Una mirada a dos audiovisuales camagüeyanos

Una mirada a dos audiovisuales camagüeyanos

Etiquetas: 
Plásticos, fotografía, UNEAC, Guantánamo
  • Durante el encuentro con los realizadores guantanameros.
    Durante el encuentro con los realizadores guantanameros.

El espacio La Mirada que auspicia la filial de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC guantanamera presentó este mes de febrero dos obras de realizadores camagüeyanos con un denominador común: la fotografía de Norlys Guerrero Pi. El joven artista dialogó con los presentes acerca de su trabajo y de las experiencias acumuladas durante el proceso creativo para lograr estos materiales.

La obra Calalú dirigida por Alberto Santos y con fotografía del invitado, es una pieza donde destacan los planos generales, destacando la atmósfera del lugar donde vive la entrevistada y protagonista de la historia. Ella, una descendiente de aborígenes que emigró desde el poblado llamado La Caridad de los indios en Guantánamo hasta la Sierra de Cubitas en Camagüey. El trabajo, desarrollado por Guerrero, convierte a la fotografía en eje principal dentro de la historia, al mismo nivel que el personaje, denotando junto a la música una tristeza contenida que envuelve el material. Esto se transmite al público que se acerca a la obra.

Otro de los trabajos presentados y donde nuevamente aparece la fotografía de Norlys es El Embajador del son sobre la vida artística del sonero Nene Álvarez, padre del también músico Adalberto Álvarez. Este documental testimonial, autobiográfico, utiliza materiales de archivo y la recreación ficcionada de sucesos, pero que no por ello, pierde valor como argumento histórico de una de las figuras más importantes del panorama musical camagüeyano y cubano. 

La Mirada a estos materiales propició el intercambio con especialistas del telecentro Solvisión, fotógrafos y realizadores independientes que desarrollan el audiovisual y la fotografía en el territorio oriental.