Qué dejó el festival de jazz en Santiago de Cuba

Qué dejó el festival de jazz en Santiago de Cuba

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Santiago de Cuba, jazz
  • Festival Amigos del Jazz en Santiago de Cuba. Foto de la autora.
    Festival Amigos del Jazz en Santiago de Cuba. Foto de la autora.

Intensas jornadas vivió Santiago de Cuba con la realización de la VI Edición del Festival Amigos del Jazz entre el 21 y el 24 de septiembre. Artistas de la ciudad compartieron junto a los que llegaron desde otras latitudes de la geografía del nacional o del mundo. El público decididamente lo agradeció.

En esta ocasión, además de contar con los espacios ya habituales, el patio La Jutía Conga –en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)-, el Teatro Martí y el Iris Jazz Club, el evento quiso salir a la calle, tener ese roce directo con quienes tuvieran el interés de disfrutar con las presentaciones.

Fue así como el Boulevard Dolores, céntrica plaza santiaguera acogió a las agrupaciones Ákana, De Cuba Somos e Influencia, así como a Yasek Manzano, Roberto Fonseca, Rolando Luna y Michel Herrera, entre otros.

Iván Ariel Sánchez Guardiola, saxofonista y director de Influencia, señaló que sacar el jazz a un nuevo contexto les permitió a los artistas relacionarse con otro tipo de público, uno que no conoce mucho del género, al tiempo que contribuye a elevar las motivaciones y el interés por desarrollarlo por parte de los artistas más jóvenes.

Definitivamente, el Amigos del Jazz dejó secuelas, pero no como una enfermedad maligna, sino como la necesidad creciente de que el género tenga mayor promoción dentro de los circuitos musicales no solo de la provincia, también en otras regiones de la isla.

“El hecho de que estemos nosotros acá, intercambiando, hace que se pierda el regionalismo y se expanda la visión que tenemos del jazz desde La Habana” comentó Michel Herrera, quien reconoció además que la “realización de intercambios como este es lo que justamente favorece el género, estoy muy feliz de poder compartir espacio con nuevo amigos y también con músicos que conozco y respeto”.

El próximo año será la VII Edición del Festival… sin embargo, aunque es muy loable el empeño del UNEAC, es necesario obtener más divulgación al respecto. En primer lugar, porque la calidad interpretativa de los jazzistas cubanos exige y merece presentaciones a teatro lleno; y en segundo lugar, porque para lograr un público atento y conocedor al respecto, el mismo necesita escuchar jazz más que una vez al año.

Entonces, ¿qué dejó el Festival… en Santiago de Cuba? La necesidad de seguir haciendo y crear nuevo espacios. Siempre buscar alternativas, en las cuales ningún género o estilo artístico vaya por encima de otro, es la búsqueda constante de una equidad cultural, en una ciudad en la que han nacido incontables baluartes del patrimonio nacional.