Carlos Puebla: cronista de la Revolución

NOSTALGIA MUSICAL

Carlos Puebla: cronista de la Revolución

  • En el centenario del Cantor manzanillero. Foto tomada de Portal de la Radio Cubana
    En el centenario del Cantor manzanillero. Foto tomada de Portal de la Radio Cubana

(Carlos Puebla Manzanillo, 11 de septiembre 1917/ La Habana, 12 julio 1989)

Carlos Puebla (Carlos Manuel Puebla Concha) es considerado uno de los compositores cubanos más difundidos en el mundo y el rey de la nueva canción social latinoamericana.

Escribió muchas crónicas dedicadas a la Revolución, también dejó inmortales canciones de amor: Quiero hablar contigo (grabada por Blanca Rosa Gil, Gina León, Miguel Ángel Piña), Si todo terminó, Te vieron con él, Qué sé yo (Blanca Rosa Gil), Dime mi amor que voy a hacer sin ti, Este amor de nosotros, ¿Quién se lo iba a imaginar? (Clara y Mario); pero con su canción

Hasta siempre Comandante, dedicada al Ché entonó un verdadero himno como recuerdo al Guerrillero Heroico.

Otras de sus canciones más difundidas: La OEA no es cosa de risa, Canto a Camilo, La reforma Agraria, Gracias Fidel, Elegía por Salvador Allende y

Y en eso llegó Fidel (coreada con enorme placer por el futbolista, Armando Maradona), / Se acabó la diversión/ llegó el Comandante y mandó a parar/.

A Carlos Puebla lo conocí en la Empresa Musical Ignacio Piñeiro), era un hombre muy sencillo, campechano, muy luchador. Nació en Manzanillo —donde se baila el son—, allá, en la calle que conducía al cementerio del pueblo y para espantar los males cantaba canciones. “Yo vine con una guitarra bajo el brazo, lo usaba para morir cantando antes que muriera de hambre”.

Tengo un destino y un son

Para recorrer caminos

Largo son de mi destino

Camino de mi canción.

 

En La Habana integró el trío La Clave Azul, también hizo unas presentaciones en la Radio García Serra, en el programa Esta Noche en CMQ, dirigido por Humberto Bravo.

Entrada la década de 1930 Carlitos hizo incursiones en la emisora de su ciudad CMKM. En Santiago de Cuba trabajó en el Club 300. Ya en 1931 comenzó a trabajar en la radioemisora de Manzanillo CMKM; posteriormente se trasladó para Matanzas, donde integró un trío con Eugenio Domínguez y Francisco Baluja, con el que actuó por la CMGH; con este trío se trasladó a La Habana, y se presentó en la Corte Suprema del Arte, en la que ganó un segundo premio.

De vez en cuando entraba y salía a la capital. “Cuando apretaba el hambre regresaba al hogar, dulce hogar. Cogía agua y carbón y volvía a la música, que es mi vida”.

Se formó autodidácticamente, y luego después de 1959, estudió en el Seminario de Música Popular, dirigido por el pianista y musicólogo Odilio Urfé.

Es en 1952, cuando bautizan La Bodeguita del Medio, en su

gran momento de despegue, Carlos se siembra en el famoso restaurante bohemio —su cuartel general— para trovar con su grupo Los Tradicionales. Desde allí disparaba canciones de compromiso social y político.

“Antes de cantarlas me percataba de que no anduvieran por allí los policías de Batista. El ambiente de la Bodeguita era fabuloso, allí uno se encontraba con gente del mundo entero. No ganábamos nada, dependíamos de la propina; sin embargo vivíamos con cierta alegría”.

Carlos Puebla y sus Tradicionales (guitarra, maracas, bongó y marímbula), integrado por Santiago Martínez, Nerón Guada y Rafael Lorenzo, con el que trabajó de 1952 a 1962 en la Bodeguita del Medio.

La más famosa Hasta siempre Comandante, la compone Carlos después que Fidel lee la carta de despedida de Ché Guevara, en una transmisión ante el pueblo: “Una vez terminada la lectura de la carta del Ché, comenzó a darme vueltas en la cabeza la idea de crear una canción dedicada al Ché. A las pocas horas, ya de madrugada, había nacido la canción, la ensayé al otro día con mis músicos. No considero la pieza una obra luctuosa, tiene aliento de esperanza, escrita en ritmo tradicional de guajira, muy criolla, muy épica”.

 

Hasta siempre Comandante

Aprendimos a quererte

Desde la histórica altura

Donde el sol de tu bravura

Le pudo techo a la muerte.

 

Aquí se queda la clara,

La entrañable transparencia

de tu querida presencia

Comandante Che Guevara

 

Tu mano gloriosa y fuerte

Sobre la historia dispara

Cuando todo Santa Clara

Se levanta para verte

 

Aquí se queda la clara,

La entrañable transparencia

de tu querida presencia

Comandante Che Guevara

 

Vienes quemando la brisa

Con soles de primavera

Para plantar la bandera

Con la luz de tu sonrisa

 

Aquí se queda la clara,

La entrañable transparencia

de tu querida presencia

Comandante Che Guevara

 

Tu amor revolucionario

Te conduce a nueva empresa

Donde esperan la firmeza

De tu brazo libertario

 

Aquí se queda la clara,

La entrañable transparencia

de tu querida presencia

Comandante Che Guevara

Seguiremos adelante

Como junto a ti seguimos

Y con Fidel te decimos

Hasta siempre Comandante.

Aquí se queda la clara,

La entrañable transparencia

de tu querida presencia

Comandante Che Guevara

En España en un concierto con mi grupo musical en el Teatro Monumental, poco tiempo después de la caída del Ché en Bolivia, los espectadores empezaron a encender cerillas y en teatro se iluminó totalmente. Fue como una especie de homenaje que tributaban a la figura del Ché, presente allí en la canción Hasta siempre Comandante, un verdadero himno.

Hablando de la voz de Carlos Puebla, el músico y compositor Elder Hernández me explica que: “Carlos cantaba unas cromas por debajo, pero mantenía esa afinación en toda la canción. Tenía un timbre inigualable, un sello en su voz”.

El periódico Tribuna de La Habana publicó el 3 de enero del 1990, una crónica de Alberto Acosta, donde Puebla dice al locutor Cepero Brito: “Yo solamente le he puesto música a la historia”.

MUSEO DE CERA

El Museo de Cera único de su tipo en el país cuenta con un montaje museográfico dedicado al Patrimonio Natural, Arte Popular, legitimidad y Patrimonio. Expone representaciones en cera de grandes músicos cubanos entre ellos Carlos Puebla La obra fue muy compleja a la hora de su realización, al incorporarle el vestuario y sus accesorios. Un dato muy curioso es que los dientes, las uñas y los ojos son de cera y el pelo es natural, sembrado una vez que la cera está blanda. Todas estas características emocionaron a Rosalba Juárez Batista, viuda de Carlos, en su primera visita realiza al museo el 14 de julio del 2009 motivándola a la decisión de donar al centro, documentos, trofeos, condecoraciones, y vestuarios pertenecientes a su esposo.

Realizó además, giras por México, Uruguay, Bolivia, Chile, Panamá, Nicaragua, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Honduras, Brasil, Venezuela, Unión Soviética, Mongolia, Corea, Francia, Italia, Portugal España, Finlandia, RFA, Suecia, Dinamarca, Noruega, Suiza, Bélgica, Angola.

En Caracas, Venezuela, actuaron en la Asociación Venezolana de Periodistas y en la Universidad de esa ciudad. En París hicieron una actuación en el teatro de la Mutualité. En México, como miembros de una delegación del Consejo Nacional de Cultura, se presentaron en el teatro Auditórium del Bosque de Chapultepec, después viajaron a Guadalajara y Guanajuato.

Su música aparece en los filmes: Alba de Cuba, Estado de sitio (Costa Gavras), Nuestro hombre en La Habana (Alex Guines).