Aniversario 59 de la Uneac: visión plástica desde Holguín

Aniversario 59 de la Uneac: visión plástica desde Holguín

Expuesta en la sala Fausto Cristo de la sede provincial de la institución en Holguín, la muestra 59 Aniversario de la Uneac «reúne obras de unos quince creadores locales, con piezas marcadas por sus respectivas poéticas personales», escribe en el catálogo el crítico Martín Garrido.

Estas poéticas están signadas por la abstracción y la búsqueda, por la experimentación y la constancia, y resultan un ejemplo del quehacer de los plásticos holguineros miembros de la Uneac. La imaginería afrocubana, cargada de mitos y signos, de raigambre ancestral, aparece como motivo habitual, como exploración ya asentada, en la obra de José Emilio Leyva Azze, quien expone aquí la pieza «Rostro de piedra ojos de caracol # 2» (acrílico y collague sobre lienzo).

Salvador Pavón, quien tuvo a su cargo la curaduría, entrega dos piezas de su imaginario naif para demostrarnos, en su idiosincrasia más raigal, que es uno de los artistas que más recrea la ciudad y sus símbolos y sitios más conocidos: «Viviremos y venceremos» y «Aniversario del Rey». Por su parte, María del Pilar Reyes, en «Amo al tonto de la colina», revisita los distintos estadios de lo onírico que caracteriza su obra, partiendo en una ilusoria sencillez para adentrarse en profundas capas de la espiritualidad, donde aflora el misterio, la fabulación, lo inasible.

Subrayo, además, la obra de Juan Carlos Anzardo con «La catedral sumergida» y «S/T» y de Nalia Martínez Grau («S/T»), a partir de las posibilidades de la abstracción geométrica y el expresionismo abstracto, y la sensibilidad que estos artistas proyectan en sus búsquedas creativas (en el caso de «La catedral sumergida» hay reminiscencias de un neogótico fabuloso).

En la exposición también encontramos la obra de Eduardo Leyva Cabrera, con el abstracto geométrico «Final del horizonte»; de Alberto García, con el paisaje «S/T»; de Arsenio Pérez (Anthony) con la abstracción geométrica «Búsquedas»; y de María de los Ángeles Vidal con «S/T».

Además quiso la Uneac invitar –y en este caso es de agradecer a Pavón la curaduría– a otros artistas no miembros de la institución, pero cuya obra representa calidad y han sido premiadas: Cristina Fonollosa, artista del Fondo Cubano de Bienes Culturales, con dos hermosas cajas de madera –«La caja de los corazones» y «La caja de los gatos»–, con la impronta naif que caracteriza el trabajo de la pintora catalana residente en Holguín; Aníbal de la Torre Cruz, uno de los jóvenes talentos de la plástica holguinera, del Centro Provincial de Casas de Cultura; Alfredo Díaz Gelpi, con «Iyami Oshoronga» y una pieza de la serie «Monocromías del alma», también de la Casa de Cultura, como Iosvani García Pérez, con «Meninos»; y Solangel Ayala Vidal, con «Espíritu que crece», de la Academia de Artes Plásticas El Alba.

Aunque faltan nombres de relevancia –Cosme Proenza, Jorge Hidalgo–, 59 Aniversario de la Uneac es un medidor de calidad y variedad en el ámbito provincial y nacional, y nos muestra, desde la abstracción hasta el naif, parte del quehacer de los plásticos holguineros miembros de la misma.

Con esta iniciativa –escribió, además, Martín Garrido en el catálogo– la filial holguinera se suma «a las actividades organizadas en todo el país para saludar la fundación de la Uneac, una organización surgida hace ya 59 años, como parte de un proceso emancipatorio donde la cultura ha sido, y ha de continuar siendo, uno de sus elementos esenciales».