homeIr atrás

ENTREVISTA A NANCY MOREJÓN

 
Fecha de publicación: 02/05/2008
 

ENTREVISTA A NANCY MOREJÓN
LA HABANA, MARZO, 2008
Programa Radial “La Noche se Mueve”
Miami, 1210 am
www.lanochesemueve.us
Con Edmundo García
Simbología:
EG. Edmundo García
NM: Nancy Morejón
EG: Entrevista con la poetisa cubana Nancy Morejón, ensayista, importante
intelectual cubana.
Muchas gracias, muchísimas gracias a Nancy Morejón, por aceptar estar por
primera vez, para La Noche se Mueve
NM: Bueno, espero que sea la primera vez.
EG: La primera vez. Yo he intentado muchas veces, en mi anterior viaje a
Cuba, que estuvieras en los primeros ciclos de entrevistas. Creo además que
con esta entrevista estoy respondiendo a una parte de la audiencia que ha
mencionado tu nombre, el por qué no te había entrevistado, y la razón era
no encontrarnos.
NM: No coincidíamos en el espacio, ni en el ciberespacio.
EG: Pero yo quería hacerlo, mucho.
Nancy Morejón, tú entiendes muy bien la cultura cubana y sobre todo, los
vasos comunicantes de la cultura cubana, transculturación y los términos
que se les quiera aplicar, ¿qué panorama hoy, siglo XXI, ves tú, en la
conformación de la cultura y de la identidad cubana?
NM: Primero que la cultura cubana es una sola, como me oiste decir hace un
ratico, eso es lo más importante. Estamos en el siglo XXI, el mundo cambió
y, por otra parte, hay que aceptar, con el mejor de los ánimos, el intercambio.
No puede perdurar una cultura cerrada, una cultura que no esté abierta para
recibir y para dar, muere.
Entonces ha sido una divisa que creo ha caracterizado a nuestra cultura, en
todas las épocas, pero yo siempre cito, en este sentido, a Don Fernando, en
su concepto de transculturación, que no siempre ha sido bien entendido.
¿Por qué? Porque nosotros somos una mezcla, Ortiz decía que éramos un
ajiaco y yo pienso que lo somos; lo somos porque el factor fuego es el que
hace que se mezclen todos los factores; si no hay fuego, no hay mezcla.
2
¿Cuál es para mi el fuego que hace que nosotros seamos un país mestizo?
El hecho de que somos un país con un gran cáracter y con un gran sentido
de la resistencia y yo siempre cito, en ese sentido, a Alfredo Guevara, a
quien una vez le escuché decir: “Cuba es Cuba” y no hay otra definición
posible.
Ahora esa Cuba ni es hispana ni es africana, es Cuba y ahí encontramos,
incluso, otros ingredientes que no son exactamente estos componentes
básicos, que son el chino, del que hablábamos hoy. Sabes que yo admiro,
como muchos otros cubanos y muchas otras personas en el mundo, a
Wifredo Lam.
EG: ¿La mezcla total, eh?
NM: Total y absoluta.
Wifredo Lam, como te decía, nacido en Sagua La Grande, pueblito pequeño,
del que se tuvo que ir y en cuya casa nada mas había un camastro y una
silla.
EG: Chino, mulato y blanco.
NM: Es una cosa extraordinaria.
Entonces, esas son las cosas que yo creo deben expresar esa cubanidad. Es
una cubanidad de resistencia, como decía Esteban Montejo, el Cimarrón:
“Con un machete me basta”. Y esa divisa se ha hecho perenne y ha
pervivido.
Hoy por hoy, lo que yo conocí en los años jóvenes como el diálogo, está
imponiendo su propia necesidad. Hay que dialogar, porque el diálogo
supone que tú eres otro. Si yo estoy dialogando contigo en este momento,
es porque yo soy una cosa y tú eres otra, pero lo que nos distingue como
seres humanos, es precisamente que estamos dialogando, que estamos
hablando, tú no me tienes que convencer de nada, ni yo a ti, sino que
estamos intercambiando.
EG: Y que cada cual toma del otro lo que quiera, lo que le convenga y lo que
le ajuste.
NM: Exactamente
EG: ¿En esta etapa de la vida, todavía tú tomas de los demás?
NM: Si, si, si, yo aprendo todos los días, soy muy receptiva. Observo al
punto de que, en algún momento, podré lanzarme a cultivar, por ejemplo, la
novela, pero no tengo las condiciones exactamente para hacerlo.
EG: Vamos a llegar a la parte tuya literaria, pero vamos a empezar en ésta del
entendimiento de la identidad, ¿si pudiéramos buscar determinados
sectores en distintas épocas, en lo cubano, qué sería impostado, qué sería
falso en lo cubano?
3
NM: Una identidad pasa por las épocas, pasa por el tiempo. es decir, no es
lo mismo, ser un cubano del siglo XVIII, no es lo mismo Salvador Golomón,
que es una metáfora de 1608, a Nancy Morejón en el 2008.
EG: ¿Espejo de Paciencia es una obra cubana?
NM: Hay una gran polémica, pero tenemos que pensar, que toda esa
controversia que existe, que cumplé ahora 400 años, es decir cuatro siglos,
nos ha servido para reiniciar, para conocernos, para saber que desde
entonces estamos escribiendo en esta Isla y en eso yo creo que hay un
gran valor, el valor de tener y de aceptar en esa época, siglo XVII, a un
esclavo, alguien que estaba concebido como una cosa y formaba parte de
los símbolos de la nacionalidad.
EG: ¿Pero para ti, Espejo de Paciencia, como obra literaria, es nuesto primer
documento?
NM: Si, es nuestro primer documento, realmente es así. Hay gente que dice
que es apócrifo. Yo nunca olvidaré que la UNESCO hizo una edición
facsimilar a principios de los años 60 y se difundió mucho, una edición
preciosísima, de tapas azules, así de ese tono de azul que estamos mirando
nosotros ahora y nos sirvió de texto base para nuestras clases de Literatura
Cubana en la Universidad de La Habana y allí estudiamos los detalles de la
historia de Silvestre de Balboa, pero en fin, hay un documento y hay una
historia bonita, que tiene que ver con el mundo de los corsarios, de los
piratas, es una obra de su época y porqué negarla…
EG: Y escrita con un buen oficio.
NM: Con muy buen oficio, de modo que yo no soy de la idea que hay que
rechazarlo, no hay que romper con eso.
EG: ¿Pudiéramos concluir que lo que en una época es una impostacíon o
una pose o una actitud snob, si es asimilado por las otras tendencias en la
cultura, se convierte, en parte, en un proceso auténtico?
NM: Si, a veces una metáfora se convierte en algoreal.
Mira te voy a hacer una anécdota, cuando los seres humanos llegaron a la
Luna, concretamente Amstrong, yo nunca olvidaré el momento en que Pablo
Neruda leyó un poema a propósito de ese hecho, que era un hecho insólito,
y el poema más o menos, no lo puedo citar literalmente pero el espíritu del
poema decía asi: “en el momento en que Amstrong ponía un pie en la Luna,
él reverenciaba a Julio Verne, quien no necesitó siquiera tocar la Luna, estar
en la Luna, sino que nos creó y nos abrió los mundos y las entendederas
para ver la Luna en la escritura de Julio Verne”. Entonces en el momento que
el hombre cumple su sueño de llegar a la Luna, hay que pensar en aquel que
lo soñó, porque todo lo que la mente puede crear, puede existir.
EG: Hasta en da Vinci y el helicóptero.
NM: Exactamente, entonces yo creo que hay que estar abierto, a tono con la
época en que uno vive y si soy de la idea de que una identidad depende de
4
su tiempo, es decir, no es lo mismo … la emigración por la independencia, lo
que le pueda haber pasado al Padre Varela en Nueva York en el momento
que vivió allí exiliado o el destierro de Heredia o el de Cirilo Villaverde o el de
José Martí, quince años en Nueva York, ¿y quién amó y quién luchó más por
la independencia?
EG: Sólo 16 años en Cuba Martí.
Mirando esto y hablando de identidad, ¿cómo ves tu como observadora,
como académica que eres también, el proceso de identidad en los cubanos
radicados en el exilio, en el exterior, en la diáspora, o como se le quiera ver?
NM: Es diverso. Tú sabes que hay varias definiciones. Mencioné en la
tarde de hoy en el panel, a Ambrosio Fornet, porque él pronunció una
conferencia maagistral, maravillosa, acerca de La Paloma de Vuelo Popular,
de Nicolás Guillén, que fue escrita en el exilio y entonces él hace una serie
de consideraciones sobre el problema y ponía ejemplos de autores, de
escritores de la diáspora, de varias diásporas, porque en América Latina hay
cada vez más diásporas. El Caribe ha influido a América Latina. -Cuba está
en el Caribe. Esos movimientos migratorios eran prácticamente nuestra
esencia. Como se sabe, en el Caribe siempre hay un barco.
Ahora, muchos paises del sur de América Latina, se han caribeñizado, es mi
opinión, se han vuelto más Caribe, porque de pronto, en un momento
determinado, en una ciudad como Nueva York, hay barrios enteros que son
de colombianos, de argentinos, de chilenos.
Yo pienso que ya el término diáspora es un término que reconocemos mejor
en nuestro siglo, pero de todas maneras hay que pensar, yo no creo que
debamos renunciar al sentimiento, porque es un sentimiento de que esa
cultura nuestra es única y que más allá de algunos presupuestos políticos
de muchos creadores, de muchos escritores, de muchos artistas, está esa
pertenencia a una cultura que es la nuestra y que aparece incluso en otras
lenguas. Tenemos que registrarlas como hechos que conforman nuestra
identidad. A veces las nomenclaturas, las lenguas obligan, entonces tú
dices, cómo voy a pensar en un escritor haitiano porque no escribe en
francés, porque escribe en inglés, cuando en realidad, la lengua popular de
los haitianos es el creole.
Quería ponerte como ejemplo a Edwidge Danticat, una escritora haitiana,
que vive en Nueva York, que acaba de recibir un premio justamente del
Ministerio de Haitianos Residentes Fuera de Haiti. Es una mujer muy
premiada, muy conocida, escribe en inglés, no escribe en francés y es todo
un fenómeno; yo no estoy convocando a nadie a que no escriba en español,
pero te quiero decir que son fenómenos que forman parte, en el caso del
Caribe hispano, de fenómenos sociales muy complejos que debemos
registrar y observar esos fenómenos como algo que, de alguna manera, se
desprende de nosotros mismos, por los tonos, por los temas, pues siguen
perteneciendo a su respectivo país de origen. En ese sentido me parece a mi
que tenemos que despojarnos a veces de esa serie de presupuestos
5
académicos que nos limitan a entender fenómenos reales que vienen de
situaciones no registradas, no clasificadas con anterioridad.
EG: Nancy, el caso específico de los cubano-americanos y los cubanos que
viven en Estados Unidos y en el sur de la Florida, donde hay un proceso de
politización serio en cualquier tema, desde cómo hacer los frijoles negros
hasta cómo comerselos y cómo digerirlos, ¿entiendes que allí hay un valor
de la cultura cubana que forma parte, que…?
NM:Si, son referentes; hay una referencia constante. No quiero citar autores
para no olvidar a gente que aprecio, a gente que quiero –pues muchos han
tenido relaciones personales conmigo, quiero decir profesionales-, y no
quiero privilegiar a un nombre por otro, porque no se trata de nombres. Pero
lo que si te digo es que, en esas obras escritas en inglés o en francés palpita
un conflicto y ese conflicto está directamente relacionado con la sociedad
cubana; por lo tanto, ¿cómo no lo vamos a registrar? No se trata de que yo
le dé una carta de identidad o un pasaporte, no es cuestión de pasaportes,
es cuestión de naturaleza, es cuestión de esencia.
En ese sentido, creo que la cubanidad conlleva eso, un amor a la
independencia y a la diversidad sin lo cual no hubiéramos llegado hasta
aquí. Hay personas lunáticas que no quieren entender esto.
EG: ¿En ambas partes?
NM: (Risas) Pero si, cómo que no, que se aferran a criterios del siglo XIX, del
siglo XX y no se dan cuenta de que ya desde 1989 hay un giro en el mundo,
donde ya el siglo XXI comenzaba a ser.
Yo la primera noción del siglo XXI que tuve la tuve por el Che Guevara, que
hablaba del hombre nuevo y del siglo XXI y yo eso lo respeto
extraordinariamente. El mundo cambió de una forma, que yo no hubiera
querido que cambiara porque las cosas ocurren más allá de uno mismo.
Ahora, el arte y la literatura siempre tienen su lugar, siempre tienen su
espacio y hay que respetar la autonomía de la poesía, la autonomía de la
literatura.
EG: ¿Crees que un día pudiéramos ver o veriamos, en ese reconocimiento
por parte de la nación, en la inclusividad de la cultura, un Premio Nacional
de Literatura, de Música o de Artes Plásticas, o de alguna manifesación del
arte que sea un emigrante o alguien de la diáspora?, ¿que el país lo
reconozca como su Premio Nacional de algo, por su obra quiero decir?
NM: Si, si. Yo lo que creo es que habría que replantearse ese término de
emigrado, exiliado…
EG: ¿Si por ti fuera, en Artes Plásticas, tu le darías un Premio Nacional de
Artes Plásticas a Tomás Sánchez o a José Bedía?
NM: A Tomás Sánchez se lo daría. Una siempre prefiere y las afinidades,
como decía Goethe, siempre son electivas.
EG: ¿Y un Premio Nacional de Música a Gonzalito Rubalcaba?
6
NM: Si, como no, lo vi debutar en un programa al que me invitó Pablo
Milanés, un programa que se llamó Proposiciones, y allí debutó con
nosotros Gonzalito con sólo 21 años.
EG: ¿Cuánto faltaría para que algo así pasará?
NM: Bueno, faltan agallas.
EG: ¿De dónde?
NM: Bueno, no me hagas decir cosas tremendas, pero no, falta una voluntad,
pero yo pienso que los escritores y artistas estamos en busca de una
comprensión de la mejor voluntad, hacia ese camino.
EG: ¿Están en ese camino?
NM: Si, en el camino de crear esas condiciones, de sencillamente observar y
registrar y ver esas cosas y no cerrarnos a las nomenclaturas.
EG: Tú estás en el Comité Organizador de la UNEAC, si mañana te invitan a
ser parte de un jurado de algo y alguién propone a Gonzalito Rubalcaba,
para Premio Nacional de Música de Cuba o a Tomás, para Premio Nacional
de Artes Plásticas…
NM: Encantadísima
EG: ¿Aunque vivan en Estados Unidos?
NM: Formaron parte de un movimiento cultural en que nacimos: ellos me
aportaron a mí y yo les aporté a ellos.
EG: Vivan donde vivan.
NM: Vivan donde vivan. La Patria no se lleva en la suela de los zapatos.
EG: Nancy, hablamos de las problemáticas de la intelectualidad cubana de
cara al Séptimo Congreso de la UNEAC. Tu estás en el Comité Organizador
de este Congreso, ¿qué problemas enfrentan, en el periodo de
transformación de la sociedad cubana, esta intelectualidad y qué va a salir,
qué se va a discutir en este Congreso?
NM: Mira, el temario es interesante, pero tenemos que decir, que en realidad,
pasó un buen tiempo. Yo creo que el Sexto Congreso fue un Congreso
ejemplar. Como todos sabemos hemos avanzado extraordinariamente, en la
imbricación del espacio de los escritores y artistas en la sociedad.
Siempre ha sido traumática la relación del artista y la sociedad. Ha sido asi.
A través de estos años, se lograron muchísimas cosas; después las cosas
se enquistaron un poco y las estructuras como que perecieron por si
mismas, aquello se adormiló bastante y estamos en un momento en que
tenemos que dinamizar --una palabra que no me gusta, pero la uso para que
me comprendas--, esas estructuras, esas funciones hasta llegar a tener un
espíritu muy inclusivo.
7
Recuerdo que fui parte de los jóvenes que eramos jóvenes cuando se realizó
uno de los primeros congresos. Yo no fundé la Unión de Escritores y
Artistas de Cuba porque era muy joven, pero si contribuí a crear la Brigada
Hermanos Saíz, que en aquella época se llamaba Brigada y que hoy es
Asociación.
La UNEAC, esos hombres y mujeres, escritores y artistas, siempre previeron
un espacio hacia la vanguardia y hacia los más jóvenes, por lo tanto eso es
una cosa que se garantizó desde allí. Es fundamental que coexistamos y
cuando hablo de coexistencia, no hablo de coexistencia pacífica, siempre
coexistir supone contradicciones y puede conducir a cosas que pueden
llegar incluso hasta la violencia, de palabra o de acto. Ahora, tenemos que
crear y mirar y darle a los jóvenes su espacio y que ellos hagan su obra, con
talento naturalmente, no porque sean jóvenes exclusivamente; estoy
hablando de jóvenes pintores, escritores, músicos, en fin, creadores de
cualquiera de las manifestaciones artísticas que se conocen, pero no porque
sean jóvenes nada más, hay que tener un talento demostrado.
Yo creo que nosotros tenemos que revolver y remover muchas de las
costras que nacieron y permanecieron en este tiempo, en que no ha habido
realmente un trabajo de revisión de lo que es el papel del artista en la
sociedad.
Pasamos por unas pérdidas muy dolorosas y lamentables de fundadores de
todo ese movimiento como fueron el escritor y periodista Lisandro Otero, el
cineasta Octavio Cortazar y, más recientemente, el actor Sergio Corrieri. Ya
tenemos que estar concientes de que hay fundadores que ya no tenemos y
tenemos que pensar al mismo tiempo con gran sentido de las raices y un
gran sentido de lo que va a venir. Mover... y si nos equivocamos... bueno…
EG: Nancy, hace un momento mencionaste a Neruda, cuando hablamos de
la Luna. Uno de los procesos, tal vez menos entendido o de lo que se ha
hablado con mucha tendencia, con mucho halando la soga para uno, es el
proceso en Cuba en que un grupo de intelectuales firman una carta,
condenando o rechazando, determinadas posturas del gran poeta chileno
Pablo Neruda, ¿tú viviste esa etapa?
NM: Era realmente muy jovencita, la recuerdo y tengo opinión, porque ¿qué
pasa?, al ser una estudiosa de Nicolás Guillén, pues yo, de alguna manera,
siempre tuve que estudiar, fundamentalmente la obra de Vallejo, el peruano y
la obra de Neruda.
Aquello fue una incomprensiòn y una muestra de intolerancia de casi todos
los implicados en el fenómeno.
No puedo juzgar ahora la posición de los que lanzaron esa carta, etc, etc.,
pienso que es una carta que se adelantó a su momento, que hirió a Neruda,
por supuesto. No obstante, creo que Neruda fue injusto en sus Memorias
8
contra el propio Nicolás porque él declara cosas realmente muy
irrespetuosas no sólo hacia Nicolás sino también cosas realmente muy
irrespetuosas hacia Retamar. Yo vivo convencida de que Nicolás no se
merecía eso de ninguna manera. Tampoco Roberto. Fueron coyunturas y
fueron situaciones políticas entre dos partidos, el Partido Comunista Cubano
y el Partido Comunista de Chile, en fin, cuestiones que no se veían de la
misma manera; sin embargo pagaron los poetas.
Han pasado los años, yo creo que esas cosas ya pasaron al olvido, no al
olvido exactamente, sino que han sido superadas.
Ya en la Casa de las Américas se presentó una exposición enorme de
Neruda, la historia suya en La Habana durante su primera visita y, bueno, su
obra es su obra. Hace poco, ahora en la XVII Feria del Libro, presentamos
Retamar y yo... o sea yo presenté la famosa antología que compilara Retamar
de la obra de Neruda, allí junto a él y él presentó la antología de Poemas de
amor hispanoamericanos del uruguayo Mario Benedetti. No pasó nada; el
público que había allí disfrutó en silencio las presentaciones y me pareció
que no tenía la menor idea del incidente.
EG: Pablo Armando Fernández me comentaba hace unos días aquí en La
Habana que él y otros más, Miguelito, Antón, pagaron un precio de
estigmatización por ponerse al lado del gran poeta Heberto Padilla. ¿Tu
crees que eso no se va a volver a repetir en la cultura cubana?
NM: Yo creo que no, de ningún modo porque eso es agua pasada. Yo admiré
la poesía de Heberto Padilla.
EG: ¿Te parece que era un gran poeta?
NM: Era un poeta y sobre todo era un poeta que yo conocía y con el que me
encontraba, que discutía de cosas. Yo, fundamentalmente mis lecturas eran
de literatura en lengua francesa, tanto la europea como la de Canadá y la de
las Antillas y la africana. Padilla entonces era muy inglés y siempre
teníamos encontronazos porque yo venía del otro lado y él estaba del lado
de los anglófonos. Era un tipo que bueno, pasó por él la historia, en fin… no
me gustaría juzgarlo, pero de todas maneras yo creo que su libro Fuera del
Juego, que fue lo que más se discutió en ese momento, ni remotamente es
algo que pueda dañar a la Revolución como muchos otros textos escritos
después y publicados después dentro de Cuba que tú dices, bueno…Padilla
era un niño de teta.
EG: ¿Hay una diferencia entre los dirigentes culturales de aquella época y
los dirigentes culturales de hoy?
NM: Totalmente, totalmente. Yo no quiero caer en lugares comunes, pero
realmente ahí todo el mundo cogió un ramalazo, como se dice en buen
cubano, incluida mi generación, yo, que era de la gente más joven.
9
EG: ¿Tu tuviste que pagar algo?
NM: Si, doce años sin publicar.
EG: ¿Por qué estuviste doce años sin publicar?
NM: Sin publicar poesía.
EG: ¿Por qué?
NM: Bueno eso es un enigma, “enigma entre las aguas”, como el verso de
Nicolás Guillén..
EG: ¿Y qué te decían?
NM: Nunca nadie pudo escuchar nada. Era una cosa sin razón, porque era
sin razón, aquello no tenía razón, pero era así.
EG: A ver, tu terminabas un libro y lo presentabas.
NM: Y lo presentaba y era no, no y no.
EG: Tu escribías un libro, lo presentabas ¿y qué te decían?
NM: No pasaba nada. Te decían: “No. Para el mes que viene... No, para el
semestre que viene... No, para el plan que viene...
EG: ¿Y pasaron…?
NM: Doce años.
EG: Esa es la mitad de la vida o más de la mitad de la vida de algunos
poetas.
NM: Cómo no. Y te voy a contar una anécdota. Alguien en una ocasión--
porque las personas están muertas y yo me eduqué en la tradición de no
hablar mal de los muertos--, rechazó un poema mío. Yo fui a presentar un
poema, mi poema a Camilo Cienfuegos, a raiz de la pérdida de Camilo,
porque mi mamá era Escorpión…
EG: ¿Tu crees en los signos y eso?
NM: Si, si, si.
EG: ¿Qué signo tu eres?
NM: Yo soy Leo.
EG : ¿Y tú eres de las personas que por una idea puedes irle con la cabeza a
una pared?
NM: Si, si, si.
EG : Eres muy obstinada. Dicen que los Leo son muy obstinados.
NM : Yo soy una mezcla. Yo no concuerdo con ese esquema.
Ahora, en el caso de esta historia que te voy a hacer, yo fui a llevar un
poema mío para Camilo.
10
Camilo se pierde y estábamos preparando la fiesta de cumpleaños de mi
mamá, un 29 de octubre, que decidimos no hacerla, la suspendimos, porque
llegó la triste noticia de la desaparición de Camilo.
El poema se llama Mitologías y cuando yo lo llevé me dijeron: “No, pero ese
no es un poema revolucionario”. No solamente eso sino que me dijeron: “ Y
¿por qué usted no le escribe un poema a Jorge Dimitrov? Yo dije: “Bueno,
yo no le escribo un poema a Jorge Dimitrov porque no es cercano a mí, para
mi el que es cercano es Camilo”. Yo viré mi espalda, recogí mis cosas, mis
poemas y me fui. Te quiero decir que había toda una serie de cuestiones
impostadas, como tener presupuestada la definición de lo que es un poema
revolucionario. Decían: “Lo revolucionario es tal cosa”. Era como para
preguntarles: “Defíname... ¿qué es una cosa revolucionaria y qué cosa no lo
es?
El hecho es que eso pasó, eso ocurrió y yo creo que esas cosas hay que
recordarlas sólo para que no se repitan, solamente para que no se repitan y
sencillamente ir hacia delante, poner la literatura cubana donde tiene que ser
puesta y por otra parte decir y divulgar ese cuerpo literario que en muchos
casos algunas campañas anticubanas han hecho pensar a mucha gente que
los escritores se fueron de Cuba, que los buenos escritores se fueron de
Cuba. O que el son se fue de Cuba. Eso es una tontería. Aquí siempre hay y
habrá talento suficiente; de aquí sale todo, de aquí salió todo.
EG: Está pasando una cosa en Miami que a mi me resulta sumamente
curiosa. Ahora hay una feria del libro en Miami, un festival de cine en Miami,
o sea, este tipo de estructura cultural que se hizo en Cuba se está repitiendo
en Miami, pero además muchas veces dirigidas, organizadas o propuestas
por personas que trabajaron en la cultura cubana hasta ayer, aunque
denostan de la cultura cubana y no invitan a los cubanos.
NM: Efectivamente. Aquí pudimos crear un lenguaje, abrimos un espacio,
por tanto es mezquino no reconocer que eso que pueden estar haciendo allí
en Miami o lo pueden estar haciendo en cualquier otro país del mundo es
algo que creamos aquí, que partió de aquí ¿Por qué no?
EG: O sea, hay una deuda en Miami. Miami le debe algo a la cultura cubana,
en materia de eventos, digamos.
NM: Totalmente. Hubo una época durante la cual no se relacionaba a esa
ciudad con nada que tuviera que ver con el arte y la literatura, para nada.
EG: Aunque hablen mal de la cultura cubana y no la quieran reconocer,
repiten.
NM Exactamente; repiten, son, quizás a veces yo pienso, muy buenos
difusores.
EG: Nancy, vamos a algo que es bastante espinoso y sobre todo muy
tratado que es el tema de lo racial en la sociedad cubana.
11
Nancy Morejón es una poetisa de la raza negra, una mujer de gran
sensibilidad y quisiera saber tu opinión sobre el fenómeno racial en Cuba, en
sentido general y si quieres entras en lo particular.
NM: En eso a mi me gusta expresarme en términos populares: el que no
tiene de congo, tiene de carabalí. Este es un país negriblanco como bien
dice Fernando Ortíz, como lo demuestra la historia nacional. Tu sacas una
cámara para la calle en ciudades como La Habana o Santiago de Cuba --
quizás en Sancti Spíritus no--, y hay muchos negros.
EG: Una cosa de las que se habla es la representatividad en número, qué
parte son los negros y mestizos en Cuba.
NM: Eso es muy delicado, porque como dice Guillén, nosotros tenemos que
entender que la cuestión no es sólo racial, es una cuestión cultural, o sea tu
puedes ver una persona, un cubano, rubio de ojos azules y dices estoy ante
un nórdico hasta que suena un tambor. Cuando suena un tambor ya esa
persona deja de parecer eso, un nórdico, porque es un cubano.
Por tanto la cubanidad alcanza muchos matices, porque mucha gente piensa
que ese mestizaje es un mestizaje que obliga en términos de color de piel y
en términos biológicos, y no es así. Hay negros cubanos, retintos, y desde el
momento que esa persona se expresa en su lengua materna, que es el
español, ya esa persona es mestiza. Y quizás por su biología tú lo vas a
relacionar con un bantú, con una persona de Nigeria, con una persona de
Angola, y no lo es y hay diferencias. Entonces el fenómeno nacional
determina extraordinariamente y el fenómeno de clase, como es natural.
Ayer mencionaba Ambrosio Fornet en su conferencia que hubo negros que
poseyeron esclavos.
EG: ¿Negros esclavistas?
NM: Que tuvieron esclavos. Poseyeron esclavos. Por supuesto era la única
manera de tener dinero y de hacer dinero. Ahora, de una manera general
nosotros tenemos que entender, porque es verdad, que somos cubanos,
más que africanos, más que españoles.
Nosotros tenemos que pensar en la idea que somos de esa raza de la
resistencia y del carácter resistente y que somos cubanos, porque somos
cubanos y es inconcebible pensar en la cubanidad sin esa mezcla de
componentes. Ahora, hay rezagos de discriminación racial, de racismo, o
sea, la perdurabilidad del prejuicio que es un rezago, y el VI Congreso de la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en aquel momento, en el año 98,
tocó esos temas y hubo expresiones de inconformidad con la imagen en
nuestros medios masivos del negro y del chino, también. Siempre pensamos
en el negro, pero el chino, nunca pensamos cuando nos burlamos del
chino… Yo estoy inconforme con esa práctica. Y los medios masivos se
expresaban con los clichés y los estereotipos heredados de la colonia.
Eso ¿qué te demuestra? Que hay un pre-juicio. ¿Qué es pre? Lo que está
antes del juicio. Si tú no razonas, heredas un valor que tú aplicas sin juicio
12
con los valores de la esclavitud: “El negro es bruto; el negro es feo; la
belleza es sólo greco romana”. Ese tipo de cosas y sobre esos valores y
esos estereotipos se expresó la gente.
Ahora, en Cuba, en términos de las grandes conquistas de la Revolución
como son la educación y la salud, por ejemplo, tú no vas a encontrar que
una persona carece de asistencia médica porque es negro; o que tiene
mejor asistencia porque es blanco; o que en tal escuela las matrículas se
reparten entre determinadas personas por el color de su piel y no se ponen a
otras.
EG: ¿Tienen alguna base de razón quienes denostan permanentemente de
cualquier cosa que puedan o encuentren con respecto a Cuba o la
Revolución Cubana en decir que la representatividad digamos en número de
graduados universitarios, en número de dirigentes políticos, en número de
los mejores empleos, tal vez, o los más codiciados relacionados el turismo,
digamos, que las personas de la raza negra están en desvetaja o se reflejan
desventajas?
NM: Hay rezagos y hay cuestiones históricas que no se han podido
solucionar, porque 50 años, no son nada contra 4 siglos. En ese campo, te
digo, convencida, que hemos avanzado extraordinariamente y que sería
muy injusto pensar que no es así, porque incluso, a veces, el prejuicio aflora
y se remueven esos prejuicios, ¿por qué? Porque hay una presencia real de
negros y mulatos que molesta a aquellos que todavía tienen rezagos en
relación con quién nos debe representar, o quiénes deben ser los cubanos
en primer plano, para decirlo como un programa de televisión.
Yo soy de la idea de que hay muchas cosas que ganar, pero al mismo tiempo
hay muchas cosas ganadas y sería realmente mezquino y obcecado e
injusto, pensar que no es así. Yo, por ejemplo, establezco las variantes entre
prejuicio, discriminación. De la misma manera que un tipo dice que su
mujer es para su casa, para cocinar en su casa y que no concibe que su
mujer trabaje, porque es su mujer, hay quien fue criado en el ejercicio del
rechazo a todo lo que le es diferente. Y esos son valores que se ejercen,
diariamente, sin que tengamos conciencia.
EG: A mi me llama la atención en Miami, cuando este tema es machacado
hasta la saciedad y me llama la atención sobre todo un Miami que es
netamente blanco.
NM: Totalmente blanco, allí los negros son los haitianos y la poca población
negra norteamericana es realmente una población verdaderamente
minoritaria.
EG: Donde no ha habido negros cubanos practicamente, ahora en los
últimos tiempos, un poquito más, donde ha estado ausente el componente
negro.
NM: ¿Cuál es la historia del negro cubano?
13
El negro cubano tuvo a Antonio Maceo en el siglo XIX y ningún cubano,
pasase lo que pasase, te digo yo, va a denostar ni a derrumbar una estatua
de Antonio Maceo, porque ahí están las raíces de la nacionalidad.
Entonces entre nosotros las cosas no han sido tampoco de esa manera, ha
habido ciudades segregadas en Cuba, pero hubo Guerras de Independencia,
y a las Guerras de Independencia se fueron los cimarrones. Los cimarrones
se integraron a los ejércitos independentistas, entonces yo valoro el factor
étnico en el plano de la nación. No es igual un negro del Uruguay, que un
negro de Cuba, como un negro en Brasil o un negro en Argentina o un negro
en Alemania, o un negro en España; en fin, hay tanta diversidad y tantos
factores, como te digo yo, que pueden conspirar contra una idea mecánica
de estos factores. Ahora bien, en la Cuba de hoy, independiente, no es una
gracia ser un racista, nadie quiere ser un racista, aún aquellos que pueden
guardar algunos prejuicios, se cuidan de no mostrarlo desembozadamente
porque eso es condenable.
EG: Hay algo que me llama mucho la atención en Cuba y es el incremento,
en los años que he estado ausente, de la cantidad de parejas interraciales.
NM: Enorme. Para mi lo más importante está no sólo en esa relación porque
data de la esclavitud. Habría que estudiar cuál es su naturaleza hoy. Soy de
la idea, con Angela Davis, de que estos factores, raza, clase y sexo, están
muy mezclados. Es sensible la aparición de una cantidad enorme de mujeres
en oficios que nunca nos fueron dados…
Yo digo en mi discurso de recepción del Premio Nacional de Literatura, en
febrero del 2002, que mi poesía ha tratado de darle voz a voces silenciadas.
Mis abuelas, su historia es muy concreta. Ninguna de mis abuelas hubiera
podido ser profesional ¿entiendes?, y de mi generación en adelante, tú
puedes hacer un survey, porque a veces nosotros somos insuficientes para
difundir los logros reales que tenemos y a veces los reducimos únicamente
a unas pancartas que son un contra sentido.
EG: ¿Qué opinión te merece el periodismo que se hace en Cuba o que se
está haciendo?
NM: Hay una generación joven que creo está moviendo muchísimas cosas,
como en el caso de los escritores. No quiero decir nombres porque
entonces parece que estoy haciendo politiquería, para que esos órganos me
favorezcan a mi, pero evidentemente hay una serie de periodistas de mucho
talento.
EG: ¿Qué le falta al peridismo cubano actual?
NM: Implicarse en una sociedad y tener un conocimiento del mundo, de una
manera sistemática. Hay que estudiar, hay que confrontar…
EG: ¿Agresividad le falta?
14
NM: Quizás un poco. El periodista tiene que ir a buscar la noticia, no puede
esperar a que se la traigan a un buró, tiene que salir, tiene que volcarse…
EG: E incorporar, tal vez, a la pregunta, la contrapregunta.
NM: Exactamente. Siempre tiene que hacer de abogado del diablo. Ya lo
sabemos, si no, no hay periodismo.
EG: Nancy, dejáme decirte algo que te quiero preguntar, una intelectual de tu
calibre, ¿tú sabes cocinar?
NM: Yo si, ¿cómo no?
EG: Yo no te creo, ¿además sabes cocinar?
NM: Dice la gente que bien.
EG: Vamos a tu obra, una poetisa exquisita, profundamente enraizada en lo
cubano, con procesos de decantación, de asimilación y demás, ¿qué
significa en tu obra, la presencia de Nicolás Guillén?
NM: Alguna gente ha dicho, bueno, que si yo me iba a tarar. Yo creo que no;
he sido bastante independiente, muy libre, siempre, porque nací en una
familia que me inculcó un montón de cosas, muy concretas. Guillén siempre
es un encuentro conmigo misma. Tanta diferencia había entre nosotros: él
era un hombre, mucho mayor que yo y, sin embargo, nos sentabamos a
conversar como estoy conversando contigo ahora. Su obra, ni decirte, es
una obra que siempre me gustó, que siempre estudié
EG: ¿A él le gustaba aquello de Poeta Nacional? ¿Tenía ego?
NM: Dejáme decirte, era muy gracioso, casi como un niño; porque era
vanidoso para las cosas más infantiles, tenía un ego infantil.
EG: ¿Para ver si su nombre aparecía en tal diccionario?
NM: Cosas asi, pero era un hombre de una sencillez extraordinaria. En la
realidad, la gente lo paraba en la calle y les hablaba; era un ser muy gregario.
Ahora, sobre la pregunta esa de cómo…, tú me preguntabas una cosa
concreta…
EG: Sobre su presencia en tú obra.
NM: Nunca tuve miedo. Por ejemplo, un poema mío como “Mujer negra”, no
lo hubiera podido escribir sin los grandes poemas, con ese tema, de Nicolás
Guillén. Cuando me veo en su obra --y constantemente la estudio porque en
su obra está la historia del siglo XX cubano, la historia de Cuba--, veo
elementos diferentes, veo formas distintas porque hay una perspectiva de
género en la mía que, por supuesto, él no tenía, y no sería posible que
nosotros se la pidiéramos a la luz de hoy.
15
A veces yo he estado con algunas feministas, en eventos y cosas asi, y han
sido injustas con Nicolas Guillén; por ejemplo, han hablado horrores de los
Madrigales ¿Por qué? Porque está alabando la belleza negra, que era una
belleza que no se alababa. La que se alababa, en la poesía cubana, era esa
que sabemos, la grecoromana, o la que fuera pero nunca ésa. Sin embargo,
ese tipo de feminista ven este tema como un elemento de sexismo, lo cual
no es así y yo lo puedo demostrar.
Hay una gran diferencia entre nosotros dos pero siempre, el mérito suyo es
que vió en mi esa diferencia y la respetó y la alabó y nos llevabamos a las
mil maravillas, a las mil maravillas.
EG: Hay otra contraparte en la poesía cubana que es Eliseo Diego.
NM: Si, fuimos muy buenos amigos. Yo le debo muchísimas cosas también,
porque el mundo no es en blanco y negro.
En otros lugares he contado una cosa que te voy a contar a tí ahora. Yo tuve
el privilegio, en una época determinada, de trabajar con Guillén,
profesionalmente. Yo llegaba a la oficina relativamente temprano, a veces si,
a veces no, porque en eso yo tenía una libertad. Me encargaba de sus
asuntos literarios. Entonces Eliseo aparecía sobre las 9 de la mañana, me
llamaba y me decía: “Me gustaría tomar un vodka”...Y se ponían a tomar
unas copitas de vodka, chiquiticas, chiquiticas, y tomando cada uno una
copita de vodka, mínima, se enfrascaban en verdaderos duelos de
recordación de la poesía española y concretamente de la poesía mística. Uno
decía unos versos de alguién y el otro le contestaba y yo, por supuesto, me
callaba, ¿quién iba a meterse entre ellos? Ambos, con un gran amor a la
lengua castellana. por supuesto. Y Guillén en eso es, como decía hace
poquito Ambrosio, “el más español de los poetas cubanos” Un hombre que
cultivó la forma, como pocos que, de verdad, es un ejemplo de tantísimas
cosas.
Ellos tuvieron una gran amistad, se comprendían y eran totalmente
diferentes.
EG: ¿Y tuviste amistad con Eliseo también, amaste a Eliseo?
NM: Si, ¿cómo no? Trabajamos mucho en la Unión de Escritores, tratando
de hacer una revistica que se llamaba, En Julio como en Enero, que llegó a
existir y luego tuvo otros exitosos proyectos como el de traducir a Walter de
la Mare, Langston Hughes y cosas así... y bueno, me enseñó a montar
bicicleta, en Varadero, en enero del 67, cuando la Casa de las Américas
celebraba el centenario de Rubén Dario.
16
EG: ¿Y esto de los Diego, esta familía tan prolífera de los Diego, que se ha
dispersado? ¿Cómo es tú relación con Lichi?
NM: No tenemos ninguna relación porque en realidad quien hizo Por el Mar
de las Antillas, anda un barco de papel fue Rapi, que hizo
dibujosespléndidos para la edición príncipe. Incluso el personaje de la
Primavera es una foto mía de mi carnet del comedor obrero de la UNEAC de
entonces, y Rapi, a partir de esa foto, hizo el dibujo.
A Lichi lo traté, como es natural, no te voy a decir que no. Puedo decirte que
he sido amiga de Fefé, como es natural también, pero la persona con la que
yo trabajé, para hacer este libro Por el Mar de las Antillas, fue Rapi, como
dibujante elegido. La edición estuvo a mi cargo con los dibujos de Rapi y el
diseño de Dario Mora. Me cuesta trabajo admitir que ni Rapi, ni Darío, ni
Nicolás están en este mundo. Nos divertiamos como locos. No te puedes
imaginar. Hay como una postal de créditos al final que es una viñetica, ya en
el colofón del libro, y aparecemos como duendes: Nicolas, con Sapito y
Sapón, Dario y Rapi.
Eliseo era alguién con el que trabajábamos, corregíamos galeras, planas,
todo tipo de pruebas. Porque Eliseo era un gran traductor. En esa época, yo
traduje mucho para ganarme la vida y él de alguna manera también.
Intercambiabamos extraordinariamente.
Cuando publicó, Convesación con los Difuntos, que ya había ganado el
Premio Rulfo, recuerdo que yo conseguí la fabulosa edición de Ediciones
Vigia, de Matanzas, y lo llamé por teléfono para decirle que quería me lo
autografiara y él me dijo, muy ceremonioso: “Ven, no dejes de venir, no
dejes de venir, para firmártelo. Ven. Te espero...” Nunca más volvimos a
vernos ni a hablar. No fui. Ya después regresó a México y en México murió.
EG: Nancy, en esta entrevista en un momento mencionaste, no he escrito
una novela. ¿Por inhibición, por temor, porque toda obra de arte, es un
pequeño poema, como decía Borges, porque la novela es innecesaria? ¿Tú
tienes algo contra la novela como género?
NM: No, no, para nada, y me encanta leerlas, sólo que nada más las buenas
novelas. Lo que pasa es que yo no investigo, yo no busco, no soy
descubridora en la novela, yo voy a la novela cuando ya la novela es un
hecho.
EG: ¿Cuál es la gran novela cubana?
NM: La gran novela cubana, imaginate tú: El Siglo de la Luces
EG: El Siglo de la Luces, de Alejo Carpentier
17
NM: Y Dulce María Loynaz también.
EG: ¿Jardin?
NM: Si
EG: ¿Pero Jardín no te parece finisecular?
NM: No, no, no.
EG: No te parece una obra, que aparece en la década del 40, cuando ya eso
había sido escrito, perfectamente a principio de siglo.
NM: Habría que probar si es una novela o no. El problema es que la identidad
de género…
EG: ¿Tú estás salvando Jardín?
NM: Si, si, si, como hecho literario.
EG: ¿Eso es porque eres miembro de la Academia de la Lengua?
NM: No, no. No tiene que ver.
EG: ¿Dulce no era una mujer con una literatura tal vez bella pero en desuso?
NM: No, yo no creo. Es un lírico extraordinario, extraordinario. Yo valoro
muchísimo su obra.
Pero te estaba diciendo una cosa de Eliseo. Eliseo declaraba a veces su
conciencia de ser un poco haragán. Yo creo que soy en eso un poco como
Eliseo Diego. Soy haragana. Déjame decirte una cosa. Para hacer una
novela tienes que sentarte. Los narradores tienen que escribir todos los días
una hoja, un párrafo, sobre su futura novela y Benedetti me decía a mi
siempre: “La novela es de intensidad, la novela es de intensidad”. Es decir tú
tienes unos personajes que crear, se van desarrollando y tienes que seguir
con intensidad en esa dirección. Hay gente que va sumando, y va sumando
cuartillas. Me falta esa paciencia. Creo sin embargo que tengo el don de la
observación, las lecturas, porque yo soy una alumna bien aventajada de
Graziella Pogolotti, que nos dio un seminario maravilloso sobre la novela
francesa del siglo XIX, del realismo crítico, es decir sobre los tres grandes:
Balzac, Flaubert y Stendhal. Hicimos ejercicios sobre lo que se llama
explicación de texto según los franceses. A mi la novela me encanta como
lectura pero ya como experiencia o ejercicio... yo lo lamento…pero no sé,
algo me falta, me falta un ingrediente.
EG: ¿Y unas memorias noveladas?
18
NM: Ah…eso si debería comenzar a hacer.
Hay un pasaje en las Memorias de Nicolás cuya edición estuvo a mi cargo,
que te quiero relatar porque vivía con mucha angustia mientras las iba
escribiendo. Hay un momento en que recuerda un pasaje en Camaguey
donde una mujer amiga sube a un tranvía y no podía recordar aquel rostro.
Ese pasaje acaba afirmando: “¿Cómo era, cómo era su rostro?”, porque
olvidamos y, con los años hay cosas que vas recordando, pero no te das
cuenta que con el tiempo las cosas se borran, se desdibujan y la memoria te
hace trucos terribles. Algo que pasó en el año 20 para ti no es el año 20, es
el año 50; lugares que crees haber visitado y no has estado, y ese tipo de
cosa, pero es hora de que me ponga a escribir memorias.
EG: Y van a aparecer ahí cosas tremendas ¿No te gusta hablar mal de los
escritores?, ¿no te divierte?
NM: No, yo no soy una persona malidicente. Yo soy choteona como somos
los cubanos. Yo mejor choteo a alguien que hablar mal de nadie, porque
siempre he creído que soy bien recibida. Lo que no obsta a que tenga
enemigos enormes, como todo el mundo.
EG: Hay quien dice que toda la malidicencia en la literatura cubana se la ha
reservado para si Antón Arrufat, ¿tu crees que es verdad?
NM: Esa es la gran verdad de esta entrevista (Risas)
Yo no soy malidicente, no me gusta pensar que por decir una algo
malidicente se me calibre más como intelectual. No me importa eso.
Mientras tanto, choteo.
EG: Guillermo Cabrera Infante, ¿Qué remueve dentro de ti?
NM: Era un hombre lleno de contradicciones, con una obra.
EG:Hay quien dice que nunca aceptó no ser blanco.
NM: Si, si. En la tradición oral de la vida cubana eso se decía. Yo nunca lo
traté. A mi me lo presentó Walterio Carbonell, una tarde, en 17 y H, en la
esquina de la barbería en donde paraba la ruta 57, a las puertas de la Unión
de Escritores, cuando regresa a La Habana para asistir a los funerales de su
madre, recientemente fallecida. Nos dimos la mano... Eso fue todo.
EG: ¿Tu oíste eso, que él no aceptaba el hecho de no ser un hombre blanco?
NM: Es más yo oí decir que cuando le decían que era mulato se salía de sus
casillas, lo negaba o no se daba por enterado.
19
EG: Y Gastón Baquero como que no se enteró nunca.
NM: Al menos en su literatura era el mismo caso.
EG: Yo creo que hay una diferencia. Cuando leo a Gastón Baquero como que
no se enteró que no era blanco.
NM: Exactamente, incluso publicó escritos sobre el tema a propósito de la
celebración del medio milenio, unos ensayos. Era sorprendente. Y uno se
preguntaba ¿y cómo este hombre pudo haber escrito tan fuera de foco?
En el caso de Guillermo el único elemento de Tres Tristes Tigres que valoro
es su vocación por la música popular de Cuba, como ingenioso acabado de
nuestro carácter y como objeto de arte de una narrativa como la suya,
eminentemente urbana.
EG: Dice Juan Formell que la música popular cubana pudiera tener una
crisis, la música bailable, una crisis de identidad o de relevo, como que no
hay garantizado un relevo , algunos dicen que no, que si está garantizado.
Cuando muchos músicos cubanos se radican en el exterior pierden el
contacto tal vez con el bailador, ¿qué pasa?
NM: Yo soy una admiradora de Juan Formell, como mucha gente. Sin
embargo yo siempre he puesto en tela de juicio el concepto de relevo. Bola
de Nieve no va a tener relevo, Elena Burke, no va a tener relevo, porque no
puede ser.
EG: ¿Van Van?
NM: Tampoco.
Porque son insustituibles, no son imitables. El que imita a Lezama fracasa.
El que imita a estos monstruos de la música cubana, va a fracasar.
Ahora, la suceción de la creatividad del músico cubano es inagotable, hoy
por hoy, conozco la obra de jóvenes trovadores, compositores, realmente,
muy talentosos. No quiero entrar en un terreno delicado, porque a veces
mantengo relaciones con músicos, relaciones de carácter personal, pero
tengo el privilegio de conocerlos, de escucharlos en vivo, incluso, antes de
que hayan grabado su primer disco... Esa energía está en la Isla, está en
Cuba, rodeada de agua y genio por todas partes. Eso está en Cuba
garantizado. Y se sabe. Porque la música expresa como nada nuestro
carácter, el alma verdadera de la nación. La música, creo, es la
manifestación artística que mejor nos expresa como pueblo.
20
EG: ¿El reguetón en la cultura cubana, el hip hop, es una importación, es
importado?
NM: Si, hay una cosa mimética, hay un fenómeno de deslumbramiento ante
el mercado sin causa alguna. Como siempre hay excepciones enormes ...
pero con todo respeto no lo consumo.
EG: ¿Orisha, es una excepción?
NM: No soy una experta pero son un fenómeno también de mercado, que
tiene valores parciales, pero han existido allí otros factores que han incidido
en su calidad y en la recepción de ese producto. En un primer momento, me
gustaron, después encuentro que se han repetido porque el mercado obliga.
Yo soy devota de la expresión musical que ya hoy no se ve y es lo que
tendremos que llegar a entender, como cuando el Benny llegaba a una
bodega, a la bodega de las Seis Puertas y se bajaba ahí y empezaba a tocar
su guitarra y oía y se retroalimentaba, y hoy en día la música, a veces, nada
mas que se concibe y se crea para las disqueras lo cual es una enajenación.
EG: ¿Qué sentiste la noche del 31 de julio del año 2006, ante la noticia de
que Fidel Castro delegaba sus cargos?
NM: Tristísima. Todo lo que concierna a esa persona, que para mí es una
persona sagrada y es una de las grandes figuras del siglo XX, me concierne
a mí. Me conmovió, porque su inteligencia es tan enorme, se adelanta tanto
a las cosas, que bueno, las cosas van saliendo y yo creo que también ha
habido todo un trabajo en colectivo. Mucha gent nada más piensa que Fidel
es la única autoridad que manda, Fidel es una gran personalidad, pero
imaginate que todo hubiera estado nada mas que en manos de Fidel y no de
un sistema, por llamarlo de alguna manera, no estaría hablando yo aquí
contigo.
EG: Este proyecto de Mariela Castro que hace la inclusividad, una búsqueda
de la tolerancia hacia la conducta sexual, que llega hasta los transexuales y
demás, ¿qué reflexión…?
NM: Es un acontecimiento.
EG: ¿Tú lo respaldas?
NM: Si. He colaborado especialmente para el CENESEX y para su revista y
he seguido, de alguna manera, todo el desarrollo de ese movimiento y de esa
política que es muy fina, que es muy delicada y muy callada. Muchísimas
cosas que están pasando ahí, hasta que no se llegué, realmente a cosas bien
concretas, ellos no las divulgan, pero como dicen los franceses: me quito el
21
sombrero ante su trabajo que es muy profesional, muy serio, muy profundo,
que necesitamos.
EG: ¿A estas alturas de la vida Nancy, el amor, te llega directo o de contra
golpe?
NM: Chico, a veces tú sabes, se supone que uno tiene, ya a esta edad..., yo
podría enamorarme pero todo el mundo tiene su ego, yo tengo mi ego
también. ..
EG: ¿Qué quieres más, que te amen o que te quieran?
NM: Las dos cosas, pero siempre, del lado contrario.
EG: ¿Que te admiren?
NM: No, la admiración no me intresa tanto aunque no hay por qué temerle o
rechazarla, eso es relativo.
EG: ¿Tú pudieras vivir con una persona que no conozca tu poesía, que no se
sensibilice ante tu pensamiento, que no te admire?
NM: Ha pasado, me ha pasado.
EG: ¿Y la carne por la carne tiene como su encanto?
NM: No, ya no, son 64 años que voy a cumplir, que todo el mundo me dice,
ah…estás muy bien conservada... pero los años los tengo
EG: Nancy, algo bien reconfortante que nos sirva a los cubanos que vivimos
fuera de Cuba, que por una u otra razón un día nos hemos ido, pero que
tenemos el corazón, la identidad, el concepto de soberanía, que nos sirva
para retroalimentrnos.
NM: ¡ Viva Cuba!
EG: Gracias Nancy

Promociones
1x1

La paloma de vuelo popularCartel del VII Congreso de la UNEACninno_de_fuegoChe HomenajeLos cinco antiterroristas cubanosCuba Postcastro

promociones
enlaces
1x1
Casa de las Américas Casa de las Américas, el sitio web de la legendaria institución cubana
Centro Pablo de la Torriente Brau Centro Pablo de la Torriente Brau, sitio informativo sobre la vida del centro
Cubapoesía Cubapoesía, Web Oficial del Festival Internacional de Poesía de La Habana
Cubarte Cubarte, El portal cultural cubano, sittio con informacion sobre la cultura cubana
La Jiribilla La Jiribilla, Revista digital dedicada a promover la literatura y el arte cubanos
Palabra del mundo Palabra del mundo, Web de la red de poetas en defensa de la humanidad
promociones