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Otorgan
premios Casa de las Américas 2004
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El
escritor cubano Luis Lorente mereció
el galardón en el género de poesía
que otorgó el jurado convocado a tenor
de la 45ta. edición del Premio Literario
Casa de las Américas. De entre los 255
libros aspirantes, Esta tarde llegando
la noche fue laureado por estar "impregnado
de atmósferas que, por un lado, evocan
la forma del Siglo de Oro y, por otro, conjugan
giros poéticos de fina ironía
y serenidad lírica", tal cual reza
el acta del jurado.
En idéntico apartado, obtuvieron mención
los libros Postales en ciudades de arena,
de la nicaragüense Carola Brantome, y Poeta
en La Habana, del también cubano Osmany
Oduardo Guerra.
En la categoría de cuento, se alzó
con el premio el argentino Pablo Hernán
Petito, con Todo puede suceder;
en Literatura brasileña, Cidadania
no Brasil: o longo caminho, ensayo
histórico-social de José Murilo
de Carvalho; en Literatura Caribeña y
Cróele, Ovando (Teatro),
del martiniqueño Georges Mauvois; mientras
que el Premio extraordinario de ensayo sobre
estudios de la mujer fue para la colombiana
Carmiña Navia Velasco, por Guerras
y paz en Colombia. Las mujeres escriben.
Los premios honoríficos, de carácter
bianual, correspondieron, el de poesía
"José Lezama Lima" a A
paso de hierba. Poemas sobre Chiapas,
de Juan Bañuelos (México); el
de narrativa "José María
Arguedas" a Limón Blues,
de la costarricense Anacristina Rossi; el de
ensayo "Ezequiel Martínez Estrada"
a Imperio e imperialismo, del
sociólogo argentino Atilio A. Borón.
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| Fina,
Gaztelu y las esencias líricas
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| Fina García Marruz |
En
su ya tradicional cita, volvió a sesionar
el Taller sobre el grupo Orígenes,
en la biblioteca Antonio Maceo, en Bauta,
poblado donde algunos de los más importantes
poetas de Cuba, durante la década del
40, escribieron una aventura que aún
mantiene vivo su influjo.
La última cita, dedicada a dos poetas
imprescindibles dentro de los origenistas:
Fina García Marruz y el presbítero
Ángel Gaztelu, recientemente fallecido,
motivó notables exposiciones como las
de la poetisa Lina de Feria, quien en El
alma viva de Fina García Marruz,
definió a esta como dueña de
una "poética que deviene en alma
viva" y "sabia en el lenguaje de
las esencias".
Posteriormente, la poetisa e investigadora
Ana Núñez Machín dio
lectura a unos versos titulados Señora
de la luz, en homenaje a Fina, versos
que, gracias a dos pintores bautenses, Karoll
Pérez y Ángel Silvestre, serán
llevados al lienzo y puestos en manos de Fina.
Fabio Hurtado, editor de la revista Espacio,
a través del análisis de ocho
sonetos dedicados por Fina a la casa de Eliseo
Diego en Arroyo Naranjo, expresó la
especial pericia de esta mujer para pintar
en ellos el paisaje, la familia, la amistad,
la afinidad por el ámbito campestre,
elementos bien caros a este grupo de poetas.
La doctora Aracely García Carranza,
al hacer la presentación de la revista
de la Biblioteca Nacional, la cual dedicó
un número completo a la autora de Visitaciones,
reconoció que "si vivir es servir,
hacerlo como Fina García Marruz es
como hacerlo para la imortalidad.
Una laureada escritora de cuentos policíacos
e investigadora, María del Carmen Muzio,
evocó a Gaztelu al hombre de "sacerdocio
y lira", autor de poemas sacros, décimas,
romances, y alma unificadora de escritores
que arribaban a Bauta para reunirse en unas
citas ya memorables.
Carlos Jesús Cabrera, un laureado poeta
bautense, dio lectura a los versos de Tarde
de pueblo, dedicados especialmente por
Ángel Gaztelu al pueblo de Caimito.
En una segunda intervención, la doctora
Aracely García Carranza elogió
largamente a la autora caimitense Carmen Suárez
León por su investigación La
biblioteca francesa de Lezama Lima,
una vieja deuda con el análisis de
las influencias de literatura gala en el autor
de Paradiso.
Un asiduo participante en estos talleres,
el escritor Julio Domínguez García,
presentó y donó a la biblioteca
un ejemplar de su obra Noticias de
la República. Apuntes Cronológicos
(1900-1929). En homenaje a este Taller,
una exposición con obras de pintores
bautenses fue inaugurada en la biblioteca.
Tomado
de El Habanero
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Cumple 95 años la revista de la Biblioteca
Nacional |
En
una ocasión, Juan Pérez de la
Riva dijo que la Revista de la Biblioteca Nacional
José Martí era una enciclopedia
de la cultura cubana. Precisamente por estos
días, cuando arriba a sus 95 años
de fundada, esta publicación mantiene
novedades impactantes para sus lectores.
Trabajos científicos, bibliotecológicos,
bibliográficos inéditos, entre
otros, integran el importante acervo que recoge.
Para ello se nutre de los fondos de la Biblioteca
Nacional, que son el resultado de la producción
intelectual de los cubanos de todas las épocas.
Pero, ¿cómo puede una revista,
desde su condición de testigo de tantos
años, mantenerse fiel a su línea
editorial y al respeto cada vez mayor de sus
lectores? Tal como lo afirma Eliades Acosta,
director de la Biblioteca Nacional y de su órgano,
el secreto es la renovación constante.
Elemento, indicó, que la hace una inmensa
mina de donde sacar tenazmente tesoros.
LA HISTORIA
La Revista de la Biblioteca Nacional nació
el 31 de enero de 1909, cuando Figarola Caneda,
su primer director, importante figura de la
intelectualidad cubana, se propuso crear una
publicación erudita en la que apareciesen
correspondencia, reseñas de libros, así
como manuscritos archivados en la institución.
Sufre un largo eclipse y no es hasta 1949, en
que bajo la dirección de la doctora Lilia
Castro de Morales, vuelve a ser anunciada. Esta
vez, con un carácter histórico,
bibliotecológico y cultural, divulga
aspectos realmente ignorados de la cultura nacional.
En 1960 asume su dirección la doctora
María Teresa Freyre de Andrade y después,
Cintio Vitier, Renée Méndez Capote,
Juan Pérez de la Riva y Julio Le Riverend
hasta 1978.
La revista dejó de publicarse durante
el llamado período especial de la economía
cubana en la década de los 90, pero en
1997 Acosta Matos, inició la cuarta etapa
de este órgano manteniendo su línea.
Sin traicionar el pasado, fortalecer el presente
y garantizar el futuro, según expresó.
LA REVISTA EN SÍ
La revista tiene algunas secciones fijas como
Meditaciones Históricas y Literarias,
En la Biblioteca y Documentos Raros. Entre sus
firmantes aparecen investigadores cubanos y
extranjeros, así como profesores de la
Universidad de La Habana.
El público puede consultarla en la Biblioteca
Nacional, que también la distribuye entre
las más de 300 bibliotecas públicas.
Se encuentra a la venta en la librería
de la institución. Una de sus prioridades
es el canje internacional con otras revistas
importantes y de difícil acceso para
el público cubano. La revista es solicitada
por instituciones y personas de varios países.
Acosta Matos comenta que con la edición
digital, de reciente aparición, se ganan
más colaboradores en Cuba y el extranjero.
Últimamente los números están
dedicados a una figura ascendente de la nación
cubana. Aparecen ya Alejo Carpentier, Cintio
Vitier, Roberto Fernández Retamar y en
el último número publicado, Fina
García Marruz. El reto, según
su director, se encamina en hacer la revista
más cercana al joven lector.
Tomado
de Trabajadores
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| Número
especial de Criterios dedicado a Alemania
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La
revista teórica Criterios, dirigida por
el lingüista cubano Desiderio Navarro,
presentó en la XIII Feria Internacional
del Libro, el primer título de su serie
Alemania en el pensamiento actual.
Siete trabajos sobre la visión germánica
de la teoría de la "intertextualidad",
de la autoría de Renate Lachmann, Ulrico
Broich, Heinrich Plett y Manfred Pfister, este
último responsable también del
prefacio, que se reúnen en el primer
volumen de una antología integrada por
textos de destacados especialistas de la Ciencia
Literaria contemporánea, texto de consulta
y de obligada referencia en los medios académicos.
Tomado
de Trabajadores
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| Cuentos
del cubano Antón Arrufat en debut
de editorial española
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Libros de cuentos del cubano Antón Arrufat
y el venezolano Ricardo Azuaje se convirtieron
en los primeros títulos de la nueva editorial
El Lobey, cuya oficina principal se encuentra
en la isla de Tenerife, España.
El libro de Arrufat se titula Ejercicios
para hacer de la esterilidad virtud,
y el de Azuaje Ella está próxima
y viene con pie callado.
"Ambos autores se encuentran en Tenerife
para participar en los actos de presentación
organizados por esta nueva editorial. Igualmente,
participarán el día 28 de abril
en un encuentro titulado Los Puentes Narrativos,
en el que se debatirán las relaciones literarias
entre Canarias e Hispanoamérica, junto
a los escritores canarios Víctor Álamo
de la Rosa y Ernesto Suárez", según
un comunicado.
Nacido en Cuba en 1959 y ex director de la revista
de Casa de las Américas, Antón Arrufat
es Premio de la Crítica y Premio Nacional
de Literatura en su país. Entre sus libros
destacan La caja está cerrada,
Qué harás después
de mí y La noche del aguafiestas.
Ricardo Azuaje nació en Venezuela en 1959.
Es autor de novelas y libros de cuentos como Viste
de verde nuestra sombra y La
expulsión del paraíso (1998).
También fue jefe de publicaciones del Centro
de Estudios Rómulo Gallegos (CELARG) y
director de Ediciones Troya.
Librusa
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| Lettres
de Cuba, revista cultural cubana en francés
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El 31 de enero de 2004 fue presentada la revista
cultural digital en francés Lettres de
Cuba, que aparece simultáneamente en
París. Lettres de Cuba se propone ofrecer
muestras de la cultura cubana al público
francófono, así como noticias
e información acerca del trabajo que
en nuestro país o fuera de él
se hace en estos días en el campo de
las artes y las letras.
Con una periodicidad mensual en sus principales
secciones, pone énfasis en la cultura
artística y literaria, sin menoscabo
de otras expresiones de la creación humana
que se erigen sobre un pensamiento y una ética
humanistas. Las expresiones de la creación
artística y literaria incluyen las secciones
Lettres, dedicada a obras literarias de autores
cubanos traducidas al francés o de autores
francófonos; Trésors que muestra
obras del patrimonio universal o de nuestras
naciones cuidadosamente atesoradas, y Les Arts,
con trabajos referidos a las distintas manifestaciones
artísticas y sus principales exponentes;
complementadas por Rencontres, (artículos
variados que muestran los hilos que nos entrelazan);
Interview, (con énfasis en aquellos que
forjan y tienden puentes entre nosotros en las
diferentes ramas del saber); Nouvelles (da a
conocer de forma noticiosa acontecimientos y
hechos culturales cubanos), y Correspondances
(brinda espacio a las cartas de los lectores).
Cuenta además con una Galerie que de
forma progresiva acumula en sus bases de datos
obras, artistas, escuelas y tendencias.
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| Conmemoran
en Miami centenario del poeta Eugenio
Florit
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Por
lo menos doce escritores cubanos de distintas
generaciones se dieron cita en el Centro Cultural
Español de Miami para conmemorar el centenario
del académico, poeta y ensayista Eugenio
Florit, quien falleció en 1999 en Estados
Unidos, donde vivió por más de
cincuenta años.
En la cita por Florit figuraron Manuel Santayana,
Orlando González Esteva, Félix
Cruz Alvarez, Rita Geada, Juana Rosa Pita, Germán
Guerra, Félix Lizárraga, Emilio
de Armas, Angel Cuadra, Orlando Rossardi, Gladys
Zaldívar y Amelia del Castillo.
Eugenio Florit fue reconocido en vida como poeta
e investigador incansable y por su labor académica
como profesor en la Universidad de Columbia,
en Nueva York. Entre sus obras destacan títulos
como 32 poemas breves, Trópico,
Reino, Cuatro poemas,
Asonante final y otros poemas,
Hábito de esperanza,
De tiempo y agonía,
Versos pequeños y A
pesar de todo.
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| Cubanos
ganan en Concurso Internacional sobre
José María Heredia
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México,
5 mar (PL) Tres cubanos se alzaron triunfadores
en el Concurso Internacional de Ensayo sobre
la vida y obra de José María Heredia,
convocado en México con motivo del centenario
del natalicio del poeta, se informó hoy
aquí.
El primer premio correspondió al doctor
Roberto Méndez Martínez, por su
obra titulada Eros y Paisaje en la poesía
de José María Heredia.
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Roberto Mendez |
El jurado reconoció que el artículo
laureado evidencia un profundo conocimiento
de los recursos poéticos de Heredia,
ya que con un excelente lenguaje recorre las
raíces españolas y americanas
de la poesía herediana. Méndez
Martínez demostró ser un profundo
conocedor del espectro cultural que antecedió
o coexistió con la obra del intelectual
cubano, dice una nota oficial a la cual tuvo
acceso Prensa Latina.
El segundo galardón correspondió a Francisco Javier Estrada Arriaga, nacido en
Toluca, en el Estado de Toluca, con su obra José María Heredia Retorno
al pasado, en donde establece de manera
adecuada la relación entre el autor y
las principales figuras políticas con
quienes éste se vinculó.
Las cubanas Graciela Durán Rodríguez
y Virginia Bárbara Suárez Pina,
de Santiago de Cuba, alcanzaron el tercer lauro
por su ensayo titulado Ecología
y Poesía: Apuntes en torno al poema El
Niágara de José María Heredia y Heredia. Este trabajo constituye un penetrante
estudio sobre los recursos técnicos y
estructurales utilizados por el autor en su
obra.
La premiación se realizará en
Toluca en el mes de mayo, y los vencedores en
el Concurso Internacional de Ensayo recibirán
un diploma, el compromiso de la publicación
de la obra y una suma de 10 mil, siete mil 500
y cinco mil dólares en efectivo, según
el lugar alcanzado. Auspiciaron este evento
el gobierno del Estado de México, la
Universidad Autónoma del Estado de México,
el Tribunal Superior de Justicia, el Instituto
de Estudios Legislativos, la Gran Comisión
de la LIV Legislatura y la Comisión Organizadora
del Bicentenario de José María
Heredia.
El Jurado estuvo constituido por los destacados
intelectuales Hugo Gutiérrez de la Vega,
Lisandro Otero, Alvaro Matute y Víctor
Sandoval, y sesionó en las oficinas del
Seminario de Cultura mexicana.
Con esta premiación culmina el Programa
de actividades de la Comisión Organizadora
del Bicentenario de Heredia, que en los últimos
tres años publicó libros, celebró
actos conmemorativos y coloquios sobre la vida
y obra del ilustre intelectual cubano, quien
realizó aportes significativos a la cultura
mexicana.
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| Reynaldo
González, Premio Nacional de
Literatura 2004
"Me interesa
comunicar con "el intoxicado de
la masa"
Dean Luis Reyes
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De Reynaldo González comenzó a
escucharse hablar fuerte a partir de aquella
mención que obtuviera su novela Siempre
la muerte, su paso breve, en el Premio
Casa de las Américas de 1968. No obstante,
ya por entonces era notoria su actividad periodística,
como editor y había sido publicado el
libro de cuentos Miel sobre hojuelas,
aparte de reunir un largo expediente de vida
como alfabetizador, entre otras faenas urgentes.
Ahora que acaba de obtener el máximo
galardón que se otorga en Cuba a la obra
literaria de una vida, resumir es lo de menos.
Al autor de La fiesta de los tiburones,
Lezama Lima, el ingenuo culpable,
Llorar es un placer, El
bello Habano, Contradanzas
y latigazos, entre otras obras, le
place que los lauros lo agarren trabajando.
Así que esta es apenas una parte ínfima
de la entrevista que dejar hablar a Reynaldo
requiere.
-
Como intelectual autodidacta, ¿cuáles
influencias considera esenciales en la formación
que hoy posee? ¿Y cuáles jalonan
hoy la formación inacabada del escritor
que es?
- Mi formación no difiere de la de otros
escritores cuyas trayectorias no se debieron
a escuelas de Letras, para quienes sus "formaciones
inacabadas" devinieron estímulo.
Algunos, ya mayores, entraron a las aulas para
completar sus accidentadas formaciones, aunque
es sabido que "lo que Natura non da, Salamanca
non presta". Mis libros han sido mis universidades,
con una ambición de conocimientos avalada
por aquellos que se han instalado en centros
de altos estudios internacionales: La
fiesta de los tiburones, Contradanzas
y latigazos y Llorar es un
placer. Eso me gratifica, junto al
hecho de ser un autor realmente leído
en Cuba. Lo demuestra el hecho de que para la
Feria de febrero estén agotadas la novela
Al cielo sometidos y otras
obras mías, pese a contar con reimpresiones
recientes. Por suerte nació un nuevo
título, Espiral de interrogantes,
con ensayos, conferencias y artículos.
Lo publican el portal web CubaLiteraria, como
libro electrónico, y Ediciones Boloña,
en papel. En cuanto a las influencias, cada
día se las toma menos en serio, pues
suele vérselas en el mimetismo explícito,
mientras se soslaya otras significaciones de
los textos.
-
A lo largo de ese período de formación
ha ejercido como periodista, editor, autor de
testimonio, cuento, novela. ¿Cuánto
le aportaron cada uno?
- Hablas de lo que llamo ejercicios en las letras,
sin subestimar ninguno, pues evidencian mi interés
por la literatura unida a la vida, no distante,
ni enemistada con ella. El periodismo ha sido
una ventana de crecido interés; los veintiocho
años dedicados a editar libros y revistas,
una escuela. Hasta los diez en que dirigí
la Cinemateca de Cuba generaron un libro, Cine
cubano, ese ojo que nos ve. Técnicas
periodísticas y narrativas me sirvieron
para los ensayos. Las delimitaciones genéricas
hoy cuentan menos que antes, pues se interrelacionan.
En los sesenta publiqué un artículo
titulado Los géneros estallan,
luego ha llovido. Esa mixtura, sin embargo,
no justifica algunos engendros. Un lector avisado
rechaza que bajo el rótulo "novela",
por ejemplo, le endilguen una salmodia aburrida,
en la que también esté ausente
un verdadero contenido.
- De su preocupación por la cultura
popular cubana sale buena parte de sus obras,
aunque en ellas habitan sobre todo los roces
casi nunca amables entre cultura popular y canon.
¿Será que en los entresijos de
ambas habita el movimiento dialéctico
de nuestra cultura?
- La diferenciación entre cultura popular
y alta cultura se vino abajo a partir de la
primera mitad del siglo XX, emporio de los mass
media, que todo asunto llevaron a fenómeno
mediático. En diciembre pasado, dialogando
con Armand Mattelart, se nos hizo evidente lo
artificial e interesado de esas lindes. Tanto
su Para leer al Pato Donald
como mi Llorar es un placer
desenmascaran la llamada "cultura de masas"
como popularizada, una elaboración desde
esferas de decisión para persuasión
y consumo de las mayorías, un tejido
de influencias hacia el dominio de las conciencias,
el manejo del gusto y de las convicciones, para
el consumismo y la persuasión política.
Lo ejemplifica la tergiversación de la
reciente guerra en Irak como "gestión
humanitaria", mientras llaman terrorismo
a la resistencia del pueblo ocupado. Si la historia
de algún país de nuestro hemisferio
sirve para desentrañar la esencia del
fenómeno llamado cultura de masas, es
la de Cuba, que en el pasado conoció
un "científico" control de
las opiniones para implantar métodos
monopolistas de producción y distribución.
De eso habla Llorar es un placer.
-
Cuando el melodrama, el sensualismo desorbitado
de la cultura cubana eran vistos con ojeriza,
usted los evaluó en su complejidad. ¿Son
ésos atributos imprescindibles para entendernos,
así como para entender las elecciones
estilísticas de sus obras?
- Seguí una fuerte tendencia internacional.
Los textos de MacLuham, Gillo Dorfles, Umberto
Eco, Monsiváis, García Canclini
y otros. Apoyados en el concepto "industria
cultural", de Teodoro W. Adorno, desentrañaron
el mecanismo que instrumentalizaba los procesos
de interrelación. Viviseccionaron los
arquetipos impuestos desde las cúspides
para arrinconar las expresiones autóctonas
y permear las costumbres, derrotar la autoestima
en culturas denominadas "dependientes"
en "economías receptivas".
Todo eso tiene escasa relación con elecciones
estilísticas, a no ser que por ellas
tomes la opción de soslayar el lenguaje
teórico y muletillas retóricas
tipo scholar en mis ensayos, porque me interesa
comunicar con "el intoxicado de la masa",
no quedarme en metalenguaje de iniciados. Otros
narradores del hemisferio se definen mejor en
el terreno a que aludes, como el argentino Manuel
Puig.
-
Alguna vez declaró que "para indagar
en la historia se requiere esfuerzo y también
imaginación". En cambio, ¿no
sigue siendo nuestra aproximación a lo
histórico en muchos casos simplificadora
y propensa a la erección de bustos de
mármol?
- Hay de todo. Suele confundirse la indagación
con la reiteración de slogans, la emisión
de juicios exaltadores o desacreditadores sobre
figuras y circunstancias pretéritas.
Será lo que defines como "erección
de bustos de mármol". Lo marmóreo
se aprovecha del lugar común aceptado
y guarda poca relación con la indagación
histórica. El tiempo y el interés
verdadero han soslayado esa tendencia. Los lectores
de historia quieren conocer sus entresijos,
el aspecto humano y real de los protagonistas
y sus circunstancias.
-
En el campo literario cubano, es el testimonio
uno de los géneros de mayor vitalidad
(y no solo el literario: mírese Suite
Habana). ¿Cree que ese capítulo
pendiente de la escritura en Cuba está
en vías de conseguir su madurez?
- Me acerqué a lo testimonial, modalidad
literaria de persistente interés, solamente
en La fiesta de los tiburones.
Advertí que debía darle un énfasis
más ambicioso, una expresión coral,
que se propusiera meter en las páginas
la calidoscópica complejidad de una época,
sin atribuirle una "objetividad" ajena
a la literatura. Interesados esfuerzos quisieron
elevar el testimonio a género literario,
pero su uso y abuso lo dejaron maltrecho. Una
revitalización merecería una labor
de saneamiento, en manos de talentos verdaderos.
Si al hablar de la historia aceptamos que requiere
esfuerzo e imaginación, lo testimonial
también exige una dosis de honestidad.
-
En el magma de la escritura posnacional, ¿apuesta
por seguir buscando las marcas de un discurso
autóctono? ¿Fue Al cielo
sometidos el principio de una narrativa
donde las marcas circunstantes dejan de ser
la superficie del texto?
- Fue, sencillamente, una retrospectiva para
encontrarme con elementos del pasado español
que también integraron la experiencia
cubana. Recuerda la afirmación de Carpentier
frente al buscón de Quevedo: que el pícaro
del Siglo de Oro podía trasladarse a
América, echar raíces y resultar
preeminente. En ese "gremio" se inscriben
los Antonio de mi novela. El período
histórico iniciado en 1492, tan terrible
como fundador, sedujo a muchos escritores americanos.
Me interesó le inmediato anterior al
primer viaje de Cristóbal Colón.
Para mí fue un ejercicio de libertad
creadora, el deseo de probarme en asuntos que
siempre me han apasionado. Algunos ensayos de
Espiral de interrogantes muestran
ese interés.
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| Etnopoesía
Cuba: Hasta la ventana de Venus
Andrés D. Abreu
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La
propia Eugenia Kuffler, autora y directora de
este proyecto, define a Etnopoesía como
el producto de una viajera que se improvisa
etnóloga, que recita, canta y baila lo
que ve, lo que vive y lo que construye. De aquí,
de sus estudios de arte en Estados Unidos y
Europa, y de su condición de norteamericana
expatriada residente en Francia y que un día
por fin desembarcó en nuestro país
surgen las premisas de su propuesta escénica
que ya cuenta con cinco años de trabajo.
Agua y tambor fue el primer
capítulo de Etnopoesía Cuba y
en él Eugenia evidenció esa posibilidad
del primer encuentro efectuado en el año
2000. En el 2001 se produjo el capítulo
II: El techo del olvido, y
la iniciación de la artista en los códigos
de la supervivencia y el sincretismo cubano.
En 2002 y en el 2003 le siguieron Frente
al Moncada y La orilla de la
sombra, lo que me acerca, lo me separa
de ti, dos nuevos capítulos relacionados
con el descripción de la Revolución
y el deseo de fusión con el otro.
Su más reciente capítulo La
ventana de Venus pudo ser visto durante
dos semanas tras su paso en febrero del 2004
por la Casa de la Comedia y la sala Antonín
Artaud del Gran Teatro de La Habana, un espectáculo
donde Eugenia continúa su juego experimental
e indagador junto a los artistas cubanos que
se agruparon en Conexión Habana (Teresa
Sánchez, Alberto Torres Quindelán,
Omar González, Yudeisiy Méndez,
Osiris Llarzo, Julio Cesar Corrales, Jorge Santos
y Hansell Vaillant) y donde lo teatral-musical-danzario
son las herramientas para la visualización
performática de un conjunto de metáforas
que exploran la realidad cubana y sus raíces
culturales.
En La ventana de Venus lo científico
y lo místico que representan la existencia
del planeta y su propio nombre como símbolo
múltiple le sirven a Eugenia para abrir
otra mirada a los mundos reales e imaginarios
de los personajes que conforman su espectáculo.
Etnopoesía Cuba es además un proceso
que busca lo artístico a partir de una
abstracción de las vivencias de sus integrantes
y el mestizaje de la herencia cultural que portan,
su estética se acerca a los procesos
creativos de la vanguardia de los años
60 donde la improvisación, el absurdo,
la lateralidad, el arte pobre y la intención
de romper esquemas dramatúrgicos para
formar un lenguaje particular constituyen las
bases que estructuran un diálogo arriesgado,
pues corren tiempos donde lo modos académicos
y comercialmente espectaculares están
mucho más de moda.
Si a esto sumamos que ese trabajo de Eugenia,
un tanto al espíritu rebelde de Eugenio
Barba, es además intermitente pues solo
durante de su estancia en Cuba (alrededor de
tres meses) se integra Conexión Habana,
y sus miembros se incorporan al conjunto con
una autopreparación y formación
profesional heterogénea, podemos entender
que parte de lo que se propone artísticamente
Etnopoesía se diluye y no alcanza el
nivel total de congruencia y calidad que necesita
una apuesta tan arrestada y difícil como
es la de inventarse un espacio propio y diferente
dentro del mundo de la escena.
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| Carpentier
en Santiago de Compostela
Graziella Pogolotti
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Después de escapar a las terribles
fiebres de la peste, Juan de Amberes se convierte
en Juan el Romero y toma el camino de Santiago
de Compostela a cumplir promesa. Alentado
por el buen vino, el peregrino olvida el compromiso
contraído para saltar a América,
transformado en Juan el Indiano. Así
transcurre El camino de Santiago,
uno de los grandes relatos de Alejo Carpentier.
Esta vez, sin embargo, los viajeros del mundo
académico cumplieron su misión.
En la Universidad compostelana se había
fundado hace diez años, una cátedra
de cultura cubana con el nombre del autor
de El reino de este mundo.
Desde esa fecha, se han desarrollado intensas
relaciones de intercambio entre la Universidad
de Santiago de Compostela y la de La Habana.
La antiquísima universidad gallega
acaba de inaugurar la conmemoración
del centenario del nacimiento del narrador
cubano con un seminario internacional de importancia
capital por los temas tratados y por la calidad
de los participantes.
Ante un auditorio repleto de estudiantes y
especialistas, profesores de distintas regiones
de España, de los Estados Unidos, de
Francia, de Bélgica, se unieron a santiaguinos
y cubanos para abordar, desde perspectivas
novedosas, los vínculos de Carpentier
con la cultura española. Cervantes
y Calderón, Valle Inclán, Goya
y Picasso, la lengua, la música y las
artes plásticas, la visión carpentereana
del descubrimiento de América iluminaron
zonas diversas de la poética de nuestro
escritor. No faltó la reiterada evocación
de los días convulsos de la guerra
civil española, en los textos de muchos
participantes en un plenario presidido por
la foto memorable de los escritores cubanos
que asistieron al congreso de intelectuales
celebrado en Valencia, solidario con la España
bajo las bombas, tal y como titulara Carpentier
sus crónicas de lacerante vigencia
en los días que corren. Se escuchó
la voz de Miguel Hernández, único
y precioso testimonio del poeta de Orihuela
grabado por Carpentier. En noche de concierto,
el coro Exaudi ofreció un recital dedicado
a Esteban Salas.
El seminario académico tuvo su complemento
popular. Durante una jornada ininterrumpida
de ocho horas, convocada por la Fundación
Granell, admiradores fervorosos de Carpentier
acudieron a leer en voz alta fragmentos de
las obras del gran escritor. No faltaron los
niños acompañados por sus maestros.
El gran narrador cubano sigue siendo presencia
viva para hombres y mujeres del mundo que
hacen de la literatura una aventura del descubrimiento.
El reino de este mundo y
El siglo de las luces transcurren
en el tránsito entre dos siglos. Las
generaciones actuales han pasado por experiencia
similar en circunstancias aún más
difíciles que las conocidas por sus
personajes. Sus páginas palpitantes
hablan para nosotros. Afincada en América,
su palabra alcanzó dimensión
planetaria.
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| Convocatoria
Premio Literario Casa de las Américas
2005 |
La
Casa de las Américas convoca para el
año 2005 a la XLVI edición de
su Premio Literario. En esta ocasión
podrán concursar obras inéditas
en los géneros de novela, teatro, ensayo
de tema artístico literario, así
como en la categoría de literatura
para niños y jóvenes. También
podrán concursar autores de Brasil
con novelas, libros de poesía o de
cuento escritos en portugués y publicados
entre 2003 y 2004. Los autores hispanoamericanos
y los ensayistas de cualquier nacionalidad
que concursen este año deberán
regirse por las siguientes
Bases
1. Podrán enviarse obras inéditas
en español en los géneros de
novela, teatro, ensayo de tema artístico
literario, así como en la categoría
de literatura para niños y jóvenes.
2. Podrán participar autores latinoamericanos,
naturales o naturalizados. Por el premio de
ensayo podrán concursar también
autores de cualquier otra procedencia, con
un libro de tema artístico literario
sobre la América Latina o el Caribe,
escrito en español.
3. Los autores deberán enviar tres
ejemplares mecanografiados, a dos espacios
y foliados. Se considerarán inéditas
aun aquellas obras que hayan sido impresas
en menos de la mitad.
4. Ningún autor podrá enviar
más de un libro por género o
categoría, ni participar con una obra
en proceso de impresión en otra editorial
o que haya obtenido algún premio nacional
o internacional, aunque esté inédita.
Tampoco podrá participar en un género
en el que hubiera obtenido ya el Premio Casa
de las Américas, en alguno de los cuatro
años anteriores.
5. Se otorgará un premio único
e indivisible por cada género o categoría,
que consistirá en 3000 dólares
o su equivalente en la moneda nacional que
corresponda, y la publicación de la
obra por la Casa de las Américas. Se
otorgarán menciones si el jurado las
estima necesarias, sin que ello implique ninguna
retribución ni compromiso editorial
por parte de la Casa de las Américas.
6. Las obras serán firmadas por sus
autores, quienes especificarán en qué
género desean participar. Es admisible
el seudónimo literario, si es usual
en el autor, pero en este caso será
indispensable que lo acompañe de su
identificación. Los autores enviarán
sus respectivas fichas biobibliográficas.
7. La Casa de las Américas se reserva
el derecho de publicación de la que
será considerada primera edición
de las obras premiadas, hasta un máximo
de 10 000 ejemplares, aunque se trate de una
coedición. Tal derecho incluye no sólo
evidentes cuestiones económicas sino
todas las características gráficas,
y otros aspectos de la mencionada primera
edición.
8. Las obras deberán ser remitidas
a la Casa de las Américas (3ra y G,
El Vedado, La Habana 10400, Cuba), o a cualquiera
de las embajadas de Cuba, antes del 30 de
noviembre del año 2004.
9. Los jurados se reunirán en La Habana
en enero del año 2005.
10. La Casa de las Américas no devolverá
los originales concursantes
La Casa de las Américas anuncia que
una vez más entregará tres premios
de carácter honorífico. Dichos
premios (José Lezama Lima, de poesía;
José María Arguedas, de narrativa,
y Ezequiel Martínez Estrada, de ensayo)
se otorgarán a obras relevantes escritas
por un autor de nuestra América, cuya
primera edición en español sea
del año 2003. Las obras concursantes,
en lugar de ser enviadas por los autores,
serán nominadas exclusivamente por
un Comité de nominación creado
al efecto.
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