A las tablas, Zona, por Teatro de La Fortaleza

A las tablas, Zona, por Teatro de La Fortaleza

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Escénicos, Premios Villanueva, Cienfuegos
  • Atilio Caballero, director de Teatro de La Fortaleza. Foto del autor
    Atilio Caballero, director de Teatro de La Fortaleza. Foto del autor

El grupo Teatro de La Fortaleza acaba de presentar en Cienfuegos su obra Zona, la cual obtuvo Reconocimiento en los Premios Villanueva a los Mejores Espectáculos de 2017.

La presentación tuvo lugar en el teatro Tomás Terry, de la Perla del Sur, y es la segunda oportunidad que sube a escena aquí, pues la premier tuvo lugar el pasado año, en la Sala A Cuestas, de la propia ciudad.

En aquella ocasión, el dramaturgo Atilio Caballero, director de La Fortaleza, dijo: “Un día los actores me dijeron que estaban cansados de hacer obras duras, trágicas, cuestionadoras, querían hacer una comedia. Acepté, aunque no sabía cuál podía ser el tema. Les propuse escoger una persona real de la Ciudad Nuclear e investigarlos, sin que se enteraran. A partir de esa información escribí el guion. Cuatro meses después empezamos a tejer la obra”.

Y añadió: “El tono de la comedia viene por la hipótesis de que tal vez sea cierto lo del escape de uranio narrado en la obra, porque de buenas a primeras todo el mundo comenzó a hablar con un tonito particular, además de que las mujeres empezaron a engordar. La cantante lírica y los dos ingenieros, personajes centrales, tienen al final de la obra tres minutos para decir lo que quieran; ellos están en todo momento dentro de la sala”.

A raíz de su reciente pase en la última edición del Festival de Teatro de La Habana, el crítico Frank Padrón reflexionó que es “un ejercicio posdramático que se acerca con imaginación a la Ciudad Nuclear de la Perla del Sur ante la posibilidad de un escape de gas; mediante un espacio semantizado (tienda de ropa reciclada) y la alternancia de actores con personas que en la realidad viven, trabajan o de algún modo están relacionados con el lugar. La obra expone situaciones límites ante las cuales el ser humano siempre mantiene actitudes impredecibles, a la vez que cuestiona el dogmatismo, los extremos, las contradicciones según estratos socioculturales. Aun con la pertinencia y efectividad de sus técnicas (performance, distanciamiento brechtiano mezclado con experiencias a lo Stanislavski, más el aludido espíritu de Hans-Thies Lehmann) habría que apuntar un par de observaciones: las intervenciones “reales” de los no actores se perciben un tanto forzadas y no logran integrarse al corpus de la re-presentación; en esta, por otra parte, se resiente a veces un tono escatológico, de humor demasiado sucio que desentona con el resto, a pesar de lo cual, repito, se trata de una experiencia novedosa y por tanto, motivadora”.

En torno a los orígenes y objetivos de Teatro de La Fortaleza, el también narrador y ensayista Atilio Caballero, explicó que “es un grupo de creadores formado a partir de afinidades electivas. Son personas con quienes quise trabajar, las fui escogiendo y desde el principio nos propusimos realizar una labor de investigación teatral profunda. Todos nuestros espectáculos, unos nueve en diez años, nacen de investigaciones emprendidas en el lugar donde vivimos (la violencia, la locura, la inmigración).

“A partir de dicho estudio previo allí, en las áreas cercanas a la antigua Central Electronuclear (CEN), levantamos el texto o tomamos uno prestado para desarrollar el concepto. Ha sido la tónica del quehacer, amén de de sus búsquedas estéticas u otros objetivos imposibles de tocar ahora”, complementó el intelectual cienfueguero, Premio Alejo Carpentier en Cuento por el libro Rosso Lombardo.