CIERIC, por un Socialismo más sostenible y digno

CIERIC, por un Socialismo más sostenible y digno

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Escritores, trabajo comunitario, CIERIC
  • El Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria arriba a sus 25 aniversario.
    El Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria arriba a sus 25 aniversario.

“Múltiples conocimientos, procesos y experiencias se están dando en nuestra realidad a partir del diálogo, de la práctica, de la acción y que, sencillamente, el saber académico no logra articular a partir de la altura del dinamismo en que se están produciendo (…). En relación con los cambios a los que hoy asistimos existen resultados que urgen ser observados y valorados con vista a la implementación de iniciativas para mejorar las acciones que venimos realizando”.

Así expresó Rigoberto Fabelo Pérez, presidente de la Junta Directiva del Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (CIERIC), durante su intervención La Cultura en los Procesos de Desarrollo Local y Comunitario, en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), actividad que contó además con la presencia de prestigiosos panelistas especializados en dicha temática.

Al rememorar algunos planteamientos efectuados durante el pasado VII Taller Regional de ese centro manifestó que “es necesario pensar con profundidad y mirar desde las ciencias, lo cual nos permitirá posicionarnos mejor en el debate con los decisores (…). Las políticas públicas han estado enfocadas en función de la expresión artística y no en elementos o procesos más abarcadores de tipo sociológico, antropológico, (…) no siempre se contempla el carácter multidimensional de la cultura y las realidades sociales vistas a nivel de territorio, comunidad; no existe un diálogo fluido entre los sectores, sino más bien una centralización y disociación entre instituciones. La centralización impide que las políticas públicas tengan en cuenta las particularidades de cada territorio”.

Al destacar el momento actual que vive el país declaró: “compartimos una época crítica con particularidades muy precisas en Cuba, porque asistimos a un impacto movilizante de la globalización, de la construcción cada vez más consolidada del mercado como plataforma esencial, a un consumo que se nos está convirtiendo en expresión de calidad de vida, a una sublimación de paradigmas foráneos, una banalización de los estilos de vida y de las prácticas culturales que constituyen las realidades que asistimos, y una invisibilización paulatina de lo local”.

En otra parte de su intervención, el directivo del CIERIC resaltó que “las políticas culturales, de manera explícita o no, siempre han reconocido a la cultura como un medio que justifica modelos dominantes, validan y reproducen relaciones y estructuras sociales, promueven ideologías, dinamizan o no procesos económicos, garantizan la dominación o justifican también la resistencia”; sobre esta base es necesario concebir políticas culturales que se ajusten a las necesidades, demandas y realidades de cada contexto.

Por otra parte declaró que “frente a los intentos de dominación de la cultura hegemónica neoliberal aparecen las actuaciones e iniciativas de artistas, promotores, líderes comunitarios, organizaciones e instituciones que avanzan, (…)”.

Igualmente, debates abarcadores y diversos sobre la problemática socio-económica actual que vive el país y, en especial la de sus municipios, trascendieron durante las intervenciones de los licenciados Alejandro Rojas y de la MsC. Limbania Torres Simón. Esa última centró su disertación en los proyectos, soluciones y éxitos que caracterizan al Casco Histórico de La Habana Vieja y cómo su principal directivo (doctor Eusebio Leal Spengler), en absoluta correspondencia con los ciudadanos que lo habitan han logrado cambios y transformaciones —como la presencia de aulas en el interior de las instituciones culturales—, para continuar haciendo de ese contexto comunitario uno de los más afamados desde todo punto de vista (incluido el turístico) del país.

Al mismo tiempo fue presentada la experiencia metodológica brindada por el CIERIC a gobiernos municipales como el de la región central de Quemado de Güines, y el apoyo recibido por jóvenes ejecutores y pobladores. Allí han sido rescatadas tradiciones culturales como son, entre otras, las de índole artesanal (adornos florales), culinaria, oficios diversos, el auge del movimiento de artistas aficionados —en especial los discapacitados—, a partir de la captación, aprovechamiento y sistematización de talentos locales, así como el reconocimiento de determinadas prácticas del ámbito privado y del enfoque que se realiza del sujeto social, como ciudadano activo y sus potencialidades: “Algo que contribuye al crecimiento espiritual de la gente, a la socialización de costumbres, tradiciones y, en lo fundamental, a cambios de conducta de los pobladores en general”.

Finalmente fue presentado el título La concepción cultural en los procesos de Desarrollo Local y Comunitario.

A veinticinco años de creado, el CIERIC continúa reafirmando su validez profesional ante cada reto y propósito de localizar y capacitar actores sociales, que pueden tener una influencia a nivel de base, y mediante un concepto de cultura presente desde inicios del triunfo de la Revolución cubana. Como paradigma de herramienta teórica y conceptual de investigación comunitaria se puede atesorar un adagio del doctor Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad: “Sin la cultura que es suceso de participación y espejo donde se reflejan las virtudes íntimas del ser humano, no puede concebirse el progreso de la sociedad”.