El Arte en los Medios, para el profesional Freddy Moro

El Arte en los Medios, para el profesional Freddy Moro

Etiquetas: 
Concurso Caracol 2017
  • Freddy Moro prestigioso trabajador de los medios de comunicación durante muchos años. Foto: Rubén Ricardo Infante
    Freddy Moro prestigioso trabajador de los medios de comunicación durante muchos años. Foto: Rubén Ricardo Infante

Entre los invitados al Evento teórico El Arte en los Medios —incluido en el programa correspondiente al Premio Caracol 2017—, se encuentra Freddy Moro [1], prestigioso trabajador de los medios de comunicación durante muchos años, y con quien este Sitio Web dialogó sobre algunas inquietudes referidas a la situación de los medios de comunicación en Cuba y, en especial, la televisión; contexto en el cual ha desarrollado gran parte de su labor profesional.

¿Qué importancia le otorga a este evento?

Ante todo debo puntualizar que, eventos como este que hoy desarrollamos en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), son sumamente necesarios por su alcance de la crítica, y por constituir un indiscutible centro de debates para polemizar y emitir opiniones sobre toda la programación en general de nuestros medios.

Entre otras realidades se han estado analizando los espacios informativos y, al mismo tiempo, contextos como el dramatizado al que se le han efectuado críticas muy serias e interesantes referidas a cómo mejorarlo y siempre atendiendo a las exigencias y satisfacciones del público.

¿Podría puntualizar en sus críticas a la Televisión cubana actual?

Al ser la Televisión un medio masivo de comunicación muy poderoso y de gran alcance nacional e internacional, hablemos de cifras. Por ejemplo, en la actualidad, entre el 70 y el 80 por ciento de la teleaudiencia disfruta de espacios como la telenovela; el Noticiero Nacional Informativo de TV, siempre está por encima del 50 por ciento y en un país donde más del 70 por ciento de su población posee un televisor.

Asimismo, y excepto a algún que otro teleplay, nuestra Televisión se caracteriza por una gran carencia de programas dramatúrgicos como son las novelas, y que rememoro como dos espacios en otras épocas. Tampoco existen espacios dedicados a las aventuras para niños y jóvenes desde hace años, al igual que otros dedicados al teatro —como ocurrió en otro tiempo en que disfrutábamos del Teatro ICR—, y al cuento literario, como espacios fijos. En relación con las novelas, muchos televidentes recuerdan títulos como Oro Verde, El viejo espigón…, realizados con recursos bastante artesanales y hasta mínimos en ocasiones debido, entre otros factores, a la inexistencia del video. Sin embargo, cautivaron a la población. Reitero, hay una gran carencia de programas dramatúrgicos, a la vez que considero debe y tiene que reducirse la vulgarización del lenguaje en las telenovelas; hay que tener en cuenta que esta llega a impregnarse en los jóvenes y en el público en general…Estamos trasladando una forma de comunicación, de diálogos, bastante inadecuada y que niega el nivel cultural de nuestro pueblo. Acerca de este tema intervino el doctor Jesús (Chucho) Cabrera, un paradigma del medio televisivo cubano.

Asimismo, el medio informativo debe y tiene que tener más calidad en su contenido, ser más diverso en sus informaciones, en el uso adecuado del idioma español, en sus términos y articulación. También ha habido una traslación del lenguaje radial al televisivo. Algo nocivo, al tener la televisión su propio lenguaje, una importantísima oratoria con matices que la distinguen. Muy distinta a la radio. Esto lo observamos en un locutor de los medios informativos: este lee, lee y lee, mas no existe inflexión, modulación o colocación alguna de su voz, como tampoco enfatización…Estos problemas deben y tienen que erradicarse.

Por otra parte la Televisión, al ser variada en su programación, es susceptible a permitir infinidad de aportes. Permite innovar, renovar…Ejemplo de esto es el contexto dramatúrgico, donde hay que profundizar, renovar y hacer aportes importantes en los planos de oratoria, textos y asesoría. Los asesores son muy importantes en nuestros medios. En los espacios en los informativos de nuestra Televisión también lo son como jefes de turno y de redacción, pues son quienes seleccionan lo que debe o no debe ser incluido dentro de un texto informativo. Si esta persona no funciona bien, en lo adelante todo saldrá con deficiencias. En el caso de los dramatúrgicos, si no se posee un buen equipo de asesores, con suficiente nivel educacional y cultural, los gazapos serán muchísimos.

Quiero referirme también a la siguiente situación y es que, en ocasiones, un egresado universitario o de cualquier otro nivel llega a nuestros medios cree que se les sabe todas. Y no es así: uno aprende mientras vive, respire, escuche y hable. Cada día que transcurre aprendemos muchas cosas y recibimos infinidad de experiencias. Por tanto, no se puede llegar o enfrentar por vez primera un medio de comunicación, con tan sólo un título educacional —¡por supuesto, algo fundamental, sin lugar a dudas! —, pero ignorando toda la experiencia acumulada por parte de un numeroso grupo de compañeros. Es por ello que exhorto a aquellos jóvenes que deciden ingresar en nuestros medios a unirse a esos compañeros, de quienes recibirán un caudal de experiencias aprendidas durante muchísimos años y quienes, a la vez, les enseñan y alertan a la realización de un buen trabajo en el futuro. Ellos son y continuarán siendo genuinos representantes del Arte en los Medios”.

Notas:

[1] Además de profesor titular de la Universidad de La Habana en la esfera de Medios Audiovisuales, Freddy Moro es autor de ocho libros —entre ellos algunos referidos al Reportero, al Montaje, a la Realización televisiva—, además de un diccionario sobre términos utilizados en dicho medio. Entre otros cargos que le acreditan fue Director de la Revista Buenos Días, Jefe de Información de los Servicios Informativos de la Televisión Cubana y Director de Radio Rebelde, en la provincia oriental de Santiago de Cuba (1968-1969).