Evoca el espacio Al mediodía cumpleaños 90 de Rafael Lay Apesteguía

Evoca el espacio Al mediodía cumpleaños 90 de Rafael Lay Apesteguía

  • Rafael Lay Apesteguía, no solo como músico, compositor y director de los “aragones”, como los calificara el inolvidable maestro de la locución cubana, Jesús López Gómez. Foto tomada de Internet
    Rafael Lay Apesteguía, no solo como músico, compositor y director de los “aragones”, como los calificara el inolvidable maestro de la locución cubana, Jesús López Gómez. Foto tomada de Internet

Morir es seguir viaje

José Martí

 

El popular espacio Al mediodía, que conduce el locutor Marino Luzardo, evocó el aniversario 90 del natalicio del maestro Rafael Lay Apesteguía (1927-1982), eterno director de la emblemática Orquesta Aragón, nave insignia de la música popular cubana y de mucho más allá de nuestro universo sonoro insular.

En ese espacio vespertino de la televisión cubana, el profesional de la comunicación nucleó a su alrededor tanto al maestro Rafael Lay Bravo, director de la Charanga Eterna desde 1984, hasta las cuatro hermanas y los nietos del virtuoso violinista que, con solo 21 años de edad, asumió la dirección de la agrupación que ha llevado los genuinos valores de la música cubana a los cinco continentes, donde los estilistas del chachachá han actuado y colocado en la cima de la montaña lo más auténtico de la música y la cultura cubanas.

Participaron, además, el violinista Celso Valdés y el percusionista Guido Sarría (jubilados), los únicos sobrevivientes de la segunda generación de músicos que integraron la Orquesta Aragón.

En ese contexto audiovisual, los testimonios reseñaron las virtudes (como las denominara el venerable padre Félix Varela Morales), que configuraran la multifacética personalidad de Rafael Lay Apesteguía, no solo como músico, compositor y director de los “aragones”, como los calificara el inolvidable maestro de la locución cubana, Jesús López Gómez, sino también como padre ejemplar y caballero “sin tacha y sin mancha”, como diría la poetisa, ensayista y profesora universitaria, Mirta Aguirre (1912-1980)

Un ejemplo fehaciente de la caballerosidad que identificara a Lay lo encontramos en una anécdota que me relatara el periodista Fabio Bosch, Premio Nacional de la Radio 2017. Fabito (como cariñosamente se le conocía en el pueblo de Cruces, antigua provincia de Las Villas; localidad donde vieron la luz del Astro Rey el maestro Richard Egües y el vocalista José Antonio Olmos).

A principios de la década de los 50 de la pasada centuria, la Aragón  tenía un programa semanal en la emisora CMHK, propiedad del señor Virgilio Villanueva, quien le había cedido un espacio dominical para promocionar a la sureña orquesta, pero ese espacio necesitaba un presentador y Lay no tenía recursos económicos para retribuir a un locutor profesional. Entonces, el señor Villanueva le sugirió que hablara con Fabio Bosch (padre) quien desempeñaba esa función en dicha emisora municipal. Lay habló con Bosch, y este aceptó sin interesarle un centavo. Esa fue la génesis de una amistad que con el discurrir del tiempo devino fraternal encuentro en el espíritu.

Tanto fue así, que cuando la Aragón se convirtió en una agrupación, cuyo prestigio trascendió nuestras fronteras geográficas, fue a amenizar una actividad bailable en el antiguo Casino Español de Cruces, y en un breve receso que hicieron los músicos para descansar, Lay salió a caminar por el parque de la localidad villareña y se encontró con Fabio Bosch, la esposa y Fabito, quien —en aquella época— era un pequeño príncipe. Cuando Lay vio a Bosch fue a su encuentro y se fundió con él en cálido abrazo. Después, Fabio la presentó a la señora, y Lay se llevo las manos a la espalda, se inclinó respetuosamente, y le dijo: “señora, estoy a sus pies”.

Rafael Lay Apesteguía no solo era un caballero, sino también un hombre agradecido y un amigo del alma. Soy testigo excepcional de ello, porque cultivé su amistad desde 1959, en que lo conocí personalmente, hasta que acaeció aquel trágico accidente un día del verano de 1982, y en el que se apagó para siempre aquel haz de luz que lo iluminara durante toda su existencia terrenal.

Los entrevistados evocaron la presencia de Lay al frente de la Orquesta Aragón en las presentaciones en el programa humorístico-musical Alegrías de sobremesa, que transmitiera durante más de medio siglo Radio Progreso, la Onda de la Alegría, en el espacio televisivo El Show del Mediodía, que conducía el maestro Germán Pinelli, Premio Nacional de Televisión, y donde alternaba con la Orquesta Fajardo y sus Estrellas, en el Teatro América, así como en las giras artísticas realizadas por el territorio nacional y por el exterior, donde  la agrupación alcanzara gran éxito de público y de crítica .

Emotivo homenaje audiovisual por el cumpleaños 90 del maestro Rafael Lay Apesteguía, quien —con la inteligencia global y emocional que lo caracterizara en vida— exaltó a la legendaria Orquesta Aragón al sitial de honor que hoy ocupa y ocupará per se culom saeculorum, porque es y será —por derecho propio— la madre de las charangas cubanas.