Los cines de barrio desde la memoria histórica del Carmelo

Los cines de barrio desde la memoria histórica del Carmelo

  • De todos estos cines locales solo resta más al sur el 23 y 12. Foto tomada de Internet
    De todos estos cines locales solo resta más al sur el 23 y 12. Foto tomada de Internet

Desde su parcelación en 1859 de la hoy calle Paseo al río Almendares y previo al reparto Vedado al este, El Carmelo (dedicado a la virgen del Carmen, nombre español de origen árabe que significa jardín, uno de sus aportes al urbanismo cubano) alcanzaba el apogeo por su primacía y mayor proximidad al río y al Bosque, sus salones en su instalación El Carmelo con bailes y juegos de salón, carreras de caballos, botes en el entonces limpio y bello río y sus hermosos alrededores boscosos que ya depredaban al cazar diferentes aves que aún antaño lo poblaban y que exterminarían, algunas de precioso canto; excelentes comidas y frescos baños de mar, cerca al tranvía misas dominicales (hoy Iglesia de 16 entre 13 y 15) y en los inicios del siglo XX, influidos por el auge de cines en el casco histórico del Vedado inmediato (Línea de Paseo a E) En 1914 se parcela al este; el protagonismo de Línea lo hereda la calle 17 eje rector urbano y con el auge constructivo local, surge un nuevo cine (1915): el Mascota en 2 entre 19 y 17, esquina a 17; hoy resta el pediátrico Marfán.

Ángel Alonso, hijo de Matías y dueño del edificio Carmelo (aún conserva incompleto su nombre en Línea entre 16 y 18) con la cafetería El Paradero aledaña desde cerca de 1925 al paradero de tranvías de Línea y 18, al frente por Línea de la fonda El Niágara, que aún existe sin aquel esplendor, y con la Sociedad del Carmelo con su Academia de bailes (sobre todo folklore español) y su barra española, es también dueño del cine Carmelo en 18 entre Línea y 11 casi esquina a Línea con su cafetería Carmelo al lado, y de los restaurantes Carmelo que propiciará ya en el reparto Vedado frente al Teatro Auditorium (1928) en Calzada y D, y el de 23 aledaño al cine Riviera y sus fiambres, El Carmelito. En el parque local (15 entre 14 y 16) ya en los años 30 al aire libre el cine Hollywood precedió al que sería El Renacimiento en 15 y 14, luego cine Ambar con matinées dominicales para la grey infantil, hasta casi iniciar los años 1970 cuando fue abandonado hasta el deterioro como almacén y rescatado hasta hoy  como Comisión de Escultura Monumental y Ambiental (CODEMA) que dirigió Rita Longa hasta su deceso desde su fundación y por años y ha impactado con sus obras en el parque.

De todos estos cines locales solo resta más al sur el 23 y 12 (23 # 1212 entre 12 y 14) en edificación concebida como garaje para la guarda y cuidado de automóviles y camiones, perteneciente con el terreno al Dr. César Pérez Abreu, propietario además del garaje que se mantiene en 23 y 14, necesario en vida y cultura vial tan intensa localmente. En 1941 Felipe García Cañizares y Aspuru lo recibe en arrendamiento y comienza aquí el cine entonces Astor, que seguirá en 1947 con el cine (hasta hoy) Astral en Infanta y San José, y el Astor en Belascoaín. 12 y 23 era ya una comunidad donde proliferaban negocios a la entrada del Cementerio de Colón, fundado en 1871 y con portada de 1904; la breve calle 12 con tranvía unía el Cementerio al sur con el pujante Vedado Tennis Club al extremo norte, y cobra importancia local al comunicar 23 este-oeste con el puente Almendares ya desde 1909. Era propiedad de Antonio Rodríguez, al igual que el circuito América y los cines Radio Cine, Avenida y Rodi de nuevo al casco histórico del Vedado en 1952. Al inaugurarse en 1941, este cine Astor que desde 1953 se llamará 23 y 12 hasta hoy, contaría con su cafetería interior y 1500 lunetas, que en la Revolución se reduciría a 667.

En esta comunidad de 12 y 23, desde 1955 el cine 23 y 12 tendrá la sana competencia local del cine Atlantic en diagonal (hoy Charles Chaplin en el Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográficos, fundado en 1959) para mucho mayor apogeo local y nuevas identidades que merecen otro artículo; mientras tanto, era la proliferación de los llamados “cines de barrio” entre los que El Carmelo era pionero, pero en las inmediaciones no tan lejanas, en el segundo cuarto del siglo XXse destacaba el cine Margot (actual Alba) en Puentes Grandes extremo suroeste municipal, hasta hoy, y el Maxim (cuyo sólo nombre denota la influencia de la vida nocturna y bohemia francesa) en La Pera (barriada de La Plaza al centro este municipal, frente a la Quinta de los Molinos y La Rampa), hoy club Maxim Rock pero aún recordado como cine; más al sudeste (al Cerro) el City Hall. Más cercano, al extenderse La Timba al este de Paseo sobre el Reparto San Antonio Chiquito al oeste entre Paseo y el cementerio, los Hart hicieron su cine local Príncipe (nombre de la sociedad cultural del otrora más selecto reparto San Antonio, dada a su vez la inmediatez del Castillo del Príncipe) en que se regodeó una copla del humor popular; y de 1927 es el cine atmosférico Riviera (23 entre G y H; extensión del reparto Medina al sudeste, hijo del Vedado desde 1863), sustituido hasta hoy por el homónimo donde se formaron Enrique Pineda Barnet, y otros muchos, con el restaurante Carmelo aledaño; edad de oro de los “cines de barrio”.