Déficits en la promoción televisual

Déficits en la promoción televisual

  • Serie Reinado, una de las transmitidas por la televisión cubana. Foto tomada de Internet
    Serie Reinado, una de las transmitidas por la televisión cubana. Foto tomada de Internet

Leo y oigo mucho que en la actualidad, las series y los seriados (televisuales, en vídeos, ciberespaciales…) se han impuesto sobre las películas, cuantitativa y cualitativamente, sobre todo en el gusto de los más variados públicos. No me constan elementos para tomar partido con mayor rigor, pero no dudo tampoco de que sea así, aunque por su propia extensión es de suponer que hacer una serie (en adelante incluyo los seriados, sin importar su diferencia a los fines de este artículo) sea mucho más costosa y dure más en filmarse que una película; mas, tampoco esto se puede absolutizar: como todo, es casuístico.

Nuestra televisión se ha enriquecido los últimos años mostrando muy buenas series; por supuesto, no todas lo son. Lamentablemente, la mayoría no las he podido ver, ni sé de qué tratan; de otras, solo he podido ver algunos capítulos, no todas han tenido el arte (suspenso) necesario para engancharme (no quiero absolutizar mi sentir con “el público” tan diverso, pero hasta donde sé lo mismo ha pasado con muchos otros televidentes) y aquellas que sí lo han logrado, he tratado de disfrutarlas al máximo; más de una la he comenzado ya iniciada. Los que tenemos tanto trabajo y tanta obra que seguir aportando, no podemos vivir de un espacio televisual en otro, como casi exigiría verlas ya no todas, sino al menos la mayoría… porque también a veces coinciden en distintos canales y hay que discriminar, y porque también hay muchos otros programas que valen la pena, incluidas algunas películas.

Ello requeriría una mejor promoción de estos, como de tantos otros espacios. A pesar del buen sistema de promoción de la programación televisual al que ya referí en artículo anterior, sin embargo, sobre todo para espacios como estos (no solo las series) a menudo no es más que una promoción mecánica. Ya no pido una promoción más elaborada, ni siquiera más artística… pero muchas de las series que empecé a medias (a veces casi a finales) es porque se dice, para citar un ejemplo reciente, Rivalidades… sin aclarar en ningún momento que era “la peculiar relación entre Bette Davis y Joan Crawford”, hubiera bastado para sin la menor duda, atraer muchos más televidentes (a pesar de la hora y del canal, es de suponer que a nuestros medios les importe ganar público, si es con calidad así) sobre todo con interpretaciones como la de Susan Sarandon.

Lo mismo hubiera pasado con Reinado, si se hubiera aclarado al menos “el de María Estuardo y sus difíciles relaciones con Isabel I Tudor entre las intrigas de cada corte”; así con muchas más, que extiendo a tantas veces que solo dicen “Documentales” sin más elemento; pasó con El aventurero de Roly Peña en De cierta manera, que no pude aprovechar desde el inicio por lo mismo, y lo cogí de casualidad, buscando el anunciado “Un día en el Zoológico” que me interesó, pero no era. Igual sucedió con el homenaje a Nocturno en el Canal Educativo, con Shrek de Broadway en el Canal Clave…

Tantos rellenos (es obvio que así los utilizan, básicamente documentales ambientalistas cercenados, ya empezados e inconclusos, así subvalorados) para no empezar un programa antes de la hora citada (aunque los hay que han empezado antes sin mayor explicación) podría aprovecharse esos momentos en escenas avances que indiquen de qué tratarán aquellos de los que solo se dice el título.

No subvaloremos a la población, y menos a nuestros públicos, que me hicieron reparar que la novela cubana a diferencia de la extranjera, no se anuncia de madrugada… ¿por qué? Es una opción para quienes no hayan podido seguirla en el horario estelar. Comprobé que tampoco se retransmite, la madrugada de viernes 29 para sábado 30 de septiembre que me captó el filme La resistencia que no pude concluir por la hora, anunciado como “drama bélico” que no me lo cuestiono, pero me vuelve a los géneros y me pregunto si La vita e`bella y mucho antes, El gran dictador (y no dudemos, otras), ¿serían “comedias bélicas”?