¿Cómo era Benny Moré?

¿Cómo era Benny Moré?

Este domingo 24 de mayo escuché un programa en Radio Rebelde, dedicado al centenario del Benny Moré y, como que todavía seguimos en el marco de los cien años de su nacimiento, quise dedicarle una crónica acerca de la personalidad de un artista que nunca pasa.

Los artistas son una raza muy complicada, en la obra El heredero, del escritor Scoth Fidgerald, leemos: "Muéstrame un héroe y me mostrarás una tragedia". Y el genio Albert Einstein escribió: “Dios capacita a sus elegidos”. Muchos, hoy día, a la distancia de tantos años, quieren dar una fácil definición de lo que fue el Benny Moré como músico y como persona.

A veces somos muy cómodos y facilistas al querer descifrar la personalidad de un artista, Leonardo Acosta quien llegó a ser miembro de la Banda Gigante de Benny Moré, lo describe como pocos. No olvidemos que Leonardo era músico y, después resultó ser uno de los grandes investigadores y ensayistas de Cuba.

“Siempre me admiró lo bien que Benny conducía las cosas, sin forzar nada, y cómo sabía llevarse con la gente. No era “guapo” ni tampoco manso, ni era bobo, ni trataba de ser vivo. Era espontáneo y afable, siempre bromista y ocurrente; podía ser informal y “regado”, pero se hacía respetar sin necesidad de esforzarse. Era cariñoso y humano, y había que respetarlo simplemente porque era respetable, y si las cosas le salían bien era porque sabía lo que quería y sabía hacerlo”.

Pero, en la personalidad de un hombre y de un artista, hay que rastrear más allá de la pantalla. La primera etapa de vida, en la que se sufre, dejan una huella que en lo adelante marca a toda persona. Leonardo considera que “el Benny en esa inmediatez de su vida se intuye una máscara, tras la cual se ocultan muchos sinsabores, años de hambre y pobreza, años anónimos de errabundo juglar trovadoresco. Ese transitar por tiempos de miseria, que minan su organismo y engendran ya la enfermedad hepática que lo llevará a la muerte, es el trasfondo y a la vez el reverso de la otra faceta que todos conocemos, centrada en la avidez nunca satisfecha de canto y de vida, como quien sabía que debía andar de prisa, pues era poco el tiempo que le estaba reservado”.

En la película El Benny, dirigida por Jorge Luis Sánchez, el escritor muestra a un Benny con la faceta de agresivo, quizás siguiendo un cliché que no dice toda la verdad del Benny. 

Conozco muy de cerca a muchos artistas que recorrieron los mismos avatares que el Benny y, observo los mismos problemas que encontramos en el Benny. En todos esos casos, observamos que se trata de personas muy contradictorias, con muchas facetas difíciles de descifrar. Ese era el caso del Benny, una personalidad digna de estudio. 

Cuando analizamos la vida del Benny Moré, tenemos que exponerlo como un músico, un artista, un ser humano y, los hombres no son nada perfecto; están hechos de muchas facetas, de muchas tonalidades. El investigador Raúl Martínez lo dice: “Benny fue machista, sensual, tierno, violento desbordado, un cubano autentico. “No fue un hombre perfecto. Los Orishas tampoco lo son”.

Y el cineasta Senobio “Puri” Faget lo muestra como: “un negro irreverente, escandaloso, bebedor, contradictorio, derrochador, bullanguero, estrambótico, jodedor…Y además, nunca tuvo temor de traspasar las normas de la moral y conducta impuesta por los espíritus conservadores de la burguesía criolla. Por el contrario, vivió con el orgullo de ser así”.

Acerca de eso el propio Benny aclaraba: “A fin de cuentas, mi socio, los artistas no somos santos, ni apóstoles. Soy como soy eso es todo”.

Unido a todas estas facetas del Benny, nunca debemos pasar por alto la de gran ser humano que fue. Ganó mucho dinero a través de sus contratos de conciertos y grabaciones con la RCA Víctor, donde he visto cheques de veinte mil dólares, un alta suma para aquellos tiempos en que todo valía centavos.

En la etapa final de su vida, el Benny había regalado toda su fortuna a los pobres de la tierra, a los que tenían menos que él. Y eso no es nada usual en los músicos que suelen ser muy para ellos. Benny sabía que la vida era como u n paseo por la tierra y que no somos eternos. Recordó sus tiempos de miseria y no quiso que nadie tuviera que pasar el hambre que él pasó.

Por eso, lo vieron muchas veces llegar hasta el barrio de Las Yaguas (especie de villa miseria) de la ciudad, para regalar su dinero en bolsos y, después cuando ya nada quedaba, le cantaba algo para ellos que nada tenían, solamente la pobreza.

Quizás algún día tengamos nuevos documentales y películas que muestren la verdadera faceta de la personalidad del Benny; aunque, nunca podemos llegar a conocer todas las aristas de un ser humano genial como el Benny Moré.