Alicia Alonso en Giselle: aniversario 74 de su debut

Alicia Alonso en Giselle: aniversario 74 de su debut

  • La famosa sustitución de la bailarina Alicia Márkova por Alicia Alonso en Giselle, se produjo durante la temporada del Ballet Theatre de Nueva York, el 2 de noviembre de 1943. Foto: Tito Álvarez
    La famosa sustitución de la bailarina Alicia Márkova por Alicia Alonso en Giselle, se produjo durante la temporada del Ballet Theatre de Nueva York, el 2 de noviembre de 1943. Foto: Tito Álvarez

En el legendario repertorio del Ballet Nacional de Cuba (BNC), Giselle posee una significativa importancia, no sólo en lo concerniente a su propia historia, sino también porque con esa joya del ballet clásico y con su mejor intérprete, la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, miembro de honor del Consejo Internacional de la Danza, la mayor isla de las Antillas trasciende —con creces— nuestras fronteras geográficas.

La famosa sustitución de la bailarina Alicia Márkova por Alicia Alonso en Giselle, se produjo durante la temporada del Ballet Theatre de Nueva York, el 2 de noviembre de 1943. 

Con la eximia ballerina cubana comienza un nuevo orden de valores para la obra que “representa el compendio y la apoteosis de la danza de toda una época”. En la extensa etapa en que Alicia ha singularizado muchos personajes, como resultado de la perfecta coherencia entre la técnica académica y la interpretación teatral, ha elevado a Giselle sobre el largo trayecto que ha recorrido la obra, y ha sintetizado magistralmente a generaciones completas de bailarinas desde que la bailarina Carlota Grisi la estrenara. Además, le ha aportado nuevos perfiles a la coreografía, al estilo y a la acción dramática.

El concepto de su puesta en escena elude ciertos indicios de mixtificación alrededor de los cuales giran los ballets románticos…, hasta donde el argumento y el estilo lo han permitido.

La concisa narración, ligada al diseño de los bailables y a su situación dentro de la obra, traza una parábola entre los dos actos y logra una manifiesta homogeneidad estilística, equilibrio dramático y coreográfico, uniformidad no alcanzada en todas las puestas de ese ballet, y que ha contribuido a que la versión del BNC se proclame como la más lograda de cuantas se encuentran en el repertorio internacional.

La versión coreográfica y la interpretación personal del ballet Giselle, por Alicia Alonso, recibieron en 1966 el Grand Prix de la Ville de París; y en 1972, fue incorporada esa misma versión a la Ópera de París.

El estreno mundial del ballet romántico Giselle se efectuó el 28 de junio de 1841, en la Opera de París, con Carlotta Grisi en el papel de Giselle, Lucien Petipa en el de Albrecht, Adèle Dumilâtre en el de Myrtha. La escenografía fue diseñada por Pierre Ciceri, y los trajes por Paul Lormier.

El poeta lírico alemán Heinrich Heine, quien recogió la leyenda popular en la que se inspiró el ballet Giselle, fue una figura de relevancia cultural y política en su tiempo, y reflejó en su obra no pocas muestras de la imaginación y la creatividad popular. Uno de sus libros recoge las leyendas de los llamados «espíritus elementales», las cuales han conservado durante siglos la tradición oral en campos y aldeas de la Europa central. Esos relatos —recreados por Heine— inspiraron al poeta y escritor francés Théophile Gautier el tema para un ballet: Giselle o Las Wilis que, desde entonces, integra el acervo de la cultura danzaria universal.