Teatro de la Guerra: una experiencia espacio-temporal

Teatro de la Guerra: una experiencia espacio-temporal

  • Teatro de la Guerra, es el título de la muestra de fotografías de que ocupa por estos días los espacios y la antesala de la Galería Joaquín Blez de la Fototeca de Cuba. Foto del autor
    Teatro de la Guerra, es el título de la muestra de fotografías de que ocupa por estos días los espacios y la antesala de la Galería Joaquín Blez de la Fototeca de Cuba. Foto del autor

Teatro de la Guerra, es el título de la muestra de fotografías de que ocupa por estos días los espacios y la antesala de la Galería Joaquín Blez de la Fototeca de Cuba, pero fue también el rótulo con el que se agruparon una serie de reportajes de temas bélicos publicados entre 1895 y 1897 en el periódico ilustrado El Fígaro.

Y ese gesto, ese retrotraernos, desde aquí-hoy-paz-galería hasta el allá-ayer-guerra-hoja impresa, como a la inversa, va sumando “condimentos” al acercamiento histórico de aquellos contextos de enfrentamientos entre las fuerzas coloniales y el pueblo cubano,como la inevitable comparación formal y técnica entre al acto de capturar con un aparatoso daguerrotipo de aquel final del siglo XIX y un ultraplano smartphone en este XXI; resultando a la larga en una interesante experiencia cultural. 

Aventura entre dos marcos espacio-temporales, mediadas por el protagonista quien más aporta, el fotorreportero del El Fígaro, José Gómez de la Carrera, y la institución que los archiva y comparte, laFototeca de Cuba.

José Gómez de la Carrera fue un fotógrafo de origen español a quien se le atribuye la introducción por primera vez de la fotografía instantánea en Cuba con fines periodísticos. Se estableció en La Habana desde muy joven y estudió en el Colegio de Belénentre 1867 y 1871.En 1888 comenzó a colaborar con distintas publicaciones, entre las que se pueden mencionar La Caricatura (1888-1892), La Lucha (1892-1895), El Fígaro (1895-1903), La Discusión (1898-1903) y Cuba y América (1904-1906).

El Fígaro (1885-1929) fue una de las primeras publicaciones periódicas cubanas que sobresalieron con servicio fotográfico y Gómez de la Carrera, uno de sus más destacados colaboradores.

Las 28 amarillentas instantáneas escogidas para la muestra dan fe del curioso y perspicaz lente de fotorreportero, así como de su empeño en hallar la composición más ilustrativa de los personajes, el teatro de operaciones militares y su medio ambiente. Gómez de la Carrera, por ser ciudadano norteamericano, tenía autorización para frecuentar tanto los campamentos cubanos como de los españoles.

De modo, que a pesar de que reproducen escenas pacíficas y con los sujetos posando, Teatro de Guerra es la posibilidad de ver a los variopintos mambises casi sin ropas, zapatos y sin armas en sus actividades cotidianas en un campamento que delinean las paupérrimas condiciones de vida en la manigua. Conmovedoras resultan las imágenes que ofrecen testimonio de la Reconcentración, decretada en 1896 por el sanguinario Capitán General Valeriano Weyler (1838-1930).Particularmente interesante, la instantánea donde aparece un imponente Antonio Maceo a orillas de un rio.

En una crónica publicada en El Figaro bajo el título “Los soldados de la instantánea”, se dice de él: “El iniciador de los sagrados misterios de la ‘instantánea’, fue aquel espíritu rebelde y contradictorio, unas veces cartaginés y otras bohemias, pero artista siempre, que se llamó Gómez Carrera. Sentía arder el arte fotográfico en todas sus venas. Cuando copiaba en su objetivo un paisaje que le gustaba o una figura que venía persiguiendo, se le veía emocionarse como si hubiera alcanzado un favor de la mujer amada, manipulando sus negativos con la ternura del que acaricia a sus hijos” [1].

El archivo fotográfico, de este “soldado de lente”, fue donado por su viuda a la Biblioteca Nacional José Martí. Sus obras también forman parte de la colección del Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica, la Fototeca de Cuba y la Fototeca de la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana.Sus reportajes fotográficos sobre la Guerra de la Independencia de Cuba se conservan, además, en los archivos del Congreso de Estados Unidos, el Instituto Smithsoniano y el Archivo General Militar de Madrid. ​

[1] Ramón A. Catalá (Croniqueur): “Los soldados de la instantánea”, El Fígaro, 22 de agosto de 1909, p. 421. Tomado en http://librinsula.bnjm.cu/secciones/318/tesoros/318_tesoros_1.html