Desde este pedacito defendemos la cultura y la música cubana

Desde este pedacito defendemos la cultura y la música cubana

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  • Jorge Tito Cabreja Roldón, director de la orquesta Taínos de Mayarí. Fotos: Carlos Rafael
    Jorge Tito Cabreja Roldón, director de la orquesta Taínos de Mayarí. Fotos: Carlos Rafael

Desde hace 27 años la conocida orquesta Taínos de Mayarí es anfitriona del Encuentro de Agrupaciones Soneras. Fundada el 21 de octubre de 1956 —este año arribó a su 61 aniversario— con el nombre Conjunto Oriental y la dirección inicial de José Obregón Urias, la orquesta adoptó su apelativo actual en 1964, aludiendo al origen taíno de la población mayaricera.

En 1975, el compositor y percusionista Jorge Tito Cabreja Roldón, nacido el mismo año en que la orquesta iniciaba su empuje sonero, llega a los Taínos de Mayarí. Desde entonces el actual director de los Taínos no ha dejado de tomarle el pulso al son mayaricero y cubano, una de las razones por las que recibiera este año la Distinción por la Cultura Nacional. Además, Cabreja es el creador en 1989 del llamado Festival del Son de Mayarí que cada año reúne en esa urbe a los mejores exponentes de la música popular cubana.

Cabreja, cómo surge la idea de crear en Mayarí un Encuentro de Agrupaciones Soneras de carácter nacional.

Primero quiero decirte que Mayarí tiene una rica tradición del son con una profunda raíz popular. En 1988 los Taínos de Mayarí hicimos un concierto en el patio de la UNEAC en La Habana; había muchas personalidades, como Helio Orovio y otros especialistas de la música. A ellos les llamó la atención nuestra forma de tocar…Recuerdo que empezamos haciendo boleros y después nos pidieron que tocáramos son. De ahí surgió el criterio de que los Taínos interpretaban el son diferente a otras zonas de Oriente y de Cuba, que éramos un fenómeno musical con un ritmo muy atípico. Todos estos criterios me estimularon un poco las ideas…

Entonces nos dedicamos a investigar por qué sonábamos de manera peculiar, y sacamos a la luz, por ejemplo, que el son montuno nos había entrado por Santiago de Cuba, y el nengón por la zona de Palma Soriano, y por las montañas que colindan con Guantánamo, el changüí. Además, Mayarí era visitado por cantores como Compay Segundo, Los Compadres y otros destacados intérpretes y agrupaciones de la región oriental de aquellos años.

Todos esos criterios los unimos y surgió la idea de reunir agrupaciones de diferentes formatos que pudieran venir a Mayarí. También porque en esos años, 1988 y 1989 aproximadamente, la música cubana estaba pasando por momentos muy complejos. En el extranjero se reconocía la música tradicional de los años 30, 40 y 50, y lo demás se obviaba, la música que continuó esa tradición no se reconocía justamente como debía hacerse.

Hubo quienes dijeron incluso que el son se había ido de Cuba…

Claro, eso me llevó a proponer el Encuentro de Agrupaciones Soneras para defender la música cubana y unir los artistas. En los primeros años fue un estímulo para esos músicos que se sentían un poco apartados. Además, para que el público supiera que el son estaba latente, que a pesar de la presión extranjera el son sí seguía adelante… Por eso fue que creamos el Encuentro en Mayarí.

Cuáles han sido las principales agrupaciones y momentos en estos 27 años…

Por aquí han pasado las más importantes agrupaciones soneras cubanas. En nuestro primer encuentro estuvieron Los Karachi y el Septeto habanero; en el segundo, N.G. La Banda, Adalberto Álvarez y su Son, Banda Meteoro; en el tercero, los Van Van, Isaac Delgado, la Original de Manzanillo con Cándido Fabré… Ese fue un año excepcional, pues la Maravilla de Florida vino con Manolito Sinonet y Frank Fernández tocó con la Original y Cándido, aquello fue un fenómeno…

La primera visita que hizo la orquesta Charanga Habanera al Oriente fue en el Encuentro, en 1994. Ellos se conocían más internacionalmente que en Cuba. También han participado: Paulo FG, Dan Den, Rumbabana, Pupy Pedroso, Manolito Simonet y su Trabuco, Orquesta Revé, Tumbao Habana, los Fakires, de Santa Clara, infinidad de orquestas… Más las orquestas de Oriente y la provincia como Los Karachi, Son 14, Orquesta Original de Manzanillo, Fabré, la Orquesta Avilés, Los Tanameños, Irma Oramas y su conjunto, Los Guayaberos…Y claro, los Taínos de Mayarí como anfitriones. Además, hemos tenido representación de Venezuela, México, Francia y República Dominicana en algunos eventos…

En todos los años quedan huellas, momentos especiales… Pero lo más importante es que las orquestas vienen a entregarse, a mostrar lo más genuino que tienen. Los encuentros que hacemos de pensamiento, las conferencias y coloquios, han ido creciendo y también dejan huellas. Yo me siento muy contento porque hemos tenido la oportunidad, desde este pedacito, de defender la cultura y la música cubana. El evento es un paradigma. Es el evento más estable de la música cubana por los 27 años consecutivos enfrentando obstáculos y miles de dificultades que se han presentado y, sin embargo, nunca se ha caído…

Este año los Taínos de Mayarí arriban a sus 61 años…

Aparte de las raíces que tiene Mayarí, si no existen los Taínos no hay son, y si no existe son tampoco hubiera Taínos… Por lo menos en estos 27 años. Pienso que hablar del son y hablar de los Taínos es la misma cosa, porque nuestro objetivo principal es defender la música cubana. Taínos es una orquesta estable fundadora de cultura y que ha generado, por ejemplo, grupos de niños como “Los pequeños Taínos” que ya crecieron, ahora son “Los Jóvenes Taínos”… Tenemos los relevos, un grupo de niños que se llaman “Generación Sonera” que viene detrás de nosotros. Taínos ha sido una escuela y hemos estado vinculados a los acontecimientos de la cultura en todos estos años…

Tito, qué significa para el pueblo mayaricero celebrar cada año este Encuentro nacional del son…

El Festival es lo máximo. La gente espera año por año y tiene en la sangre el Encuentro de Agrupaciones Soneras. La gente lo disfruta, lo pide, lo protege y lo defiende. Puedes ver en las actividades cómo reacciona nuestro público, hay una conexión del público con las orquestas increíble. Cualquier festival que no tenga un resultado público–orquesta no es positivo y en Mayarí se ve la relación del público y la orquesta, el conocimiento, el respeto, los aplausos.