Los Muñequitos de Matanzas: aniversario 65

NOSTALGIA MUSICAL

Los Muñequitos de Matanzas: aniversario 65

  • El proyecto surge el 9 de octubre de 1952, en el reservado de un barcito llamado Cayo Confiti, en la calle Velarde y el callejón de la orilla del río, alegre barrio de La Marina. Foto tomada de Radio Metropolitana
    El proyecto surge el 9 de octubre de 1952, en el reservado de un barcito llamado Cayo Confiti, en la calle Velarde y el callejón de la orilla del río, alegre barrio de La Marina. Foto tomada de Radio Metropolitana

Matanzas es una tierra sagrada, habitada, desde hace siglos por negros africanos esclavos que reprodujeron tambores, ritmos y bailes. El especialista cultural Ned Sublette, dice que Matanzas es una de las ciudades más africanas de América, una tierra muy visitada por investigadores.

De aquel mundo de barracones, bateyes, palenques y cimarrones rebeldes, en la zona del puerto, en las márgenes del río Yumurí y barrios marginales como La Marina, surgen, en 1952, Los Muñequitos de Matanzas, su nombre inicial fue Guaguancó Matancero.

El proyecto surge el 9 de octubre de 1952, en el reservado de un barcito llamado Cayo Confiti, en la calle Velarde y el callejón de la orilla del río, alegre barrio de La Marina. La reunión fue organizada por: Florencio Calle “Catalino” y esteban Lantri “Saldiguera”. Estos dos rumberos conversaron con Ángel Pellado (llamado “EL Musicólogo”. Después de largas conversaciones nace la idea del grupo rumbero más sonado del planeta tierra.

Ya sonaba en La Habana El vive bien, una composición que hizo época, obra de Alberto Zayas y en la onda internacional amenazaba el rock and roll.

Las dos primeras grabaciones realizadas por el grupo Guaguancó Matancero, fueron y Los Beodos y Los Muñequitos, esta última grabación alcanza bastante popularidad. El tema hacía alusión a las tiras cómicas (comic) o muñequitos, de moda.

A consecuencia de esta popularidad de la grabación Los Muñequitos, deciden ponerle al grupo Guaguancó Matancero el de Los Muñequitos de Matanzas y así quedó para la historia.

Los primeros integrantes: Florencio Calle Peraza (director, compositor, tocador de maruga, guagua, catá), Hortensio Alfonso “Virulilla” (Cantante), Estaban Lantri “Saldiguera” (Cantante y compositor), Hortensio Alfonso “Virulilla” (Cantante), Gregorio Díaz Alfonso “Goyito” (tambor bajo), Pablo Mesa (Papi) (segundo tambor),  Ángel Pellado “Pelladito” (tocador de guagua y cajón), Esteban Vega Bacallao” Cha Chá (tocador de quinto y cajón), Juan Mesa (cantante arrebatador-guía).

Esteban Lantri “Saldiguera”, nació en el barrio de Simpson, su padre era de origen vizcaíno y su madre era mulata. Se inició a los diez años, en 1922, conoció al gran bailador Malanga. Saldiguera se inicia con el sexteto Los peligrosos y Armonía. Después pasa a la Lira Matancera, sonde cantaba sones y canciones trovadorescas. Le llamaban Saldiguera, porque en sus 9 años, le tiró un recipiente de sal (salero) a un guapo del barrio.    

LLEGADA A LA HABANA

En 1953 invaden La Habana aún con el nombre original de Guaguancó Matancero, se presentaron en Los Jardines de La Tropical y La Polar, Los Manantiales de la Cotorra, Mariano Social Club, Puente de Arroyo Arena, cabaret La Campana y en diversas sociedades de negros y en rumbones de barrios de Los Sitios, Jesús María, Pueblo Nuevo, Colón, El Pilar, Atarés San Isidro. Después de 1959 llegaron a presentarse en el cabaret Tropicana.

Las primeras grabaciones comerciales se hicieron en el estudio de Radio Progreso en 1956 para la firma Puchito, a través de ellos se difundió en las victrolas de toda Cuba. Todavía se recuerdan temas como: El chisme de la cucaracha, Los beodos, Los Muñequitos. Tiempo después la disquera se encargó de inmortalizarlos, junto al grupo de Papín y sus Rumberos.

PRIMERAS GIRAS

Después, en su primera visita al exterior, a Londres, añadieron el bambú y la columbia. El show se extendió a 90 minutos por lo que debieron ampliar el abanico rumbero.

La tropa desembarca con sus hijos de Changó y Ochún, Oggún, Obbatalà  Yemamá. Los tambores tam tam suenan la voz de los Orishas. El baile representa a cada uno de los Orishas, con sus canciones, sus ritmos y sus bailes.

Las primeras grabaciones de rumba auténtica pertenecen al grupo Lulú Yonkori, con la pieza El vive bien, con la firma Panart. Posteriormente la disquera Puchito graba el disco no. 298 para las victrolas, con las dos piezas Los Beodos y Los Muñequitos.  

Comenzaba, en la década de 1950, la rumba típica a introducirse en la televisión y otros medios. Anteriormente lo había hecho en los cabarets, un tipo de rumba parodiada del bufo, edulcorada, sofisticada (rumba blanca). Aunque en los cabaretuchos de la Playa de Marianao se fue difundiendo una rumba, menos refinada que la de los cabarets aristocráticos. Turistas interesados se acercaban en busca de algo más primitivo y natural, hasta Marlon Brando hizo su presencia en 1956.

Un nuevo aire se alcanza en la década de 1990, con el renacimiento del turismo, comenzaron a crearse nuevos espacios para la rumba y nuevas agrupaciones como Yoruba Andabo y Clave y Guaguancó.

Entonces surge lo que tenía que surgir, la musicóloga Cary Diez, que trabajaba como representante de Los Muñequitos, organiza un disco rumbero con el nombre de La rumba soy yo, con el productor Joaquín Betancourt. Participan con  Los Muñequitos: Los Papines, Clave y Guaguancó, Mayito Rivera, Armáis Delgado, Haila, Tata Güines, Changuito, Chachá, Jesús Alfonso, Eladio Ferry, Israel Berriel. Ahmed Medina, Alejandro Valdés, El Indio Llorente. “Fue una especie de Todos Estrellas de la rumba –asegura Joaquín Betancourt. El concepto era aglutinar una amplia muestra rumbera que sonara en salones legendarios como La Tropical y La Polar.

El disco de Bis Music se alza en el 2001 con el Premio Grammy Latino, en la categoría Mejor Álbum Folclórico. Comienza un nuevo despegue de Los Muñequitos.

“Desde 1992 –recuerda Cary Diez- yo observé en Los Estados Unidos un interés muy grande por conocer esta música tan cubana, sus bailes y sus toques. En el año 2002, cuando el grupo cumplió su aniversario 50, se presentan a lleno completo en el Jackie Gleason Theather de Miami Beach. Los rumberos entraron en el corazón de los turistas y asistentes de todo tipo, la música y el baile hablan por sí y logran muchas cosas sorprendentes”.       

Discografía:

La agrupación posee una discografía de 8 compactos, 12 largas duración, 26 Standard play, 20 cassettes de música, 8 videos para la TV y cintas magnetofónicas para la radio. Su discografía es una lista completa que incluye "El guaguancó de Matanzas" (Siboney, 88), "Los Muñequitos de Matanzas" (Ace, 90), En el año 2001, grabaron varias obras en el CD La rumba Soy Yo, que reunió a los mejores rumberos de Cuba en un "all around" de la rumba que obtuvo un Premio Grammy Latin, "Rumba caliente" (Qbadisc,92), "Óyelos de nuevo" (Artex,93), "Real Rumba" (Corazón,94), "Vacunao" (Qbadisc,95) o "Po Iban Eshu" (Qbadisc,96), Cantar Maravilloso (1990), Ito Iban Echu (1996), Rumberos De Corazón (2002), Tambor De Fuego (2006).

Han visitado prácticamente todo el mundo y en más de una ocasión Canadá, Estados Unidos, México, Costa Rica, Brasil, España, Italia, Alemania, Puerto Rico e Inglaterra. Mantienen un trabajo sostenido para el turismo Internacional e imparten talleres de percusión, canto y danza en la Universidad de Matanzas a norteamericanos, daneses, franceses y alemanes.