uno
dos
tres
cuatro
cinco
seis
siete
ocho
nueve
diez
once
doce
trece

 
 
 

Cinco años sin Excilia
Mercedes Santos Moray

La memoria es, a veces, una laguna, pero no dorada. De ella suelen brotar muchos resentimientos y dolores, encuentros y desencuentros, ráfagas de luz, y mares de sombra. Sin embargo, y en ocasiones como esta, cuando la urgencia lo demanda, se buscan en los archivos imágenes borrosas, frases olvidadas, que nos devuelven bajo el tamiz del tiempo rostros amigos.
Así me sucede hoy, cuando escribo esta nota, en ocasión del primer lustro del fallecimiento de la escritora cubana Excilia Saldaña, y no la veo arribar a los 53 años, que no llegó a cumplir al fallecer unos días antes de su natalicio, si no que vuelvo a encontrármela, entre los libros de la Biblioteca de Casa de las Américas a donde solíamos acudir, y en la que ella entonces trabajaba como investigadora.
También la escucho, mucho más joven, veinteañera, pero con el látigo en los labios, arremeter contra otros, apasionada y vehemente en la defensa de sus opiniones, en aquel encuentro de jóvenes escritores y artistas que se celebró en la Universidad Central, en Santa Clara, allá por 1970. De aquel grupo también se han ido otros camaradas, como Nilda Miranda y Wichy Nogueras, los tres han iniciado el viaje hacia otro astral y los sobreviven sus obras.
Mas Excilia Saldaña no viene a mi memoria sólo por el afecto que se mantuvo, no sin escaramuzas y contradicciones, como suelen producirse siempre entre los amigos y las amigas, -no era posible otro diálogo con esa mujer polémica- sino por la significación que alcanzó su obra en el concierto de la literatura cubana donde, lamentablemente, recién comienza a recibir el reconocimiento que no se le concediera en vida.
Aquel poemario suyo, Enlloró , mención del premio Casa de las Américas, todavía está inédito y debería superarse ese vacío en nuestro mundo editorial. Aunque algunos de sus textos, en particular los poemas eróticos en los que trabajaba al morir, ya merecen el aplauso de quienes le conocen. Y llegará el día en el que su obra, su poesía para adultos sea igualmente justipreciada como una de las más singulares de las letras cubanas del siglo XX. Tiempo al tiempo (y esperemos el agua que pasa bajo los puentes).
Pero si algo es inobjetable, lo fue incluso en vida, fue su contribución a la literatura para niños y jóvenes, no sólo como autora sino también como traductora y editora, trabajos estos que desempeñó en la editorial especializada del Instituto Cubano del Libro; me refiero a Gente Nueva porque, afortunadamente, al ser humano lo trascienden sus obras más que sus rasgos personales.
Mas es en su poesía, en esos cuadernos suyos escritos para los pequeños y las niñas, donde está la célula más pura de su verso, la ternura de la mujer que también fue madre, y que siempre mantuvo para sí, como para los otros, un altísimo nivel de exigencia como creadora, virtudes que se reflejan en lo más granado de su producción literaria.
Porque Excilia Saldaña, cuando escribía sus textos para la niñez cubana no lo hacía como subliteratura, sino como Literatura, y en mayúsculas, conocedora en primer término de las dificultades de la creación para esas edades, y de la exigencia igualmente de su público, al que algunos, lamentables como autores y personas, suelen ignorar.
Y, dentro del conjunto de toda su obra, sobresale un libro que para mí es excepcional, una de las piezas antológicas de las letras cubanas: La noche , cuaderno que ella misma ideó, organizó, editó y buscó sus ilustraciones para articular un producto artístico de primera, el que estaría llamado a ser un clásico.
Poesía rimada y en verso libre, prosa poética, mixtura de géneros, todo es verdad en un cuaderno que supera cualquier clasificación y que situó a su autora entre las voces mayores de la historia de la literatura cubana del siglo XX.
No es la ausencia la razón de tal elogio, ni el alimento de ese calificativo, sino la propia existencia, el decursar de La noche entre niños y niñas, entre la juventud y la adultez, texto que se adecua a otras proposiciones y que ya, incluso, ascendió a las tablas, al mundo del teatro en versión libre del grupo Teatro D´Dos.
Mujer, y mujer negra, Excilia sabía que habría de vencer muchos escollos en su carrera, a lo que sumaba su temperamento de guerrera, hija de Changó, violenta y nada diplomática en sus relaciones. Pero el ser humano se esfuma, se vuelve al polvo y, como ella, nutre raíces de rosas y algas en el océano donde habitan sus cenizas.
Su obra la trasciende, y ese es el mejor homenaje a su existencia, lo que reclama mi memoria en este mes de julio, tras el lustro de una de las más sensibles ausencia que vivimos en el universo de las letras cubanas, y con particular énfasis en lo que se refiere a la llamada literatura infanto-juvenil, signada por la belleza de su escritura, y de páginas tan hermosas a donde creo que ella está, no en soledad, sino en la compañía de esa abuela suya que la poeta hizo alter ego de sus noches y de sus días, con el amor ancestral de una cultura en la que confluyen las raíces y las etnias de un país como el nuestro, de una literatura que bebe de todas las fuentes y que renace al sol, más allá de los nubarrones y de los ciclones. Por eso, digámosle en yoruba, la lengua de sus ancestros africanos la salutación que se merece: Ibbae-ibbae tonu, Excilia Saldaña.

Cuba en noticias

 

Papeles de Zaldívar
Fernando Rodríguez Sosa

Hace más de tres décadas, el holguinero Alfredo Zaldívar decidió instalarse en Matanzas. En la Ciudad de los Puentes, en 1985, fundó Ediciones Vigía, sugestivo y hermoso proyecto que ha presentado cientos de libros, sueltos y otros impresos, de autores cubanos y extranjeros, hechos a mano. Y allí, en la Atenas de Cuba, también escribió poemas, entre ellos los incluidos en sus dos últimos cuadernos: La vida en ciernes y Papeles pobres .
Como una farsa en dos actos y un intermedio, califica su propio autor el poemario La vida en ciernes (Ediciones Matanzas, Colección Premium, 108 pp). Un libro de estructura y factura poco convencionales, cuyo discurso lírico utiliza la música como pretexto, para así dar fe de las inquietudes y realidades que caracterizan la producción del poeta.
Son textos dedicados a esos temas que han preocupado y ocupado, aquí y allá, a la poesía de todos los tiempos: el amor, la soledad, el desarraigo, la muerte, el miedo... Temas que también aparecen en Papeles pobres (Ediciones Unión, La Rueda Dentada, 108 pp.), que ofrece, en cuatro secciones, una muestra de lo escrito entre 1986 y 2001, tanto dentro como fuera de la Isla.
Un conjunto que se abre con "Todo lo que se canta", un logrado texto en que el poeta declara: Todo lo que se canta es propenso a perderse. / Lo que estuvo y no está jamás estuvo. / Un poema es eterno hasta que alguien lo escribe. / Este es mi único tiempo: / soy mortal y lo ignoro. / Hoy que todos los hombres tienen un mismo rostro / dejan un mismo rastro / mientras busco y no encuentro mi cara en los espejos / escribo este silencio / para que algún sonido lo desmienta / y sepa que es mortal como los hombres.
Además de poesía, Alfredo Zaldívar (1956) ha escrito narrativa, dramaturgia, ensayo y crítica artística y literaria. Recibió los premios José Jacinto Milanés y Medardo Vitier, de poesía y ensayo respectivamente, otorgados en Matanzas. Sus textos han aparecido en publicaciones periódicas y han sido traducidos a otros idiomas. Entre sus libros aparecen los poemarios Concilio de las aguas (1989), Con el cuidado del que pisa en falso (1994) y El ángel blanco (1998); la pieza teatral El enredo de la comedia (1984), y el ensayo Seboruco: una estrella en un cartucho (1997).
"Un poema, decimos, no termina sino con su encarnación en palabras", escribía, en 1959, el maestro Eliseo Diego. Confirmemos la certeza de tal afirmación, con la lectura de La vida en ciernes y Papeles pobres , dos libros que sustentan la validez del discurso lírico de un autor cuya obra demanda mayor difusión, dos títulos en que Alfredo Zaldívar testimonia, con fervor y valentía, sus verdades y sus sueños.

Juventud Rebelde

 

Entregan premio literario Fundación de la ciudad de Santa Clara

La obra Siete ensayos sobre historia y cultura en Cuba , de Félix Alfonso, fue galardonada en la premiación de la XVI edición del concurso literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara.
El jurado también seleccionó entre los ganadores el texto Los dioses verdaderos , del escritor Yamil Díaz, quien concursó en Periodismo, mientras que el trabajo Glosas profanas , de Edelmis Anoceto, se alzó en Décima, y el libro Los Funerales, a cargo de Arnaldo Muñoz, fue laureado en novela.
Lisandro Otero, Premio Nacional de Literatura, quien presidió el jurado, elogió la calidad de las obras presentadas al certamen anual que organiza la dirección de cultura, la UNEAC y la Asociación Hermanos Saíz, por el aniversario de Santa Clara.

AIN

 

Escritor Lorenzo Lunar recibe dos premios de novela negra

El libro Que en vez de infierno encuentres gloria , del escritor cubano Lorenzo Lunar Cardedo (Santa Clara, 1958), recibió dos premios convocados en la categoría de novela negra, informó Europa Press.
La novela de Lunar Cardedo, publicada por la editorial granadina Zoela en su colección de Negrura, ha sido galardonada con el Brigada 21 a la mejor novela en español y con el Novelpol (Amigos de la Literatura Policial). Ambas entidades son asociaciones de aficionados al género.
Según informó la editorial, Que en vez de infierno encuentres gloria también ha quedado finalista del Premio Internacional Dashiell Hammet, que será entregado en julio durante la Semana Negra de Gijón.
El volumen representa la primera entrega de las aventuras de Leo Martín, jefe de policía de un barrio marginal de la ciudad de Santa Clara, donde se produce un asesinato que rompe con la rutina del lugar.
En 1999 y 2001, a Lunar Cardedo le fue otorgado el Premio Internacional de Relato Policial Semana Negra de Gijón. Entre sus libros se cuentan El último aliento (1994) y Échame a mí la culpa (2000), además de cuentos y artículos de crítica literaria publicados en diversas revistas y periódicos.

 

Premios de la Crítica 2003

Seis títulos de la Editorial Letras Cubanas, dos de Ediciones Unión e igual número de la Editorial Oriente resultaron merecedores del Premio de la Crítica a los mejores libros de literatura y arte publicados por las editoriales cubanas durante el pasado año.
De Letras Cubanas fueron premiados: Las tres partes del criollo , teatro de Antón Arrufat, Mañach o la República , ensayo de Duanel Díaz, Experiencia de la crítica, crítica de arte de Graziella Pogolotti, La saga del perseguido , novela de Guillermo Vidal Ortiz, y los poemarios Las altas horas , de Teresa Melo, y Un país de agua , de Efraín Rodríguez Santana.
De Ediciones Unión, los premios recayeron en Otras plegarias atendidas , de Mylene Fernández, y Canta, poesía de Guillermo Rodríguez Rivera, mientras que de la Editorial Oriente lo alcanzaron José María Heredia: la utopía restituida , ensayo de Roberto Méndez, y Brujas, hechizos y otros disparates , cuentos para niños de Nelson Simón.
El jurado estuvo integrado por María Dolores Ortiz, Aymara Aymerich, Zaida Capote, Sergio Chaple, Jorge Domingo, Omar Felipe Mauri y Amado del Pino.

 

Premios Oriente y los 33 años de una editorial

La mejor forma de haber celebrado los 33 años de fundación de la Editorial Oriente, fue con la entrega de los prestigiosos Premios Oriente, que en su edición de 2004 quedaron así:

- Premio Rafael Soler, de cuento, para Guillermo Vidal con el libro titulado Salsa Paradiso .
- Premio Herminio Almendros, de Literatura para niños y jóvenes, para Mirna Figueredo Silva (Santiago de Cuba) con la noveleta Muchos elefantes . El jurado recomienda la publicación de los finalistas Mimundo , de Rubén Rodríguez; El sombrero de mi abuelo , de Reinaldo Álvarez y El caballero de los pájaros , de Luis Carlos Suárez.
- Premio Emilio Bacardí, de ensayo histórico, para Olga Portuondo Zúñiga por su obra José Antonio Saco, eternamente polémico .

Los jurados los integraron Ángel Santiesteban, Marilyn Bobes , Guillermo Rodríguez Rivera; Enid Vián, Enrique Pérez Díaz, Lina González Madlun, Hebert Pérez, María del Carmen Barcia y Pedro Pablo Rodríguez.

 

Convocan al Premio de novela Italo Calvino 2004

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Arci y el Grupo Fundativo Italo Calvino convocan al Premio de Novela Italo Calvino 2004, que tendrá periodicidad bienal y se regirá por las siguientes bases:
1.- Podrán participar todos los escritores cubanos residentes en el país, sean miembros de la UNEAC o no.
2.- Cada autor concursará con una sola obra, de tema libre, y extensión no menor de 100 y no mayor de 250 hojas de 30 líneas y 60 golpes de máquina, a dos espacios y numerados. Las obras que concursen no podrán estar comprometidas para publicar ni estar compitiendo en otro concurso.
3.- La obra se presentará en original y dos copias, precedida por un lema o seudónimo, y en sobre cerrado el nombre y un breve currículum del autor. El sobre sólo será abierto una vez que el jurado emita su fallo definitivo.
4.- El premio consistirá en la publicación de la obra en Cuba (Ediciones Unión) e Italia (en este caso traducida), una gira promocional de un mínimo de diez días por este último país, 3 000.00 USD, veinte ejemplares de cada edición y los derechos de autor correspondientes en Cuba y en Italia según los convenios que se establezcan con el editor.
5.- El plazo de admisión comienza con la emisión pública de esta convocatoria y cierra el 31 de agosto Las obras podrán enviarse a la redacción de la revista unión o a la Asociación de Escritores, Unión de Escritores y Artistas de Cuba, calle 17 esquina a H, El Vedado, Habana 4, Ciudad de La Habana, Cuba, CP. 10400.
6.- Los resultados del certamen se darán a conocer en acto público en La Habana en diciembre de 2004.
7.- Los manuscritos no premiados podrán ser retirados personalmente por sus autores hasta el 15 de febrero de 2005, fecha a partir de la cual serán destruidos.
8.- La participación en el Premio de Novela "Italo Calvino" supone la total conformidad con estas bases.

 

En el ciberespacio portal cultural para el Caribe y Latinoamérica

El Portal de la Cultura para el Caribe y Latinoamérica http://www.lacult.org/ se presentó en Ciudad de La Habana con la presencia de Francisco J. Lacayo, directivo de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Lacayo, director de la Oficina Regional de Cultura de esa entidad mundial, dijo que el proyecto es una modesta vitrina de la riqueza que en este frente atesoran los pueblos del área.
Auguró promisorio futuro para la iniciativa, coordinada por la Secretaría Técnica del Foro de Ministros y Encargados de Políticas Culturales de América Latina y el Caribe, de la UNESCO.
Destacó los aportes que para su feliz puesta en circulación han hecho todos los países miembros, interesados en convertirlo en un sitio de encuentro y discusión al servicio de los titulares de cultura de esta importante área geográfica.
Grandes apartados podrán consultarse al acceder al portal, para conocer acerca de eventos, las propias características del proyecto y del patrimonio cultural y nacional de los países miembros.
De igual modo se pone a disposición un directorio de instituciones, los instrumentos legislativos internacionales para la protección del patrimonio y las diez obras maestras que atesoran las naciones del proyecto.

AIN

 

Presentan en Cuba La otra historia de los Estados Unidos

En una entrevista, el norteamericano Howard Zinn, catalogado por la prensa como un escritor "disidente", alegó que el hecho de que su libro La otra historia de los Estados Unidos , se haya convertido en un best seller popular, es porque "existen muchas personas interesadas -incluso hambrientas- por encontrar nuevas formas de mirar la Historia y la sociedad norteamericanas. Creo que nos ha decepcionado la atención que los medios le prestan a nuestros líderes políticos."
Este volumen, ahora publicado en Cuba por la editorial Ciencias Sociales, devela aristas nunca afrontadas acerca de la sociedad norteamericana y su sistema político, y a su vez constituye una denuncia a las privaciones, sobre todo a las de orden moral y ético, que sobrecogen a esta poderosa nación.
Según el Journal Library, en La otra historia "Zinn ha escrito una lúcida y entretenida historia del pueblo norteamericano desde el punto de vista de aquellos que han sido política y económicamente explotados y cuya grave situación se ha excluido de la mayoría de las historias durante mucho tiempo? el libro es un excelente antídoto contra la historia del establishment."
La otra historia de los Estados Unidos, considerada su obra maestra y cuya presentación estuvo a cargo del poeta, ensayista y presidente de Casa de las Américas, Roberto Fernández Retamar, Premio Nacional de Literatura 1989, contiene un comentario actualizado de Zinn, especial para esta edición cubana, donde éste examina de forma crítica y acusadora lo que ha representado la actual administración de George W. Bush, inmoral desde el fraude en las elecciones y prestada a la práctica del escamoteo sangriento y la violación de las más elementales normas del derecho internacional.
Howard Zinn, quien visita por segunda ocasión nuestro país, es escritor, historiador y dramaturgo. Ha estado muy activo en campañas en favor de los derechos humanos y la paz. Es profesor emérito de Ciencias Políticas de la Universidad de Boston. Con su primer libro La Guardia in Congress , obtuvo el premio Albert Beveridge.

CubaLiteraria
 
 

SUBIR