Salsa, Somos Salseros

NOSTALGIA MUSICAL

Salsa, Somos Salseros

  • José Luis Cortés director de NG La Banda. Foto tomada de archivo
    José Luis Cortés director de NG La Banda. Foto tomada de archivo

Ahora que se organiza la 3ª. Edición del Festival de la Salsa en el Parque Metropolitano del Río Almendares, con comparsas carvavaleras y las mejores bandas bailables, bajo la dirección de Maikel Blanco, es una buena oportunidad para revelar algunos datos salseros de Cuba.

En este año 2018 se conmemora el aniversario 30 de la salsa cubana que nada tiene que ver con el movimiento salsero de la década de 1960 en Nueva York. La salsa latina de Nueva York fue un movimiento alimentado por el son cubano, algo de guaracha, nuevas armonías modernas y –por supuesto- las influencias lógicas de quienes facturaban esa música.

La salsa cubana (llamada después timba), es una fusión de ritmos cubanos aderezados por influencias foráneas: el jazz, el pop y los sonidos caribeños. Los ritmos cubanos: son, guaracha, danzón-mambo, rumba, una verdadera proeza. Si tomamos en cuenta que el mambo es la unión de dos ritmos: danzón y son, comprobaremos que la salsa cubana es una verdadera proeza musical. Lo cual —por supuesto— constituye un ritmo, un  género musical cubano.

Fundir y procesar tantos ritmos, hacerlos asequible y triunfador, crear un movimiento BOOM nacional e internacional. Esa es una de las  hazañas más grandes jamás vista y escuchada en la música cubana. Una cosa es decirlo y otra cosa es hacerla. Prueba a hacer esa fusión y después me dice.

Tan aplastante fue esa nueva música que dejó atónitos a todos los que la escucharon, nadie quedó indiferente. Después del mambo de Pérez Prado no se había consumado un género musical con tanta fuerza con tanto poderío. La nueva música casi no pudo imitarse por músicos extranjeros, al menos en el principio. La nueva música era muy difícil de interpretar, era algo puramente cubano, propios de la alta escuela y la rica percusión rumbera nacional.

¿Quién patentó ese género musical?

Según  propias declaraciones de Juan Formell y Chucho Valdés, ellos indicaron los antecedentes con el songo de Los Van Van de Juan Formell y la música de jazz a lo cubano con fuerza afrocubana y las armonías y timbres contemporáneos de Los Irakere, dirigidos por Chucho Valdés.

Ellos dos declararon que exactamente fue el Premio Nacional de Música 2018 José Luis Cortés con NG La Banda, es el genio creador de esa nueva música. El músico que supo sintetizar, concretar y universalizar la salsa o la timba cubana. Chucho, además, manifestó que “cuando se hable de Benny Moré, Pérez Prado, Ignacio Piñeiro, Miguel Matamoros, Arsenio Rodríguez, hay que incluir a José Luis Cortés.

Según los propios músicos iniciales de NG La Banda, entre ellos el trompetista Elpidio Chapottín: “Ni siquiera José Luis Cortés sabe la clase de genio musical que es”.

¿Por qué marcamos el inicio de la salsa cubana en 1988?

El 4 de abril de 1988 José Luis Cortés organiza NG La Banda que manda. Reunió una constelación de estrellas y comenzaron a experimentar en la firma disquera EGREM, con discos llamados Todos Estrellas.

Las estrellas principales fueron: en el piano un nieto de Peruchín: Rodolfo Argudín Justiz, quien ideó tumbaos y montunos (apoyados por José Luis Cortés) extremadamente modernos. Feliciano Arango en el bajo, creador de una nueva manera timbera de tocar el bajo no tradicional.

Los metales del terror, en la primera etapa constituidos por Elpidio Chapottín, Juan Mungía y José Miguel Crego (El Greco). Mungía después es reclamado por Chucho Valdés para Los Irakere.

Los saxofonistas fueron Germán Velazco (orquestador estrella), Carlos Averhoff, sustituido en 1991 por Pérez Pérez.

José Luis Cortés en la flauta, la dirección, la mayoría de las composiciones, las orquestaciones, unido a German Velazco.

Cortés, además, crea la interacción de diálogo musical con el gran público, una especie de animador de gran show (chairman, juglar, especie de nuevo griot musical criollo o caribeño), en el baile popular. Algo nunca antes visto.

Para mayor comprensión y percepción de lo aquí plasmado, consúltese la obra disquera de NG La Banda, especialmente los primeros discos NG en la calle, Murakamis mambo. Discos para ser estudiados en las escuelas y conservatorios de música de toda América Berkeley incluido.

La experimentación pasó a los bailes callejeros en una Gira por los Barrios Habaneros, en noviembre de 1989, en la que imponen ante el público bailador un nuevo ritmo, concepto, timbre, sonido y estilo pata la historia.

El Boom fue algo sensacional, bailes masivos, proliferación de nuevas orquestas con el formato NG La Banda (jazz band reducido o combo con metales del terror). Nuevos salones en Cuba y en el exterior como El Palacio de la salsa. Disqueras internacionales, giras espectaculares especialmente por Europa. Después de 1998 por los EE.UU. rompiendo o golpeando el bloqueo de las transnacionales de la industria de la música capitalista.

Total que NG La Banda conquistó muchos de los mejores escenarios de Europa y EE.UU. En Nueva York, Peter Watrous The New York Times considera a NG como “una de las bandas más florecientes de la música popular cubana”. Ben Tavera King del Express-News escribió que “NG La Banda, probablemente la mejor banda de salsa del hemisferio occidental”. Y Richard Gehr de Spin, World Best, afirma que “la mejor música popular brilla con una sofisticación mágica: NG La Banda” y el trovador Silvio Rodríguez reveló que “NG La Banda suena como una orquesta monolítica”. Con estas opiniones ya no hay nada más que decir.