Avelino Couceiro: “Hacer del Arte una realidad objetiva”

Avelino Couceiro: “Hacer del Arte una realidad objetiva”

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Concurso Caracol 2017
  • Avelino Víctor Couceiro Rodríguez durante el Caracol 2017. Foto: Rubén Ricardo Infante
    Avelino Víctor Couceiro Rodríguez durante el Caracol 2017. Foto: Rubén Ricardo Infante

Desde hace años es un consagrado estudioso, investigador, analista y profesor universitario de los medios de comunicación y, en específico, de todo lo relacionado con el culto de las artes que, con la influencia martiana que bien le caracteriza “ennoblece el ánimo y embellece las fisonomías” y que “se siente correr por las venas como una savia nueva”, junto a una amplia obra bibliográfica. Al doctor en Ciencias sobre Arte e Investigador titular, Avelino Víctor Couceiro Rodríguez, amerita una de las participaciones más importantes durante el recién concluido evento Concurso Caracol, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), a la vez que encabezar la sección de Crítica, de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de dicha organización.

Como miembro de dicha Sección, ¿qué le convoca hoy en lo fundamental?

En estos momentos estoy tratando de publicar dos libros. Uno, sobre Cultura mediática en las que se incluyen publicaciones impresas, cine, radio, televisión y el ciberespacio desde su surgimiento en el mundo hasta su llegada y evolución en Cuba. Pero todo esto expresado a partir de un perfil comunitario. Al respecto debo confesar que logré la realización de un diagnóstico comunitario (reitero), de satisfacciones, gustos, disgustos, preferencias, demandas y necesidades. En esto incluyo nuestro riquísimo patrimonio televisual, cinematográfico, radial…y cómo el público de este país ha acogido, consumido y criticado todo esto a través de los tiempos. Este libro tiene casi 500 cuartillas, y que tengo que concluir.

El otro título está relacionado con los procesos de transculturación entre Francia y  la Isla, y que ya va por las 900 cuartillas, en dos tomos. Con anterioridad tengo publicado uno sobre Italia y Portugal en la Cultura cubana.

Tengo también en mente investigar y publicar estos procesos en las culturas germánica, suiza, griega, belga, eslava, nórdica…Importantes también dentro de ese proceso de transculturación. Pero estas las tengo haciendo cola. Por otra parte, soy presidente de la Sección de Historia del municipio Plaza, donde una localidad como el Nuevo Vedado cumple este año su aniversario 60 de creada, al igual que una urbe tan cosmopolita como es La Rampa, en la zona de El Vedado”.

¿Ausencia de algún otro tipo de programa televisivo?

Sí estimo que falta un programa para educar culturalmente y desde un punto de vista artístico a nuestra población. ¡Cultura artística, integral y de debate! Que a través de él se conozca la razón por la cual una pintura “equis” —como cualquier otra disciplina—, constituya un arte. No estoy pensando en obras maestras al estilo de Da Vinci, Lam, Víctor Manuel, Picasso…Pienso en obras que logren llegar a serlo. En el plano dramático, esto ocurre también, pues no todo actor llega a ser un talento artístico. Igualmente, no podemos olvidar el arte de la zarzuela española. Esta es parte también de la Cultura nacional, pues Cuba siempre ha sido un país zarzuelero. El teatro vernáculo cubano ha sido además zarzuelero.

En suma, hace falta un programa televisivo convocado al debate de la Cultura artística e integral. Es sumamente necesario.

¿Qué conclusiones hacer de este Concurso Caracol y de su evento teórico El Arte en los Medios?

El gran beneficio es que se ha puesto sobre el tapete el tema de El Arte de los Medios. ¿Qué significa esto? Podría existir una polémica sobre ¿qué es el Arte en los Medios?, o ¿qué es el Arte de los Medios? Lo segundo, me gusta más, y fue el que propuse para un evento de este tipo. El primero, sin embargo, podía hacer referencia a cualquier cuestión o problema artístico que se lleve a los medios. Y es que resulta importante definir el vocablo “Arte” dentro de los medios. Lo que llamamos Medios de Comunicación Masiva poseen un componente muy fuerte por su naturaleza (propiamente industrial) y que te conduce a un ritmo. Más, si no existe Arte, todos esos medios de comunicación…puedes desecharlos al no existir un público que los apoya o acoja. El público va al medio producto del Arte —ya sea mal, menos o bien logrado—, pero Arte creativo. En él confluyen una telenovela, una pieza de teatro en escena o llevada a la radio o a la televisión; un noticiero es una puesta en escena más o menos lograda, al igual que una transmisión deportiva…Todo ello lo da el ritmo, algo intrínseco al Arte. A veces, hablamos de ritmo y pensamos en música, pero es que en una escena de tablas o de teatro existe un ritmo; en la radio y la pantalla chica también existe. Si éste no existiese, no existiría Arte. Asimismo, en cada uno de ellos para mantener la atención del público, tiene que existir el “suspense”, como forma de atrapar, de interesar desde los primeros momentos.

Debo afirmar que en la organización del Evento Teórico tuvimos un gran apoyo; logramos retroalimentarnos a partir de muchos aspectos y situaciones, y es algo que debemos agradecer. Estimo que logramos un magnífico evento pero que a la vez, logramos unir a él las otras asociaciones de la UNEAC —Escritores, Músicos, Escénicos, Plásticos—…

Y es que un escritor, un guionista, un cuentista, tiene que visualizar todo lo que pretende trasladar a su obra de creación. Tiene que “ver” lo que “escribe”. Todo ello tiene que ocurrir en todos los medios para que llegue a ser Arte; un acto capaz de aglutinar a todos los medios. Tenemos también a las Artes circenses que tanto se ha subvalorado.

Esto es a lo que, personalmente aspiro —al igual que todos mis compañeros—, a que el evento Caracol se convierta en un Arte aglutinador de todos los medios de este país, pues todas las artes pertenecen a los medios. Al mismo tiempo, en todo programa de creación deberá existir un guión.

Por otra parte y, tras la desaparición del inolvidable crítico Rufo Caballero, la Televisión cubana no hemos tenido más un programa sobre crítica en ese medio. Al respecto hay que ser críticamente receptivo —no así acríticamente—; como también un crítico puede estar equivocado. Quien ejerza la crítica debe y tiene que tener ante todo un gran dosis de humildad, ser receptivo y retroalimentario, y un gran investigador. No es lo mismo la crítica profesional a la popular —está última, popular, empírica—, porque aunque existan personas que no tienen un sólido nivel profesional, leen, preguntan, indagan por su cuenta y, hay que escucharlas, aunque sus métodos estén excluidos de academicismo alguno.

En mi caso, me interesa muchísimo escuchar la opinión del pueblo, la crítica que realiza a los medios, a la programación en general; aunque sean personas poco letradas, no obstante podrían tener opiniones muy buenas o novedosas. Ejemplo de ello, es el programa humorístico televisivo Vivir del Cuento, el que se nutre del contexto y realidad cubana actual. Sin embargo, el Arte no significa tan sólo exponer realidades, sino también dar soluciones, sugerir conductas en el mundo en que vivimos. ¿Y, por qué no…? Plantear problemas-ficciones —pero sin falsear el mundo—, y tratar de hacerlo en ese sentido artísticamente. El Arte tiene toda esta ocupación y estos requerimientos para un artista orgánico.

Sin lugar a dudas que, en sus veinte años de creado, el Concurso Caracol se creció durante estos tres días de Evento Teórico y, mucho más allá del programa organizado. Se lograron discusiones y críticas altamente productivas, entre ellas citaría la relacionada con la edición… ¡Qué bueno si se lograse una mesa de edición con nuestros mejores editores de cine, radio y televisión! Trasladar además las problemáticas de los actores y actrices de esos medios; la situación del doblaje (¡fundamental!), como Arte que, en ocasiones, no se percibe o se subvaloran; al igual que las traducciones —atendiendo cuidadosamente el movimiento de los labios—, y en este contexto habría que citar la excelencia de las novelas brasileñas.

A partir de las observaciones críticas realizadas, si llegamos a atender y superar todos los problemas planteados y a lograr llevarlos a feliz término y soluciones en la práctica, ¡estoy plenamente seguro que haríamos del Arte una realidad objetiva escrita con letras mayúsculas!