Arcoíris: una luz en la montaña

Arcoíris: una luz en la montaña

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Guantánamo
  • Arcoíris ha priorizado durante todos los años de trabajo satisfacer las necesidades de carácter espiritual que tenía la comunidad. Foto de la autora
    Arcoíris ha priorizado durante todos los años de trabajo satisfacer las necesidades de carácter espiritual que tenía la comunidad. Foto de la autora

La UNEAC guantanamera continúa dialogando en sus espacios fijos, con los proyectos socioculturales finalistas en el Concurso Regional UNEAC-CIERIC, realizado en el mes de junio en Granma. Estas actividades forman parte del proceso de acompañamiento que realiza la comisión de Cultura Comunitaria a los proyectos socioculturales vinculados a la UNEAC.

El tercero de estos encuentros lo desarrolló la filial de Artes escénicas, con el proyecto Arcoíris del municipio Maisí. Hasta la sede del Comité Provincial de la UNEAC guantanamera llegaron tres de sus coordinadores para compartir con el público el trabajo que ellos realizan en la comunidad de Chafarinas, de este municipio oriental.

Arletis Griñán, Keyla Matos y Donal Pelier, son instructores de arte que se dieron a la tarea de articular y desarrollar un proyecto sociocultural en una comunidad del municipio Maisí. El proyecto Arcoíris, como manifestaron sus coordinadores, surgió de la necesidad de ofrecer a la comunidad de Chafarinas espacios para la recreación sana, el esparcimiento, el rescate de las tradiciones, con el propósito de dinamizar la vida sociocultural y cambiar el rostro de la misma a través del arte.

Como manifestaron en diálogo con el público asistente al espacio “UNEAC escena”, hoy se puede decir que Chafarinas es una comunidad embellecida y fortalecida gracias al proyecto, donde todos los actores (Dirección Municipal de Cultura, el Gobierno y Partido, la Casa de Cultura Municipal, entre otras), están bien articulados y apoyan el desarrollo y las actividades del proyecto.

Una comunidad donde gracias a Arcoíris los pobladores han sido capaces de reconocer su propia realidad y convertirse en creadores, donde se ha logrado mayor arraigo cultural, impulsar y fortalecer las tradiciones, el sentido de pertenencia, se ha fortalecido las relaciones humanas y la formación de nuevos valores.

Todo el trabajo desarrollado ha dado como resultado que Chafarinas sea hoy una comunidad más dinámica, donde existen mayores opciones culturales y recreativas, espacios para la promoción cultural, y se vuelva a disfrutar del acogedor Festival de la malanga y las fiestas de promoción del baile autóctono de esta región “la puntillita”.

Como bien declararon sus coordinadores, Arcoíris ha priorizado durante todos los años de trabajo satisfacer las necesidades de carácter espiritual que tenía la comunidad como son, necesidades de creación, afecto, participación, entendimiento, recreación, y de identidad, logrando hoy la motivación necesaria de los pobladores quienes apuestan por una vida más armoniosa, de entendimiento con la naturaleza y el arte.

Una luz en la montaña ha representado este proyecto sociocultural que es la viva prueba de que el trabajo cultural comunitario es capaz de transformar y dinamizar las comunidades, a través del arte. A Arcoíris las gracias por su trabajo y larga vida.