El proyecto que nos unió

37 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano

El proyecto que nos unió

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  • El documental dedicado a Miguel Mendoza por Luis Lago Díaz recoge entrevistas realizadas a ese artífice viviente de la producción cinematográfica insular.
    El documental dedicado a Miguel Mendoza por Luis Lago Díaz recoge entrevistas realizadas a ese artífice viviente de la producción cinematográfica insular.

El proyecto que nos unió, del realizador cubano Luis Lago Díaz, es el título del documental presentado en el 37 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

En la sala 2 del capitalino multicine Infanta, el joven documentalista explicó —con pocas palabras— la motivación fundamental que lo incitó a llevar a vías de realización dicho audiovisual, dedicado al maestro Miguel Mendoza, una institución http://www.ecured.cu/Miguel_Mendoza dentro del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (Icaic).

Con apoyo en imágenes de archivo de filmes, donde Mendoza desempeñara una función básica indispensable, así como en entrevistas realizadas a ese artífice viviente de la producción cinematográfica insular, a directores, asistentes de dirección, productores, técnicos, guionistas, artistas y críticos, Díaz Lago estructuró sobre sólidos cimientos estético-artísticos ese homenaje audiovisual a quien es, por derecho propio, una de las personalidades relevantes del cine cubano de todos los tiempos.

En sus puntuales intervenciones, los entrevistados describieron la polémica personalidad de Mendoza: es una persona enérgica, estricta, con un elevadísimo sentido del deber y la responsabilidad, y cuya presencia impresiona e inspira respeto.

Por otra parte, es un hombre justo, trabajador, muy profesional, y que sabe sobrellevar —como pocos— los problemas caracterogénicos de los directores que laboraran con él en el Icaic.

La mayoría de los largometrajes que hoy integran la historia del cine cubano revolucionario llevan la impronta de Miguel Mendoza, ya que era capaz de lograr resolver lo que, en apariencia, era insoluble, y además, quedar bien desde todo punto de vista.

Pero no todo fue color de rosa en el organismo donde escribiera la mayor parte de su leyenda profesional y personal, ya que, por ejemplo, en una discusión laboral en medio de la filmación de una emblemática cinta, el Icaic le dio la razón a un trabajador que había cometido un error incompatible con la ética en que sustentara su trabajo; en consecuencia, decidió abandonar el set con el planteamiento de que allí solo cabía uno: esa persona o él. Ese fue, según los encuestados, uno de los grandes errores cometidos por la institución que tanto le debe a Miguel Mendoza, porque le negó el crédito correspondiente en la ficha técnica de esa película.

El propio Mendoza y los testimoniantes se refirieron al daño incalculable que le ocasionara a la cultura cubana el tristemente célebre Quinquenio Gris, caracterizado por la ignorancia supina y la más reacia intolerancia, lo que generó la pérdida de muchos valores que optaron por marcharse del país o irse a otras provincias para probar suerte.

Por último, esbozó la razón fundamental por la que abandonó el Icaic y fue a trabajar a otros organismos, donde también tuvo que afrontar incomprensiones y situaciones conflictuales de toda índole.

No quisiera finalizar sin antes felicitar al realizador Luis Lago Díaz por homenajear, en vida, a Miguel Mendoza, ese gigante del séptimo arte caribeño y de mucho más allá de nuestras fronteras geográficas.