Conservar la memoria desde la Oralidad

Conservar la memoria desde la Oralidad

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Bienal de Oralidad, Santiago de Cuba, teatro cubano, Escénicos
  • Fátima Patterson Patterson, anfitriona del evento. Foto Maritza Mora Ochoa.
    Fátima Patterson Patterson, anfitriona del evento. Foto Maritza Mora Ochoa.

En su novena edición, la Bienal de Oralidad es esperada en Santiago de Cuba por lo mucho que contribuye a resguardar la memoria del pueblo. Teatreros de varias provincias del país, se reúnen para contar historias y esta vez, estrenan las salas del Grupo Teatro Estudio Macubá, en el corazón del centro histórico de la ciudad. Con estas y otras motivaciones, conversamos con la actriz Fátima Patterson Patterson, anfitriona del evento.

Fátima, ¿qué trae de nuevo esta edición de la Bienal de Oralidad?

La Bienal está dedicada a los 500 años de fundación de Santiago de Cuba; este año no podía ser de otra manera y en eso nos vamos a basar. Es una bienal con las mismas características pero con menos participantes. Estará el actor Lucas Nápoles de La Habana, también Héctor Pomela Pocha, recurrente en este espacio; de Guantánamo Uris, asistirán compañeros de Holguín y Matanzas y por supuesto, de Santiago de Cuba.

En el caso de las locaciones, estaremos siempre a las diez de la mañana en el Parque Serrano, para que el público pueda disfrutar en un espacio abierto. También en la casona de la UNEAC estamos preparando una actividad muy especial para el viernes 27, en el espacio Mojar la Palabra. Este año, estamos felices porque la Bienal estrena la nueva sede del Grupo Teatro Estudio Macubá y tendremos espectáculos en la sala principal y en la Mafifa. Aquí haremos La Gran Contada, el domingo durante el día.

Este año se desarrollará también el evento teórico que organiza la cátedra Rómulo Lachatañeré del Centro Cultural Africano, cuyos especialistas nos acompañan desde el inicio mismo de la Bienal, hace ya algunos años”.

¿Cuáles son sus motivaciones y las de su equipo para insistir en sacar adelante la Bienal?

Para mí lo más importante es conservar la memoria de los hombres y las mujeres de esta parte de la isla. La memoria de los hombres y las mujeres de nuestro país, la memoria de los hombres y las mujeres del mundo. Porque si nosotros perdemos la memoria, ¿qué hacemos? A las jóvenes generaciones hay que hacerle énfasis en su historia. Porque como reza un proverbio africano no sabemos para dónde vamos si no estamos conscientes de quiénes somos. Y eso pretendemos cuando pensamos en la Bienal de Oralidad.

Esta es la novena edición. ¿Considera que ha madurado el evento? ¿Cómo lo evalúa a estas alturas?

Sí ha madurado, pero para ser sincera debería revitalizarse más porque en todo este tiempo han pasado muchas cosas. Por ejemplo, la Bienal entregaba un premio que tenía implementado un estímulo en metálico y fue suspendido. La situación se hace cada vez más difícil y puedes invitar menos a personas de otras provincias y eso realmente, daña un poco la calidad y lo que se espera del evento.

En estos momentos estamos repensando la Bienal desde una óptica diferente. Nos estamos planteando hacerla como en sus años de esplendor, pero con menos recursos y es un reto. Queremos una Bienal de Oralidad interesante, con calidad, pensando en que tenemos que ser mesurados, ahorrativos, concretos.