Columnas de autor

AYER Y HOY: MIRANDO CUBA
Manuel Corona (1880-1950) Foto tomada de Internet
Argelio Santiesteban 19.Nov.2018

A Manuel Corona Raimundo la música —y su eterna compinche, la poesía—  le pone la sangre en estado de ebullición. De manera que, diariamente, cumplidos sus deberes en la tabaquería, anda estrenándose en el mundo de la bohemia…

AYER Y HOY MIRANDO CUBA
Bertica, con dieciocho años, era el horcón de la familia. Foto tomada de Internet
Argelio Santiesteban 12.Nov.2018

Una recordable fémina cubana, quien propone a Alfredo Hornedo, propietario de la empresa periodística Excelsior-El País que le financiase un curso de aviación, a cambio de que, ya graduada, ella piloteara una nave que  llevaría las matrices de su diario hasta Santa Clara, con lo cual “le darían el palo”, en cuanto a la distribución de la prensa, a su rival, El Heraldo de Cuba

AYER Y HOY: MIRANDO A CUBA
Que el verso no fue extraño a aquella vida singularísima. Foto tomada de Cubarte
Argelio Santiesteban 09.Oct.2018

Ninguno de los que historiaron su existencia ha podido olvidar su heroísmo fundacional. Es un bayamés precursor. Es Carlos Manuel, el Padre de la Patria…

AYER Y HOY: MIRANDO CUBA
Mérido quizás se fue recordando la enigmática sonrisa de cierta dama italiana. Foto tomada de Internet
Argelio Santiesteban 24.Sep.2018

Pero el gran “palo” —según el sentido en que usamos la palabra los periodistas—  había llegado cuando ese ángel prieto de voz acariciadora, el Nat King Cole, da a conocer su versión del número…

AYER Y HOY: MIRANDO A CUBA
Carilda Oliver Labra
Argelio Santiesteban 21.Sep.2018

Su nombre era Hugo Ania Mercier (1916 –1976). Físicamente contrahecho, por la poliomielitis. Pero más contorsionado aún por lo que contenía su caja craneana. El perfecto heterodoxo…

AYER Y HOY: MIRANDO A CUBA
La cubana Aida, tan atractiva como intrépida. Foto tomada de internet
Argelio Santiesteban 31.Ago.2018

Con frecuencia el brasileño Alberto Santos Dumont (1873-1932), piloto y constructor de dirigibles, aterriza su nave frente al restaurante que prefiere, consume algún bocado y vuelve a emprender vuelo.La cubana queda fascinada ante tal espectáculo. Y logra que un amigo común le presente al sublime demente…