“Tenemos mucho que hacer para que Martí siga viviendo en el alma de la Patria”

“Tenemos mucho que hacer para que Martí siga viviendo en el alma de la Patria”

  • René González Schwerert, Héroe de la República de Cuba, concedió una entrevista exclusiva a la página web de la UNEAC. Foto tomada de Cubadebate
    René González Schwerert, Héroe de la República de Cuba, concedió una entrevista exclusiva a la página web de la UNEAC. Foto tomada de Cubadebate

“…hay encargos muy gratos, por enojosos que sean, que solo pueden darse a hombres de entendimiento y de virtud”, expresó nuestro Héroe Nacional José Martí, y este pensamiento quizás identifique la fuerza y valía de muchos de los hombres que escriben la historia revolucionaria de un pueblo, aunque permanezcan ocultos en el silencio, entre paredes y mazmorras oscuras o lejos de la Patria, pero con el sentimiento y encomienda de justicia siempre irrevocable ante verdades y acciones.  Es el caso de René González Schwerert, para quien huelgan más palabras en esta breve introducción, y en entrevista concedida al Sitio Web de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

¿Cuándo y cómo llega José Martí a su vida? ¿Medio familiar? ¿Escuela? ¿Primeras lecturas personales? Su significación teórica y espiritual.

“Soy hijo de la Generación que rescató a José Martí en el Centenario de su Natalicio y aunque aquella no tuvo el nivel de instrucción que alcanzó la nuestra, en cada uno y, según su formación, se impregnó el legado martiano; legado que se resembró durante la lucha contra la tiranía de Fulgencio Batista. Hay que recordar que Martí fue un recurso moral en la lucha contra ese dictador, y nadie como Fidel en esa etapa para resembrarlo y para darle un nuevo vigor a la lucha revolucionaria. Luego del triunfo de Enero de 1959, toda nuestra generación recibió aquel legado martiano.

“En mi caso, llegué a Cuba en 1961 proveniente de los Estados Unidos, de modo que pude recibir (reitero) el legado de nuestro Héroe Nacional de forma directa y a través, entre otros medios, de la familia, la escuela, de los textos escolares, de los libros dedicados a Martí y de su autoría (La Edad de Oro), por Fidel y sus discursos y, por supuesto, durante nuestra participación en la defensa de la Revolución. Rememoro aquella canción cuando niño que decía: Ya se escucha, señores, ¡Ay, una voz!!...Todo esto lo asumió mi generación como parte del ambiente revolucionario de la época. Y es que, al mismo tiempo que leíamos a Martí y asumíamos su teoría en la práctica, llegamos a tener la conciencia de que se estaba defendiendo así la Revolución de una forma activa y con las armas en la mano”.

 

A su juicio, ¿cuáles serían las formas y los métodos más efectivos para enfrentar la labor diversionista y de guerra psicológica que realizan nuestros enemigos intentando tergiversar y desmontar la historia de la Revolución cubana?

“A mi juicio existe una fórmula que tenemos que continuar alimentando, y ella es la acción y el pensamiento. Es la dialéctica de lo que hacemos pensando, y de lo que pensamos haciendo. Fórmula que debemos y tenemos que alimentar y repensar constantemente. La participación crea la conciencia, y el discurso llega por la participación y la acción, por la actividad que realizamos.

“Cuando Fidel nos formaba como martianos con su prosa y verbo, también tenía una acción que siempre le acompañó. En mi opinión, la frase más fuerte de él fue en 1957, cuando expresó: Seremos libres o mártires’, porque, una vez que lo planteó, actuó de inmediato. Tenemos que continuar alimentando ese proceso: actuamos, participamos, nos gobernamos y creamos conciencia”.

¿Cómo lograr un protagonismo cada vez mayor de la juventud cubana en el proceso revolucionario?

“Ante todo tenemos que confiar más en los jóvenes. Recordemos que la Revolución la hicieron jóvenes –por ejemplo, mi hija mayor ya rebasa la edad promedio (33) de quienes combatieron por la Revolución--; cuando Raúl fue al Moncada, tenía 32 años de edad; cuando el inolvidable Frank País cayó, tenía tan sólo veintidós…La juventud requiere ser movilizada a partir de la participación y de su protagonismo. Tenemos que aprender a guiarla y estimularla a hacer y generar. Los jóvenes siempre generan cosas buenas, al ser de una naturaleza sana. Tenemos que dejar también que se expresen; en ocasiones protestan, pero cuando conversas con ellos, te percatas que a lo que aspiran es a que el proyecto avance, a que la Revolución continúe hacia delante. Y esto es dialéctica. Al joven hay que escucharlo, estimularlo, guiarlo. No imponerles lo que pensamos sea lo correcto…Estamos conscientes de que los códigos han cambiado y, por tanto, debemos adaptarnos a los nuevos. Todo esto forma parte del desarrollo de la humanidad”

¿Cuáles son las ideas y proyectos de René González, como vicepresidente de la Sociedad Cultural José Martí?

“En estos momentos tratamos que el trabajo de la Sociedad Cultural José Martí se vuelque aún más hacia el interior de la Isla; hacia cada rincón del país.

“Hay que recordar que la Sociedad Cultural…tiene más de veinte años de creada. Fue durante el llamado Período Especial en que esta misión le fue encomendada al doctor Armando Hart quien llegó a realizar un trabajo realmente loable, a la vez que apeló a lo mejor de la intelectualidad cubana y así se fueron creando las filiales provinciales, donde compañeros con tremenda vocación martiana realizan un gran trabajo de activismo. Ahora lo que se trata de hacer es que las raíces de ese árbol ya sembrado se profundicen aún más y continúen extendiéndose a cada rincón del país, a cada municipio, barrio, a través de nuestros proyectos, de nuestro trabajo y de la integración de la sociedad en sí misma”.

¿Algún comentario sobre su libro: Escrito desde el banquillo. El diario de René,  de la Editorial Capitán San Luis?

“El libro Escrito desde el banquillo. El diario de René tiene tres tomos y será presentado durante la actual Feria Internacional del Libro de La Habana, el próximo nueve de febrero, a las once de la mañana, en la Sala Nicolás Guillén de la Fortaleza de La Cabaña.

“El valor intrínseco que posee es la historia que relata. A través de su redacción como diario, el lector podrá ir observando y analizando todas aquellas facetas que se desconocen. Sabemos que el juicio, fue un juicio político arbitrario, donde todas las leyes fueron violadas…Mas el poder presenciar cómo día a día se va produciendo dicho proceso, y cómo cada uno de los fiscales se va burlando de esas leyes y se dan a la tarea de corromper el proceso mediante el chantaje de testigos, la mentira descarada a los jueces…Otro elemento interesante es lo que ocurre en la corte referidas a cuestiones que no se incluyen u observan en las actas; qué fue sucediendo y cómo se fueron transformando las visiones y perspectivas de aquellas personas que no tenían necesariamente que impartir justicia; cómo se va transformando la relación de Los Cinco con los marshall o custodios, con los alguaciles, las traductoras, con el estenógrafo; con Lisa, la secretaria de la jueza…Cómo ellos, poco a poco, comienzan a burlarse de los fiscales…Toda esta evolución que no aparece en ningún acta o en ningún otro lugar, es lo que he tratado de llevar al libro.

“Asimismo, cuando se aborda algún elemento importante sobre el juicio, retorno a mi experiencia y analizo en perspectiva lo que se plantea en él, hasta ir retomando la historia de los años en que estuvimos infiltrados. Para ello se incluyen anécdotas, sucesos acontecidos…el diario contextualiza toda esa situación.

“Otro elemento que considero interesante en el título es el relacionado con el  ambiente de Miami alrededor del juicio: el comportamiento y reacción de la prensa, las reacciones de la corte…entre otras cuestiones”.

Cuéntenos de Fidel en su memoria...

“Poco tiempo después de mi llegada a Cuba procedente de los Estados Unidos, con cinco años de edad, rememoro que me becaron y que junto a otros compañeritos de la escuela jugábamos a ser Fidel. Todo el mundo quería ser Fidel. Luego crecimos con él, nos hicimos revolucionarios, bajo su empuje y espíritu, hasta llegar a legarnos gran parte de lo que somos, pues también somos parte de nuestros padres.

“En mi caso particular, sí tuve el privilegio que mis padres y Fidel siempre estuvieron en completa sintonía, nunca existió una fractura entre lo que veía, escuchaba y sentía en mi casa, con lo que planteaba Fidel. Esto ha sido y siempre será para mí un verdadero privilegio.

“Más tarde comienza esta batalla, donde Fidel se convierte en el principal abogado y defensor de Los Cinco, hasta tener el enorme privilegio de conocerlo personalmente. Para mí Fidel es el revolucionario más exitoso de la historia humana; nadie ha podido hacer tanto, con tan poco, como Fidel, además de demostrar con su vida que preparados con las ideas correctas y voluntad necesaria el mundo puede ser transformado. Esta, para cada uno de nosotros, siempre será una lección que nunca dejaremos de aplicar en la vida como revolucionarios”.

Acerca de los artículos/crónicas periodísticas Escenas Norteamericanas, escritos por nuestro Héroe Nacional durante su estancia en Nueva York, ¿qué experiencias extraer de ellas considerando la presencia actual de un gobierno norteamericano neofascista, cada vez más reaccionario? ¿Por qué no trasladar este tema como proyecto, al igual que el referido a la Conferencia por el Equilibrio del Mundo, a un evento internacional, o hacerlo inclusivo o partícipe en ese?

“Nos parece sumamente importante trasladar como proyecto a dicha conferencia las Escenas Norteamericanas por su vigencia actual. Incluso, en estos momentos estamos realizando una serie de cápsulas con Cinesoft con vista a rememorar el Aniversario 120 de la Ocupación norteamericana en Cuba e interpretarla a la luz de la actualidad.

“Martí fue testigo presencial del desarrollo impetuoso del capital monopolista de los Estados Unidos y de su expansión territorial; lo llegó a estudiar y describir de forma muy profunda y crítica. Es imprescindible que nos remitamos a este legado martiano, porque ese continúa siendo el mismo capital que trata de destruirnos.

Junto a Martí compartimos el  mismo momento histórico, pues seguimos enfrentando al capital y su modo de ejercer la esclavitud contra el ser humano. Y aunque dicho capital ha evolucionado con el tiempo, sus reglas, códigos y modus operandi continúan siendo los mismos, incluso más sofisticados. Es imprescindible retomar Escenas Norteamericanas para que a través de la mirada martiana conozcamos y analicemos al capital en su funcionamiento actual. Hay que mantener muy vigentes las enseñanzas de Martí, sus advertencias, además de sus premoniciones en relación con el papel de Cuba frente a ese capital y frente al resto del mundo. Es este el objetivo fundamental del evento del próximo año Conferencia por el Equilibrio del Mundo. Martí observó en Cuba el péndulo que cumpliese la misión histórica de ser un freno al capital norteamericano. Sus  lecciones son aún tan vigentes, como cuando escribió sus Escenas Norteamericanas.

Como bien expresó Fidel en La Historia me Absolverá: “Tenemos mucho que hacer para que Martí siga viviendo en el alma de la Patria”.

 

(1) Carta a Rodolfo Menéndez. Nueva York, 3 de enero de 1894. T. 3, p. 171

(2) Céspedes y Agramonte. El Avisador Cubano. Nueva York. 10 de octubre de 1888. T.4, p. 358