Adys Cupull y Froilán González: enaltecer al Che es homenajear a la cultura cubana

Adys Cupull y Froilán González: enaltecer al Che es homenajear a la cultura cubana

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Escritores, historia de Cuba, Froilán González, Adys Cupull, Día de la Cultura Cubana
  • Los investigadores Adys Cupull y Froilán González han escrito más de 30 textos sobre la trayectoria revolucionaria y antimperialista del Che.
    Los investigadores Adys Cupull y Froilán González han escrito más de 30 textos sobre la trayectoria revolucionaria y antimperialista del Che.

Conversar con los escritores e historiadores Adys Cupull y Froilán González, deviene el mejor homenaje al Día de la Cultura Cubana, que cada 20 de octubre se celebra a todo lo largo y ancho de nuestro archipiélago.

Los también doctores de la cátedra de Ética en la Universidad de Ciencias Pedagógicas de La Habana Enrique José Varona e investigadores del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de Cuba son, en nuestra geografía insular, dos de los más fervientes estudiosos de la vida y la obra del comandante Ernesto Guevara de la Serna.

Mis interlocutores son miembros insignes de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), principales artífices de la Galería 14 de Junio, radicada en el habanero barrio de Cayo Hueso, fundadores y asesores del grupo de realizadores audiovisuales (FLO), que han filmado más de 30 documentales de corte histórico, así como gestores de la Página Web Auca en Cayo Hueso.

Han dado a la estampa más de 30 textos sobre la trayectoria revolucionaria y antimperialista del Guerrillero Heroico y Julio Antonio Mella, y acerca de la azarosa existencia terrenal José Martí, publicados en editoriales nacionales y foráneas. Asimismo han publicado notables entrevistas, comentarios y artículos de opinión, difundidos a través de la prensa local.

Han sido distinguidos con varios reconocimientos, tanto en Cuba como en el exterior. Entre ellos, habría que destacar el Premio de la Crítica, otorgado por la Academia de Ciencias de Cuba y el Instituto Cubano del Libro.

– ¿Cuáles fueron los factores cognitivo-afectivos que propiciaron la búsqueda de datos fidedignos acerca de la niñez y adolescencia, etapas poco exploradas de la carismática personalidad del Comandante Guevara de la; y consecuentemente, dar a la estampa el volumen Con la mirada al Sur, publicado en Italia, Argentina y últimamente en México, y después, en Bolivia?

– Adys Cupull (AC). El desconocimiento sobre el origen de aquellos jóvenes que participaron junto al Héroe de la Batalla de Santa Clara en los acontecimientos guerrilleros ocurridos en Bolivia en 1966-1967 nos indicó el camino que debíamos seguir en la búsqueda de la verdad histórica.

Fue en la década de 1980, cuando realizábamos la investigación sobre esos hechos y sentimos la necesidad intelectual y espiritual de conocer más sobre esas vidas, que dejaron de ser distantes, porque los testimonios, fuentes primarias y documentos encontrados en Bolivia los describían de tal manera que muchas veces nos parecían hijos, ya que murieron muy jóvenes.

 No sabíamos casi nada del origen, formación, costumbres, familia, entorno social, donde se desarrolló cada uno de ellos. Coincidíamos en la necesidad de acercarnos a los lugares donde habían nacido o residieron, estudiaron y trabajaron los guerrilleros bolivianos. Lo hicimos y así conocimos a sus familiares, quienes narraron parte importante de sus existencias. Posteriormente, continuamos con la indagación de los cubanos. Y no podía faltar hurgar en la vida del entrañable combatiente argentino-cubano.

 De su heroísmo y virtudes como hombre, nos faltaba la génesis. No podíamos responder nuestras propias interrogantes. Ello fue un acicate para buscar nuevas informaciones familiares que argumentaran sobre su niñez, adolescencia y juventud. El libro Mi hijo el Che, del arquitecto, don Ernesto Guevara Lynch, el padre, nos ayudó a fundamentar cómo se forjó su ejemplaridad. Y, además, a encontrar otros testimonios inéditos de los familiares, quienes ofrecieron una visión casi total sobre esa parte esencial de la formación que recibe todo hombre, y en la que destacaron procedimientos, hábitos, ética, virtudes que desarrollaron su conciencia y sentimientos.

Nos entregaron documentos, fotografías y hasta una placa de Villa Chichita, una de las casas donde residió la familia en la ciudad argentina de Alta Gracia, que se encuentra en el Museo Memorial de Santa Clara. Y fueron los pioneros cubanos quienes formularon el título a la primera edición ampliada de esa investigación, publicada en 1989. Ernestito vivo y presente, que tuvo más de una edición y sirvió de fuente principal para el volumen Con la mirada…

 Froilán González (FG). Yo pienso que es el resultado del desconocimiento, la ignorancia, acompañado del espíritu de indagar y conocer. Cuando comenzamos a investigar sobre el Che y sus compañeros teníamos más o menos los conocimientos generales de cualquier cubano de la época. Tampoco estaba en nuestros planes o proyectos escribir o investigar sobre el Che y sus compañeros. Nuestros intereses se centraban en José Martí y Julio Antonio Mella. De 1974 a 1980 trabajamos como diplomáticos en México y allá investigamos sobre el paso y la presencia de esos dos grandes cubanos en el hermano país. A ellos, queríamos dedicarnos y continuar estudios sobre sus raíces.

De 1983 a 1987 me desempeñé como Cónsul General de Cuba en Bolivia y comenzamos las investigaciones, que dieron origen a la edición ilustrada del Diario del Che en Bolivia, y especialmente, dos libros publicados en varios países: De Ñacahuasú a La Higuera y La CIA contra el Che. Este último recibió el Premio de la Crítica 1992, conferido por la Academia de Ciencias de Cuba. Sobre la personalidad guevariana hemos escrito y publicado 18 libros (incluido El asesinato del Che en Bolivia).

Mientras investigábamos reflexionábamos acerca de la consigna que inspira a los pioneros cubanos «seremos como el Che», pero nos preguntábamos: ¿cuál Che?, el guerrillero, el médico, el estadista, el escritor, el periodista. En viajes a la República Argentina, y en conversaciones con Celia, Roberto, Ana María y Juan Martín, hermanos del combatiente internacionalista, fuimos reconstruyendo su vida. Con ellos, recorrimos Rosario, Córdoba, Alta Gracia, Misiones, Buenos Aires; en fin, donde nació, vivió, estudió, jugó. Todos los lugares vinculados al legendario Comandante de América. Preguntamos sobre los factores que contribuyeron a su formación. Los testimonios de sus hermanos, tíos, primos, su maestra Elba Rossi y Sabina Portugal, una empleada doméstica de la casa, compañeros de estudios y juegos; informaciones todas de indudable valor. Así nació Ernestito vivo…

–¿Cuál fue la motivación fundamental que los conminó a pesquisar los móviles que llevaron al Ejército boliviano y a los agentes de la siniestra CIA a programar el vil asesinato de que fuera víctima el invicto Comandante de América. Hallazgos que les permitieron escribir el texto El asesinato…, publicado por la Editora Política?

–AC. La motivación principal fue la función desempeñada por el pueblo boliviano en aquellos acontecimientos, su historia, sus costumbres, su ética, que no conocíamos. Nos impresionó mucho, la admiración y el respeto que sentían hacia el Che y los hombres que le acompañaron en la guerrilla. La estimación que manifestaban al hablar de Tania la Guerrillera (Tamara Bunke), a quien muchos conocían como Laurita. Nos llevaron por sendas, montañas y caminos difíciles para encontrar a las personas que queríamos entrevistar; muchas de ellas hoy fallecidas. Nos entregaron objetos pertenecientes a los miembros de la guerrilla o utilizados por ellos, y documentos referidos a los hechos que pesquisábamos. Llevábamos en nuestras manos como guía fundamental, el Diario… y la «Introducción Necesaria» que escribió el comandante Fidel Castro Ruz. Hacíamos lecturas diarias, y señalábamos caseríos, nombres de personas, animales, comidas, ríos, montes, caminos, cerros, preguntábamos, anotábamos, filmábamos, fotografiábamos y grabábamos, para luego transcribir.

Fuimos desenredando una madeja de hilo, la injusta opinión difundida acerca de los campesinos bolivianos, y en la que se defendía el criterio de que habían traicionado al Che y eran culpables del fracaso de la guerrilla. Se ocultaba a los verdaderos culpables de todos los tiempos, y de todos los males, en nuestros países latinoamericanos. Estaban bien guardadas las informaciones sobre la participación directa del gobierno de Estados Unidos, la CIA y los agentes de origen cubano, en el vil asesinato del Comandante Guevara, Willy Cuba, Alberto Fernández Montes de Oca, Juan Pablo Chang Navarro y Aniceto Reynaga. Todo probado y esclarecido con documentos secretos y confidenciales, testimonios e informaciones aportadas por fuentes primarias.

FG. Nosotros entrevistamos a más de 300 personas, entre militares, campesinos, religiosos, colaboradores, traidores, desertores. No se excluyó a nadie, incluso se respetó hasta la forma de hablar y los giros idiomáticos. El libro De Ñacahuasú…, fue considerado por el Instituto de Verbología Hispana entre los diez fundamentales para entender el habla castellana en esa región de América Latina.

En relación con La CIA contra… en la investigación aparece la función clave desempeñada por la Embajada de los Estados Unidos en Bolivia y por la CIA; complicidad no solo evidenciada a través de los testimonios, sino de los documentos obtenidos. Dicho libro es un símbolo de la solidaridad, amistad y combatividad del pueblo boliviano, que suministró los documentos y formuló sus valientes declaraciones. En La CIA contra…, por medidas de protección, no revelamos los nombres de muchas de esas personas, pero ha transcurrido casi medio siglo y por eso decidimos divulgar el nombre de la mayoría de ellas. Ahora bien, la publicación de El asesinato… transitó a cargo de la Editora Política. Es una manera de rendirles homenaje a los bolivianos que —de forma anónima— nos prestaron ayuda. Sus identidades hoy las podemos revelar, y al mismo tiempo, denunciarla macabra función desempeñada por la siniestra CIA y el gobierno de Estados Unidos en esos crímenes.

– De acuerdo con su valoración objetivo-subjetiva, ¿en qué consistieron las mayores satisfacciones que recibieron, así como los más grandes obstáculos que enfrentaron, para llevar a puerto seguro, tanto el proceso investigativo como editorial de esas dos joyas de la literatura guevariana?

–AC. Entre mis mayores satisfacciones, se encuentran: haber llegado a Ñacahuasú, Vallegrande, La Higuera. Y a la escuelita original, que hoy es un Museo y Consultorio Médico. Hablar con los campesinos y nativos mencionados en el Diario… con la maestra Élida Hidalgo y su madre Ninfa Arteaga. Haber podido identificar a los principales culpables de los asesinatos cometidos en la escuelita.

Por último, haber podido escribir junto a Froilán y denunciado en nuestras obras los crímenes perpetrados contra el pueblo boliviano, específicamente contra el campesinado, los mineros, los maestros, los uchas, generaron emociones y tristezas, tocar y tener en mis manos, objetos y pertenencias de los guerrilleros cubanos, bolivianos, peruanos, y de Tania. Objetos guardados celosamente por campesinos, familiares o amigos de los guerrilleros. 

A todo propósito creador le esperan obstáculos, impedimentas, incomprensiones. Para mí fueron mayores los obstáculos de la topografía y la falta de comunicación. Todo investigador se enfrenta a retos que tiene y debe vencer. Haber podido continuar las investigaciones hasta el presente, ahora con el apoyo de nuestros hijos, es otra satisfacción, junto al hecho de encontrar que en otros pueblos del mundo se interesan por nuestros libros.

FG. Cuando publicamos La CIA contra…, pensamos que Bolivia se cerraría completamente para nosotros. Sin embargo, fue al revés. De Ñacahuasú… fue publicado por el Ministerio de Culturas de Bolivia. El presidente Evo Morales lo presentó en La Higuera con motivo del aniversario 40 del asesinato de que fuera víctima el Che. Por nuestra parte, lo presentamos en el Ministerio de Cultura y en varias instituciones oficiales […].

–¿Podrían explicar, en apretada síntesis, que repercusión produjo en Cuba, Italia, Argentina, Bolivia y México la publicación de Con la mirada…?

–AC. Es un libro aparentemente pequeño. Su grandeza consiste en la forma en que trata los valores universales con los que se ha de forjar el hombre nuevo desde que nace hasta la juventud. Humaniza a quien es uno de los paradigmas mundiales, el comandante Ernesto Guevara de la Serna, quien invita a mirar hacia el sur del Continente. La repercusión y aceptación del libro en esos países se corresponde con las necesidades de la nueva época, en que es imprescindible salvar los valores ético-morales, humanos y espirituales del hombre y la mujer […].

FG. La edición italiana fue la primera publicación con ese título. La presentación se realizó ante un nutrido grupo de maestros de la localidad de Anniene, y en Roma, con la dirección de la Juventud del Partido Comunista Italiano. También se presentó en varias ciudades de ese estado de la Unión Europea. En la República Argentina, fue publicado con motivo del aniversario 80 del natalicio del Che.

Luego, la senadora mexicana Dolores Padierna Luna y el señor René Ortiz Muñiz, asesor del Senado, propusieron al editor Nicolás Alvarado su publicación en México. Fue un gran acontecimiento, no solo porque se presentara en la Embajada de Cuba y en el Senado de la República […], sino por los profundos lazos afectivo-espirituales que se establecieron en ese contexto […].

 –¿Algún consejo o recomendación a los jóvenes investigadores que se inician en el estudio de la vida y la obra del Guerrillero Heroico?

 –AC. Les aconsejo estudiar, amarse de los métodos científicos, escoger bien. Que no se detengan ante nada ni ante nadie y que defiendan la justicia, los principios y la verdad histórica. Apreciar todo testimonio, fotos o documentos. Trabajar con amor y entrega en cuerpo, mente y alma hacia lo que se investiga.

FG. Ser rigurosos con la Historia. No temer a las incomprensiones, las críticas injustas y los obstáculos que puedan aparecer en el camino. Por último, que les acompañe la alegría, el optimismo, la confianza en sí mismos y en el futuro.

AC-FG. Por último, queremos destacar que enaltecer al Che es homenajear a la cultura cubana.