Cine clubistas bayamesas obtienen primer premio en Festival de Invierno

Cine clubistas bayamesas obtienen primer premio en Festival de Invierno

  • La pedagoga Mercedes Enrique Caro se alzó con el primer premio del evento teórico de la edición XXXIV del Festival de Invierno, en la ciudad de Santa Clara. Foto de la autora
    La pedagoga Mercedes Enrique Caro se alzó con el primer premio del evento teórico de la edición XXXIV del Festival de Invierno, en la ciudad de Santa Clara. Foto de la autora

Con la ponencia: La evolución histórica, social y política de los cines clubes a través del proceso revolucionario cubano, la pedagoga Mercedes Enrique Caro y su compañera Sara Cedeño Maceo se alzan con el primer premio del evento teórico de la edición XXXIV del Festival de Invierno, en la ciudad de Santa Clara.

Un certamen que con carácter internacional convoca el cine club Cubanacán de la central provincia cubana y que contempla además de la exhibición de materiales audiovisuales producidos por los aficionados, un evento teórico de alta calidad científica.

El jurado señaló en esta oportunidad la pertinencia del trabajo premiado, discutido con asertividad por las integrantes del cine club Arte 7 de Bayamo, una asociación que se dedica al disfrute, conocimiento y debate acerca del séptimo arte.

La historia de los cines clubes en Cuba, desde el siglo XIX está recogida con precisión científica por quienes abogaron por la revisión bibliográfica diversa en periódicos y revistas de esa época para dar a conocer numerosas sorpresas históricas relacionadas con el cine.

Una de ellas, es que los cubanos tuvimos el privilegio de ser pioneros en Latinoamérica de la proyección del cinematógrafo, cuando en enero de 1897 llegó a La Habana Gabriel Veyre, representante de los Hermanos Lumiere en esta zona, los promotores de aquel invento que asombró al mundo apenas dos años antes de ser visto en Cuba.

El cine tuvo como primer escenario en la mayor de las Antillas al Teatro Tacón, hoy Gran Teatro Alicia Alonso. La novedad, exclusiva del disfrute de intelectuales y aristócratas, fue uniendo a lo inquietos en torno al debate de películas y 14 años más tardeestos grupos de personas que se reúnen para ver cine y debatir en torno a él, se les llama cine club, término acuñado por un francés.

Era común reunirse un grupo de amigos para, en escenarios tan poco comunes como la pared de un garaje doméstico, disfrutar de aquellas películas sin diálogos audibles. Raúl Roa, Juan Marinello, Rubén Martínez Villena, Fernando Ortiz y otros que despuntan como lo más valioso del pensamiento y la cultura cubana en la década del 30 del siglo XX, serán los primeros cines clubistas en la isla.

José Manuel Valdés Rodríguez, es el primero en ejercer la crítica cinematográfica en Cuba, publica en periódicos y revistas y alienta a los de arriba mencionados al visionaje crítico de los filmes.

Ya en la etapa revolucionaria, aseguran las investigadoras premiadas, el cine sufre profundas transformaciones con la fundación del Instituto cubano de Arte e Industria Cinematográfico desde el mismo año 1959.

Precisan Mercedes y Sara en su ponencia que a Granma los cines clubes llegan en la década de 1970, por el municipio de Manzanillo y bajo la guía del hoy Doctor en Ciencias Juan Ramírez Martínez, fundador de este movimiento.

En la actualidad decenas de cine clubes mantienen actividad de apreciación y producción audiovisual en todo el país. Movimiento que estimula la creatividad entre personas de diversas proporciones, ofreciendo una forma sana del empleo del tiempo libre y la recreación sana y productiva.