Cada viaje como un retorno: Fernando Corona y su poética de la Habana

Cada viaje como un retorno: Fernando Corona y su poética de la Habana

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Literatura, poesía, Escritores, México
  • Juanita Conejero y Fernando Corona en el espacio Jueves Literario. Foto de la autora.
    Juanita Conejero y Fernando Corona en el espacio Jueves Literario. Foto de la autora.

Ha llegado a la Habana para respirar su aire, su cotidianidad, la poesía que la atraviesa. Fernando Corona es poeta, profesor, investigador, amante de la obra martiana. Él mismo se reconoce como un ser “anticuado” que le gustaría haber vivido en el panorama literario de hace cien años. Viene a conocer la isla y a dejarnos en cada una de sus palabras el aliento de México.

Con Fernando Corona, un Jueves Literario en la sala Caracol de la UNEAC deriva en una conversación amena, que nos llevan al país azteca, a las escuelas donde enseñó luego de graduarse en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a las bibliotecas donde trabajó muchos años, a la asociación de escritores de México de la cual es vicepresidente.

Fernando nos comenta sobre sus experiencias en Cuba: es su primera visita y agradece todo lo que le ha aportado La Habana y José Martí. En el Parque Central, frente a la estatua del Apóstol, se detiene mientras en su cabeza y en su corazón nace un poema.

Ante un público atento, el poeta compartió su visión sobre la tendencia practicada por muchos escritores de preocuparse demasiado por publicar y ganar premios. “El verdadero hombre no está donde se está más cómodo y la literatura puede crear esos espacios de comodidad que hay que romper”. Para él, la literatura debe tener un carácter transformador y constituir un estilo de vida comprometido con el entorno. “Hay en la actualidad un deber desafiante y los escritores deben estar a la altura del deseo”.

Fernando habló sobre sus autores fundamentales, donde resaltan Martí, Borges, Unamuno y otros clásicos que recomienda estudiar con detenimiento para entender los contextos, lo cual permite al escritor contemporáneo ubicarse en el mapa literario. Hizo referencia a la tradición, a lo mucho que puede ofrecer sin negar la ruptura. En su voz melódica llegaron los versos de Huellas de sombra:

 

La estadía

 

A la deriva,

golondrina en vendaval,

quisiera ser firmamento

y solo hay golpe de viento.

 

Mejor que nadie

sé del aire y su vaivén,

pero es tan frágil mi vuelo

que apenas soy ave del suelo.

 

Tengo en las manos

unos trozos de papel

y, aunque voy con la escritura.

esta palabra no perdura.

 

Soy una sombra,

sólo un trazo en la pared

y, aunque paso noche y día,

siempre es de polvo la estadía.

 

La frescura de la poesía inundó la sala. Fue una mañana exquisita de un Jueves Literario: Juanita Conejero como anfitriona y Fernando Corona en compañía de un público deseoso de dialogar y llevarse a casa un libro con la firma de su autor, la hicieron posible. El escritor mexicano concluyó su lectura, regalándonos un poema dedicado a La Habana, versos octosílabos que festejan y rinden homenaje a nuestra tradición, que develan la gratitud de alguien que la conoce desde siempre. Él vino a trazar los caminos del retorno.