Coloquio soleriano en Santiago de Cuba

Momentos significativos de la UNEAC en el 2016

Coloquio soleriano en Santiago de Cuba

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Escritores, Santiago de Cuba, centenario, José Soler Puig, coloquio
  • Soler Puig es recordado por una modestia única y proverbial.
    Soler Puig es recordado por una modestia única y proverbial.
  • A la inauguración del Coloquio asistieron importantes figuras de la intelectualidad cubana. Fotos del autor
    A la inauguración del Coloquio asistieron importantes figuras de la intelectualidad cubana. Fotos del autor
  • A la inauguración del Coloquio asistieron importantes figuras de la intelectualidad cubana. Fotos del autor
    A la inauguración del Coloquio asistieron importantes figuras de la intelectualidad cubana. Fotos del autor
  • Aida Caridad Bahr, secretaría ejecutiva del Comité Organizador de este evento. Fotos del autor
    Aida Caridad Bahr, secretaría ejecutiva del Comité Organizador de este evento. Fotos del autor

Con la presencia del ministro de Cultura, Abel Prieto y del presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Miguel Barnet se inauguró en el santiaguero Complejo Cultural del Teatro Heredia el Coloquio Nacional por el Centenario del Natalicio del escritor José Magín Soler Puig.

La doctora Aida de la Caridad Bahr, secretaría ejecutiva del Comité Organizador de este evento asumía la conferencia inaugural José Soler Puig, la construcción de un mundo y sus personajes, antecedida por las palabras de apertura de una de las principales figuras de los creadores cubanos, Miguel Barnet.

“Santiago es una tierra privilegiada dotada de grandes artistas y escritores, por eso yo creo que el homenaje a Soler Puig era imprescindible aquí”, manifestaba Barnet, especificando que la obra literaria de este grande no ha sido reconocida nacional ni internacionalmente; un hombre que dedicó su vida a escribir para la radio, la televisión y el teatro.

“Yo recuerdo mucho a Soler Puig, era de una modestia, única y proverbial, lo evoco cuando empezó a escribir sus novelas con 40 años de edad, hay que resaltar que permaneció en su ciudad natal y no emigró a la Capital para brillar, aquí se nutrió de la sabia del pueblo, de su vida interior y sensual, así como de su riqueza cromática”, apunta Barnet.

Puntualizó el presidente de la UNEAC que escribir desde Santiago le dio una ventaja a Soler, por eso es importante que celebremos el centenario de su nacimiento para honrar a una persona muy humilde que desarrollaba tertulias en su casa, sitio a donde acudían los escritores para intercambiar y escuchar sus reflexiones.

“Me satisface mucho decir estas palabras”, insistía el etnólogo cubano, acotando que Soler Puig se incorporó a la Joven Cuba de Antonio Guiteras, a la que se unían también los jóvenes de vanguardia que luchaban contra todos los esquemas, convencionalismos y la politiquería de la época, es por eso que él más tarde se integra al Movimiento 26 de Julio y actúa en la clandestinidad.

Si el autor de Bertillón 166 estuviera aquí con nosotros, estaría en la primera línea de la batalla contra los desafíos de la subcultura que pretenden imponernos los Estados Unidos, a nuestro homenajeado le bastaría con su pluma y actitud cívica. Dignifiquemos a Soler Puig, enfatizaba Barnet, un hombre sencillo que supo revelar lo más puro de la cultura cubana y de su natal Santiago.

Y es precisamente en Santiago de Cuba donde nació y murió José Magín Soler Puig, el lugar escogido por la intelectualidad de la Mayor de las Antillas para venerar a este grande de las letras, al que han distinguido con la reedición de sus novelas y con la valoración de su intelecto creativo, en un encuentro que une, hasta este jueves 10, a los investigadores cubanos del formidable desempeño literario soleriano.