Alicia Valdés Cantero: “La Bella Cubana es uno de mis grandes amores”

Alicia Valdés Cantero: “La Bella Cubana es uno de mis grandes amores”

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Músicos, La Bella Cubana, Alicia Valdés
  • Alicia Valdés Cantero, musicóloga, profesora y gestora cultural.
    Alicia Valdés Cantero, musicóloga, profesora y gestora cultural.
  • La musicóloga Valdés Cantero junto a figuras homenajeadas en este espacio. Foto: Cortesía de la entrevistada.
    La musicóloga Valdés Cantero junto a figuras homenajeadas en este espacio. Foto: Cortesía de la entrevistada.
  • Alicia Valdés Cantero, musicóloga, profesora y gestora cultural.
    Alicia Valdés Cantero, musicóloga, profesora y gestora cultural.

La M.Sc. Alicia Valdés Cantero, vicepresidenta de la Asociación de Música de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), conduce y dirige el espacio La Bella Cubana que, en el mes de abril llega al aniversario 17 de su fundación. Y es el motivo fundamental por el que decidí dialogar con la ilustre musicóloga, escritora y profesora universitaria que, con la amabilidad que la caracteriza, accedió a relevar cómo fue que nació este espacio mensual, donde se le rinde honores a las más legítimas exponentes de la música cubana.

A una pregunta sobre la motivación que la llevó a crear La Bella Cubana, comentó:

En el contexto de la historiografía musical realizada en Cuba, aún continúan disminuidas algunas cuestiones, tal como ocurre con la historia relacionada con las mujeres. En ese sentido, el predominio de una perspectiva que ha priorizado el reconocimiento del trabajo de los hombres, como la única ruta posible y relevante en el mundo de las corcheas y las semicorcheas, no ha hecho más que invisibilizar la realidad social e ignorar olímpicamente la presencia femenina.

En consecuencia, las mujeres en la música permanecen silenciadas, y todo lo concerniente a su vida, actividad profesional y experiencias, permanecen prácticamente desconocidas.

 Ante esos hechos, decidí crear, en 1999, el Círculo de Mujeres en la Música La Bella Cubana, que sesionaría con los auspicios de la UNEAC, a través de la sección de Musicología de la Asociación de Música.

Por lo tanto, La Bella Cubana es uno de mis grandes amores.

La musicóloga Valdés Cantero explica, con pocas palabras, el objetivo priorizado de dicho espacio:

Mostrar los hechos y realizaciones de las cubanas que han enriquecido y consolidado el escenario artístico-musical de la mayor Isla de las Antillas.

Yo soy quien decide la figura a quien se le dedicará el espacio, aunque —en ocasiones— el Ejecutivo de la Asociación de Música o una colega de trabajo me sugieren nombres. Y el concepto que prevalece, tanto en la selección de la figura como en la organización del programa, es la calidad artística, por sobre todas las cosas.

La principal artífice de esa cita con la música cubana narra anécdotas y vivencias que le dejaran una impronta en el intelecto y en el espíritu.

La actividad de constitución de La Bella Cubana fue en el Habana Libre, el 30 de abril de 1999, con las palabras bellísimas del maestro Harold Gramatges (1918-2008). La alegría de pertenecer al Comité de Honor de la Fondazione Adkins-Chiti: Donne in Música, institución italiana muy prestigiosa a escala internacional. Esa distinción la aprecio en demasía, porque no fue hecha al azar, sino que responde a una valoración real por los resultados satisfactorios obtenidos en mi proyecto.

Por último, la valoración que hiciera en el año 2010 la musicóloga española Carmen Cecilia Piñero Gil sobre mi quehacer investigativo incluido en los estudios de género desde la música, con contribuciones notables y visibles; razón por la cual el Diccionario de Mujeres Notables en la Música Cubana deviene « […] un referente [que se debe] seguir en el ámbito latinoamericano».

En cuanto a los planes futuros, la maestra Alicia Valdés Cantero señala:

Incentivar la creación de filiales de La Bella Cubana en los Comités Provinciales de la UNEAC y lograr se restituyan las que ya estaban creadas en Pinar del Río y  Sancti Spíritus, así como lograr que la prensa escrita se haga eco de lo que hacemos los terceros sábados de cada mes.