Boleros en Santiago de Cuba

Nostalgia Musical

Boleros en Santiago de Cuba

  • Todo lo que el bolero aportó al mundo, tiene la esencia santiaguera, típica, auténtica con sabor a ron oriental, a café y tabaco habano. Foto tomada de Cubasí
    Todo lo que el bolero aportó al mundo, tiene la esencia santiaguera, típica, auténtica con sabor a ron oriental, a café y tabaco habano. Foto tomada de Cubasí

Santiago de Cuba celebrará su Festival de Boleros, preludio del gran evento que se prepara para del 19 al 24 en la capital.

Santiago es la ciudad creadora del bolero, la localidad siempre fue un semillero de trovadores que pululaban por las calles, plazas, casas, descargas, peñas y tertulias. En el siglo XVIII en Santiago existió un gran movimiento musical popular. La gente creaba versos, poemas, canciones, cuartetas, tonadillas, coplas. Aquellos primeros boleros se caracterizaban por una armonía simple, regularmente tónica y dominante.

Esta urbe tenía un teatro llamado Barracones que era un semillero de la creación  de boleros. Comenzaron a surgir en las barriadas  santiagueras “primos” y “segundos” que hacían los primeros boleros. (Lino Betancourt).

Pocas ciudades en América Latina tenían la vida efervescente que se desarrollaba en Santiago de Cuba. Además de los boleros se escuchaban sones, todo se fue difundiendo.

El primer bolero que se graba, lo compone Pepe Sánchez, se titula Tristezas (1883). Le siguen una cohorte de cantores que, muchos de ellos marchan a la guerra de independencia.

De Santiago hay que mencionar a los grandes de la trova: Pepe Sánchez, Sindo Garay, Rosendo Rosendo Ruiz Suárez, Alberto Villalón, Manuel Corona, Miguel Matamoros, Compay Segundo, Nené Manfugás, Leopoldo Rubalcaba, Eulalio Limonta, José bandera, Patricio Ballagas, Evaristo Molina, Bienvenido León, Nené Manfugás, Panchito castillo.

Después de estos tradicionales trovadores aparecieron cantantes que defendieron el bolero santiaguero: Olga Guillot, La Lupe, Migdalia Hechavarría Almenares, Lorenzo y Reinaldo Hierrezuelo, Miguel de Gonzalo, Pepe Reyes, Ibrahím Ferrer, Fernando Álvarez, Pacho Alonso, Celeste Mendoza cantaba el bolero con sabor a guaguancó).

Olga Guillot fue la creadora del estilo teatral, dramático del bolero lleno de sensualidad. La Lupe se enrola más en el espectáculo, el show. Fernando Álvarez creó un estilo muy soneado, cálido, con un rubateo excepcional. Pacho Alonso le daba al bolero ese carácter, ese estilo varonil. Miguel de Gonzalo desarrolló una vida musical muy intensa en la capital, en los dominios del los club habanero. Pepe Reyes llevó el bolero oriental por toda América Latina. 

El bolero oriental es más típico, tiene el sabor del son, se funde en esa modalidad llamada “Bolero-Son”.

Todo lo que el bolero aportó al mundo, tiene la esencia santiaguera, típica, auténtica con sabor a ron oriental, a café y tabaco habano.