50che

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Comandante Ernesto Che Guevara
  • Las palabras de Waldo Leyva, poeta y Agregado Cultural de la Embajada cubana en tierra mexicana, ubicaron al Che en el contexto actual, a medio siglo de su asesinato. Foto del autor
    Las palabras de Waldo Leyva, poeta y Agregado Cultural de la Embajada cubana en tierra mexicana, ubicaron al Che en el contexto actual, a medio siglo de su asesinato. Foto del autor

La biblioteca de la Universidad Autonóma de México (UAM), fue el espacio donde se concretó un particular homenaje al Guerrillero de América. Una muestra de medio centenar de carteles diseñados por artistas de 16 países, ante la convocatoria del creador cubano Felix Beltrán y docentes de la ciudad universitaria. Una fría tarde de noviembre aunó a parte de los creadores de este bello gesto, junto al público que atestiguaría la primera de primera de 5 decenas de exposiciones que llevará este proyecto a cincuenta de ciudades del mundo; con la finalidad de sostener el legado que Ernesto Guevara de la Serna, nos dejara al transitar hacia la dimensión particular de la memoria y la contienda diaria, ante la apatía, la explotación y las injusticias. Sitio que ha sabido ocupar a pesar de las incontables maneras que se han intentado para borrarlo o banalizarlo.   

Las palabras de Waldo Leyva, poeta y Agregado Cultural de la Embajada cubana en tierra mexicana, ubicaron al Che en el contexto actual, a medio siglo de su asesinato y 60 años de su ascensión a comandante. Una figura que complejiza todo el imaginario de lo que significa ser un hombre nuevo y un líder revolucionario, a partir de su manera inclaudicable de afrontar la vida y las tareas de las revoluciones  en las que se implicó en sus 39 años de vida y otros tantos de trascendencia en la historia universal de los últimos dos siglos. El diseñador Feliz Beltrán apunto varias anécdotas que lo vinculaban de una manera u otra a este hombre excepcional y que lo hicieron conocer mejor al ser humano, que contra sus propias limitaciones de salud ponía ante todo el hermoso ejemplo de la consagración a una causa y su indudable vinculación a las ideas que renovaran el panorama de la sociedad que se empezó a construir en Cuba  a partir del 1959.

Cómo si no se pudiera pedir más, Manuel Argudín, guitarra en ristre desató su torrente de voz para regalarnos sus canciones junto a las de Silvio, Pablo, Noel Nicola y Carlos Puebla  como un concierto en extracto, que ilustraría también el sentir de una isla a la puerta del golfo mayor del caribe.  Cuenca que nunca termina de sorprendernos entre los nuevos nacimientos culturales y lazos históricos, que aportan a la espiritualidad, ese sensible detalle de ser de los que apuestan por la felicidad, la libertad y el crecimiento del alma en plena lucha, a pesar de la aplastante globalización de la desidia que desde casi todos los medios de comunicación día a día nos asechan. 

Sin duda 50che, es desde ya una nueva columna encabezada por el rosarino para recorrer el mundo en la segunda decena de un siglo que necesita dos, tres, cuatro, mil Ernestos que se entreguen a reconstruir las esperanzas de vivir en un mundo mejor.