Apuesta Daniel Chavarría por el rescate de la memoria histórica uruguaya

Apuesta Daniel Chavarría por el rescate de la memoria histórica uruguaya

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Asociación de Escritores, sala Villena, UNEAC, Luis Morlote, Pedro de la Hoz
  • Durante la presentación del libro en la sala Villena. Fotos: Luis Bruzón
    Durante la presentación del libro en la sala Villena. Fotos: Luis Bruzón
  • El escritor también recibió el reconocimiento por su obra. Fotos: Luis Bruzón
    El escritor también recibió el reconocimiento por su obra. Fotos: Luis Bruzón

Yo soy el Rufo y no me rindo, la más reciente obra de Daniel Chavarría (Premio Nacional de Literatura 2010) fue presentada este viernes en el espacio Poesía en Movimiento, en la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

El también Premio Nacional de Literatura Eduardo Heras León fue el encargado de conducir el encuentro con el uruguayo de nacimiento y cubano por decisión propia, quien comentó a los presentes su motivación para adentrarse en la historia de Raúl Sendic (1925-1989), líder del Movimiento de Liberación Nacional de Uruguay Tupamaros entre 1962 y 1989.

Una vez más Chavarría llega a través de la Editorial Letras Cubanas con una propuesta fresca y amena que pretende atrapar a amantes de la literatura política e histórica, llevando a planos inimaginables la leyenda en torno al singular líder tupamaro.

Al decir de su autor el volumen, fue inspirado en una de las frases que acompañan la leyenda del conocido guerrillero, quien tuvo en jaque a la dictadura de su país y constituye un homenaje al padre del actual vicepresidente de la nación del cono sur americano.

En Yo soy el Rufo… Chavarría utiliza la ficción para contarnos la historia de quien quiso revolucionar a la nación charrúa entre las décadas del sesenta al ochenta, una obra comprometida con el acontecer político y social de nuestra América.

Raúl Sendic, descendiente de familia vasca, fue un hombre insólito, de azarosa trayectoria y final trágico. Su gesta significó un punto de inflexión para el norte pobre del Uruguay en la segunda mitad del siglo XX. Defendió hasta las últimas consecuencias a los trabajadores rurales, explotados por empresarios y terratenientes que violaban sin escrúpulos cualquier rudimento de derecho laboral. Por su lucha sindical y guerrillera, se convirtió en uno de los fugitivos más buscados por las fuerzas armadas de la dictadura, a las que casi siempre logró burlar con estrategias novelescas y arriesgadas.

A través de la narración de sus más espectaculares acciones, de las torturas que sufrieron él y compañeros como Pepe Mujica o de la fuga del penal de Punta Carretas, Daniel Chavarría intenta hacer justicia, con una de las figuras eternas, y a veces olvidadas, de las luchas de emancipación americanas.

Considero una injusticia que ya casi a un cuarto de siglo de su muerte, el Sendic profundo, dual, visionario político, originalísimo y osado en el pensamiento y el combate, sea todavía un desconocido fuera del Uruguay, opinó Chavarría.

“Para desagraviarlo con una obra de fácil lectura, hay autores mucho más autorizados que yo, pero he pensado que mi oficio de novelista puede contribuir a divulgarlo con una versión abarcadora y amena que llame el interés del continente, desde el Río Bravo a la Patagonia”, agregó.

En resumen, esta obra resulta colección y síntesis de lo mejor sobre el liderazgo guerrillero, humanismo y pensamiento augural de Raúl Sendic.