Caracol 2020: Hay que construir el futuro de la televisión en Cuba

Caracol 2020: Hay que construir el futuro de la televisión en Cuba

  • Tomada del perfil de Facebook de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC
    Tomada del perfil de Facebook de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC

Los 70 años de la televisión cubana: Homenaje y desafíos protagonizaron este jueves el tercer encuentro teórico del evento Caracol 2020. El debate estuvo a cargo de la periodista cultural Paquita Armas Fonseca, el realizador Rudy Mora y el ensayista y crítico Víctor Fowler.

Durante el debate, transmitido por el canal Cubavisión, surgieron interrogantes en torno al presente de la televisión en la Isla, las trasformaciones de los modos de producción y consumo en la era de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, así como el papel de los espectadores, los creadores, y la concepción artística en dichas proyecciones.

Casi al cumplirse siete décadas de la entrada de este medio en el archipiélago, el 24 de octubre, Paquita Armas Fonseca recordó el devenir de la TV cubana, que tantas polémicas ocasiona.

«Cuando la televisión surge en el 50 toda la tecnología era norteamericana, y después toda esa tecnología se cambió por la que venía del campo socialista. Tuvimos que adaptarnos a un cambio tecnológico. Desde los 90 en adelante, hubo otra transformación», apuntó la periodista cultural.

Para Víctor Fowler «este es un país que en medio siglo se ha visto obligado a cambiar su tecnología tres veces. Y ese es un elemento que se subestima al analizar las particularidades del desarrollo cubano y las posibilidades de desarrollo después del año 59».

El fenómeno televisivo en el país tiene una peculiaridad distintiva en esa relación espectador-emisor. «Durante muchos años, cuando las nuevas tecnologías no tenían presencia en Cuba, la televisión ha sido y fue el lugar de sentencia, afirmativa o negativa de cualquier hecho social, político o cultural», señaló el realizador Rudy Mora.

¿QUÉ TELEVISIÓN TENEMOS Y CUÁL QUEREMOS?

La entrada de Cuba al ciberespacio trajo consigo una trasformación en los modos de producción y en el espectro de productos consumidos por las audiencias nacionales. Esto obliga a una reinvención, no sólo a nivel de creador sino también a través de las políticas y proyecciones institucionales.

El desafío de la televisión cubana radica fundamentalmente, como argumentó Rudy Mora, en las limitaciones económicas y geográficas, sin embargo, pese a esta situación, no debe olvidarse la función social del medio.

«La pregunta es cómo conseguir una trasformación integral, profunda, de una concepción y visualidad, una combinación de métodos, forma, estética, sin que se detenga el proceso de recepción en Cuba. Eso es un reto tecnológico, creativo, de renovación tanto de los creadores como de las instituciones».

Como añadieron los especialistas, este cambio debe venir acompañado de un proceso de captación de talentos y mentes creadoras capaces de revolucionar las dinámicas productivas.

«Hay que construir el futuro de la televisión en Cuba. Un cambio del lenguaje ocurre porque los autores sienten el impacto de las nuevas dircursivas, pero también porque los decisores eligen cuál debe ser la tendencia y política del desarrollo», explicó el ensayista Víctor Fowler.

Para el crítico debe observarse no solo el comportamiento de los contenidos producidos dentro de la institucionalidad, sino también tomar en cuenta las iniciativas independientes que se están dando en plataformas como Youtube, Facebook y otros sitios de redes sociales. La capacidad de agrupar en función de transformar será decisiva.

«No es solamente tener un sitio de Facebook o de Telegram –aclaró— es tener clubes de seguidores, colocar los guiones online, hacer encuestas, cambios según las dinámicas de consumo, la posibilidad de hacer capítulos pilotos, spin-off, finales alternativos. Todo esto y más es lo que significa la articulación con las redes».