Arte al rescate de los animales

Arte al rescate de los animales

  • Portada del disco.
    Portada del disco.

El mundo actual lucha contra la violencia y las exclusiones; sin embargo, el antropocentrismo aún suele olvidar la violencia que tantos humanoides (muy lejos de ser realmente humanos) descargan contra las demás especies animales y el resto del entorno, no obstante las vastas tradiciones en todas las artes y la cultura cubanas y de todo el orbe, de genuino respeto y hasta amor por los que muchos reconocen como “nuestros hermanos menores”.

Es uno de los aciertos del documental Selección natural, cuya directora y guionista Cynthia Cazañas Garín, con apenas 21 años de edad y estudiante del cuarto año de la Facultad de Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual (Famca) de la Universidad de las Artes, estrenó en abril en el cine Charles Chaplin, pues a esas tradiciones nos remite desde el exergo martiano con que inicia, hasta el pensamiento de Gandhi con que concluye.

Con muy reducido equipo (¿estará identificando a los jóvenes documentalistas en el mundo actual… casi sin más opciones?) Cazañas apuesta por el arte: la música escogida (incluye dos obras de Carlos Varela), fotografía, edición, tema en el guion: no es posible separar forma y contenido (axioma ya antiguo aunque continúa ignorado), y menos si los asumimos respectivamente como arte y tema, el cual en este caso exige altas dosis de valentía y sensibilidad, valores agregados y harto demostrados en esta obra, y hacen crecer a todo artista, así como saber qué tiene que decir y cómo, dónde y cuándo decirlo… es sin dudas, un arte: por eso, ya ostenta una trayectoria de reconocimientos.

Así por ejemplo, aunque se centra básicamente en el triste destino de gatos y perros callejeros, no olvida las otras especies que en los mismos contextos reciben similares maltratos, como caballos y palomas. Es todo un llamado (y muy inteligente y oportuno) a nuestras autoridades que tanto se preocupan por la imagen del país, y no se dan cuenta de que los extranjeros también se duelen y llevan constancia del calvario de esos animales, varios de ellos además, muy polémicos “atractivos turísticos”; vergüenzas nacionales.

Por fortuna, los turistas también avistan otros con sus nombres al cuello, señal de atención y cuidados; pero junto al pueblo cubano, como reconoce Vázquez (Provincial de Zoonosis) de su “actividad engorrosa (…) la población rechaza”, sobre todo por su violencia anti-educativa (¿cómo explicar nuestras campañas antiviolencia?) con que los persiguen y apresan en lamentables espectáculos públicos que tanto dañan los valores de las futuras generaciones, ante quienes luchan por sus vidas que injustamente les cercenan, como si presintieran su terrible final de no ser salvados en 72 horas… como si no fuera suficientemente terriblemientras tanto, la convivencia de tan disímiles canes en tan impuesto cautiverio, inadecuada solución a las enfermedades de zoonosis (que también debiera prevenir las que los humanos trasmitimos a los animales) ni a las quejas que recibe (recuerda 22 en un día) por molestias de perros y gatos.

En la balanza con quienes se molestan por el atropello contra estos animales, ¿a quiénes “complacer”, si de eso se trata? Muchos humanoides se molestan también por negros, o por blancos o chinos o indios o albinos o gitanos… o por homosexuales o travestis… o por tantísimas riquezas de la diversidad, y es espantoso que igual, en los más siniestros episodios de la Humanidad, se hayan destinado vehículos de todo tipo para “recogerlos” en masa. Son los animales las últimas víctimas que quedan de esos martirologios, y que por profundos e intensos que son estos 12 minutos del documental, queda mucha crueldad que no regodea, fuera y dentro del “mal llamado asilo canino, que fue antes de la Revolución pero hoy es un Centro de Observación Animal”.

Arte es también el ritmo del material, al combinar cualpentagrama, las tres entrevistas de disímiles partes (Zoonosis, la Dra. Vidal por el Comité Nacional de Bienestar Animal de Cuba, vinculado a las más diversas asociaciones e instituciones ambientalistas cubanas; y Grettel Montes de Oca Valdés, genuina entre los más humildes protectores, héroes anónimos)y todos coinciden en la esterilización para evitar cachorros a botar; la insuficiente cultura de criar animales y sobre todo, la ferviente lucha de 30 años por una Ley de Protección Animal en Cuba, con tres anteproyectos y miles de firmas cuya respuesta aún se espera, a pesar del artículo 27 de la Constitución sobre el medio ambiente, citado en el documental. Agrego adoptar de la calle en vez de comprar.

Y la melodía luctuosa clama piedad en los ojos de estos seres que son los que más sufren el deterioro urbano, las aguas negras, compiten con los buzos en los vertederos y basureros que les enferman, abandonados al atropello por el tráfico en plena vía pública, forzados a sangrientas peleas por los más inescrupulosos humanoides que peor que el “juego ilícito”, traicionan todo principio de justicia y humanidad a que aspira nuestro proyecto social.