La isla en peso trae una entrega azaeteada de fantasmas. El de Reinaldo Arenas, inolvidable y siempre presente, a quien hacemos Una reverencia a través de un fragmento del relato que enhebra Tomás Fernández Robaina en Misa para un ángel; el de la poeta Albis Torres, a quien su hija Wendy Guerra (I Premio de Novela Bruguera) rinde tributo, como a su generación y a las vanguardias artísticas de los años 80 cubanos, en su libro Todos se van. La palabra de Wendy en Entrevisiones, y un par de reseñas a su libro en Las últimas bibliotecas.
La Carta náutica reúne además la narrativa y poesía de la joven escritora Oneyda González y un ensayo de Elvia Rosa Castro a propósito de Roberto Diago, en el que, por cierto, propone una indagación en torno a lo que denomina “El enigma del negro”.