Sensación que hay una sola

NOSTALGIA MUSICAL

Sensación que hay una sola

  • Orquesta Sensación
    Orquesta Sensación

El director de la orquesta Sensación “que hay una sola”, Rolando Valdés falleció el 12 de diciembre del 2015, no hubo ni siquiera una nota de algún medio de prensa. Quizás no sabían que había fallecido el creador y director de la orquesta Sensación, la orquesta más escuchada en 1957 (año de oro de la música cubana), según la Asociación de Críticos de Radio y Televisión de la UNEAC. También en 1957 obtuvieron Disco de Oro por la venta de más de un millón de discos.

Valdés era todo un personaje de la música cubana, músico empírico, pero una estrella en las ideas, el márquetin y la dirección de una orquesta. Con datos ofrecidos por el mismo sabemos que se iniciaron el 23 de septiembre de 1953, después de la explosión del cha cha chá de la orquesta América.

Una decena de veces entrevisté a Rolando, buscando informaciones y secretos de la “belle epoque” de la música cubana, le publiqué cinco entrevistas.

“Por la Sensación pasaron estrellas de la canción: Alfonsín Quintana, Cheo Junco, Gerardo Pedroso, Celio González, Luis Donald, Mario Varona “Tabenito” y el Caruso del Son Abelardo Barroso, considerado por Miguelito Cuní y Celia cruz como el papá de los soneros en Cuba”.

Los éxitos más sonados de la Sensación son clásicos-populares: En Guantánamo, El guajiro de Cubagua, El panquelero, El huerfanito, La hija de Juan Simón, Ya ta´cansá, Bruca Manigua, La paella, La milonga, Tiene sabor, uno de los temas de más sabrosura cubana, una tonada ideada por Rolando Valdés y letra de Ignacio Piñeiro.

En una de las entrevistas le pregunté a Rolando: “¿Quiénes cocinaban el potaje de la Sensación, quienes armaban el tinglado musical?”.

“El muñeco me lo armaba con sus arreglos el flautista Juan Pablo Miranda, excelente compositor. Teníamos orientaciones de Rubén Gonzáles, el pianista de Buena Vista Social Club. También del Dr. Rodolfo Reina. Las ideas eran mías, la idea es el pollo del arroz con pollo”.

Por supuesto que las mejores preguntas giraban en torno a Abelardo Barroso, el monstruo del son cubano. “Barroso había cantado en las mejores agrupaciones de son: El Habanero, Boloña y El Nacional. En 1955 me lo encuentro en el cabaret La Campana de la calle Infanta donde a veces descargaba Benny Moré. Barroso se interesó en cantar un bolerito con mi orquesta y yo le dije: “Nada de bolerito: Vas a grabar En Guantánamo de Juana González”.

La grabación fue el primer hit, un verdadero trancazo, después todo lo convirtió en oro, tuvo un nuevo aire que lo lleva a la cúspide, en el gran momento de la música cubana, cuando la Aragón era la gran orquesta de Cuba y Benny Moré con su Banda Gigante no dejaba nada para nadie. Derrotamos a Los Tres Grandes: Melodías del 40, Arsenio y Arcaño y sus Maravillas”.

Acerca de Barroso dedicaremos capítulo aparte el próximo año en que se conmemora el aniversario 45 de su fallecimiento.

El sabor, la dinámica, la fuerza de la sensación es digna de estudio, lo que hoy sería La Charanga Habanera de David Calzado que tomó mucho del espectáculo de Fajardo y sus Estrellas, Oréfiche y Sensación.

De la Sensación podría escribirse un soberano libro, quizás en las escuelas de música debieran aprovechar sus grabaciones para que los estudiantes de música aprecien una música rica, viva y universal. Pero, como dice Pánfilo “Esa es otra historia”, una deuda con la gran música cubana.