Cartografía de un quehacer poético

Cartografía de un quehacer poético

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Escritores, Festival de Poesía de La Habana 2018, Teatro Nacional de Cuba
  • Uno de sus tantos amigos, el poeta y ensayista Roberto Manzano, en genial y particularísima pensamiento sobre su obra poética, acercó al auditorio a su quehacer poético. Foto del autor
    Uno de sus tantos amigos, el poeta y ensayista Roberto Manzano, en genial y particularísima pensamiento sobre su obra poética, acercó al auditorio a su quehacer poético. Foto del autor
  • El bardo Oscar Cruz, joven revelación de la poesía cubana actual y amigo del homenajeado, trató de recordarlo alegre, entorno que siempre le propició. Foto del autor
    El bardo Oscar Cruz, joven revelación de la poesía cubana actual y amigo del homenajeado, trató de recordarlo alegre, entorno que siempre le propició. Foto del autor

Familiares, amigos y simpatizantes del verso se dieron cita en el vestíbulo del Teatro Nacional de Cuba para evocar en sincero homenaje a través del testimonio, la poesía y las artes pláticas, al poeta santiaguero Pedro López Cerviño (1955-2017).

Como parte de las actividades del Festival Internacional de Poesía de La Habana se realiza este homenaje al hombre que, hace un año ya, las veleidades de la muerte ensombreció —cuando nadie lo esperaba— su existencia. El gremio de la poesía, del cual fue inmaculado militante, y la mucha gente que lo quiso, lo trajo de vuelta.

Y lo hicieron desde las artes plásticas, otra de las pasiones de López Cerviño y faceta no muy conocida por todos pero de significativo valor. El empeño de su viuda, Isabel Hamze, en agrupar una serie de obras pictóricas, dieron como resultado la muestra Mapas del laberinto, inaugurada en la velada.

En palabras introductorias del catálogo, el ensayista y crítico Rafael Acosta de Arriba, valoró su obra —de inquietantes pinturas y dibujos inconexos pero de profunda expresión—  como “el resultado del ejercicio entrenado de hacerse preguntas y más preguntas desde la reflexión visual…son el soliloquio de Pedro desde la visualidad, o mejor, la continuidad gráfica y sígnica de las obsesiones de un poeta”.

Uno de sus tantos amigos, el poeta y ensayista Roberto Manzano, en genial y particularísima pensamiento sobre su obra poética, acercó al auditorio a su quehacer poético, valorado de territorio, alma y cumbre del poeta, toda ella alejada de la política, refirió. Sus textos, agregó, celebran más allá de la palabra.

Consideró al extinto un elegido de la poesía —ella te marca y atrapa— a la que considera “respiración profunda, el entrar y salir de nosotros mismos hacia los otros y lo otro”, dijo.

Esa respiración era impresa en la poeta santiaguera, volcada en otras áreas de la creación como esta que reunió a sus cofrades y simpatizantes, pero, afirmó Manzano, “siempre que pienso en Pedro López Cerviño como poeta me viene al corazón, que ausculta primero, la temperatura de la poesía cabal a la persona que bajo el nombre de Pedro López Cerviño, tuvieron la alegría y el privilegio de conocerlo”, aseguró.

Lo consideraba como poeta que no se miraba a sí mismo, sino que “miraba a la poesía, lo que le facilitaba ser un paisano más en el país de los símbolos”, dijo. Una de las características que le permiten tal condición, señaló, era la humildad de la buena, “es el primer paso de la sabiduría y el estado más fecundo lo sensible”.

La convivencia, en tanto se entiende la experiencia de cualquiera con sus semejantes, es vital para la poesía, evaluó Manzano y Cerviño, según su opinión, “era el supremo conviviente, lo apasionaba la vivencia de vivir entre los vivientes…siempre celebró sus orígenes y los orígenes de los que amaba, los hacía suyo”.

Los versos de Pedro López Cerviño estéticamente, explicó el presentador apelaban a la “economía de recursos, la expresión directa, captación de detalles verídicos, la ironía construida y el manejo de los símbolos más objetivos”, concluyó.

Varios poetas participantes en el festival regalaron sus versos en homenaje a Cerviño. El bardo Oscar Cruz, joven revelación de la poesía cubana actual y amigo del homenajeado, trató de recordarlo alegre, entorno que siempre le propició. Leyó el poema Batalla del mal sueño.

Sinecio Verdecia, poeta y perfomance, compañero de las muchas batallas que ganó Cerviño en los trajines de la organización de este festival, lo evocó como un padre.