de Guadalajara, que este año está dedicada a Cuba.
En la Feria Internacional del Libro de Guadalajara se espera una delegación oficial de 600 personas que llegará desde La Habana. La comitiva incluye a intelectuales como Roberto Fernández Retamar y Cintio Vitier (ganador del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo 2002), así como académicos, músicos, bailarines y funcionarios del gobierno. Uva de Aragón es parte de un pequeño grupo de escritores de la diáspora que participará en la Feria.
"De ambas orillas se ha distorsionado, y a veces hasta satanizado a los cubanos del otro lado. Memoria del silencio intenta mostrar el rostro humano de los protagonistas anónimos de nuestro drama nacional, tanto en el exilio como en la isla", dijo De Aragón mediante un comunicado de Ediciones Universal, de Miami.
En palabras del escritor y crítico Rafael Rojas, la nueva obra de De Aragón, es y no es una novela del exilio o de la Revolución, sino que refleja ambas realidades.
Por su parte, el editor de la novela, Juan Manuel Salvat, que llevará a la Feria de Guadalajara una muestra de los más de 1000 títulos que ha editado de autores cubanos en el exilio de 1965 a la fecha, coincide con el criterio de Rojas.
"Memoria del silencio no sólo marca un punto de giro en la trayectoria literaria de su autora, sino que, junto a otras obras actuales, inaugura una temática o tendencia en la narrativa cubana, que podríamos llamar las novelas del reencuentro, o de la reconciliación", dijo Salvat según el comunicado.
Narradora, ensayista, poeta y profesora universitaria, Uva de Aragón ha publicado Eternidad, Ni verdad ni mentira y otros cuentos, No puedo más y otros cuentos, Versos de exilio, Entresemáforos, Tus ojos y yo, Los nombres del amor y El caimán ante el espejo.

 

Aclamados escritores cubanos brindan visión crítica de la isla

Leonardo Paduraa

Ni disidentes políticos, ni voceros del gobierno, los dos novelistas cubanos más aclamados del momento brindan a sus lectores una visión crítica de su país, en la cual revelan cuán lejos está la vida real del ilusorio mundo de justicia social promovido por el oficialismo.
En su Trilogía sucia de La Habana, el autor Pedro Juan Gutiérrez escribe sobre víctimas y victimarios: ladrones, borrachos, prostitutas y proxenetas que viven una vida marginal en una jungla de cemento. Sin conocer ni la amistad ni la lealtad, el alcohol y el sexo son sus únicas satisfacciones.
En las novelas detectivescas de otro autor cubano, Leonardo Padura, los misterios que resuelve su protagonista -el policía de investigaciones Manuel Conde- muestran la discrepancia entre las declaraciones oficiales sobre las virtudes del socialismo y los vicios de una sociedad donde casi todo el mundo, para poder sobrevivir, se involucra de una forma u otra en una actividad ilegal.
Si bien Gutiérrez y Padura exploran la realidad cubana como muy pocos se atreven a hacerlo, no critican empero abiertamente el sistema comunista de la isla ni a sus líderes. Aunque aseguran no sufrir persecución por lo que escriben, su actividad literaria tiene límites ostensibles, que ambos aceptan.
La internacionalmente conocida trilogía de Gutiérrez, por ejemplo, es casi imposible de conseguir en la isla. Publicada en 1998 y traducida desde entonces al holandés, inglés, francés, alemán, italiano y portugués, la trilogía figura en los registros de la Biblioteca Nacional de Cuba, pero no está disponible para sus usuarios.
Gutiérrez, de 52 años, que obtuvo premios con sus trabajos como periodista, dice que fue "separado del periodismo" después de la publicación de su trilogía.
"Escribo literatura, no planfletos políticos", declaró el autor en su departamento, ubicado en un edificio decrépito de la barriada de Centro Habana.
Gutiérrez, que recibió a un periodista en camiseta y pantalones cortos, con la cabeza rasurada y el tatuaje de una serpiente en su hombro derecho, admitió que su trabajo es "provocativo".
A la trilogía "el oficialismo le dio al libro una lectura política extrema y además equivocada", agregó Gutiérrez, mirando desde la azotea la devastadora belleza de la bahía de La Habana.
Por un año, el manuscrito de la trilogía durmió en las gavetas de una editorial cubana. Finalmente, Gutiérrez logró publicarlo en España y ahora vive de las regalías de sus ediciones internacionales.
"La literatura existe para revelar el lado secreto del ser humano. Lo que he escrito perdurará y futuras generaciones lo leerán", aseguró.
Gutiérrez comenzó a escribir la trilogía -60 historias cortas semi autobiográficas- en 1994, y desde entonces ha editado otras cuatro novelas. Juntas conforman su llamado Ciclo de Centro Habana, una mirada de 1200 páginas a una Cuba que desmiente la imagen de la isla que aparece en los anuncios turísticos y en la propaganda oficial.
La proclamación del éxito de la revolución socialista de mas de 40 años es algunas veces ridiculizado en un lenguaje crudo y un estilo desnudo y antirretórico.
A diferencia de Gutiérrez, Padura ha podido publicar sus libros en Cuba.
La edición cubana de la última novela de Padura sobre el poeta cubano José María Heredia -La novela de mi vida-, cuesta 20 pesos (unos 0,80 centavos de dólar), con lo cual resulta accesible al público lector. Pero las casas editoras de la isla son pequeñas, y hay escasez de papel. Aún así, un número limitado de sus libros pasan de mano en mano entre los lectores.
Padura, que fue periodista premiado como Gutiérrez, renunció a la profesión en 1996 cuando ganó un premio de 16.000 dólares en España por su libro Máscaras, el tercero de su ahora famoso cuarteto de novelas detectivescas llamadas Las cuatro estaciones.
Pero Padura dice que nunca es invitado a conferencias en la universidad. "Prácticamente no hay críticas de mis libros en reseñas y periódicos, que son censurados por las mentes estrechas", dijo.
Debido a que cortó caña en los campos y combatió en Angola, Padura dice que "esto me da el derecho de decir lo que pienso como escritor".
"La tendencia general de la literatura moderna cubana es la apertura de mente, un cuestionamiento crítico de la realidad", dijo Padura, de 47 años, entrevistado en su oficina apiñada de libros de Mantilla, un sector residencial del suroeste de La Habana. "Esto no necesariamente significa una ruptura con la revolución. El simple hecho de que yo viva en Cuba es una declaración política".
"Muchas cosas deben ser cambiadas en este país, y la literatura es otra forma de compromiso político", dijo Padura. "No es antagónica a la política. Pero su misión es paralela. Nos permite ver los problemas, incluso si no podemos ver las soluciones".
Para Padura, el aislamiento político y la dificultades económicas bajo el socialismo son la raíz de los apuros de Cuba. Mientras el estado asegura salud y educación gratuitas, y la vivienda y los servicios tienen costos mínimos, el salario promedio mensual es un trabajador cubano es de unos 250 pesos (unos 9,60 dólares).
El gobierno también asegura un mínimo de productos alimenticios para cada ciudadano cada mes, pero los sueldos no pueden estirarse para cubrir otras necesidades básicas, tales como la ropa.
"Hemos estado asediados por más de 40 años", dijo Padura refiriéndose al embargo de Estados Unidos a la isla, y al que las autoridades de La Habana responsabilizan por los problemas económicos del país. "Esto tiene que recordarse si se quiere entender a Cuba".
A pesar de los problemas de Cuba, ninguno de los dos autores se imagina viviendo fuera o saliendo de la isla.
"Yo no dejo este lugar. Me conecta a la tierra", dijo Padura.
"No escribiré un libro con mis opiniones personales de la situación política", dijo Gutiérrez. "No quiero ser forzado al exilio".
"En cualquier otra parte, soy un extranjero. Soy demasiado cubano", dijo Gutiérrez. (Tomado de Noticias Yahoo)

 

Manos de obra en la colección Premio Nicolás Guillén
Laylí Pérez Negrín
Sigfredo Ariel

Manos de obra, como confesara el propio Sigfredo Ariel, no es un "libro de poesía", es una recopilación de poemas que confía en ese hilo existencial que va liando las creaciones. Este poemario, premiado en el 2002, durante la segunda convocatoria del Premio de poesía Nicolás Guillén, uno de los más importantes que se convocan en la isla en estos tiempos, ve la luz ahora en una colección de Letras Cubanas dedicada precisamente a este premio.
Como reza en la solapa de esta edición, Manos de obra fue seleccionado por ser "un conjunto que evidencia una voz poética ya cuajada en una marca de estilo al servicio de un mundo en el que lo cotidiano se convierte en fabulación y lo mítico se transmuta en familiar. Se trata de un volumen poético amplio, bien estructurado, que de cierta manera resume y cierra una etapa en la creación de este autor. En él son reconocibles, ya muy desarrolladas, las claves conductoras de sus primeros libros".
Para su autor, Manos de obra representa sobre todo un punto de giro en su poética, el abandono de la densidad metafórica de sus libros anteriores para comulgar con ese aliento de las cosas de todos los días, que queda puesto en evidencia en versos como los de A Many Splendored Thing

Que has sido o eres el amor
el gran amor de dos o tres personas
te lo han dicho en momentos
suficientemente graves
esas dos o tres personas

en un momento se excusan y miran su reloj
o te preguntan qué hora es
y casi siempre es tarde, los esperan o no
eso no importa

se despiden mirándote a los ojos
peinándose hacia atrás con los dedos tranquilos
y el gran amor cierra la puerta
cuando salen, con cierta culpabilidad

y una vez que bajaron la escalera
se pregunta qué hacer con sus dos o tres
grandes tesoros, ahora mismo qué

Desde que recibiera, en la década del 80, el Premio David por Algunos pocos conocidos, Sigfredo Ariel se convirtió en una de las voces principales de un movimiento que renovaría las estructuras y las temáticas de la poesía escrita en Cuba. Hoy, con El cielo imaginario (1996), Las primeras itálicas (1997), Hotel Central (Premio Julián del Casal, 1998), Los peces y la vida tropical (2000) y Manos de obra, ha dejado de ser una promesa para acceder al espacio de los poetas con una obra hecha, aunque haya extrañado, como revelara en una entrevista concedida a Manuel Enríquez Lagarde, ese toque a la puerta que viene a confirmarle a uno que es la gran esperanza. Además de sus poemarios ha desarrollado una extensa obra como guionista de radio y televisión, sobre todo en Radio Ciudad de La Habana el lugar donde trabaja desde hace años, también fue guionista de Miradas, colaboró con Win Wenders en su documental sobre el Buena Vista Social Club, y ha dedicado una buena parte de sus energías y de su tiempo a promover la música popular cubana. (Tomado de Cubaliteraria.com)

Reeditan en España antología de poesía cubana preparada por Lezama Lima

MADRID, España (Librusa) - Antología de la poesía cubana, una obra canónica de las letras de la isla caribeña, seleccionada y documentada por José Lezama Lima, que falleció en 1976, acaba de ser reeditada y ampliada en España por Editorial Verbum.
Publicada originalmente en 1965, en tres volúmenes, la antología "se convirtió de inmediato, tanto por la amplia selección como por el valor de sus comentarios, en obra de referencia imprescindible a fin de conocer la lírica cubana", según los editores.
Asimismo, indicaron que en la reedición "los profesores Angel Esteban y Alvaro Salvador, de la Universidad de Granada, han respetado escrupulosamente el proyecto de Lezama Lima, que abarca hasta el siglo XIX".
Sin embargo, "han introducido en un anexo del volumen I, los capítulos cubanos de la Florida, extenso poema épico de Fray Alonso de Escobedo (1598-1600), relativos a la isla de Cuba, su naturaleza y sus habitantes, un texto no tenido en cuenta hasta ahora por la bibliografía cubana, y nunca editado en las antologías conocidas".
También explicaron que "si todas las historias y antologías de la literatura cubana comienzan con el Espejo de Paciencia (1608), como hace Lezama, hemos adelantado la cronología en diez años, adentrándonos en el siglo XVI".
Por otro lado, destacaron que "el cuarto tomo comienza donde lo dejó Lezama: se dan cita casi 130 poetas del siglo XX, los más representativos, desde Dulce María Loynaz, Boti, Guillén, pasando por Lezama, Eliseo Diego, Baquero y los de Orígenes, para continuar con las generaciones posteriores, con poetas como Roberto Fernández Retamar, Heberto Padilla, Pablo Armando Fernández (...) hasta llegar a las generaciones más jóvenes (menores de cincuenta años)".
Igualmente "el criterio utilizado ha sido el de la estricta calidad literaria, introduciendo poetas residentes en la Isla, en España, Estados Unidos u otros lugares de Europa o América".
Cada selección aparece con una biobliografía de autor y el volumen viene precedido por un extenso estudio de la poesía cubana del XX y una selección bibliográfica, comentada, de las mejores antologías de la poesía cubana contemporánea.
Para Verbum, se trata de "la antología más completa de la poesía cubana que, publicada en los comienzos del Siglo XXI, cierra una gran etapa de la literatura de ese país, tan prolífica en el género poético, tan ligada a su propia historia y tan definidora de la identidad cubana".

Premios del concurso La Edad de Oro

Los resultados del concurso de literatura infantil La Edad de Oro 2002,
convocado por la Editorial Gente Nueva, recayeron en el cuaderno de cuentos Libreta de apuntes importantes, de Andrés Manuel Pi Andreu (Ciudad de La Habana, 1969). En igual manifestación recibieron mención: Tema para un cuervo amarillo, de Maikel Casabuena Ruiz (Calabazar de Sagua, Villa Clara), y Como te lo cuento, de José Manuel Pérez Cordero (La Palma, Pinar del Río).
Compartieron el premio en poesía el pinareño Nelson Simón González y el matancero José Manuel Espino Ortega, con las obras Maíz desgranado y El libro de Nunca-Jamás, respectivamente. El jurado de relato histórico declaró desierto el premio y decidió conceder mención a El segundo disparo, de Luis Pavón Tamayo, mientras que en los géneros de ensayo y divulgación científico-técnica, el jurado consideró desiertos los premios.
(Omar Perdomo)

Escritores se reúnen en Monterrey para hablar de la violencia

MONTERREY, México (Librusa) - Más de 15 autores extranjeros, entre ellos Mario Mendoza, Premio Biblioteca Breve 2002, figuraron entre los invitados especiales al VII Encuentro de Escritores que se celebró en Monterrey, en el norte de México, bajo el tema "Territorios de la violencia".
La lista incluyó también al cubano Amir Valle, el chileno Alvaro Ruiz, el uruguayo Eduardo Espina, los colombianos Juan Carlos Galeano y Rafael Humberto Moreno, el francés Duc Delanoy, el venezolano Luis Britto, la española Angela Vallvey, los argentinos Germán Maggiori y Noé Jitrick, y los estadounidenses David Lida, Ian Quiñones, Sara Poot, Indram Amirthanayagam y Daniel Joseph Martínez.
Esos autores, invitados por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, se unieron a sus colegas anfitriones entre el 10 y el 12 de octubre, en mesas redondas donde discutieron sobre la violencia desde la perspectiva literaria.
Temas como "La violencia como inspiración literaria", "Escritura en torno a la violencia", "Violencia íntima: personajes femeninos", "Distorsiones literarias", "Silencio y censura", "Violencia, fronteras y otros mundos", "Violencia: motor de la creación" y "Violencia narrada y realidad social", guiaron los debates.

 

Entrega del Premio Alba de Céspedes

Cerrado por reparación, libro de cuentos de Nancy Alonso (La Habana 1949), acaba de obtener por unanimidad el Premio de Narrativa Femenina Alba de Céspedes en su primera edición. El jurado, integrado por la comunicadora y novelista Marta Rojas, la poeta y cuentista Marilyn Bobes y la crítica y editora Vitalina Alfonso, coincidió en señalar la unidad temática y estilística, así como la originalidad de un libro en que se abordan sesgadamente, desde una perspectiva crítica tamizada por el humor, los conflictos de la contemporaneidad cubana.
Nancy Alonso ha publicado antes otro libro de cuentos Tirar la primera piedra (Letras Cubanas, 1997), y muestras de su obra se incluyen en media docena de antologías.
Convocado por el Fondo de Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Casa de las Américas, este premio, consistente el la publicación del libro galardonado y su promoción internacional, es un reconocimiento al nivel alcanzado en la última década por la ficción narrativa escrita por mujeres en Cuba, y a la trascendencia de la cultura literaria como espacio de discusión y creación de valores; y como universo simbólico en cuyo entramado son pensadas las transformaciones de la condición social de la mujer cubana de hoy.
Colocado bajo la advocación de Alba de Céspedes, este premio, que se entrega en vísperas del 10 de octubre -fecha en que su abuelo, Carlos Manuel de Céspedes iniciara en 1868 las guerras de independencia de Cuba-, no es sólo un homenaje a la obra literaria de esta gran escritora ítalo-cubana, sino también a su compromiso político y social, a su fidelidad a la historia.
Alba de Céspedes, nacida en Roma en 1911, de padre cubano y madre italiana, fue una de las escritoras más notables de la literatura europea del siglo XX. Autora de una docena de novelas y libros de cuentos traducidos a más de veinte idiomas y con cerca de doscientas ediciones; poeta que escribió para el cine, para la prensa, para la televisión; fue también la mujer que durante la Segunda Guerra Mundial dio voz a la Italia libre en las transmisiones de la radio partisana, y en la Roma liberada, la escritora comprometida que fundó y dirigió la primera revista aparecida en la posguerra, destinada a agrupar a la intelectualidad antifascista en un proyecto de renovación cultural. Desde fines de los años sesenta, Cuba, la tierra que sintió siempre como su patria, se convirtió en el espacio en que veía realizarse sus mayores anhelos de justicia social. Desde la Demajagua, en 1968, les habla emocionada a los cubanos a quienes su abuelo había conducido cien años antes al combate por la libertad, y poco después comienza a escribir Con gran amor, la novela en la que trenza su vida con la historia de la Isla, la revolución de Yara con la del Moncada: un libro cuya terminación lamentablemente impidió su muerte, acaecida en París, en 1997.

II PREMIO CASA DE AMÉRICA DE POESÍA AMERICANA

BASES

CASA DE AMÉRICA y EDITORIAL VISOR LIBROS comparten la convicción de que la poesía es la más alta expresión artística y que en su cultivo y difusión radica una de las claves de la educación para la democracia. Más aún, en las fronteras de la palabra creadora se juega hoy el destino de la cultura misma como testimonio supremo de la aventura humana. Por ello, la convocatoria del II Premio "Casa de América" de Poesía Americana aspira a estimular la nueva escritura poética en el ámbito de las Américas, con especial atención a poemas que abran o exploren perpectivas inéditas y temáticas renovadoras. A este premio podrán optar las obras que se ajusten a las siguientes bases:
1ª.Podrán concursar, autores nacionales de cualquiera de los países de América, con obras escritas en español, rigurosamente inéditas, que no se hayan presentado a otro premio y cuyos derechos no hayan sido cedidos a ningún editor en el mundo.
2ª.Los trabajos presentados a concurso deberán tener un mínimo de 300 versos y su tema será libre.
3ª.Los trabajos deberán presentarse por triplicado y en la portada de los manuscritos se hará constar el título de la obra. Se adjuntará un sobre cerrado, que contendrá en su interior el nombre, la fotocopia del documento de identidad o acreditativo de la nacionalidad, la dirección y el teléfono del autor, así como un breve curriculum. En el anverso del sobre se consignará el título de la obra.
4ª.Los trabajos deberán remitirse por triplicado a: II Premio Casa de América de Poesía, Casa de América, Paseo de Recoletos 2, 28001 Madrid, España. No se aceptarán originales mal presentados o ilegibles, ni remitidos por correo electrónico.
5ª.El plazo de admisión de originales finalizará el 28 de febrero de 2002. Se aceptarán los envíos que, con fecha postal dentro del término de la convocatoria, lleguen más tarde.
6ª.El premio, dotado con un millón de pesetas (6.013 €) como anticipo de derechos de autor, incluye la publicación del libro ganador por la Editorial Visor Libros . La cuantía se entregará al ganador durante el acto de concesión del premio, junto con cincuenta ejemplares de la obra editada.
7ª.El jurado estará compuesto por un representante de la Casa de América, un representante de Editorial Visor Libros y tres nombres acreditados de la poesía en español, además de un secretario designado por los organizadores, con voz pero sin voto. Los nombres de los miembros del jurado serán revelados durante el anuncio del fallo del premio.
8ª.El anuncio del fallo del premio tendrá lugar en la sede de la Casa de América durante el mes de abril de 2002 y será anunciado con la debida antelación.
9ª.El jurado podrá declarar desierto el premio si, a su juicio, ninguna obra posee calidad para obtenerlo. El premio será indivisible.
10ª.Los organizadores no mantendrán correspondencia acerca de los originales presentados y los trabajos que no se premien no serán devueltos. Estarán disponibles en la Casa de América hasta veinte días después del fallo del jurado, al término de los cuales serán destruidos.
11ª.La participación en este premio implica la total aceptación de las presentes bases. Su interpretación o cualquier aspecto no previsto corresponde sólo al jurado.
Para cualquier información adicional relacionada con el premio, puede contactarse con la Casa de América:
www.casamerica.es
o a Editorial Visor Libros: www.visor-libros.com.

Madrid, Septiembre 2001

 

II PREMIO DE ENSAYO CASA DE AMÉRICA-FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

La CASA DE AMÉRICA y el FONDO DE CULTURA ECONÓMICA de España, S.L., con el propósito de contribuir al fomento de la reflexión y de la crítica en torno a las realidades de nuestro tiempo, han decidido convocar el II Premio de Ensayo Casa de América-Fondo de Cultura Económica. Las entidades convocantes, comprometidas como están con la promoción de la cultura iberoamericana en sus más diversas manifestaciones, animan al que lo desee a enviar sus obras de análisis, comentario o crítica a este certamen. Podrán optar las obras que se ajusten a las siguientes bases:
1. Ensayos (en el más amplio sentido de la palabra) escritos en castellano, rigurosamente inéditos, de autor o autora de cualquier nacionalidad Iberoamericana, no en coautoría, que no se presenten a otro premio y cuyos derechos no hayan sido cedidos a ningún editor en el mundo.
2. Extensión mínima de 150 páginas (tamaño folio o DIN A-4) mecanografiadas a doble espacio y por una sola cara.
3. Los originales deberán remitirse en tres copias a II Premio de Ensayo Casa de América-Fondo de Cultura Económica, Casa de América, Paseo de Recoletos 2, 28001 Madrid, España. La obra se presentará bajo pseudónimo y deberá adjuntarse un sobre cerrado que contendrá en su interior el nombre, la fotocopia del documento de identidad o acreditativo de la nacionalidad, la dirección y el teléfono del autor, así como un breve currículum. No se aceptarán originales presentados con descuidos ortográficos, tipográficos o ilegibles.
4. El plazo de admisión de originales finalizará el 15 de marzo de 2003. Se aceptarán aquellos envíos que, con fecha postal en plazo, lleguen más tarde.
5. El premio, dotado con doce mil euros (12.000 €) como anticipo de derechos de autor, incluye la publicación del libro ganador por el Fondo de Cultura Económica en España, y alguno de los países de América donde exista filial del mismo. La cuantía se entregará al ganador durante el acto de concesión del premio.
6. El Jurado estará compuesto por un representante de la Casa de América, un representante del Fondo de Cultura Económica y tres acreditadas personalidades de la cultura iberoamericana, además de un secretario designado por los organizadores, con voz pero sin voto. Los nombres de los representantes del jurado se revelarán durante el fallo del premio.
7. El fallo del premio se dará a conocer en el mes de junio de 2003 en Madrid y en la Ciudad de México a través de los medios de comunicación masiva, así como por los medios institucionales de las entidades convocantes y las páginas electrónicas de Casa de América (www.casamerica.es) y del FCE (www.fce.com.mx).
8. El jurado podrá declarar desierto el premio si, a su juicio, ninguna obra posee calidad suficiente para obtenerlo.
9. Los organizadores no mantendrán correspondencia acerca de los originales presentados, los cuales no se devolverán. Una vez fallado el premio, los textos que no resulten ganadores serán destruidos.
10. La participación en este Premio implica la aceptación de sus bases. La interpretación de las mismas o de cualquier aspecto no señalado en ellas, corresponde sólo al Jurado. Para cualquier información relacionada con el Premio, pueden contactar con la Casa de América.
Tel. 91 595 48 36. E-mail: tribuna@casamerica.es.
Madrid, octubre de 2002

 
 
 

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