Encuentro Internacional de la Canción Protesta de Casa de las Américas

NOSTALGIA MUSICAL

Encuentro Internacional de la Canción Protesta de Casa de las Américas

  • Una de las imágenes que recuerda este movimiento. Cartel tomado de Casa de las Américas
    Una de las imágenes que recuerda este movimiento. Cartel tomado de Casa de las Américas

En el verano de 1967, justo entre el 29 de julio y el 10 de agosto, se organiza por la Casa de las Américas el Encuentro de la Canción Protesta. Estaban programados artistas de cinco continentes, desde Australia, hasta Viet-Nam: Bárbara Dane, Paggy Seeger (USA), los hermanos Parra (Chile), Oscar Chávez (México), Daniell Viglietti (Uruguay), Raimond (España), Irwing Silvert (Australia) y de Cuba el cronista de la Revolución: Carlos Puebla, iniciador del Nuevo Canto Latinoamericano. La cineasta Estela Bravo fue una de las organizadoras en el encuentro internacional.

En aquellos días en que se efectuaba tal acontecimiento, nadie podía imaginarse que sería el punto de partida de un movimiento que llevaría hasta la cúspide a la canción política.

Después de este acontecimiento, según reveló Pablo Milanés  en 1982 al periódico Juventud Rebelde, “la Casa de las América creó un centro para buscar talentos en Cuba y organizar a los jóvenes con inquietudes esa línea de la canción”.

En ese objetivo estuvieron Haydée Santamaría, también hay que reconocer las atenciones del grupo de Teatro Estudio, en la persona de Raquel Revuelta que se preocupó por los trovadores y toda la gente con inquietudes.

“Haydée nos mandó a buscar a la Casa de las Américas —precisa Silvio Rodríguez—, nos convertimos como en hijos de ella. A veces nos llamada, nos llevaba para la casa, nos hacía un almuerzo, nos ponía canciones de Violeta Parra y nos consultaba cualquier problema. Ella propició nuestro primer disco en la Casa de las Américas. Éramos visita obligaba en la Casa. Nos invitaba a compartir con los intelectuales latinoamericanos. En 1969 nos llamó para que hiciéramos un  grupo de canciones dedicadas al 26 de julio, ese fue el segundo disco que hicimos”.

¿Qué estaba sucediendo en los trovadores, en esa etapa de efervescencia política?

Desde 1966, existía el grupo Sonorama 6, los integrantes eran: Eduardo Ramos, Martín Rojas (guitarra), Rembert Egues (piano), José Luis Quintana Changuito (batería), Carlos Averhoff (saxo). Varios de ellos se integrarían en 1969 al Grupo ICAIC de la Nueva Trova. Changuito dice que los primeros en grabarle a Silvio fue el grupo Sonorama 6.

En 1967 Silvio Rodríguez gana la Primera Mención en el Concurso Literario de las FAR con su libro de poemas Horadado Cuaderno no. 1. El martes 12 de junio de 1967, el trovador de San Antonio de los Baños es desmovilizado del Servicio Militar, un día después se presenta en el programa de la Televisión Cubana Música y Estrellas, dirigido por Manolo Rifat, guión de Orlando Quiroga. En esa presentación Silvio interpreta dos grabaciones: Quédate, Sueño del colgado.

“Y así —comenta Silvio—, casi sin darme cuenta  me fui dando a mi nuevo oficio de cantor”.

Para ese entonces ya contaba con canciones como La bruja (Nada que ver con la composición de José Luis Cortés 25 años después); a esa canción también tenía el nombre de: Es sed, entonces otros le decía La brujita. “Hay una bruja amiga mía y vieja / que vive en un  viejo castillo. / Le pregunté qué padecía mi razón / y dijo: “Es sed, es sed, es sed de amor”.

En esos días Silvio le manifestó al director de programas de televisión Juan Vilar que poseía como 70 canciones grabadas en cassettes Philips.

De esas canciones se cuentan: En busca del tiempo perdido, Sueño del colgado y la tierra, Quédate, Es sed, Anoche, Y nada más, Tengo que estar en ti, Tema de la adolescencia, ¿Por qué?, Quién va a pensar en algo así, Oye, Muerto, María, La leyenda del Águila, Grita más, Graciela, En ti, Déjame regresar, Debajo del cañón, Ay de mí, Tu beso, Treinta años.

Silvio después comienza a trabajar en el ICR (Instituto de la Radio y la Televisión), y el día 1 de julio ofrece su primer recital público, junto a la trovadora Teresita Fernández y los jóvenes poetas en la salsa del Museo de Bellas Artes. Acompañaron a Silvio los poetas: Víctor Casaús, Guillermo Rodríguez Rivera, Félix Contreras, Félix Guerra, Iván G Campanioni y Luis Rogelio Nogueras.

En 1967 Silvio comienza su presentación en el programa de fin de semana Mientras tanto, en horario estelar de las 8 y 30 PM., dirigido por Eduardo Moya, escrito por Víctor Casús y diseñado por René Azcuy. Silvio era el conductor y figura principal. Era un espacio inédito con la intelectualidad cubana. Presentaron a figuras como Bola de Nieve, Omara, Elena Burke, la obra del dibujante Posada y los jóvenes valores de aquellos días.

El programa toma el tema inicial de una canción de Silvio: “Al que le disguste mi sincero afán / de decir la vida de mi canción. / Sólo le diré que, cuando pueda, / colgaré  mi voz ende algún  lugar común, /que, cuando pueda, mi guitarra irá a parar al mar. /Pero mientras tanto, / pero mientras tanto /yo tengo que hablar, / tengo que vivir, /tengo que decir lo que he de pensar”. /

Y para la despedida se utilizaba la canción Y nada más. “No hay nada aquí: /solo unos días que se aprestan a pasar, / sólo una tarde en que se puede respirar / un diminuto instante, inmenso en el vivir. /Después mirar la realidad, y nada más /.”

El programa duró hasta marzo o abril de 1968, “no me imaginaba —recuerda Silvio— , Mientras tanto tuvo repercusiones, sobre todo en la juventud televidente de entonces. A pesar de todo por aquel tiempo me costaba trabajo convencerme de que el cambio de vida era acertado, primero porque ambientalmente era todo muy distinto, y segundo porque no me imaginaba  precisamente a mí, tan aguajirado y silencioso, trepado en un escenario y cantando ante un público”. (Bohemia 22 de mayo de 1979)

Un año antes la heladería Coppelia se había inaugurado y, este lugar tan amable se convierte en una especie de embrión donde se gesta parte de la Nueva Trova. Fue la etapa en que Silvio se reunía en Coppelia, a comer helados de chocolate biscochado con sus amigos poetas: Wichy Nogueras, Víctor Casaús, Guillermo Rodríguez Rivera, el cineasta Jorge Fuentes. Además de esta tertulia hay que anotar la que se efectuaba en la vivienda de Teté Vergara y en la casa de Pancho “El Cojo” (pintor en La Habana Vieja que era muy entusiasta a los encuentros de intelectuales). Esto me lo dijo el propio Silvio en la inauguración del Estudio de Grabación EGREM en la calle 18 de Miramar y también me lo comentó el director artístico Nelson Peña.

“Allí acordamos —asevera Silvio—  que el primero que llegara a París debía llegarse hasta la tumba de Vallejo. En marzo de 1979 logré acudir a la cita en el cementerio de Montrouge que me recordó a nuestro bello cementerio de Colón”.

En 1967 Pablo Milanés está cumpliendo el Servicio Militar en Camagüey, ya contaba con obras de respeto: Ahora estoy lejos de ti, Si ya no sé, 14 pelos y un día después de tanto tiempo sin verte, el 405 de nunca, Hoy estás quizás más lejos, Los años mozos, Mis 22 años, Para vivir y una canción de compromiso político creada al influjo del I Encuentro Internacional de la Canción Protesta, celebrado en la Casa de las Américas de La Habana, de julio a agosto.: Yo vi la sangre de un niño brotar (Titulada inicialmente ¿Por qué?), la canción constituyó una clara denuncia de la agresión llevada a cabo por los EE.UU. contra el pueblo de Viet-Nam.

María Rosa Almenderos fue la que entregó a Estela Bravo, un cassette que alguien le grabó a Pablo Milanés en su estancia en el Servicio Militar. Con esa grabación de Pablo Milanés ¿Por qué? (Yo vi la sangre de un niño correr). Estela era la organizadora del recién creado Centro de la Canción Protesta de la Casa de las Américas. Estela se entusiasmó con la canción de Pablo y fue localizado para que tuviera un encuentro con el nuevo grupo de jóvenes creadores, en el recién constituido Centro de la Canción Protesta. Poco tiempo después, aprovechando un tiempo libre del Servicio Militar, Pablo llegó a la Casa de las Américas y trajo su guitarra para mostrar su obra de muy buena factura.

El Centro de la Canción Protesta reunió a la nueva hornada de talentos jóvenes, bien encauzados. Desde allí se desplazaban los trovadores a disímiles escenarios: en la Casa de las Américas, escuelas, centros y campamentos de trabajo, zonas intrincadas en montañas, campamentos militares.

“Me impresionó mucho aquel Encuentro de la Canción Protesta —señala Pablo Milanés—. Fue entonces que empecé a notar que tenía posibilidades de trabajar este tipo de canciones. Fue una influencia tan notable que al mes siguiente del Festival empecé a hacer canciones políticas. Es decir, un poco que me descubrió lo que ya yo venía sintiendo, un poco mi necesidad de expresión por medio de la música y el canto. Debido a la difusión que tuvo y a su misma organización pude conocer todos los pormenores de la realidad de cada país. Aquello me conmovió mucho y un poco me trazó el camino para expresar lo que yo venía sintiendo. A partir de entonces es que empezamos  a cantar a nuestra cotidianidad, a la juventud, a nuestra epopeya, a nuestros errores, al internacionalismo, a muchísimos temas que en aquellos momentos y hoy en día nos atañen”. (Entrevista de Orlando Castellanos).

El encuentro entre Pablo y Silvio había ocurrido en los pasillos del ICRT, según datos de Clara Díaz, los presentó Omara Portuondo, compartieron en un estudio de grabación, en un ambiente de identificación y admiración compartida.

Es el 18 de febrero de 1968 cuando Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola ofrecen el primer recital en la Casa de las Américas dirigida por Haydée Santamaría.

“Pablo confesaría al periodista Víctor Águila: “En Haydée descubrí una solidez de principios poco común que le valió el respeto. Ella representaba algo así como una heroína de gran valor en la lucha revolucionaria, en los sucesos del Moncada. Jamás conocí de cerca una capacidad de convencimiento como la suya. Si tengo una mayor comprensión de lo humano también se lo debo a ella. Cada conversación era una enseñanza de amor, de comprensión a la gente. Su extraordinaria labor en la Casa de las Américas la hizo acreedora de todo el cariño y admiración intelectualidad latinoamericana. Haydée fue la promotora del Grupo de Experimentación del ICAIC, por medio de Alfredo Guevara”.

El Encuentro de la Canción Protesta dejó una huella profunda en los compositores cubanos. El 18 de febrero de 1968, en la Casa de las Américas se firmó el acta de nacimiento de la Nueva Trova, según datos de Víctor Casaús.

Silvio, Pablo y Noel Nicola, reunidos en su primer recital público, era la primera piedra del Movimiento de la Nueva Trova de 1972. A partir de entonces Haydée los convocó a trabajar juntos en la Casa. Del eco de las conversaciones con Haydée sobre su hermano Abel, surge la Canción del elegido: A Abel “Siempre que se hace una historia /se habla de un viejo, de un niño o de sí. / Pero una historia es difícil, / no voy a hablarles de un hombre común. / Haré la historia de un ser de otro mundo, / de un  animal de galaxia. / Es una historia que tiene que ver / con el curso de la Vía láctea. / Es una historia enterrada, / es sobre un ser de la nada”.