Carlos Días dialogó con jóvenes teatristas e instructores de arte en Mayabeque

Carlos Días dialogó con jóvenes teatristas e instructores de arte en Mayabeque

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Mayabeque, Carlos Díaz
  • Carlos Díaz Alfonso es Premio Nacional de Teatro y Maestro de Juventudes. Foto: Aymee Lamar
    Carlos Díaz Alfonso es Premio Nacional de Teatro y Maestro de Juventudes. Foto: Aymee Lamar

La sede del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) de Mayabeque, ubicada en el municipio de Bejucal acogió el encuentro sostenido por Carlos Díaz Alfonso, Premio Nacional de Teatro y Maestro de Juventudes con teatristas e instructores de arte, miembros de la Brigada José Martí, en el contexto de la Jornada de Teatro Amateur Blanca Becerra.

El diálogo se inició con una evocación a los inicios de su carrera en las tablas. “Hoy regresé al lugar donde nací, pues Stanislavski decía que cuando tengas una duda vuelvas a los inicios y revises tu trayectoria”. Recordó sus inicios cundo niño en la Casa de Cultura de Bejucal, de la mano del maestro Juan Barona, quien fundó y dirigió por más de seis décadas el grupo de teatro que hoy da nombre a este evento al que fue invitado.

Evocó la época en que tuvo su primer grupo Ensayo, donde estuvo trabajando varios años dentro del movimiento de artistas aficionados hasta que abrió el Instituto Superior de Arte (ISA), en cuya primera promoción comenzó a estudiar teatrología y dramaturgia. “En las noches venía a Bejucal a experimentar lo que aprendía. Las grandes locuras en el teatro las hice aquí”. Fuimos invadiendo lugares para la producción. Siempre en este municipio me ayudaron mucho.

Recordó los momentos en que trabajó con uno de los grandes del teatro cubano Roberto Blanco y narró sus experiencias en el Ballet Teatro de la Habana, como asesor de las puestas, de las cuales recuerda con mucho cariño El jardín de los Cerezos de Chéjov y luego vino la trilogía de teatro norteamericano, en un momento en que no se hacía prácticamente teatro en La Habana.

Durante el dialogo se declaró como un amante del teatro lorquiano y recomendó que quienes se dedican a esta manifestación artística deben ser ávidos lectores y conocer los clásicos no solo del género, sino de la literatura universal y por supuesto hay que leer a Federico García Lorca, cuya letra es muy fácil de interpretar por un Cubano. “No concibo un teatrista en nuestro país que no lea a Lorca”.

Sobre su labor pedagógica apuntó: “La Juventud conmueve, lo han dicho muchos, incluyendo a Virgilio. A ustedes hay que promoverlos, no lanzarlos y hacerles daño. Al joven hay que apoyarlo y respaldarlo”, por lo que le sugirió a sus interlocutores ver al espectáculo El espejo, de la joven directora Mariam Montero, que se presenta en la Sala Teatro Bertolt Brecht basada en El peine y el espejo, de Abelardo Estorino y resaltó que esa joven teatrista ha creado un magnifico musical cubano.

Carlos Díaz expresó su satisfacción al participar en este evento en su tierra natal donde además dio sus primeros pasos en esta manifestación en el grupo que hoy le da nombre a este evento de teatro amateur. También se refirió a la importante labor que hoy desarrollan los instructores de arte, pues él también es instructor de arte y coopera en todo lo que puede con el Consejo Nacional de Casas de Cultura, organismo al que felicitó por la encomiable labor que realiza y por sus cuatro décadas de creado.