Danza de crines

Danza de crines

  • Danza de crines, cuyo título se refiere a la condición de ilustre hipólogo que identificara al doctor Martínez Arredondo. Foto tomada de Radio Metropolitana
    Danza de crines, cuyo título se refiere a la condición de ilustre hipólogo que identificara al doctor Martínez Arredondo. Foto tomada de Radio Metropolitana

Danza de crines, con guión y dirección del realizador Luis Hidalgo Ramos, y producción del Canal Educativo 2, es el título del documental estrenado este sábado en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, y dedicado a la trayectoria profesional y al perfil humano del doctor Antonio Martínez Arredondo (1885.1948), el padre de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, miembro de honor del Consejo Internacional de la Danza.

El doctor Martínez Arredondo fue un eminente científico, muy valorado en la ciencia veterinaria de la mayor isla de las Antillas y fuera de nuestras fronteras geográficas.

Dicho audiovisual, con 57 minutos de duración, explora su desarrollo profesional, humano y espiritual, así como la huella indeleble que dejara en la personalidad de la hija, tanto en el aspecto ético, como en la proyección social; indicadores que lo caracterizaran mientras tejía su fecunda leyenda personal.

Danza de crines, cuyo título se refiere a la condición de ilustre hipólogo que identificara al doctor Martínez Arredondo, se filmó con la colaboración de varias instituciones cubanas e hispanas. En la península ibérica, por ejemplo, desplegó una buena parte de su actividad científico-profesional en el campo de la Medicina Veterinaria.

Con apoyo en imágenes de archivo, así como en testimonios aportados por la eximia ballerina, entre otros entrevistados, Danza de crines recoge la vocación infanto-juvenil de Martínez Arredondo hacia la Medicina Veterinaria, cuya carrera matriculó en la Universidad de La Habana, donde se graduó de doctor en esa disciplina de las ciencias veterinarias.

Por otra parte, registra la trayectoria profesional del notable científico cubano, quien también se destacó en la investigación aplicada al vasto campo de la ciencia animal.

El amor a la Medicina Veterinaria y a los supuestos seres irracionales que el doctor Antonio Martínez Arredondo atendía con inteligencia global y emocional, así como la consagración en cuerpo, mente y alma a la investigación científica, los fue descubriendo su encantador retoño en la interacción diaria con el idolatrado progenitor. De ahí, que Alicia Alonso sea una apasionada defensora de la ciencia en general y de la ciencia veterinaria en particular.