Julia Calzadilla y una obra más permanente que el bronce

Julia Calzadilla y una obra más permanente que el bronce

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Escritores, literatura infantil
  • Rodolfo Alpízar, Esteban Llorach, Julia Calzadilla y Enrique Pérez Días en el homenaje a Julia Calzadilla. Foto de la autora
    Rodolfo Alpízar, Esteban Llorach, Julia Calzadilla y Enrique Pérez Días en el homenaje a Julia Calzadilla. Foto de la autora

El pasado viernes 15 de diciembre, en la Sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) se realizó un encuentro para homenajear la obra de Julia Calzadilla Núñez. Un eminente panel conformado por Esteban Llorach, Enrique Pérez Díaz y Rodolfo Alpízar elogió la labor de la destacada intelectual cubana en los ámbitos de la traducción literaria, la docencia, la investigación y la literatura —especialmente su obra dedicada al público infantil—.

Alex Pausides -presidente de la Asociación de Escritores y Esteban Llorach responsable de la sección de Historia, en nombre de la institución, resaltaron la importancia de este espacio de homenaje y hablaron sobre la calidad de la obra de Julia Calzadilla y el placer que representa -para todos los que la seguimos- dialogar con ella.

En su intervención, Rodolfo Alpízar abordó la trayectoria de Julia como traductora literaria, reconociendo que han sido diversos los premios que se le han conferido y entre los que se destacan el Astrid Lindgren (2014) otorgado por la Federación Internacional de Traductores (FIT) en la rama de literatura infantil y juvenil. Para Alpízar, la labor de esta autora ha estado marcada por la constancia y el entrenamiento duro, como el de los deportistas de alto rendimiento, lo que la ha convertido sin dudas en una figura no solo necesaria, dentro del panorama intelectual y cultural cubano, sino imprescindible, por todo los aportes que ha brindado. “Es una creadora que condimenta su patrimonio intelectual con el amor y lo pone al servicio de los demás” —nos dijo Alpízar— “Como creadora verdadera no esconde para ella su caudal sino que lo comparte, lo hace colectivo, logrando una obra más permanente que el bronce”. Además, Alpízar reconoció su dimensión como traductora e intérprete, la cual ocupa en Cuba “uno de los sitiales más encumbrados, ya que entiende la traducción y la interpretación como creación, como un acto de amor hacia su profesión”.

Enrique Pérez Díaz al referirse a la homenajeada, expresó que Julia ha sido una divulgadora gratuita del conocimiento referente a varias materias y que ha desarrollado un trabajo de un valor incalculable en el ámbito social y cultural. Además, comentó que para Julia Calzadilla fue muy importante haber tenido a Mirta Aguirre como profesora ya que la misma le recomendó explotar la “beta de ternura” que habitaba en ella y esto dio como resultado títulos como Cantares de la América Latina y el Caribe, donde la autora utiliza todas las formas de versificación que conocemos y las pone en función de los niños de cada país como una especie de Atlas geográfico sentimental y cultural.

Entre sus disímiles títulos para niños se encuentran además Los poemas cantarines (premio UNEAC “Ismaelillo” 1974) y Los Chichiricú del charco de la Jícara (premio “Casa de las Américas” 1984).

Por su parte, Julia comentó su relación de amistad con Samuel Feijóo, un escritor que en su opinión debe ser más estudiado, por el valor de su obra. Habló sobre su labor como investigadora y de su interés de establecer diálogos —a través de la sección de historiadores— con el fin de abordar temáticas referentes a las culturas antiguas para despejar muchos prejuicios sobre las mismas. Al referirse a su obra destinada al público infantil, expresó que pudo haber elegido otros caminos de expresión literaria, otros destinatarios, más reconocimientos quizás, pero que escribir para los niños y recibir su cariño de vuelta, ha sido su mayor recompensa.

El público asistente aprovechó la oportunidad para dialogar y expresarle su gratitud a Julia Calzadilla Núñez, por una vida dedicada a la cultura y a la búsqueda del conocimiento, por esa luz que emana desde los inicios de su obra y que no la ha abandonado nunca.