Creado en: marzo 4, 2022 a las 09:25 am.

Rumba en la Habana Vieja

Foto tomada del sitio oficial de la Fiesta del Tambor

La rumba nació en La Habana Vieja y, ahora regresa a su lugar de origen. La Fiesta del Tambor programó parte del evento en el Anfiteatro de La Habana Vieja y en la zona del Arco de Belén (perteneciente al barrio de San Isidro).

Igualmente la rumba se programó para barrios habaneros, donde se fue desarrollando a través de los años.
La rumba nació en los lugares más humildes, arrabaleros, como el tango argentino, el merengue dominicano, los mariachis de México, el jazz de Nueva Orleáns.

Si echamos la máquina del tiempo hacia atrás, observamos como la rumba se gesta, en aguas contaminadas, en los barracones de esclavos y, hasta entre los negros cimarrones en los bosques, montañas y márgenes de los ríos. Una música, en buena medida, subversiva, marginada, clandestina, evadiendo a los perseguidores de tambores de los esclavos.

Esos perseguidores sabían que los tambores y su música eran como una señal mágica y litúrgica que trasmitía sus universos llenos de símbolos.
Las cofradías de esclavos mantuvieron a buen resguardo esa música llena de símbolos. Esa rumba, en su momento cumplió una función socio-antropológica. Sirvió para conservar sus manifestaciones, sus fabulas, cuentos, la memoria ancestral de una cultura muy fuerte que se que remonta a lejanos tiempos.

La musicóloga afroamericana, residente en Francia, Isabelle Leymarie nos habla en su artículo sobre la rumba que “la deportación de africanos hacia América durante los sombríos siglos de la esclavitud fue una de las mayores tragedias de la humanidad. Pero de esos desplazamientos forzados nació también un ciclo apasionante de intercambios culturales trasatlánticos”.

Ciertamente la historia de la rumba constituye un ejemplo elocuente la resisten cia cultural. Tanto así es que, al paso de unos cinco siglos, Cuba logra situar a la rumba a petición de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró el 30 de noviembre a la rumba cubana Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
La rumba brava, derivada de ritos de fertilidad y ritos guerreros de origen africano, que apareció en Cuba a mediados del siglo XIX, sigue bailándose en los barrios populares de La Habana y de Matanzas, así como en las comunidades cubanas de EE.UU., hoy día ese ritmos han sido adoptados en todas partes por el jazz latino y la salsa.

Cuba, hoy más que nunca, se ha llenado de tambores, en todas las provincias cubanas existen grupos rumberos como lo ha mostrado el Festival Timbalaye anualmente.

La rumba no muere, cada día se reproduce,, fecunda y enriquece; a su vez se introduce en las músicas del mundo.

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