La necesaria historia de Historia Del Cine: preámbulo a su aniversario 45

La necesaria historia de Historia Del Cine: preámbulo a su aniversario 45

  • Preparaba estas líneas cuando se me adelantó en el portal de la televisión cubana Paquita Armas, con su artículo “Ojalá que Historia del cine no sea historia pasada dentro de un tiempo”. Foto tomada de Portal de la Televisión Cubana
    Preparaba estas líneas cuando se me adelantó en el portal de la televisión cubana Paquita Armas, con su artículo “Ojalá que Historia del cine no sea historia pasada dentro de un tiempo”. Foto tomada de Portal de la Televisión Cubana

Entre mis orgullos personales, incluyo la tarde del viernes 21 de marzo del 2014, cuando para celebrar el aniversario 55 del Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográficas (ICAIC), escogí a ese programa de televisión al que millones de cubanos le deben lo mucho o poco que conocen de la Historia del Cine, y logré que la Dirección Municipal de Cultura de Plaza de la Revolución donde se encuentran tanto el ICAIC como el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT; fértil alianza entre ambos institutos, que es la que ha posibilitado este y otros tantos frutos), le dedicaran entre sus acciones más importantes de la Semana de la Cultura municipal, su tan merecido homenaje.

La visión de saber apuntar allí donde urge y otros no se han percatado, es en sí misma un talento y puede devenir obra si se sabe aplicar, esencial al desarrollo de la cultura nacional (y en buena medida sobre todo en casos como este, un aporte internacional) y por eso este año 2018, mientras el mismo programa celebra con todo el derecho y deber (es un deber promover tales valores, y muy bien que ellos mismos lo promuevan, ya que otros no han reparado en ello) que les cabe sus 45 años (feliz coincidencia tras el 120 aniversario de cine en Cuba en el 2017 que tampoco recibió toda la cobertura que merecía y este ahora podía ser su mejor homenaje), quise ser el primero en destacarlo en nuestro portal de la UNEAC, y más por la manera en que lo están celebrando. Preparaba estas líneas cuando se me adelantó en el portal de la televisión cubana Paquita Armas, con su artículo “Ojalá que Historia del cine no sea historia pasada dentro de un tiempo”, que recibí este miércoles 21 de marzo.

Ya no soy pues el primero en los medios, aunque sí en nuestro portal; ello no disminuye en lo absoluto el valor de estas palabras, en primera para felicitar a Paquita por su iniciativa que ya desde el título pretende lo que tantísimos, yo diría casi todos y en particular la cultura cubana y las futuras generaciones, necesitamos, y por eso reclamamos: es un programa que se menciona en encuestas, memorias, textos… durante generaciones, por lo que si la televisión en sí misma es ya una tradición, el programa de marras es una de las más saludables tradiciones de nuestra televisión, puesto que desde su primera emisión el 20 de agosto de 1973, conducido por su fundador y guionista, el crítico cinematográfico y promotor cultural José Antonio González Marrero (a la sazón director del Centro de Información y Documentación del ICAIC, con su hábil comunicación, su particular visión para analizar los filmes y sugestivas maneras de enfrentar la cámara, que tanta empatía alcanzó en todos los sectores), y hasta hoy por el entonces canal 6 “el principal” actualmente Cubavisión, cambiando prácticamente a todos los días de la semana alrededor de la diez de la noche para finalizar la programación nocturna, a pesar del reclamo perenne del público por un horario más temprano para estos espacios cinematográficos, que sobre todo filmes de mayor duración y no menos importantes, muchos interesados no logran acabar de ver.  

Romualdo Santos le sustituía ocasionalmente cuando las responsabilidades de José Antonio en el ICAIC, determinaron ir probando otros compañeros del mismo Centro de Información Cinematográfica para relevarlo en su preparación y conducción. Para entonces otro joven valor: Carlos Galiano Hadad, ya había aparecido en la pequeña pantalla, en el entonces celebérrimo programa 24 x segundo que conducía Enrique Colina, y donde comentaba un estreno de la semana en salas de cine; entre 1980 y 1981 comenzó a alternar con José Antonio en Historia del cine, en el que quedó y estabilizó definitivamente.

En 1989 (Paquita precisa el 3 de septiembre) José Antonio falleció en el accidente de un avión en que despegaba del aeropuerto de Boyeros, para traumática conmoción de todo el pueblo cubano y sus tantos admiradores de otras latitudes, que se demostró seguidor del joven que de tan atractivo le llamaban “Embrujo antillano” según Paquita, pero al mismo tiempo uno de los que “demostró que cultura, inteligencia, sencillez, nobleza y atractivo pueden darse la mano y caminar en una misma persona”. Y no era solo el carismático analista: era el impacto del que ya disfrutaba el programa en el pueblo cubano.

En breve extenderé mi análisis en particular a este  aniversario45, que mucho lo amerita; mientras tanto, invito a leer el artículo de Paquita con valiosas memorias personales y citas sobre el programa en cuestión de los relevantes Juan Antonio García Borrero, Guillermo Rodríguez Rivera, Silvio Rodríguez… y agradezco muy encarecidamente a Galiano su ayuda invaluable para estas líneas, y nos anuncia a punto de salir al aire el primer programa del ciclo “Clásicos restaurados” con la exhibición del filme Ángeles del infierno (1930), al que seguirán otras copias ya en su poder de La gran ilusión, Los siete samurais, El ciudadano Kane y más… están demostrando que mucho más.