La Lupe cumplió 60

NOSTALGIA MUSICAL

La Lupe cumplió 60

  • El Comandante Juan Almeida Bosque también tuvo un gran impacto en la música cubana por sus composiciones, como La Lupe.
    El Comandante Juan Almeida Bosque también tuvo un gran impacto en la música cubana por sus composiciones, como La Lupe.

La Lupe, obra compuesta por Juan Almeida en los preparativos de la expedición del yate Granma a Cuba, acompañó a los combatientes en el desembarco del 2 de diciembre de 1956.

La canción es un homenaje a la mujer mexicana que acogió a los revolucionarios en el exilio, y nace de un encuentro con una muchacha llamada Guadalupe (Lupe), a quien Juan Almeida conoce en el Bosque de Chapultepec.

Este es el diálogo establecido entre Almeida y La Lupe en el Templo de la Virgen de Guadalupe, en las faldas de los cerros Tepeyac y Atoyac Bosque de Chapultepec, una tarde de noviembre de 1956, horas antes de la partida en el yate Granma:  

-Lupe: ¿Qué le has pedido a la Virgen?

-Almeida: Nada. ¿Y tú?

-Lupe: Yo le he pedido por ti, porque todo siempre te salga bien.

Almeida: Pues ya eso es bastante.

Lupe: Juan ¿Te vas?

(UN SILENCIO LARGO)

-Almeida: Sí, nos estamos preparando

-Lupe: ¿Cuándo?

-Almeida: No sé, pronto. Hemos dicho que volveremos este año a Cuba y ya se está cumpliendo el plazo. Estamos en noviembre…

-Lupe: ¿Escribirás?

-Almeida: Sí, tan pronto pueda.

-Lupe: Esto me consuela, sobre ti. Todo saldrá bien, se lo pedí a la Virgen. Te comprendo. Entiendo el camino que has elegido y me gustaría acompañarte. Sé que es tu vida. Te admiro, te quiero.

Años después, recordaba Almeida en uno de sus libros: “Ese deseo sublime que quise que fuere indeleble, agarrarlo, grabarlo, escribirlo que no se me vaya como el viento o el agua. Y decirle: Ya me voy de tu tierra,/ mexicana bonita/ y decir todo lo que siento por México, pero hay algo más fuerte que me llama a gritos: el deber para con mi patria”.

La canción viaja en la travesía de los expedicionarios del yate Granma; la letra de la canción escrita en un papel se moja y deteriora. Con ayuda de uno de los compañeros de armas, llamado Betico, la letra se rescata después del desembarco, ya en la Sierra Maestra, donde la cantaban de memoria los combatientes.

Ya me voy de tu tierra,

Mexicana bonita,

Bondadosa y gentil.

Y lo hago emocionado

Como si en ella quedara

Un pedazo de mí.

Ya me voy linda Lupe

Y me llevo contigo

Un rayito de luz

Que me dieron tus ojos

Virgen guadalupana

La tarde en que te vi.

Golondrina sin nido

Era yo en el camino

Cuando te conocí

Tú me abriste tu pecho

Con amor bien sentido

Yo me anidé en ti.

Y ahora que me alejo

Para el deber cumplir

Que mi tierra me llama

A vencer o a morir

No me olvides Lupita

Acuérdate de mí.

La grabación de la canción La Lupe se remonta a la etapa en que Almeida estaba en un campamento en Managua. Allí conoció a la cantante Amelita Frade. Sabía de ella en los jingles comerciales que interpretada antes de 1959. Almeida le habla de sus canciones, especialmente de La Lupe y entonces quedan en conseguir un orquestador para grabar la canción en la emisora Radio Progreso. Finalmente se difunde y la hace conocer al gran público. Compitió en la pizarra verde de Radio Progreso con la canción El pájaro Choguí, interpretado por Héctor Cabrera.

II

Pero el apego por la música comenzó años antes. Almeida componía poemas y algunas canciones de juventud. Desde esa etapa tenían la inspiración musical en el barrio de Jesús María, en La Habana. Era una familia numerosa de 12 hermanos (8 hembras y cuatro varones).

“Mi papá era barbero, quería que yo fuera barbero, más bien mi mamá. Estuve como aprendiz, parece que no le gustaba que yo fuera todos los días a la misma hora, pues era un hombre simpático, agradable, tenía muchas amistades que iban a verlo, me imagino que yo le molestaba. Me dijo que los zurdetes (zurdos) no pelan bien. Y entonces dejé de ser aprendiz de barbero”.

La familia Almeida no podía pagar los alquileres, tenían que fingir que había alguien de la familia enfermo y así prolongar un poquito más la estancia en la casa alquilada. Ese es el motivo por el cual vivieron en tantas viviendas, principalmente en la zona pobre de La Habana Vieja, donde nació Juan, en Revillagigedo, Puerta Cerrada, Diaria, Factoría, Esperanza y Delicias no. 43.

Según recuerda el Comandante, “de la calle Puerta Cerrada salían las comparsas de Los Mambises. En el parque de Jesús María, frente a la iglesia se preparaban las comparsas de Las Jardineras, Los Cabildos y Los Diablitos. Los Diablitos y Los Cabildos bailaban alrededor de la estatua, Las Jardineras bailaban en el parque. Son recuerdos extraordinarios para mí que me impresionan y me llenan de profundo sentimiento. Fui herido aquí, estoy unido a esta tierra hasta por la sangre”.

Almeida fue sintiendo la necesidad de transformar la sociedad al contemplar las necesidades que se vivían en los barrios pobres, “tal vez fue revelando cierta inquietud rebelde por el medio aquel. A medida que fue transcurriendo el tiempo influyó muchísimo el golpe del 10 de marzo. Conocimos a Fidel en la Plaza Cadena de la Universidad de La Habana; allí estuvimos dialogando, él conversaba caminando, para allá, para acá y nosotros con Fidel para arriba y para abajo y nos interesó la forma de reflejar, de decir las cosas y quedamos concertados con él y Armando Mestre”.