Se ha cumplido bien la obra de la vida

NATURAL DE CAIBARIÉN

Se ha cumplido bien la obra de la vida

  • Juan Vázquez Martín, obras
    Juan Vázquez Martín, obras

El pasado 27 de enero de este propio año escribí una crónica en esta, mi columna de autor, titulada “Los exploradores”. En ella, y como de pasada, hacía alusión a Juansito, mi vecino y amigo de la infancia, que luego se convertiría en un artista plástico reconocido.

Por desgracia, en esos mismos días según me han contado, fallecía en la ciudad de Miami, donde estaba de visita, Juan Vázquez Martín víctima de un cáncer de pulmón.

Hace solo unos meses nos vimos por última vez en el Hurón Azul  de la UNEAC, y entonces me comprometí con escribir una crónica sobre su obra artística. A los pocos días Juansito me facilitó ciertas informaciones que necesitaba, y quedó en pie que escribiría lo pactado.

Pero la vida y el tiempo a veces no concuerdan, y sucedió que perdí los documentos informativos, dando la coincidencia de que antier, buscando otra cosa entre mis libros, encontré el trabajo y entonces me dije: aunque ya Juansito no lo verá en vida voy a cumplir con él y conmigo mismo, y por eso, aquí va este trabajo.

Juan Vázquez Martín nació en la ciudad de Caibarién, entonces municipio de Las Villas, en 1941, en un barrio muy populoso llamado Cinema, por un cine del mismo nombre ubicado en la zona. Juansito vivía a unas puertas de la mía, y aunque era tres años mayor que yo, siempre tuvimos buenas relaciones. Visitaba su casa casi diariamente y de él pude conocer varias cosas, entre ellas que dibujaba muy bien y que en la época de la dictadura batistiana, era militante, clandestino por supuesto, de la juventud del PSP.

Ya con el triunfo revolucionario fue a estudiar a Santa Clara en la Escuela Provincial de Bellas Artes, donde se gradúa de profesor de dibujo y pintura.

Tan cercano como en el 1962 ya era miembro de la UNEAC.

Luego fue miembro de la Internacional Asociation of Art de la UNESCO, y obtuvo un diploma del Curso Técnico Profesional de Serigrafía Artística, Sericuba  90.

Entre sus exposiciones personales en el extranjero cuenta con dos en Inglaterra y una en Azerbaijan, tiene además cuatro en La Habana, una en Santa Clara, una que recorrió las principales galerías del país y otra en el propio Ayuntamiento de Santa Clara.

Participó en infinidad de exposiciones colectivas tanto en Cuba como en otros países como España, Bulgaria, Brasil, Chile, Gran Bretaña, Gales, Estados Unidos, y Checoeslovaquia.

Los premios obtenidos son varios:

Primer premio en Artevino 97

En 1988 Primer premio y Premio Especial en el Concurso 26 de julio.

En 1987 Primer premio en pintura en la Bienal “Jaime Guash” en Barcelona, España.

En 1986 Primer premio en dibujo en el Concurso 13 de marzo de la Universidad de La Habana.

En 1976 Primer premio en pintura en el Salón Nacional de Artes Plásticas.

En 1968 Primera mención en el Salón Nacional de Artes Plásticas de la UNEAC.

En 1965 Primer premio en el Salón Provincial 26 de julio de Las Villas.

Entre las principales colecciones donde se conservan sus obras están:

Galería “La Acacia”, de La Habana, Cuba.

Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

Colección de la UNESCO, París, Francia.

Oficina española de la Comunidad europea, Nueva York, USA.

Colección de Arte Latinoamericano de la Universidad de Essex, Inglaterra.

Otras obras se encuentran en instituciones y organismos tanto nacionales como internacionales, y en colecciones privadas  en Cuba  y en el exterior.

La obra de Vázquez  Martín presenta generalmente efectos matéricos  que logra usando arena o polvo de mármol, y según mi criterio, sus últimas pinturas,  como la Serie Ventanas, tiene cierta influencia del collage.

Pero yo soy un diletante en materia de artes plásticas, mejor dejemos que dos expertos nos den su opinión crítica sobre la obra de Juansito:

Manuel López Oliva es pintor y crítico de arte,  nos dice:

“Quién se detenga delante de las actuales pinturas de Juan Vázquez  Martín  podrá reconocer en su manera el concepto renacentista de la ventana, la desolación de las formas descubiertas por Kandisky, y el sentido de belleza textural abierto a la pintura contemporánea de los denominados matéricos.

…Esa constante de su personalidad de pintor funciona también ahora, aunque de modo distinto, en bellas pinturas (no es pecado decirlo así) donde se  mezcla poética íntima con las percepciones ambientales donde   se vela lo reconocible, a la vez que las impresiones  sutiles adquieren  cuerpo apreciable.”

Por su parte Pedro de Oraa,  Premio Nacional de Artes Plásticas 2016, y además poeta, crítico de arte y pintor valora la obra a partir de un poema:

Y los cuatro elementos invaden el lienzo
Y la áspera piel del lienzo origina sus pigmentos
Ardientes hasta el supremo estado  ígneo del blanco
como si entre la trama del tejido reverberara el magma
de telúrica y cosmogónica pintura
La pintura ancestral
En el húmedo muro
de la casa primera del Hombre
Y la ráfaga que entrara
Desde el hondón del tiempo ilumina las recientes paredes
de signos rayas sinuosas madejas de insólita textura
Manchas y campos de color que viajan  del gris al amarillo
Para lograr la nueva combustión de azufres y metales
En la que exprese este legítimo heredero   

Sirva esta crónica de póstumo homenaje al que fuera reconocido artista y buen amigo, que nunca se olvidará, porque su obra es impercedera.