Compromisos que provoca la amistad

NATURAL DE CAIBARIÉN

Compromisos que provoca la amistad

  • Diseño de cubierta.
    Diseño de cubierta.

El pasado viernes 3 de mayo tuve la ocasión de presentar un poemario en el espacio de la Peña del Ambia, que se desarrolla los miércoles alternos a las cinco de la tarde en el Hurón Azul de la UNEAC.

A veces uno adquiere compromisos personales a partir del poder de la amistad, y si ese compromiso es valorar un texto literario de un autor que usted no conoce ni nunca ha visto, el compromiso se hace más complejo, porque por supuesto que a mí, como a ustedes, me gusta quedar bien y hacer adecuadamente mi trabajo.

De Silvia Laura Piedrabuena D´Alesandro solo sabía que era argentina, nacida en Santa Fé el 23 de abril de 1970, es decir, acaba de cumplir 47 años, y es abogada, doctora y escritora. Y también que llegaba a La Habana el día 30 de abril. Sabía del texto, me proporcionaron una copia, y que se titulaba Fabulas reales. Una recopilación de cuentos cortos que no son cuento.

Cuando empecé a leer de inmediato me vino a la mente una frase de El Quijote de la Mancha cuando le afirma a Sancho que “la vida es vida hasta que llegue la muerte”.

Y pensé a continuación cómo una mujer tan joven, y por cierto, al conocerla posteriormente me percaté que era muy bella, podía tener reflexiones tan profundas y sabias. Porque es bien sabido que los viejos perdemos audacia y ganamos sabiduría, pero ella combina, de una manera exitosa, audacia con sabiduría.

Me atrevo a asegurar que todo se debe a que Silvia Laura ha tenido y tiene una vida muy intensa y rica en matices y claroscuros.

Considero que Fábulas reales… es un libro que nos enseña a vivir sin ser un libro de autoayuda, y Silvia Laura cuando nos muestra que “las crisis aunque atemorizan nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra” está derrochando un gran optimismo y un profundo deseo de vivir; cuando sentencia “no te centres tanto en tus defectos, potencia tus virtudes” nos está dando una clase magistral parafraseando aquella vieja idea de que el problema no es vivir, sino cómo se vive. Cuando declara sin ambages “Viajen, lean, amen, compartan, conozcan “gente nueva”, (salgan del closet) y anímense a ir a “otros lugares”, incluso si están solos”, nos está dando muestras de su libertad personal y su valentía.

“El enigma del camafeo”, una de las fábulas del texto, es creación deliciosa y bien armada, que recuerda el viejo dicho de “haz bien y no mires a quién”.

Sabiendo por su sapiencia que la existencia es ficción y que solo sabemos lo que sentimos, llegamos a la conclusión de que la vida es lucha, enfrentamiento, y valentía para enfrentarla y ser bueno.

En lo personal pienso que la vida es como un torrente impetuoso y que el ser humano navega en un bote sin timón ni remos, que la corriente lo arrastra a su antojo y a veces lo introduce en un remanso de aguas tranquilas, y esa es la felicidad, que hay que disfrutarla intensamente; luego el torrente vuelve a sacar al bote y lo lleva cuesta abajo entre las aguas, y entonces hay que pensar que todo pasará, que nada es eterno, que vendrá de nuevo la felicidad, de nuevo el remanso, y así hasta que las aguas hagan hundirse al bote y al ser humano, y entonces es el final.

En fin, considero que Fábulas reales… está lleno de reflexiones vitales, de pequeños y personales sucesos fabulados, y termina con un canto a la paz, a la unidad y la esperanza, todo ello rematado con una frase del Che que dice “La esperanza de un mundo mejor”.

Este texto, que se mueve entre lo conceptual, lo filosófico, y la propia realidad vivida, me trae a colación una bella sentencia de Martí, que muy acorde con el ambiente en que se mueve la lectura, nos recuerda: “El viaje humano consiste en llegar al país que llevamos descrito en nuestro interior y que una voz constante nos promete”.