Revelaciones de Gonzalito Rubalcaba

NOSTALGIA MUSICAL

Revelaciones de Gonzalito Rubalcaba

  • Junto a su padre. Foto del autor
    Junto a su padre. Foto del autor

El pianista Gonzalito Rubalcaba, es uno de los pianistas más resonantes del momento en el mundo, sus visitas a La Habana son muy esperadas. Ya había estado el 30 de abril en el Día Internacional del Jazz, junto a Chucho Valdés, Herbie Hanckok y Quincy Jones.

Ahora vino a ofrecer, después de Chucho, un concierto en solitario, en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, el 19 de agosto. Para los seguidores de Gonzalito pude realizarle una entrevista con lo último de su trabajo musical y con  revelaciones decisivas de su vida en aquel encuentro histórico con el gran trompetista estadounidense Dizzy Gillespie.

Gonzalito es un artista sencillo, afectuoso, no se siente encumbrado, no manifiesta ningún estrellato vano, todo lo contrario, me reveló que siempre ha sido muy tímido, sobre todo cuando la maestra preguntaba en clases, él se trataba de esconder de su vista para no tener que participar. En su anterior visita me obsequió una serie de cuatro discos de su última cosecha: Suite caminos, Faith Gonzalo Rubalcaba y otros.

 

Gonzalito, lo primero es lo primero, ¿dónde resides?

Como se sabe, yo residí en República Dominicana seis años, de 1990 a 1996, después, en pleno boom de la Salsa y la Timba cubana, pasé a vivir en Orlando. Tengo mi residencia en Coral Springs, Florida, una zona donde casi todos son de origen estadounidense, donde he aprendido a desenvolverme en inglés solamente. Allí construí mi hogar con mis tres hijos que ya volaron. Joan, escribe y es un informático. Yao fotógrafo como su abuelo y se mueve en el mundo de la electrónica, Yolanda es el volcán de la familia, es la guerrera, se mueve en la danza, el canto y la actuación. Hace trabajos en la Universidad Central de Orlando. Y mi esposa María, la organizadora, eje y equilibrio de todos, guitarrista, es hija de un famoso fotógrafo llamado Mario García Joya Mayito.

¿La alianza musical entre Chucho Valdés y tú, es la noticia del momento?

Por esas cosas de la vida ahora somos vecinos y nos hemos unido con conceptos diferentes, pero con muchas cosas en común, tenemos preferencias musicales iguales, escuelas parecidas y una estructura estética con un lenguaje parecido. Yo me desarrollé escuchando y viendo a Los Irakere, sobre todo en los Festivales de Jazz Plaza. Nuestros encuentros son estupendos, es lo mejor que nos ha podido pasar, nos reímos mucho de lo humano y lo divino. Hemos comenzado los proyectos de manera inversa, estamos haciendo giras internacionales, para después hacer las grabaciones.

 

¿Qué repertorio estás usando?

Composiciones mías que he dedicado a mi familia, una obra de mi abuelo danzonero Jacobo González Rubalcaba El Cadete Constitucional. Cultivo la obra de algunos estandars: David Rakin, Pat Metjeny, Miles David, Bill Evans, John Coltrane, Alejandro García Caturla de Cuba y Dizzy Gillespie (por supuesto). Otros compositores emblemáticos: Moisés Simons (El manisero), Chelo Velázquez (Bésame mucho), Bola de Nieve, etc.

 

¿Han pasado los años de aquel espaldarazo que  te hizo Dizzy Gillespie en su visita a La Habana en 1985?

Dizzy era un excelente músico y ser humano, muy carismático, de alma bella y muy generoso, donde veía un talento lo abordaba, lo hizo en todas partes. En su visita al Festival Internacional jazz Plaza, una noche de un día cualquiera, histórico para mí, yo estaba tocando en una de las subsedes del festival, en una sala habilitada en el lobby del hotel Riviera. Estaba con Emiliano Salvador  y otros músicos. Entonces alguien me lleva a su mesa y Dizzy me dice: “¿Quieres tocar conmigo¿”. Yo le di un SÍ desesperado, ¡imagínate! A todo decía Yes. Me dijo ¿Qué haces tú con ese talento?, eres una piedra en bruto. Tuvo la idea de hacer conmigo un dúo y su orquesta. Me preguntó qué tocaríamos y le dije: Con alma. Él se asombró de cómo yo conocía esa obra de él. Total que se cambió toda la estructura del concierto en el teatro Karl Marx, donde estaba también programado Arturo Sandoval. En fin, toda la gente creía ciegamente que me había sacado la lotería. Eso era un  tremendo compromiso. En suma, Dizzy quiso hacer una gira mundial, conmigo, pero algo se interpuso entre nosotros. Al final tocamos juntos en 1991. Soy un músico agradecido, quizás un  elegido por todo eso.

¿Háblame del trabajo con la música de Ernesto Lecuona?

En mi casa se escucha de todo, Lecuona nos interconecta, aprendimos a entender sus códigos, su época. Hicimos un trabajo entre Chucho Valdés, Michel Camilo. También participó Giovanni Hidalgo. De esa experiencia surge la idea de Volcán. Entonces nos dijimos, ¿Por qué no asumimos esta idea en un proyecto disquero?

¿Eres de los que vives para la música?

En mi casa no existen vacaciones, mi esposa María entiende cómo funciona todo este trabajo. Es una vida difícil por los compromisos, pero esa es nuestra misión, hacer música.

¿Mucha gente no sabe que eres uno de los iniciadores de la salsa y la timba NG La Banda?

Te cuento la historia, yo estuve en un grupo raro llamado D´Capo, antecedente de todo este trabajo mío. Yo vivía en la calle Príncipe 133 entre Espada y Hospital, en pleno Centro Habana, barrio de Cayo Hueso, done ha salido mucha música y muchos músicos. Puedes preguntarle a Emilio Veda de aquellos tiempos. Entonces un tal Mazó me lleva al cantante Isaac Delgado, yo lo recomiendo a la banda de Pachito, hijo de Pacho Alonso. Allí empezó Isaac, pero siempre hemos estado conectados en la música, le ayudé en la grabación de su primer disco Dando la hora. En los finales de la década de 1970, Eugenio Pedraza Ginori nos lleva a tres programas de TV. Éramos muy jóvenes. También te agrego que toqué el piano con Los Van Van. Fue una sustitución de César Pedroso Pupy que se había accidentado una mano. Formell le pidió permiso a mi papá y debía llevarme y traerme. Formell era del barrio de Cayo Hueso. Estuve con la orquesta Aragón en África, en el Congo y en otras zonas calientes, creo que hay grabaciones de ese viaje. La Aragón sabes que es lo máximo, después de eso no hay más pueblo. También llegué a tocar en el cabaret Parisién Tropicana con los que hice una gira internacional. Acompañé al piano a la cantante Beatriz Márquez. Bueno, finalmente fundé el grupo Proyecto, donde comenzó conmigo Horacio Hernández El Negro. Con José Luis Cortés me integro a las grabaciones de discos denominados Todos Estrellas, ahí tienes una de las grabaciones con Isaac Delgado llamada Carnaval. Yo creo que es bastante con esta trayectoria, tampoco debemos olvidar me descendencia de la dinastía de los Rubalcaba, dos de mis hermanos eran músicos populares, mi padre director de la Charanga Rubalcaba y mi abuelo el gran Rubalcaba, el compositor de El Cadete Constitucional.

¿Cómo es tu conexión con Cuba?

Soy cubano de Cuba, respondo a esa identidad, a esa nacionalidad y a esa herencia, eso es todo.